Estos pequeños detalles te están quitando más tiempo del que crees

Por Kiwilimón - Marzo 2017
Te levantas por la mañana dispuesta a cumplir con todos tus pendientes, y de repente ya es de noche y tienes que prepararte para el día siguiente. ¿Te ha pasado alguna vez? Si eres del club de las mujeres a las que “no les rinde el tiempo”, te tenemos una noticia: tu problema no es la cantidad de tiempo del que dispones, sino la manera en que lo administras. A continuación enlistamos las fugas de tiempo más comunes:

Dispositivos móviles

via GIPHY Estar constantemente al pendiente de tu celular o tus redes sociales quita más tiempo del que crees. Si es importante que estés enterada de un tema en particular, puedes dar de alta una Google Alert. De esta manera, recibirás la información sin necesidad de estar checando todo el tiempo. Si no quieres perderte los mejores consejos de Kiwilimón, te invitamos a registrarte en nuestro newsletter.

Falta de descansos

via GIPHY Aunque no lo creas, para ser más eficiente no tienes que estar trabajando 24/7. Muchas veces, cometemos el error de creer que mientras más tiempo pasemos dedicadas a determinada tarea, la podremos terminar más rápidamente. La realidad es que nuestro cerebro se cansa después de un tiempo y deja de trabajar de manera eficiente, haciendo que nos tome más tiempo realizar hasta la más sencilla de las tareas.

Multitasking

via GIPHY Es cierto que a las mujeres nos resulta más sencillo realizar varias tareas a la vez, pero debes tener cuidado al hacer esto. Si te excedes en la cantidad de cosas, lo único que harás es dividir tu nivel de atención entre muchos distractores. Lo que podrías hacer en 10 minutos, te tomará el doble porque tu atención está dividida en muchas tareas simultáneas.

Decir que sí a todo

via GIPHY ¿Eres de las que simplemente no puede decir “no”? Si te cuesta negarte a las peticiones de tu familia, amigos o compañeros de trabajo, es probable que termines asumiendo más responsabilidades de las que te corresponden. No tiene nada de malo ayudar a los demás, pero debes tener cuidado de no abrumarte con tareas que no te corresponden.

Ausencia de planeación

via GIPHY Sabes que tienes mil cosas por hacer, pero no sabes por dónde empezar. Si sueles trabajar sin un plan o una definición clara de objetivos diarios, es más complicado que te rinda el tiempo. Acostúmbrate a hacer una lista de pendientes en orden de prioridad antes de empezar a trabajar. Aplica estos sencillos consejos y verás cómo te rinde mucho más el tiempo.

