Después de leer esta nota será inevitable que quieras darle un abrazo a tu hermana
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Después de leer esta nota será inevitable que quieras darle un abrazo a tu hermana

Por Kiwilimón - Febrero 2015
Tener una hermana es increíble. Tal vez en algún momento pensaste que no era tan divertido, pero llega una etapa en la vida en la que realmente quieres agradecerles a tus padres por darte una hermana… ¡porque es lo mejor que te pudo pasar! Mi hermana, por ejemplo, es definitivamente mi mejor amiga, y aunque ya no viva con ella los momentos que pasamos juntas los disfrutamos muchísimo. Por eso éstas son las 15 cosas que sólo las hermanas entenderán: 1. Tu hermana siempre estará ahí para ayudarte en lo que necesites. 2. Es la única que entenderá la “rareza” de tu familia y lo mejor de todo, no la juzgará. 3. Siempre tuvieron las mismas cosas, pero claro, para que no se confundan tu mamá le compraba a ella todo de color rosa y a ti de color azul. 4. Tu hermana siempre te ayudará a buscar y destruir esas fotos en las que las dos salen horribles… sobre todo, cuando estaban pasando por la edad de la “fiereza”. 5. Sólo tu hermana entiende la humillación que sentían cuando iban a los eventos familiares con el mismo vestido, o con el mismo listón en la cabeza. 6. Tu hermana sabe perfectamente qué quieres para tu cumpleaños, Navidad, etc. 7. También sabe perfectamente lo que tu papá y tu mamá quieren por sus cumpleaños, entonces será la indicada para ayudarte a comprar esos regalos. 8. Sólo tu hermana entiende lo que es tener que aguantar constantemente que les estén comparando a la una con la otra. ¡Qué horror! 9. Cuando tienes una fiesta, una cita o una entrevista, en el clóset de tu hermana siempre encontrarás algo que te saque de ese apuro. 10. A medida en que pasan los años es inevitable que tu hermana empiece a parecerse a tu mamá, en los hábitos, gestos y hasta en la apariencia. 11. Pueden hacer locuras sin la preocupación de “qué pensará luego de mí”… es tu hermana y siempre entenderá lo rara que algunas veces puedes ser. 12. Cuando tienes un mal día, sólo con tu hermana puedes ser literalmente insoportable y desahogarte completamente… tal vez se enoje contigo, pero ten la seguridad que en pocos minutos se le pasará. 13. Las hermanas menores pueden resultar a veces como las mejores sirvientas jaja, pídele que te traiga un vaso de agua y si te quejas lo suficiente tal vez lo haga. 14. Contestará tus llamadas sin importa la hora. Hasta las de las 3 a.m., cuando tienes insomnio o una preocupación que no te deja dormir. 15. Siempre será tu mejor amiga… si eso no es lo más lindo e impresionante, no me imagino qué más puede serlo. Ver articulo original. Artículo cortesía de   

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¿Quieres pulirte en tus dotes mezcales?, aquí te cuento cómo arrancar el aprendizaje de cata con este ícono nacional.Dicen los maestros mezcaleros que el mezcal te trata como tú lo tratas, así que la sugerencia es seguir la sabia y tradicional frase: bébelo a besos.Y esta idea no sólo suena bonita, sino que contiene un mensaje profundo relacionado con el tiempo que la bebida lleva en nuestra historia, más de 500 años, y por lo que se tarda en crecer un agave, de 8 a 20 años, para después pasar por su corte, cocimiento, fermentación y destilación. Así que la idea es muy clara, hay que dejar que la llamada planta de las mil maravillas, de la que existen más de 40 variedades para hacer destilados, se exprese.Volviendo al tema de cómo acercarte victoriosamente a este destilado por primera vez, le pregunté a Guillermo Escárcega, creador de la marca Aguas Mansas, un mezcal surgido en Santiago Matatlán, Oaxaca, de la familia Sernas, y estos fueron los consejos que compartió:El mejor comienzo es poner atención a la procedencia del producto, es decir, saber de dónde viene, quién y cómo lo producen. En el caso de la Denominación de Origen Mezcal son nueve estados los que tienen su aval: Oaxaca, Guerrero, Michoacán, San Luis Potosí, Zacatecas, Guanajuato, Durango, Tamaulipas y Puebla.La graduación alcohólica debe ser de 45 grados, y no hay que tenerle miedo, porque esta característica facilitará que reconozcas más los aromas y sabores de la planta. Si bajas de esa graduación estarías probando una bebida diluida (en agua).Explora las variedades con las que se puede hacer mezcal, recuerda que cada Estado tiene sus plantas endémicas o regionales, por ejemplo, la variedad Salmiana es de San Luis Potosí, Guanajuato y