5 Trucos para reducir los residuos de los alimentos
Consejos de Hogar

5 Trucos para reducir los residuos de los alimentos

Por Kiwilimón - Noviembre 2015
¿Cuántas veces has tirado a la basura comida que te sobró de días pasados y tal vez ya nadie quiso comerla, o simplemente porque no recordabas que la tenías en tu refrigerador y se echó a perder? Para tratar de disminuir este tipo de problemas en la cocina, te traemos algunos tips para que los pongas en práctica y no te arrepientas por desechar tu comida.  
  1. Compra la cantidad adecuada
A veces es mejor adquirir los ingredientes de tus platillos a granel, es decir, la cantidad necesaria que vas a usar en tus recetas. Por ejemplo, es preferible que compres 250 gramos de jamón para los sándwiches de la semana, a que te lleves el paquete que se vende por kilo, pues podría no durar mucho tiempo en el refrigerador. Prepara estos ricos rollos de arúgula y jamón serrano
  1. Coloca lo más nuevo en el fondo de la alacena
 Procura organizar tu alacena, refrigerador y demás estantes donde guardes comida (incluyendo productos enlatados o empaquetados), de modo que los más recientes queden en la parte trasera y los más viejos en la parte frontal. Así, consumirás primero los que están pronto a caducarse, sin tener que tirarlos porque se volvieron rancios o su sabor cambió. Mira cómo quitar el mal olor del refrigerador    
  1. Congélalos
 Otra forma de no desperdiciar comida es congelarla. Frutas, verduras, carne, y hasta el pan, puedes meterlos en recipientes o bolsas que toleren bajas temperaturas. Eso sí, tápalos muy bien, y si eres más organizada, podrías anotar en cada uno las fechas en que los congelaste para comer primero las que tienen más tiempo en el refrigerador. Sigue este paso a paso para congelar tu comida    
  1. Reutiliza los sobrantes
Una buena opción, que también te hará ahorrar dinero, es llevarte comida del día anterior al trabajo o ponerla en el lunch de tus hijos.  Por otro lado, si no usaste todas las verduras o frutas que compraste para la semana y se están volviendo marchitas, ¡no las tires! Puedes agregar los vegetales a tus sopas, hacer smoothies, licuados o aguas de sabor con las frutas. Incluso, podrías combinar las frutas y verduras en un rico jugo saludable. Prueba este rico smoothie de aguacate  
  1. Haz una composta
Si no tienes otra opción más que deshacerte de los restos de comida, esta es otra manera de darles un buen uso. Cáscaras, café, maíz, bolsas de té, arroz, frijol, entre otros residuos orgánicos, te ayudarían a que hicieras tu propia composta. Solo necesitas un espacio adecuado o un guacal de madera para que esta pueda mantenerse en buen estado, aserrín, tierra y agua. Separa tu basura correctamente con estos tips
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Cuando se habla de comida chatarra, quizá te vienen a la mente ciertos platillos específicos, pero ¿sabes realmente lo que significa ese término?El término comida chatarra se usa para referirse a bebidas y alimentos bajos en nutrientes, es decir, que no aportan vitaminas, minerales o fibra y además tienen altos contenidos de calorías, grasas saturadas y azúcares añadidos.Con tu ayuda, podemos transformar la vida de niños y niñas. MIRA CÓMO LOGRARLO.Aunque aún no es posible obtener estimaciones generales sobre la proporción de personas que sufren una enfermedad relacionada con la mala alimentación, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala distintas causas de una dieta poco saludable, entre las cuales destacan tres: el alto consumo de sal, de grasas y bajo consumo de frutas y verduras.Frutas y verdurasAlrededor de 1.7 millones (2.8%) de las muertes en todo el mundo son atribuibles al bajo consumo de frutas y verduras; mientras que el consumo adecuado de frutas y verduras reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer de estómago y cáncer colorrectal. Existe evidencia de que ingerir altos niveles de alimentos con mucho contenido calórico, como los alimentos procesados ricos en grasas y azúcares, promueven la obesidad.SalLa recomendación de consumo de sal por persona al día es de 5 gramos, según la OMS, con el fin de prevenir enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, los datos de varios países indican que la mayoría de las poblaciones consumen mucha más sal de lo indicado.Una persona consume alrededor de 9 a 12 gramos de sal al día, por lo que se estima que si se reduce a los 5 gramos recomendados, causaría un impacto positivo importante en la presión arterial y las enfermedades cardiovasculares.GrasasEl alto consumo de grasas saturadas y ácidos grasos trans está relacionado con enfermedades del corazón. Pero si se reemplaza con aceites vegetales poliinsaturados se reduce el riesgo de enfermedad coronaria. También se ha demostrado que los ácidos grasos insaturados más altos de fuentes vegetales y los ácidos grasos poliinsaturados reducen el riesgo de diabetes tipo 2.Consecuencias