EMOTICONS que expresan el amor por la comida mejor que nadie
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EMOTICONS que expresan el amor por la comida mejor que nadie

Por Kiwilimón - Julio 2016
Los amantes de la comida comprenden que no hay amor más puro, auténtico y original que el amor por la comida. Y es que no solamente el sabor enamora, sino su textura, su color, su olor y, por supuesto, su presentación. Recientemente, ha surgido una tendencia en la cocina donde la principal inspiración para decorar los platillos son los emoticones. Postres que dicen MUCHO MÁS que “delicioso”
What's your favorite #emoji?? So much fun making this #emojicake ❤️ Una foto publicada por Carrie Faucher Allen (@cjfallen) el
  Esto es una genuina PRUEBA DE AMOR Y AMISTAD: Esta es la manera de confesar que estás enamorado: Comienza el día con una sonrisa ASÍ DE GRANDE: [embed]https://www.instagram.com/p/BDMAMdFlRE2/[/embed] Desayuna ORGULLOSA de ser mujer: [embed]https://www.instagram.com/p/BGH0bNVFRMC/[/embed] Y para los MÁS QUISQUILLOSOS:   ¡Ponte creativo con estas recetas y trucos de decoración!
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En las películas, una mascarilla siempre va acompañada de rodajas de pepinos en los ojos, por sus beneficios desinflamatorios, pero además de aplicarlo así, hay muchos otros usos del pepino en la piel.El pepino es una gran fuente de agua, pues la contiene en un 96 por ciento de su composición, así que es un gran ingrediente hidratante en las mascarillas caseras para la piel y, en general, es seguro para las pieles sensibles debido a su falta de compuestos agresivos o irritantes.Entre los beneficios del pepino para la piel, podemos encontrar los siguientes:propiedades antioxidantesnutrición de la piel (como jugo)efectos calmantes y refrescantesreducir la hinchazónaliviar las quemaduras solares3 usos del pepino para la piel¿Te has puesto las famosas rodajas de pepino en los ojos para reducir lo hinchado? Si aún no lo has hecho, tienes que probarlo, pues no solo puede reducir la hinchazón en el área de los ojos, también puede aliviar la piel dañada y hacer que los ojos se vean y se sientan frescos. Esto se debe al contenido de vitamina C y ácido fólico del pepino, claro, no olvides ponerte un poco de crema para ojos después y prueba estos otros remedios caseros fáciles de hacer.Haz un tóner para la piel quemada o dañadaPara hacer este remedio casero para la piel con pepino, tienes que lavar, pelar y cortar en rodajas un pepino y calentarlo con suficiente agua para cubrirlos a fuego lento durante aproximadamente 5 a 7 minutos; después licúa todo hasta que quede suave.Cuela la mezcla y transfiere el líquido restante a una botella rociadora u otro recipiente esterilizado y listo. También puedes agregar una cucharadita de agua de rosas o hamamelis para amplificar la mezcla hidratante y curativa. Usa toda la mezcla en los 3 a 4 días que sigan después de hacerla.Lávate la cara con agua de pepinoPara un simple lavado matutino, mezcla agua de pepino con otros ingredientes como aloe vera, té verde o jabón de Castilla. También puedes salpicarte la cara con agua de pepino para sentirte fresco y despierto a cualquier hora del día.Prepara una mascarilla de pepinoEl pepino también es extremadamente beneficioso para las personas con piel irritada y propensa al acné y esta mascarilla es ideal para este propósito. Sólo tienes que hacer una infusión con el tóner de agua de pepino y un poco de arcilla de bentonita para crear una mascarilla y así proteger la piel contra la irritación y la hinchazón.Para la piel propensa al acné, el jugo de pepino puede ayudar a diluir aceites esenciales potentes, como el aceite de árbol de té. De esta manera, puedes usarlos juntos y combatir los brotes sin resecar la piel. El pepino también se puede frotar directamente sobre la piel, sobre las manchas de acné.También te dejamos otras 5 mascarillas con ingredientes naturales fáaciles de hacer y unos tips para saber qué alimentos tienen beneficios para tu piel.