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Sería injusto reducir como dieta a lo macrobiótico. Tal como fue concebida, esta filosofía parte de un principio: la conciencia de que lo que nos alimenta puede prolongar la vida, pues según George Ohsawa, el teórico fundador, los alimentos influyen en la salud física, mental, emocional y espiritual.La filosofía macrobiótica camina de la mano con las leyes de vida. “Está basada en lo cero tóxico: tanto en alimentos como en productos de uso personal y del hogar”, apunta Gina Rangel. La médula teórica pasa por reconocer el todo en los alimentos: el ying (energía fría) y el yang (energía caliente) presentes en cada ingrediente. Para lo macrobiótico la armonía se localiza justo al centro de ambas energías. Que no te sorprenda, entonces, que el plato macrobiótico sea campo minado. La base de la alimentación son los cereales, las leguminosas, las frutas y las verduras, pero la lista de restricciones es larga.Para ellos, todo alimento alejado de la constitución de la sangre tardará más tiempo en digerirse. Lo vital es que la proporción alimenticia tenga cinco ying por un yang. De ahí que haya demasiados alimentos que se queden fuera al considerarlos demasiado ying o demasiado yang. Por ejemplo, “están prohibidos los tubérculos, los pimientos, el jitomate, el café, el alcohol, los alimentos procesados y empacados (como cereales, galletas, panes blancos, los refrescos, los productos endulzados, la vainilla, las frutas tropicales como el mango, la piña, la papaya y la sandía, los sazonadores y los picantes”, confirma Gina Rangel.El ying y el yang no sólo está en los ingredientes, sino también en las preparaciones. Por un lado, está la fermentación y maceración que elimina yang, mientras que salar y cocer los alimentos elimina el exceso de ying. Los preceptos generales de esta dieta pasan por comer y beber sólo cuando se tiene hambre, haciéndolo en plena conciencia. Los alimentos deben provenir de un radio lo más próximo posible y deben ser de temporada para asegurar máxima calidad. Asimismo, deben estar mínimamente manipulados y procesados, y deben masticarse lo suficiente para que el proceso de digestión sea afable con el organismo. El pescado y los lácteos se pueden consumir una vez por mes o cuando el cuerpo así lo requiera; el huevo, una vez cada diez días. Se debe moderar el consumo de moras y frutos secos, semillas y nueces, pepino, apio y lechugas. Adicionalmente, “los utensilios que se utilizan para la preparación de alimentos deben estar libres de teflón; deben ser de maderas naturales, de cerámica o de acero inoxidable; eliminar plásticos y sustituirlos por vidrio o acero inoxidable”, complementa Gina.Te preguntarás qué es lo que queda en el plato macrobiótico. Las proporciones van del cincuenta porciento de granos integrales, treinta por ciento de frutas y vegetales y veinte por ciento de leguminosas y algas. Como esta filosofía alimentaria comenzó en Japón, las algas están incluidas. Las algas marinas son un alimento altísimo en vitaminas y minerales, por lo que si estás pensando en llevar una dieta macrobiótica, lo recomendable es no saltártelas. El resultado es una dieta compuesta mayormente por proteína vegetal formulada a través de la interacción de granos y leguminosas. “Es una dieta tan limpia y basada en ingredientes tan naturales que vas a gozar de buena salud. Con ella, dejas las toxinas prácticamente fuera de tu vida. La desventaja de la dieta macrobiótica es que puedes llegar a tener ciertas deficiencias en el cuerpo al no tener casi proteínas de origen animal. Cuida tu índice de masa muscular, el consumo de vitamina B12 y la vitamina D”, concluye Gina.Como en todo, lo recomendable es confiarle tu salud a un experto y comprobar si esta dieta es la óptima para ti. Si te dieron ganas de comenzar con un probadita de la dieta macrobiótica, aquí te incluyo una de mis recetas favoritas.Tortitas de garbanzo y verduras 2 tazas de zanahorias ralladas2 tazas de calabacitas ralladas y escurridas2 tazas de harina de garbanzo2 huevosSal marinaRalladura de limónRalladura de jengibre4 cucharaditas de aceite de aguacateEn un bowl incorpora todos los ingredientes hasta lograr una masa. Forma con ella unas tortitas de unos 8 centímetros y lleva a congelar por al menos 1 hora. Calienta el aceite de aguacate y dora las tortitas por ambos lados. Acompaña con arroz integral y sopa miso.