de la comida chatarraLejos de nutrirnos, la comida chatarra puede tener consecuencias nada favorables:Puede generar problemas de memoria y aprendizaje.La comida chatarra carece de nutrientes esenciales, el riesgo de padecer depresión aumenta en un 58% si se come muy seguido.Las personas con una adicción a la comida chatarra pueden padecer problemas digestivos, como reflujo o síndrome de colon irritable.Aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares.Como los riñones son los encargados de filtrar las toxinas de la sangre, la ingesta de mucha comida chatarra tiene un efecto directo en su funcionamiento.La OMS señala que una dieta poco saludable es uno de los principales factores de riesgo para una variedad de enfermedades crónicas, que incluyen enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y otras afecciones relacionadas con la obesidad. Las recomendaciones específicas para una dieta saludable incluyen comer más frutas, verduras, legumbres, nueces y granos; reducir la sal, el azúcar y las grasas. Por otra parte, también es aconsejable elegir grasas no saturadas, en lugar de grasas saturadas.Mejorar los hábitos alimenticios es un problema social, no sólo individual. Por lo tanto, exige un enfoque basado en la población, multisectorial, multidisciplinario y culturalmente relevante.Recuerda que, si tu alimentación está balanceada, no necesitas sacar por completo este tipo comida, sin embargo, es importante que no abuses de su consumo, que tus alimentos se mantengan variados y en tus platos siempre haya mucho color para que te nutras con lo que comes.Además, es de vital importancia cuidar que los niños aprendan a diferenciar la comida que les aporta nutrimentos y no sólo en casa. A nivel comunidad, puedes aportar al trabajo de fundaciones y asociaciones dedicadas a ayudar a niños de escasos recursos a tener una alimentación balanceada, como Dibujando un mañana o Comer y Crecer, y contribuir a que se desarrollen sanos y tengan un mejor futuro. Mira aquí cómo puedes ayudar.
¿Cuántas veces no hemos escuchado hablar del metabolismo, de sus maravillas para bajar de peso y de cómo a medida que crecemos, se va alentando y por eso subimos de peso?Sin embargo, realmente sabemos poco de este proceso y si es en verdad el responsable de que sea más difícil o fácil mantenernos en un peso.¿Qué es el metabolismo?Llamamos metabolismo al conjunto de reacciones químicas que se dan dentro de las células del cuerpo. Estas reacciones son las responsables de transformar todos los alimentos en el combustible para realizar actividades que van desde respirar y moverse, hasta regular la temperatura cuando hace frío o calor, además de que hacen lo posible para que las células estén sanas y funcionando correctamente. Cuando hablamos de tener el metabolismo “lento” o “rápido”, nos referimos a la velocidad con la que nuestro cuerpo realiza todas estas funciones. Y esto sí es importante en lo que respecta a nuestra tendencia a ganar o perder peso. Cuando nuestro metabolismo es más rápido, el cuerpo quema más calorías, incluso cuando no está realizando ninguna actividad física: a esto se le conoce como metabolismo basal, o sea, la energía que nuestro cuerpo consume diariamente para funcionar sin ningún tipo de actividad adicional más allá de las funciones esenciales.Aunque contar con un metabolismo rápido o no depende en gran medida de la genética de cada uno y de otras cuestiones difícilmente alterables como el sexo o la edad, a partir de los 40 años, éste se ralentiza.Sin embargo, es posible acelerarlo con determinados hábitos sobre los que sí podemos incidir.Come cada tres horasCuando pasas mucho tiempo sin comer entre comidas, el nivel de azúcar en la sangre disminuye, lo que provoca que te sientas cansado y fatigado, además de que se ralentice tu metabolismo. Si comes un snack entre comidas no pasarás hambre, consumirás menos cantidad en la siguiente comida y mantendrás acelerado tu metabolismo.Come proteínasNuestro cuerpo tarda más tiempo y necesita más energía para descomponer y digerir la proteína que para procesar otro tipo de alimentos, por lo que gasta aproximadamente 20 o 30% de las calorías que aportan las proteínas en digerirlas estas, en comparación al 5 o 15% que necesita para procesar la grasa o los carbohidratos.Toma caféPese a que hay mucha información contradictoria sobre este tema, el café es una de las pocas sustancias que aceleran el metabolismo y ayuda a la quema de grasas. La bebida es, además, un gran aliado si practicas ejercicio, ya que la cafeína aumenta los niveles de adrenalina y prepara al cuerpo para un esfuerzo físico increíble: hace que las células grasas descompongan la grasa corporal, liberándola como ácidos grasos libres, que usamos como combustible cuando hacemos ejercicio.No sólo con ejercicio se pierde peso. Si sigues estos pequeños consejos en tu dieta y en tu rutina diaria, conseguirás activar el metabolismo para quemar más calorías.
