Frases mexicanas DE COMIDA que los extranjeros nunca entenderían
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Frases mexicanas DE COMIDA que los extranjeros nunca entenderían

Por Kiwilimón - Enero 2017
A los mexicanos nos encanta comer; esa es una realidad conocida mundialmente. Y en verdad, es tal nuestra obsesión por los placeres gastronómicos que incluso la llevamos hasta los refranes. Estas frases mexicanas están llenas de sabor y folklor, tanto que son a prueba de extranjeros. Te compartimos algunos dichos de comida que los extranjeros nunca entenderían:
  • They are giving you atole with the finger.
  • Te están dando atole con el dedo.
 
  • There’s always a black one in the rice.
  • Siempre hay un negrito en el arroz.
 
  • You are the sesame seed of every mole.
  • Eres el ajonjolí de todos los moles.
 
  • Tiny but spicy.
  • Chiquito pero picoso.
 
  • With sugar and honey, even the snails taste good.
  • Con azúcar y miel, hasta los caracoles saben bien.
 
  • Turn around the tortilla.
  • Dale la vuelta a la tortilla.
 
  • From the plate to the mouth, the soup falls.
  • Del plato a la boca, se cae la sopa.
 
  • Put a lot of cream to his/her tacos.
  • Echarle mucha crema a sus tacos.
 
  • Dessert is always the answer, no matter what the question is.
  • El postre siempre es la respuesta, sin importar cuál sea la pregunta.
 
  • The one who is hungry, thinks about bread.
  • El que hambre tiene, en pan piensa.
 
  • That’s flour from another sack.
  • Eso es harina de otro costal.
 
  • This rice is already cooked.
  • Este arroz ya se coció.
 
  • It’s like water for chocolate.
  • Está como agua para chocolate.
 
  • In every place the beans are cooked.
  • En todos se cuecen habas.
 
