La comida corrida, el tesoro invisible de la gastronomía mexicana
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La comida corrida, el tesoro invisible de la gastronomía mexicana

Por Shadia Asencio - Mayo 2021
Cuando de comida mexicana se habla, los antojitos, celosos, acaparan la atención. Los puestos callejeros se abarrotan ante comensales hambrientos, críticos gastronómicos ávidos por la nota y fotógrafos listos para captar las imágenes que terminarán en Netflix. No se escapan los banquetes de los comedores familiares tradicionales, los restaurantes de manteles largos que aparecen en las listas gastronómicas del mundo. Junto a ellos, a la vista de todos, pero bajo el sutil velo de la invisibilidad, están los locales que nos dejan encima los olores de la verdadera cocina mexicana: los de la comida corrida, los de las fonditas.

Casi siempre, bajo el nombre propio de una mujer –Doña Mari, Doña Margarita, Doña…– las fonditas rotulan la autoría de aquel o aquella que con un presupuesto fijo dan color a los ingredientes de la canasta básica. Por supuesto, hay excepciones a la regla, como Don Arturo, la fondita que me alimentó por casi siete años mientras trabajaba en Polanco. La comida corrida era diariamente ofrecida por un hombre, Don Rubén, cuyos fideos con crema y su budín de pan servían para amainar las jornadas de todos los publicistas que diariamente buscábamos una dosis del hogar al que pocas veces llegábamos. 

El planteamiento en las fonditas es básico y por ello, magistral: un pentálogo de paradas culinarias inamovibles que llenan el estómago y la ropa con los humores de las ollas. Aunque el origen es humilde, casi siempre se localizan en las periferias de los mercados, en las zonas populares, en las avenidas con flujo proletario, mayormente alejadas del bullicio turístico.

En la comida corrida se sabe que no te irás a ningún lado hasta terminar el menú de pé a pá. “El término corrida es un término español que usamos en México cuando una cosa va detrás de la otra; entonces si una persona habla de corrido es porque dice una cosa y luego otra, y otra más”, comenta el ensayista e historiador gastronómico José N. Iturriaga. Una vez que te instalas, la mesera te servirá una sopa y en seguida, el arroz o la pasta. “En el caso del platillo fuerte te van a preguntar qué quieres porque casi siempre hay opciones”, asegura Iturriaga.

La estructura es una institución culinaria que apenas ha cambiado con los años: por un precio que pocas veces rebasa los cien pesos, de la cocina desfilarán una serie de platillos encaminados a saciar el hambre atroz de los estudiantes, del kinestésico trabajador, del ansioso pequeño burgués. Al centro habrá además tortillas o canastas de plástico con bolillo y salsas en cazuelitas. Y es que en la comida corrida todo está dispuesto para reproducir una escena familiar, que se escapa de la gloria celebratoria del sábado o el domingo. 

“La comida corrida siempre viene con un vaso de aguas frescas que puede ser una limonada o un agua de jamaica, de tamarindo, de sandía, de melón, de alguna fruta de temporada”, comenta Iturriaga. 

En términos culturales, como todo lo que se cuece en territorio nacional, la comida corrida es fruto del mestizaje. “El primer tiempo es casi siempre una sopa de pasta. Las pastas traídas por los españoles surgen en China algo así como dos siglos antes de la Conquista. Luego, el segundo tiempo, es un arroz que también es de origen chino y que también lo trajeron los españoles. Le pusimos “mexicano” por que tiene un color rojo del jitomate con el que se cocina. El más clásico lleva chicharitos y unos cuadritos de zanahoria.”

El platillo fuerte es variable, casi siempre es un guiso y no propiamente un antojito. “No estamos hablando de platillos de mucha elaboración, ya que esos son para ocasiones más festivas. Hablamos de una carnita de puerco en salsa verde con verdolagas, tinga de res con la carnita de la falda de res deshebrada. Cuando llega a haber pescado nos darán algún filetito de mojarra o de esos que compras delgaditos para que rinda mejor”. Eso sí, casi siempre irá empanizado para que sea más llenador.

Los que ofrecen opciones fuera del menú casi siempre costarán unos pesos más. Ahí está el huevo o el plátano que decorará en sabor y color al arroz. Y en el fuerte, no falta la reina de la cocina de fondita: la milanesa. “La milanesa debe su nombre a Milán, que hoy es el norte de Italia pero que, en el siglo XIX, era parte del Imperio austrohúngaro. De hecho, las milanesas más famosas del mundo son en Viena, capital de Austria”. 