Uno de los productos naturales más utilizado por la humanidad es la miel, ya que contiene un sinnúmero de propiedades nutricionales por sus alto contenido en minerales, hierro, calcio, fosfato, potasio, cloruro de sodio y magnesio, las cuales la convierten en uno de los remedios medicinales más eficaces, que además también es utilizado como afrodisiaco. Sin embargo, también puede ser uno de los alimentos que con mayor frecuencia olvidamos dentro de la alacena.Seguramente al limpiar tu alacena has sacado del fondo un tarro de miel, el cual tiene algunos meses o incluso años refundado ahí y parece que sigue igual que el primer día, con la misma consistencia. ¿Cómo puede ser esto posible?Esto se debe a que la miel nunca caduca, gracias a su alta concentración de azúcar, la cual elimina las bacterias, además de que gracias a lo bajo de su humedad, las levaduras no prosperan.La miel bien conservada puede durar hasta 14 años, pero de preferencia, debes consumirla en dos, pues después de este tiempo comenzará a perder poco a poco sus propiedades.¿Para qué sirve la miel fuera de la cocina?Además de ser un ingrediente perfecto en la cocina, la miel puede ayudar a aliviar la tos y disminuir la inflamación de la garganta, además de otros malestares.Por ejemplo, si sufriste una herida o quemadura leve, untarte una cucharada de miel te ayudará a cicatrizar, pues entre sus beneficios se encuentra que ayuda a la regeneración de la dermis, así que también podrías utilizarla como mascarilla o para suavizar las zonas ásperas del cuerpo como codos, rodillas y pies.En caso de que por la noche des vueltas en la cama porque no logras conciliar el sueño, la miel es un gran remedio casero para el insomnio, pues contiene propiedades relajantes que disminuyen el estrés y la ansiedad.Por otra parte, una cucharada de miel cuando te sientes muy fatigado le dará vitalidad a tu organismo, gracias al azúcar que contiene.La miel también podría ayudarte con el estreñimiento, la artritis, el ciclo menstrual,  la memoria, los niveles de azúcar en la sangre, así como a bajar de peso, gracias a su efecto diurético.Ahora sólo nos queda darle las gracias a las abejas por regalarnos un alimento ‘eterno’ y un remedio que nos ayuda aliviar algunos de nuestros achaques.
Las frutas y verduras son alimentos que necesitamos incorporar a nuestra vida diaria, por su alto contenido en nutrientes, agua y fibra. Gracias a la gran variedad de frutas y verduras que la naturaleza nos proporciona en cada momento del año, tenemos una multitud de posibilidades y sabores, según las preferencias de cada persona.Así, con la llegada de los últimos meses del año despedimos las frutas del verano, que tienen mucha agua, como sandía, melón, ciruelas, duraznos, y sirven para tener el cuerpo hidratado en esta época de calor. Para el otoño, necesitamos otro tipo de frutas y verduras, pues nuestro cuerpo necesita reforzarse en época de frío. Estas son algunas de las frutas y verduras que son ideales para nosotros en el otoño.FrutasGranada. Es una fruta rica en fibra, potasio, vitamina C y antioxidantes. Es ideal para comer sola, como postre, con chilito y limón como snack o para usarlo en ensaladas y en platillos. Su temporada es septiembre-noviembre.Kiwi. Son ricos en agua, potasio, y vitamina C, ideal para protegernos de los resfriados típicos de la época de frío y cambios de temperatura. Además, sus semillitas ayudan al tránsito intestinal.Su temporada es octubre-marzo.Mandarinas. Al igual que otros cítricos, son ricas en vitamina C y una de sus ventajas es su bajo índice calórico. Deben consumirse preferiblemente frescas y recién exprimidos. Su temporada es noviembre-marzo.Uvas. Tienen un gran contenido de potasio, pero también de azúcares; es rica en taninos y polifenoles,  potentes antioxidantes que ayudarán a retrasar el envejecimiento.Temporada: septiembre-diciembre.VerdurasAlcachofa. Rica en minerales y oligoelementos como potasio, fósforo y zinc. Es rica en carbohidratos pero también en proteína. Temporada: noviembre-marzo. Si no sabes cómo incluirlas en tus comidas, aquí te dejamos 4 recetas de alcachofas fáciles.Berenjena. Es una de las frutas más ricas en agua, además, contiene mucho potasio. Su alto contenido de fibra ayuda al tránsito intestinal. Prepáralas en una lasaña vegetariana, o al gratín con un poco de carne molida. Temporada: octubre-abril.Coliflor. Una verdura muy rica en vitamina C y  buena fuente de vitamina K, proteína, tiamina, riboflavina, niacina, magnesio y fósforo; también es una muy buena fuente de fibra. Con coliflor puedes hacer mucho más que verduras cocidas, por ejemplo, un arroz de coliflor, unas tortitas en caldillo de jitomate, o para el desayuno, con huevo y aguacate.Lechuga escarola o romana. Quizá no lo sabías, pero la lechuga sí tiene una temporada y es de noviembre a febrero. Sus hojas son ricas en vitamina A, ácido fólico y potasio, tienen niveles muy altos de agua, bajo contenido de calorías y mucha fibra. Pimientos. Muy ricos en vitamina C y carotenos, sin embargo, te recomendamos comerlos crudos, ya que pierden muchas de sus propiedades cuando se cocinan. Temporada: octubre-junio.Con el capitalismo, es probable que veas todo el año todo tipo de frutas y verduras, pero intenta consumir los alimentos de temporada para aprovechar sus nutrientes, que le harán bien al organismo.
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