  • You’re going to give birth to chayotes.
  • Vas a estar pariendo chayotes.
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¿Quieres pulirte en tus dotes mezcales?, aquí te cuento cómo arrancar el aprendizaje de cata con este ícono nacional.Dicen los maestros mezcaleros que el mezcal te trata como tú lo tratas, así que la sugerencia es seguir la sabia y tradicional frase: bébelo a besos.Y esta idea no sólo suena bonita, sino que contiene un mensaje profundo relacionado con el tiempo que la bebida lleva en nuestra historia, más de 500 años, y por lo que se tarda en crecer un agave, de 8 a 20 años, para después pasar por su corte, cocimiento, fermentación y destilación. Así que la idea es muy clara, hay que dejar que la llamada planta de las mil maravillas, de la que existen más de 40 variedades para hacer destilados, se exprese.Volviendo al tema de cómo acercarte victoriosamente a este destilado por primera vez, le pregunté a Guillermo Escárcega, creador de la marca Aguas Mansas, un mezcal surgido en Santiago Matatlán, Oaxaca, de la familia Sernas, y estos fueron los consejos que compartió:El mejor comienzo es poner atención a la procedencia del producto, es decir, saber de dónde viene, quién y cómo lo producen. En el caso de la Denominación de Origen Mezcal son nueve estados los que tienen su aval: Oaxaca, Guerrero, Michoacán, San Luis Potosí, Zacatecas, Guanajuato, Durango, Tamaulipas y Puebla.La graduación alcohólica debe ser de 45 grados, y no hay que tenerle miedo, porque esta característica facilitará que reconozcas más los aromas y sabores de la planta. Si bajas de esa graduación estarías probando una bebida diluida (en agua).Explora las variedades con las que se puede hacer mezcal, recuerda que cada Estado tiene sus plantas endémicas o regionales, por ejemplo, la variedad Salmiana es de San Luis Potosí, Guanajuato y Zacatecas; la variedad Cupreata se reproducen estupendamente en Guerrero y Michoacán. Hablando de Oaxaca, es el Estado que tiene más biodiversidad para hacer mezcales, con opciones que van del Cuishe, el Arroqueño, al Tobalá; además del más común y que se da en el país, el Espadín.Para probarlo busca un recipiente de boca ancha, puede ser una jícara o el vasito veladora, y sirve de una onza a una onza y media. Aprovecha el boom que hay de mezcaleros hechos con cerámica gracias grandiosos artesanos que los están fabricando por todo el país.Ahora vamos a la acción, si de verdad quieres conocer todo lo que ofrece en aromas y sabor un mezcal, vete por los blancos, así conocerás qué le aportó la tierra, si es más floras, herbal, mineral, terroso. Como lees, el mezcal es todo esto y más.Antes de pasar al nivel en boca, haz un ejercicio de preparación: moja tu dedo índice con un poco de mezcal y espárcelo en el dorso de tu otra mano, sacude esa mano e inmediatamente huele donde colocaste el mezcal, lo que debe pasar es que explote el aroma a agave cocido primordialmente, sino es así y encuentras olores a llanta o plástico quemado o muy ahumado algo no anda muy bien con la calidad de tu mezcal, pues tiene un defecto que sucedió en algún momento del proceso de elaboración. Este ejercicio ayuda a que tu sistema sensorial se prepare para ese primer sorbo con el que deberás enjugarte la boca y pasar lentamente el líquido. Seguro dominará un poco el alcohol, pero al segundo sorbo comenzarás a encontrar las referencias olfativas que un mezcal por su origen y variedad te puede dar.Finalmente es indispensable que por cada bebida alcohólica que ingieras te hidrates (tomes agua), esto hará la diferencia, y si puedes no mezcles con otros alcoholes o azúcares para que tu cuerpo no te lo recuerde al día siguiente.El tema de la naranja con sal de gusano lo dejamos a tu decisión, no es una práctica muy común en las zonas mezcaleras. Aún así, lo realmente importante es saber que el mezcal es perfecto como aperitivo, digestivo y para maridar muchos platos. Aquí van dos ejemplos: el Espadín con pescados, mariscos y conchas, y el Tobalá no lo dudes en servir cuando cocines moles, cochinita o carnes muy especiadas.Recuerda que el mezcal es un producto cultural, arraigado a las entrañas de la historia de México que, como su crecimiento y proceso, pide a gritos que lo bebas a besos.Investigación: Wendy Pérez, periodista gastronómica. Fotos: Rober Antillón, fotógrafo gastronómico.Locación de fotos: Salón Candela.  
Los síntomas del estrés son cada vez más recurrentes en las personas, es por eso que debemos aprender a contrarrestarlos de manera saludable y natural, no por nada las abuelitas siempre tenían un remedio casero para aliviar el dolor de cabeza, estómago y hasta la fatiga. De modo que si tienes ingredientes naturales en tu cocina, no dudes en conocer los beneficios de las hierbas relajantes para combatir el estrés. Lavanda La lavanda es una hierba medicinal maravillosa, pues tiene propiedades antiinflamatorias y relajantes, además es antiespasmódica, antiséptica y diurética, lo cual ayuda a relajar el sistema nervioso. Manzanilla Además de ser un excelente remedio contra problemas digestivos, la manzanilla es grandiosa para tratar la ansiedad y el insomnio, pues es una hierba llena de antioxidantes con efectos calmantes y en ocasiones hasta sedantes. Tila ¿Tu abuelita te recomendaba el té de tila para descansar? Pues es que la tila es una hierba ideal para relajarse y conciliar el sueño. ¡Una infusión te ayudará a dormir y quedarás como nuevo! Toronjil El toronjil, también conocido como Melisa, es una hierba relajante que ayuda a controlar el estrés, insomnio y a veces también la ansiedad. Además posee efectos antiespasmódicos, que ayudan a aliviar la tensión muscular y los espasmos del aparato digestivo. Orégano El orégano es un condimento esencial en la cocina mexicana, pero también tiene algunas propiedades relajantes que te ayudarán a descansar mejor. Lo mejor es que si te haces una infusión y le pones un toque de miel, quedará delicioso. Comino Aunque te cueste trabajo creerlo, el comino es una hierba relajante con propiedades antiinflamatorias y relajantes, sólo debes ser cuidadoso con su sabor pues como podrás recordar, es súper fuerte. Entonces asegúrate de utilizar una pizca muy pequeña cuando prepares tu infusión; puedes agregarle leche de almendra y un toque de miel o el endulzante de tu preferencia y quedará delicioso. ¿Has probado los beneficios de alguna de estas hierbas relajantes?
La gastronomía de Bolivia es un diamante en bruto que definitivamente debes conocer, ya que posee deliciosos platillos con la extravagante influencia de los Andes, lo cual les otorga un característico sabor difícil de encontrar. Por eso te invitamos a conocer algunos de los mejores platillos andinos típicos de Bolivia. Silpancho El silpancho es una irresistible milanesa de carne empanizada de gran tamaño, cubierta con huevos estrellados, papas y acompañada de arroz con ensalada. El silpancho es originario de Cochabamba, en los valles de Bolivia. Anticucho Similar a las espadas brasileñas, el anticucho se trata de una brocheta de corazón de res a la parrilla. Generalmente se acompañan con papas y una tradicional salsa de cacahuate bien picosita. Sándwich de chola Uno de los platillos tradicionales de la capital bolivia, es sin duda, el sándwich de chola. Este emparedado de jamón crujiente, con chicharrón de puerco, encurtido de cebolla, ají y salsa picante es un irresistible antojito que seguro te encantará. Humintas El equivalente a los tamales mexicanos, las humintas son tamales dulces hechas con maíz rallado, que se mezcla con canela, pasas, azúcar y queso en el centro. Puede tener sus variaciones dependiendo de la región, pero siempre se come durante el desayuno o como snack durante el día. Salteñas bolivianes Las salteñas son unas empanadas originarias de la región de Salta, al norte de Bolivia. Su relleno puede variar entre jugosas carnes de ternera, pollo y otros tipos. Cuñapés Los cuñapés son unos deliciosos panecillos con quesos, ideales para acompañar con café caliente. Son bollos calientes hechos con harina de yuca que provienen de Santa Cruz, al oriente de Bolivia. ¿Qué platillos bolivianos se te antojan más?
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