El postre irrevocable de la comida corrida es el arroz con leche que casi siempre se cocina con canela. “Toda la canela que se consume en el mundo surge de Ceilán, una isla al sur de Sri Lanka”, completa el licenciado Iturriaga. Pero no falta la gelatina, casi siempre de colores vivos –verdes, naranjas y rojos–, los budines con el pan que se queda de otros días, el pastel de tres leches para los días especiales, como los viernes, en los que la propietaria, si está de buenas, agasajará a sus comensales. 

La cocina de las fonditas nos hace sentir en casa en pleno ajetreo del día. De la dueña, del encargado, terminamos por hacernos íntimos, conocernos los temperamentos, acostumbrarnos a la experiencia sápida. “Las fonditas resuelven, sobre todo a quienes diario tienen que comer fuera, ya sea que eres un oficinista o estudiante del estrato socio económico de clases medias bajas y de clases de proletarias, y es que en ellas comemos comes como en tu casa”. 

Hay un tesoro invisible en las ciudades al que le debemos horas periodísticas. Gracias a las sazones de Doña Mari o a Don Rubén o a la doña de nuestra confianza es que se nutren nuestros corazones de una a tres P. M. Sus guisos nos recuerdan que pertenecemos a algo más que a una corporación, que somos seres humanos aún en horario laboral.
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Del estrés tóxico “nuestro de todos los días” casi nadie escapa. Y es que en los tiempos que corren, en donde todo es urgente, con una pandemia que no parece tener fin, con las tareas “normales” en casa que nunca terminan y, para muchos, una difícil cuesta de enero, mantener un balance emocional puede resultar difícil.Si bien el estrés nos ayuda a reaccionar en situaciones de riesgo, pues nos mantiene alertas, cuando nos sobrepasa pueden aparecer problemas de insomnio, síntomas estomacales, pérdida de apetito, irritabilidad, ansiedad, entre otros.Por fortuna podemos limitarlo. Las estrategias van desde realizar actividades relajantes como yoga, leer un libro o hacer meditación, realizar ejercicio de forma regular, seguir una adecuada higiene del sueño, establecer prioridades, evitar sobredimensionar los problemas, hasta terapias muy particulares indicadas por el médico especialista.Junto con ello, llevar una dieta balanceada y adecuada contribuye de forma muy efectiva a que te sientas bien; y mejor aún si incluyes alimentos que contienen ciertos compuestos activos que pueden influir en tu estado de ánimo, es decir, que actúan positivamente sobre el estrés, señala la nutrióloga Nathalie Pernicone, del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.Además de estos alimentos que contienen sustancias muy particulares, hay otros que pueden ayudar de manera indirecta, por sus efectos reconfortantes, como los dulces o carbohidratos; sin embargo, es muy importante cuidar y evitar el “comer emocional”, es decir, comer para sentirnos mejor, porque a largo plazo puede crear una relación distorsionada con la comida.A continuación te presentamos 10 alimentos que podrías incluir en tu dieta diaria si le quieres echar una manita a tu organismo en el manejo del estrés:1. Pescados de agua fría. Nos referimos al salmón, atún, sardinas o anchoas, ya que son ricos en ácidos Omega 3, un tipo de grasa poliinsaturada que puede ayudar a mantener los niveles de cortisol (mejor conocida como la hormona del estrés) dentro de la normalidad. La Asociación Americana del Corazón recomienda comer, por lo menos, dos raciones (de 100 g) a la semana.2. Acelgas. Estos vegetales de grandes hojas tienen un alto contenido de magnesio, el cual juega un papel protector contra la ansiedad. Investigaciones como las publicadas por la Academia Americana de Neurología, sugieren incluir una ración de verduras de hoja verde, como las acelgas, todos los días, porque esto contribuye, además, a detener el deterioro cognitivo.3. Almendras y frutos secos. Al igual que los pescados, estos alimentos tienen un alto contenido de Omega-3 y magnesio, una excelente combinación para ayudar a relajar la tensión y la ansiedad. El magnesio, cabe señalar, estimula la producción de serotonina, la llamada “hormona de la felicidad”, así que si quieres prevenir estrés o situaciones de insomnio, como se señala en un estudio publicado en la revista Nature, incluye estos alimentos en tu dieta. Puedes