Zacatecas; la variedad Cupreata se reproducen estupendamente en Guerrero y Michoacán. Hablando de Oaxaca, es el Estado que tiene más biodiversidad para hacer mezcales, con opciones que van del Cuishe, el Arroqueño, al Tobalá; además del más común y que se da en el país, el Espadín.Para probarlo busca un recipiente de boca ancha, puede ser una jícara o el vasito veladora, y sirve de una onza a una onza y media. Aprovecha el boom que hay de mezcaleros hechos con cerámica gracias grandiosos artesanos que los están fabricando por todo el país.Ahora vamos a la acción, si de verdad quieres conocer todo lo que ofrece en aromas y sabor un mezcal, vete por los blancos, así conocerás qué le aportó la tierra, si es más floras, herbal, mineral, terroso. Como lees, el mezcal es todo esto y más.Antes de pasar al nivel en boca, haz un ejercicio de preparación: moja tu dedo índice con un poco de mezcal y espárcelo en el dorso de tu otra mano, sacude esa mano e inmediatamente huele donde colocaste el mezcal, lo que debe pasar es que explote el aroma a agave cocido primordialmente, sino es así y encuentras olores a llanta o plástico quemado o muy ahumado algo no anda muy bien con la calidad de tu mezcal, pues tiene un defecto que sucedió en algún momento del proceso de elaboración. Este ejercicio ayuda a que tu sistema sensorial se prepare para ese primer sorbo con el que deberás enjugarte la boca y pasar lentamente el líquido. Seguro dominará un poco el alcohol, pero al segundo sorbo comenzarás a encontrar las referencias olfativas que un mezcal por su origen y variedad te puede dar.Finalmente es indispensable que por cada bebida alcohólica que ingieras te hidrates (tomes agua), esto hará la diferencia, y si puedes no mezcles con otros alcoholes o azúcares para que tu cuerpo no te lo recuerde al día siguiente.El tema de la naranja con sal de gusano lo dejamos a tu decisión, no es una práctica muy común en las zonas mezcaleras. Aún así, lo realmente importante es saber que el mezcal es perfecto como aperitivo, digestivo y para maridar muchos platos. Aquí van dos ejemplos: el Espadín con pescados, mariscos y conchas, y el Tobalá no lo dudes en servir cuando cocines moles, cochinita o carnes muy especiadas.Recuerda que el mezcal es un producto cultural, arraigado a las entrañas de la historia de México que, como su crecimiento y proceso, pide a gritos que lo bebas a besos.Investigación: Wendy Pérez, periodista gastronómica. Fotos: Rober Antillón, fotógrafo gastronómico.Locación de fotos: Salón Candela.  
Ricos en antioxidantes y en sabor, la piña y la alcachofa son dos ingredientes que se han popularizado por su consumo mezclados en un té, y que tienen beneficios para la salud como ayudar a la digestión, entre otros.No existen evidencias científicas de que el té de alcachofa y piña sirva para bajar de peso, pero sí puede ser una bebida para acompañar tus comidas, que se puede tomar caliente o fría, para refrescarte.La piña es una fruta llena de nutrientes, antioxidantes y otros compuestos útiles, como enzimas que pueden combatir la inflamación y las enfermedades, entre sus beneficios se incluye ayudar a la digestión, aumentar la inmunidad y acelerar la recuperación de una cirugía, por ejemplo.Por su parte, la alcachofa tiene beneficios como niveles más bajos de azúcar en sangre y una mejor digestión, salud del corazón y salud del hígado.Té de piña y alcachofa para la digestiónTanto las alcachofas como la piña son una gran fuente de fibra, por lo que el té puede ayudar a mantener el sistema digestivo saludable al promover bacterias intestinales amigables, reducir el riesgo de ciertos cánceres intestinales y aliviar el estreñimiento y la diarrea.Las alcachofas contienen inulina, un tipo de fibra que actúa como prebiótico, mientras que el extracto de alcachofa también puede aliviar los síntomas de indigestión, como hinchazón, náuseas y acidez estomacal, y la cinarina, un compuesto natural de las alcachofas, puede causar efectos positivos al estimular la producción de bilis, acelerar el movimiento intestinal y mejorar la digestión de ciertas grasas.Las piñas contienen un grupo de enzimas digestivas conocidas como bromelina, útiles para las personas con insuficiencia pancreática, una afección en la que el páncreas no puede producir suficientes enzimas digestivas. La mayor parte de la bromelina se encuentra en la piel de la piña, por lo que hacer el té con esta y hojas de alcachofa será la forma más provechosa de prepararlo y beneficiarte de estas propiedades digestivas del té de piña con alcachofa.