Hay jugos con vitamina C, jugos para estreñimiento, jugos verdes, jugos con betabel, , la variedad es muy extensa, pues incluye frutas, verduras e incluso semillas, y todos prometen estar llenos de propiedades benéficas para ti. Además, pueden ser muy útiles para incorporar a tu dieta ciertas verduras que no sean tus favoritas, como las espinacas que, en un jugo y mezcladas con otros sabores, pueden ser un descubrimiento delicioso y nutritivo.Uno de los jugos en los que puedes combinar espinacas es el jugo verde, que además es uno de los más populares y con muchos beneficios.Para qué sirven los jugos verdesEl jugo verde es una bebida elaborada a partir de vegetales verdes como apio, col, acelgas, espinacas, pepino, perejil o menta, y puesto que esta mezcla tiende a saber un poco amarga, la mayoría de las recetas agregan pequeñas cantidades de fruta, como manzanas, moras, kiwi, limones, naranjas y toronjas. No hay una receta única para preparar jugo verde y en cuanto a sus usos, no hay una sola opción para responder para qué sirven los jugos verdes, pero su uso más común suele ser para desintoxicar, o para bajar de peso, aunque no hay suficiente información científica para comprobar esto.Jugos verdes: beneficios Entre los beneficios potenciales de los jugos verdes, algunas investigaciones señalan que comer verduras de hoja verde a diario puede ayudar a reducir la inflamación, el riesgo de enfermedad cardíaca y el riesgo de deterioro mental relacionado con la edad.También hay evidencia de que ciertos compuestos en el jugo fresco pueden funcionar como prebióticos, los cuales alimentan y apoyan el crecimiento de bacterias beneficiosas en el tracto digestivo.Los mejores jugos para el desayunoAdemás del jugo verde y sus propiedades, si lo tuyo son los jugos para acompañar tu desayuno, te dejamos algunos con muchos beneficios para ti.Espinaca, manzana y manzana. Pica 5 hojas de espinaca, 1 zanahoria y 1 manzana en trozos grandes y mezcla en la licuadora, añade un poco de agua para diluir la consistencia y aromatiza con un poco de canela; también puedes colarlo, pero si conservas la pulpa, obtendrás la fibra.Jugo de kale y apio. Para este jugo sólo necesitas picar y licuar 1 tallo de apio, 5 hojas de kale, medio pepino, 2 cucharadas de perejil y un poco de piña, si deseas un sabor dulce.Betabel y kiwi. Mezcla en la licuadora 2 tallos de apio, 1 kiwi y 1/4 de betabel, con un chorrito de jugo de limón, para darle sabor.Recuerda que los jugos no son un sustituto de una dieta equilibrada y saludable, a pesar de que sí contengan muchos de los beneficios de las frutas. No olvides consultar con tu médico o nutriólogo sobre los jugos adecuados para ti y tu dieta.
La historia del pan en San Cristóbal de las Casas inicia con las alforjas cargadas de trigo que viajaban, junto a rebaños y otros productos comestibles, con los castellanos que se asentaron en el Valle de Hueyzacatlán. Al asentamiento le siguieron consecuencias. Algunas evidentes, como la hegemonía del trigo en San Cristobal, indisputable hasta el siglo XIX y en relativa competencia con los tuxtlecos, que entraron en la escena en el XVII. Para entonces, las cartas estaban sobre la mesa: San Cristobal tenía ya una vocación panadera, una vocación imborrable, imperecedera.   Aunque de los molinos de la época quedan poco más que recuerdos —y una ruta que se puede hacer por la montañas en bicicleta—, en este destino chiapaneco la identidad sigue ligada al pan: al tradicional y al moderno, al coleto y al europeo. Así, el pan se asoma a la mesa del desayuno, se ofrece como colación a medio día o como cierre de la merienda. El pan está en las casas, en las cafeterías —que tampoco son pocas— y en los restaurantes. Mi primer encuentro con la panadería de la región fue fortuito —poco antes de enterarme que iba a escribir este artículo—. Fue en Sibactel y Aldama, dos de las 60 comunidades que producen café en Chiapas. Fue después de recorrer los cafetales, cerca del medio día. Fue en el patio de secado del beneficio comunitario de Sibactel, con una taza de pozol. Fue en casa del caficultor Pedro Vázquez, donde sus hijas disponen café de olla, horchata y una canasta copada de pan dulce como un gesto de hospitalidad. En esa primera ronda se me quedó impregnada la consistencia firme de los panes —muy distinta a la de los europeos con aire, suaves, esponjosos— y una nota de humo, siempre presente en las cocinas y los hornos de leña que, en este lado del mundo, todavía son comunes.  A mi vuelta al centro de San Cristóbal, y gracias a las recomendaciones de los chefs de Tierra y Cielo, llegué con más intención a la puerta de la panadería Fátima, un local de fachada bicolor —morado con blanco, reconocible a leguas— en la calle Benito Juárez, que tiene más de 30 años en operación.Los anaqueles de Fátima son una librería del amplio repertorio del pan coleto que además de lo ya dicho, es diverso en forma y fondo. Aquí verán montañas trigueñas de panes planos, enroscados o trenzados —mis favoritos—, con cortezas cubiertas de azúcar o ajonjolí, con migajones oscuros o amarillentos, preparados con piloncillo, canela y muchas veces con manteca. Los reconocerán también por su nombre de pila: cazuelejas —quizás las más famosas—, rosquillas, marquesotes, pan de yema o pan de manteca. Los amarán un poquito más porque son una ganga. A riesgo de parecer disco rayado —o la burra al trigo, en una analogía más pertinente—, quiero hacer hincapié en la textura de estos panes: esa que es firme, porosa, a veces arenosa, a veces crujiente. Si me preguntan, esa textura es pretexto, una provocación, un estado ideal que pide a gritos el ahogo de una bebida caliente —café, chocolate, atole, ustedes digan—.  Estudiosos del tema, como Edgar Zulca Báez, atribuyen esta característica a cuestiones más prácticas como la conservación, a que “su estructura compacta garantiza su integridad en el transporte y es resistente a la descomposición”, escribe el académico.Kievf y Marta —que en sus exploraciones panaderas preparan, entre otras cosas, panes de tascalate para el desayuno— me recomendaron complementar la expedición con las panaderías que siguen los pasos de la herencia danesa y francesa. Obediente, me dirigí a los hornos —de lugares como La Casa del Pan, Oh la lá y el Horno Mágico— que complementan, con bollería, croissants, empanadas de hojaldre, chocolatines y mantequilla, la escena panadera. Una historia que, por ahora, es harina de otro costal.
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