Para lograr los objetivos físicos que deseas, ya sea bajar de peso o ganar músculo, la alimentación es la parte más importante en tu vida fitness, por lo que deberías planificar tus comidas para afrontar la rutina deportiva que realices, así como la recuperación óptima del desgaste realizado.Ante esto, deberás conocer qué alimentos podrás consumir antes y después de cada entrenamiento, además del tiempo recomendable para realizar tu práctica deportiva después de ingerir tus alimentos. Este último punto nos lleva a la interrogante ¿puedo comer antes de entrenar?, respuesta que aquí te daremos.El proceso digestivo sí puede influir en tu entrenamiento, por lo que deberás esperar un tiempo considerable en el que la comida y la bebida se transformen en los nutrientes que absorberá nuestro organismo, para proporcionarnos la energía suficiente y así tener un mejor desempeño en la actividad física que se llevará a cabo.Durante este proceso se acumula una gran cantidad de sangre en el aparato digestivo, por lo que hacer ejercicio durante este momento compromete el flujo sanguíneo a los músculos, los cuales no se desarrollarán de forma efectiva, pues no llenarás la demanda que exigen los dos procesos.¿Cuánto tiempo hay que esperar?La recomendación estándar que todos los entrenadores y nutriólogos brindan a los atletas es la de esperar dos horas para entrenar después de comer, sin embargo, todo dependerá del tipo y la cantidad de comida que ingieras antes de realizar tu práctica deportiva.Si es un plato balanceado con proteína, verduras verdes, carbohidratos, agua simple o de sabor, tendrás que esperar como mínimo los 120 minutos recomendables, pero en caso de que tu alimentación sea pesada en grasas, azúcares, carbohidratos, sales e irritantes, aumentaría el tiempo de espera a cuatro horas, pues el proceso digestivo será más largo y lento. "Básicamente, cuanto más comas, más tiempo debes esperar para hacer ejercicio", así lo indica la nutrióloga Amie Rowe en Business Insider.Estas recomendaciones son para no arriesgar tu organismo, pues al realizar un entrenamiento de alto rendimiento tu cuerpo deberá estar en óptimas condiciones, ya que de estar con el estómago lleno podrías tener problemas gastrointestinales como “náuseas, gases, diarrea, vómito e incluso desmayos, debido a la competición por la sangre que se da entre los músculos y tu sistema digestivo", puntualiza Rowe.En caso de que por tus horarios sea complicado esperar las dos horas para hacer ejercicio después de comer, se recomienda practicar una actividad física de baja intensidad con descansos prolongados que permitan continuar con el proceso digestivo de una forma correcta.Luego de estas recomendaciones, tú tienes la última palabra sobre tu alimentación y desempeño físico. ¡Aliméntate en serio con Santander!
El verano es una de las épocas favoritas para disfrutar una buena cerveza. Por eso te presentamos algunos de los estilos que acompañarán perfecto tus tardes libres, sea cual sea el clima: con lluvia o calor. En las tardes de calor se antojan las cervezas ligeras y fáciles de beber como las cervezas de trigo y las de estilo pilsner. Incluso muchas cerveceras producen estilos especiales para la temporada de verano. En los días de lluvia, una cerveza con más cuerpo o con notas de café y chocolate despertarán ese calorcito que buscamos para reconfortarnos. Una cerveza estilo vienna o una porter serán tu mejor compañía. Estas son algunas de las características de estos estilos: Cervezas de trigo Las cervezas de trigo son perfectas para el verano porque son suaves, ligeras y refrescantes. Se elaboran con una mezcla de granos de trigo y cebada, que les dan una textura más suave y una carbonatación más ligera que otros estilos. Existen dos variedades de este estilo: la Witbier (belga) y la Weizenbier o Weissbier (alemana). Las belgas son más ácidas, refrescantes y se les suele añadir ingredientes como la cáscara de naranja o el cilantro, mientras que las alemanas son más densas y con notas a clavo. Ambas son excelentes para combinarlas con pescados y mariscos, prueba con esta receta de tacos de pescado estilo Baja y tu cerveza de trigo favorita.Cervezas pilsner Son cervezas fáciles de beber, frescas y con una efervescencia que nos da un descanso y nos ayuda a limpiar el paladar. Por lo general, sus notas van entre lo herbal, lo especiado y lo floral. Son cervezas ideales para tus tardes de asado, como esta hamburguesa a la parrilla. Cervezas viennaSe trata de un estilo creado en Viena, Austria, que tiene un excelente cuerpo y notas muy marcadas de nuez y café. Estos aromas son el resultado de la mezcla de sus maltas base caramelo, dulce y chocolate. Combínalas con tu postre favorito, como este brownie de chocolate. Cervezas porterSu origen se disputa entre Inglaterra e Irlanda y fue una receta creada especialmente para trabajadores con faenas físicas muy pesadas, la cual combinó tres tipos de ales. Es densa, huele a pan y chocolate, y en boca es robusta. Su mejor maridaje será con sabores ahumados o bien con una rica barbacoa.¿Cuál es tu cerveza favorita para el verano? 
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