El prestigioso cocinero mexicano Gerardo Vásquez Lugo, del restaurante Nicos, en CDMX, reinterpreta dos recetas creación de su mamá, María Elena Lugo Zemeño y su abuela, Catalina, fáciles de preparar en casa, con un maridaje muy especial, como un homenaje a las cocineras que lo inspiraron en su carrera culinaria. Para Gerardo Vázquez Lugo, la cocina tradicional mexicana es una cocina de herencia, una cocina comunitaria, que se hace en equipo, en familia, en la cual cada platillo sabe a casa. Y para rendir homenaje a esa premisa, el internacionalmente reconocido chef celebra el Día de las Madres en familia, reinterpretando un par de platillos que remiten al amor y recuerdos de nuestras madres y abuelas.Para llevar a cabo este festejo de una forma sin igual, el icónico dúo de madre e hijo, Gerardo Vázquez Lugo y Maria Elena Lugo Zermeño, decidieron compartir dos recetas icónicas en su familia, que maridan perfecto con el sake mexicano Nami, en donde cada una cuenta una historia memorable y excepcional.Memorias de la abuelaEl primer plato, “Pepián de la abuela Cata”, es una receta casera de su abuela Catalina, originaria de Aguascalientes y que vivió unos años en Chihuahua. Este plato sencillo y de sabores muy simples, lo preparaba en vigilia y se caracteriza por el uso de pepita de calabaza tostada con todo y su cáscara, pues el secreto está en el interesante sabor que ésta última le brinda, aunque de cualquier modo se cuela para eliminar su excesiva presencia. Para Gerardo, elegir este plato lo remonta a un momento sumamente especial, de compartir la cocina con su madre, María Elena. “Hace aproximadamente 25 años, le preguntamos a Catalina que le gustaría comer de especial para su Santo, y su respuesta fue: mi propia receta de pepián, acompañado con pollo. Esa noche recuerdo haber empezado a cocinar esta pepián junto a Maria Elena hasta la madrugada”, rememora Gerardo.Producto de su consumo durante las décadas de los 30s y 40s en donde los platos eran veganos en su mayoría, este pepián se sirve con papas y vegetales, por ello su popularidad al ser retomado durante periodo de vigilia, retomando a la vez la costumbre de la cocina tradicional mexicana respecto el uso de vegetales de temporada.Esta receta, además, tiene por ingrediente especial el pollo, y para cocinarlo Gerardo pone énfasis en la técnica de masajear y sabotear con un poco de ajo, aceite, sal y pimienta, para penetrar la carne con el condimento -una técnica que su mamá le enseñó, y que volvió a observar cuando estudió en Nueva Delhi, India. De acuerdo con los principios gastronómicos de Gerardo, cada producto, cada vegetal, tiene un tratamiento especial de modo que sea posible sacar lo mejor posible de cada uno: algunos vegetales deben ir asados, otros fritos, y otros simplemente blanqueados; cada vegetal tiene un tratamiento diferente.Las dulces memorias de ElenaLa segunda receta es para los amantes del dulce: “Fresas al Brandy”, una receta de su madre, María Elena. Aunque María Elena describiría sus postres como “rústicos” o “básicos”, Gerardo reconoce que estas recetas tienen una complejidad digna de reconocer, pues vienen de una época en donde el mayor pasatiempo era preparar dulces en casa, dando una vida más larga a la fruta de cada temporada, como en este caso, las fresas con un añadido muy sencillo de licor.Originalmente esta receta lleva una crema a base de yemas cuya preparación suele ser compleja, creación de la Tía Lupe, hermana de la abuela Catalina, quién era propietaria de una sofisticada y fina repostería, cuyas recetas han sido conservadas cariñosamente por María Elena y que ambos siguen incluyendo en el menú de Nicos. Para poder replicarlo en casa, el dúo eligió una receta más simple, mientras que en el restaurante los comensales podrán disfrutarla con una espuma especial la cual, en contrario al vino, marida perfectamente con Nami, por su sabor sutil que le permite adaptarse y mezclarse con varios licores, como si se tratara de un buen cóctel. Aquí te presentamos la receta de fresas al brandy de Elena: FRESAS AL BRANDYINGREDIENTES:500 gr de fresas300 gr de azúcar2 oz de brandyPROCEDIMIENTO:Limpiar y desinfectar las fresas quitándole sus hojasEn un coludo colocamos las fresas limpias, azúcar y un poco de agua y cocinar a fuego bajo sin dejar de mover para evitar que se hagan grumos, retirar del fuego hasta que las fresas estén suaves.Enfriar y después colocar las onzas de brandy.¡Disfruta esta receta en casa o pruébalas en Nicos este fin de semana, si llevas a tu mamá obtendrá una copa de cortesía de Nami, el primer sake hecho en México!