comer un puñito diario (de 4 a 10 piezas).4. Cacao. Además de contener magnesio, también es rico en triptófano, un aminoácido que puede influir de manera positiva en el estado del ánimo al ser precursor de serotonina y melatonina (hormona que contribuye a regular nuestro reloj biológico). ¡Una excelente noticia para los amantes del chocolate! Si sabes que tendrás un día estresante, no olvides llevar contigo una barra de unos 40-50 gramos, como sugiere el médico especialista en medicina del trabajo, Víctor Vidal Acosta, en su libro, Estrés Laboral.5. Kiwi. La vitamina C contribuye a mejorar el estado de ánimo, por eso el kiwi, que contiene una cantidad importante de ella, es una excelente opción. Esto lo confirma el estudio “Beneficios nutricionales y sanitarios asociados al consumo de kiwi”, publicado en la revista científica Nutrición Hospitalaria. Los resultados indican que su consumo diario –uno o dos kiwis– puede ser “una estrategia efectiva para la promoción de la salud y prevención de enfermedades”, porque además tiene un alto poder antioxidante y efectos en la función inmune.6. Naranja y cítricos en general. Por ser ricos en triptófano y vitamina C, ayudan a combatir la sensación de ansiedad. De hecho, la falta de Vitamina C hace que las personas se sientan fatigadas o deprimidas. Puedes consumir una o dos naranjas al día.7. Avena. Este cereal integral también es buena fuente de triptófano. Al ser un hidrato de carbono, contienen serotonina, que ya hemos visto que es una excelente aliada para sentirnos bien. Puedes comer unos 25 g al día.8. Leche. Sobre todo tibia, antes de acostarse. Se ha visto que el calcio ayuda a fortalecer y relajar el sistema nervioso, por lo que alivia la tensión, ayudando con ello a regular los niveles de estrés. Con un vaso es suficiente. Elige la descremada y deslactosada, en caso de que sea intolerante a la lactosa.9. Yogur natural. Este es otro lácteo aliado de la tranquilidad, ya que también favorece la producción de serotonina, además de las propiedades provenientes del calcio. Come o bebe de dos a tres lácteos al día; uno de ellos puede ser yogur.10. Infusión de lechuga. Contiene una sustancia llamada lactucina, que ayuda a relajar el sistema nervioso. En este rubro, podemos incluir infusiones como valeriana, pasiflora, tila, que tienen propiedades relajantes. Toma una taza cuando te sientas estresado.Si bien la alimentación es coadyuvante del bienestar emocional, no olvides:● Llevar un estilo de vida saludable y activo.● Tener un descanso adecuado para mantener regulados los niveles de cortisol.● Hacer ejercicio, ya que tiene efectos antidepresivos muy importantes, además de disminuir estrés y ansiedad. ● Cuidar y priorizar la salud mental tanto como la física.● Acudir al psicólogo/a en caso de que no puedas hacerle frente al estrés.¡Aliméntate en serio con Santander!
Durante los últimos años se ha puesto de moda el término “cerveza artesanal” para referirse a una bebida de calidad, en la que se cuidan los procesos de elaboración, sin embargo, conforme a Cerveceros de México, “la cerveza artesanal no es otra cosa más que cerveza”.En su visión, este término más que referirse a una bebida lo hace a un movimiento que busca rescatar y reinterpretar la diversidad de estilos de cerveza que hay en el mundo, bebidas llenas de aromas, sabores e identidad.A continuación, te presentamos cuatro cerveceras artesanales mexicanas que están siendo parte del desarrollo de esta “cultura cervecera” en nuestro país y fuera de él.Monstruo de AguaEs una de las que cuenta con una mayor variedad de cervezas. Tiene ediciones especiales, todas usando ingredientes muy mexicanos y sabores poco usuales para una cerveza, higo, caña, maguey y hasta cempasúchil.HérculesNacida y establecida en Querétaro, está marca ofrece una gran variedad de opciones para todos los gustos. La de jamaica es una grata sorpresa. Como tip, te recomendamos visitar su fábrica y disfrutar de una buena comida al aire libre.Cru CruEsta casa cervecera nacida en el corazón de la Roma cuenta con cuatro distintas opciones, que van desde los sabores más relajados como la Cru Cru American Lager hasta sabores más experimentados como la Gose con Chapulines.Cervecería ReformaSu fábrica se encuentra en la Obrera y cuenta con dos opciones, la Templo Mayor, una ale roja perfecta para acompañar carnes condimentadas, quesos y postres. y la Magna Imperial, es estilo Kolsch y se lleva bien con carnes grasas, tacos y mariscos.