La pasta es uno de los platillos favoritos de muchos porque es sencilla y tiene muchas combinaciones. Su preparación puede tomarte sólo 30 minutos, aunque si se trata de una pasta clásica, como de la que hoy te vamos a contar, tal vez necesites buscar cómo se hace el espagueti a la boloñesa.El espagueti a la boloñesa es en realidad un derivado del ragù, una salsa italiana a base de carne, y la característica del ragù a la boloñesa es que lleva tomate y se prepara con pastas gruesas, como tallarines, tortellini o ñoquis, y nunca con espaguetis, pues las pastas gruesas sostienen mejor la carne.El ragù alla bolognese, o salsa boloñesa, es solo una de las muchas formas en que se puede preparar una salsa de carne, llamada ragù, en Italia, es decir, este es un término general que se utiliza para indicar cualquier salsa de carne cocinada a fuego lento durante muchas horas. Cada ragù se compone de numerosos ingredientes, que varían según cada región, de ahí que “alla Bolognese” signifique que pertenece al estilo de la ciudad de Bolonia.Historia, ingredientes y receta italianaSegún Livio Cerini, uno de los más grandes escritores de libros de cocina italianos del siglo XX, la base de este apetitoso estilo de preparar salsas con carne se la debemos a los romanos, sin embargo, el término ragù viene de la palabra francesa ragôuter, un verbo que puede traducirse en como “agregar sabor a algo”. El ragú deriva del periodo de la invasión romana, pues los galos reelaboraron la receta romana, transformándola en el ragú, muy similar a las salsas que conocemos hoy.Inicialmente, las salsas ragú eran una especie de guiso que se comía como plato principal, pero luego comenzaron a comerse untadas sobre pan tostado, y todos estos primeros platos de ragú se hicieron sin tomates, ya que los tomates no llegaron a Europa hasta el siglo XVI, por supuesto, desde el Nuevo Mundo y gracias a Hernán Cortés y los conquistadores.Se cree que el nacimiento de la receta original de Ragù alla Bolognese se remonta a finales del siglo XVIII, cuando Alberto Alvisi, el chef del Cardial de Imola, cocinó la primera auténtica salsa de carne a base de tomate, que se sirvió con un plato de pasta de macarrones.A principios del siglo XIX, las recetas de ragú a base de tomate comienzan a aparecer en algunos libros de cocina de la región de Emilia-Romagna. En esta época era un plato que, por lo general, estaba reservado para fiestas u ocasiones especiales.Fue hasta 1982 que la receta oficial fue registrada por Academia Italiana de Cocina en la Cámara de Comercio de Bolonia. En ella se encuentran el tocino y la leche entre los ingredientes habituales. Pero ya sea que ahora le pongas leche a tu boloñesa o no, sin tomates, nos referiríamos a estas salsas simplemente como ragú. Así que los tomates son uno de los ingredientes característicos del espagueti a la boloñesa.En la actualidad, existen muchas formas de hacer espagueti a la boloñesa, por ejemplo, vegano o en presentación de lasaña, ¿cuál es tu favorito?
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