El pan de masa madre ha existido desde hace miles de años, sin embargo, comenzó a ganar popularidad desde hace un par de años hasta convertirse en todo un fenómeno durante la pandemia de COVID-19, cuando miles o millones de personas en todo el mundo comenzaron a experimentar con la fermentación y el proceso de preparación de este tipo de pan desde casa. De acuerdo con los expertos, todo indica que el pan de masa madre se originó en Egipto alrededor del año 1500 a. C., pues cabe recordar que en esos años no existía la lavadura que ahora usan los panaderos para fermentar la masa de una manera industrial, un método mucho más rápido que el artesanal. A diferencia de la manera en que se prepara el pan más comercial, el pan de masa madre se elabora a través de un proceso mucho más largo y laborioso, en el cual las bacterias y el ácido láctico presentes en la masa comienza un proceso de fermentación natural. Si preparas este tipo de masa, notarás que la masa comienza a tener burbujas y se expande poco a poco. También puedes leer: Diferencias entre probióticos y prebióticosAhora que el pan de masa madre es mucho más popular y accesible, en kiwilimón te contamos más sobre este tipo de pan, cuáles son los nutrientes que contiene y si es más saludable que el pan normal o de caja. ¡Te sorprenderán sus muchos beneficios para la salud!¿Qué nutrientes contiene la masa madre?Según los expertos, este tipo de pan contiene todo tipo de nutrientes, como podrás ver a continuación:Ácido fólico Fibra Hierro Manganeso Proteína Selenio Vitamina B3También puedes leer: Pan tostado con requesón, el nuevo desayuno viralLos beneficios de comer pan de masa madreGracias al proceso natural de fermentación, el pan de masa madre tiene muchos beneficios para la salud, a continuación te contamos cuáles son.No eleva tus niveles de azúcar en la sangreA diferencia del pan de caja o el pan convencional, los cuales contienen una gran cantidad de azúcar y no es muy nutritivo, el pan de masa madre no tiene un índice glucémico tan alto como el pan normal y el azúcar no entra de manera tan repentina a la sangre. A lo largo de los años se han realizado estudios sobre los efectos de este tipo de pan, los cuales han demostrado que los participantes que consumían pan de masa madre tenían niveles de azúcar e insulina mucho más bajos que aquellos que consumían pan que se había fermentado con levadura seca. Cabe mencionar que aún falta más evidencia científica que explique este fenómeno, sin embargo, algunos expertos han señalado que es posible que se deba a que, durante la fermentación, la masa madre produce ácidos, los cuales podrían ser los responsables de que este tipo de pan no incremente los niveles de azúcar en la sangre.Un pan rico en antioxidantesOtro de los grandes beneficios del pan de masa madre es que es rico en antioxidantes, pues diferentes estudios científicos han señalado que este pan contiene péptidos, un tipo de antioxidantes que podría ayudar a combatir todo tipo de enfermedades. También puedes leer: 5 tips para mantener el pan frescoEl pan de masa madre mejora la digestiónEl ácido láctico y las levaduras naturales presentes en la masa madre realizan procesos químicos que te ayudarán a digerir los alimentos, especialmente los granos, de una mejor manera. Por si fuera poco, se cree que el proceso de fermentación podría resultar en la producción de prebióticos, un tipo de fibra que es esencial para una buena salud intestinal. En general, la fermentación de la masa también es un proceso durante el cual se descomponen los compuestos presentes en los granos, lo que hace que se digieran de una manera más fácil.¿El pan de masa madre es más nutritivo que el pan normal?Después de aprender que este tipo de pan es rico en nutrientes, vitaminas, minerales y antioxidantes, podemos afirmar que si es más saludable. Por otro lado, es una buena opción para las personas que no pueden consumir grandes cantidades de azúcares, pero cabe mencionar que debe consumirse con moderación. Además, este pan también es rico en antioxidantes, probióticos y mejora la digestión, por lo que es una gran opción para mantener una dieta saludable.
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