Comida a la basura: Los niveles del desperdicio
Consejos de Hogar

Comida a la basura: Los niveles del desperdicio

Por Kiwilimón - Diciembre 2015
Aunque la posibilidad de un planeta apocalíptico, donde la comida sea un bien tan escaso que sea necesario luchar por él, suena todavía como un tema de ciencia ficción, las perspectivas no son promisorias. En especial si consideramos que casi una tercera parte de la comida que se produce anualmente en el mundo se despilfarra. Los problemas de hambre podrían aliviarse si tan sólo dejáramos de tirar comida. La alimentación es uno de los problemas más graves que enfrenta la humanidad. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), casi mil millones de personas en el mundo padecen hambre. En un escenario como éste, tirar la comida parece casi un acto criminal, pero es exactamente lo que hacemos. La “pérdida y desperdicio de alimentos” es un término acuñado por la misma FAO que hace referencia a “la disminución de la masa de alimentos para el consumo humano en cualquier punto de la cadena productiva”. En otras palabras: se considera desperdicio a todos aquellos alimentos destinados para el aprovechamiento humano que, en última instancia, no son consumidos por la población. Para dar una idea de la magnitud de la situación, la organización publicó el estudio Global Food Losses and Food Waste, el más ambicioso de su tipo hasta ahora, cuyo resultado muestra que 32% de la comida producida en 2009 (casi la tercera parte de una producción total de aproximadamente 4 000 millones de toneladas) se desperdició.

Cadena de despilfarro

De acuerdo con el mismo informe, difundido por The Institution of Mechanical Engineers, asociación inglesa con presencia en 140 países, el desperdicio de comida se genera en cada uno de los procesos de la cadena de producción-distribución-consumo. Esto incluye la recolección, almacenamiento, embalaje, transporte, oferta en puntos de venta y comportamiento final de los compradores. Entre los problemas destacados por este documento se encuentran las políticas de distribuidores, mayoristas y minoristas, de privilegiar “la perfección estética” de frutas y verduras (lo cual implica que muchos alimentos, magullados pero perfectamente consumibles, no lleguen a los anaqueles). Al otro lado de la mesa, desde el punto de vista del consumidor, sucede lo mismo: elegimos frutas y vegetales bonitos, antes de comprar aquellos que presentan alguna manchita o un ligero golpe, lo que genera enorme desperdicio. A esta problemática, la FAO suma las prácticas comerciales cuya oferta estimula las compras excesivas de alimentos (muchos terminan echándose a perder en los refrigeradores y alacenas de los comensales), asignación de fechas de caducidad estrictas (los compradores asumimos que no es seguro ingerir un alimento después de ese plazo, aunque eso implique que alimentos en buen estado se desperdicien) y una cultura de consumo donde el despilfarro es tan natural que ni siquiera reparamos en sus consecuencias.

México en merma

En el caso de nuestro país, cada año desechamos alrededor de 37% de los alimentos que producimos (10.4 millones de toneladas al año de un total aproximado de 28.1 millones, porcentaje que supera la media internacional de 32%) y que alcanzaría para alimentar anualmente a 7.4 millones de mexicanos. Esto conforme a un análisis realizado por el Grupo Técnico de Pérdidas y Mermas de Alimentos en México, publicado en 2013 por la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), el cual señala que los alimentos más desaprovechados son la leche de vaca y la guayaba: 57% de la producción termina en la basura. Les siguen el mango, pescados y sardinas, con 54% de desperdicio; luego el aguacate, el plátano y el nopal, con 53%. Para Genaro Aguilar Gutiérrez, especialista del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y encargado de esta investigación, “es inhumano que se desperdicien tantas miles de toneladas al año, que servirían para evitar el hambre que padecen millones de personas”.

Los consumidores contraatacan

Para evitar el desperdicio, la FAO recomienda a los gobiernos, entre otras acciones, generar campañas de educación y sensibilización dirigidas a cada uno de los actores de la cadena alimentaria y los consumidores; mejorar las infraestructuras de transporte, energía e instalaciones del mercado; además de promover el desarrollo y facilitar a los productores el acceso a nueva tecnología. Otras acciones implican un cambio en el marco legal y las políticas gubernamentales. Un ejemplo exitoso a nivel mundial es Francia, en donde se aprobó una ley que establece que los supermercados con superficies mayores a 400 metros cuadrados no pueden tirar a la basura productos perecederos. En vez de eso, deben donar la comida no apta para el consumo humano a organizaciones de cuidado animal o la producción de abono. Como consumidores también tenemos la posibilidad de revertir la situación y contribuir con un mejor aprovechamiento de los alimentos. Existen organizaciones y redes dedicadas a concientizar a las personas con respecto de sus hábitos de consumo, y crear comunidad para luchar juntos por una nutrición sin desperdicio. Culinary Misfits, ThinkEatSave, Disco Sopa, Ugly Fruits (que busca convencer a los consumidores de incorporar a su carrito de compra todos aquellos “vegetales feos”). Por su parte, Picnic, Casserole Club, Shareyourmeal, Cookisto,Foodsharing, son sitios de internet que ponen en contacto a cocineros y compradores para compartir comida. Por ejemplo, si en una casa sobra comida, el usuario puede publicar su anuncio con los suscriptores de la zona y ofrecer los alimentos a costo bajo.

Futuro posible

Existe una tremenda oportunidad para recomponer el rumbo de las acciones destinadas a revertir el desperdicio de alimentos. Los especialistas de The Institution of Mechanical Engineers lo ponen así de claro: si el total de alimento producido anualmente en el mundo suma alrededor de 4 000 millones de toneladas, y de ese total se desperdicia entre 30% y 50%, significa que estamos alimentando a 7 000 millones de personas con 2 800 millones de toneladas de comida. Para alimentar a 9 600 millones de personas (la población estimada para 2050) bastaría con 4 000 millones de toneladas de alimento, las mismas que producimos hoy… pero sin el desperdicio. Aunque es imposible considerar una cadena de producción sin merma, las medidas en contra del despilfarro de comida que tomemos fortalecerán las posibilidades de un desarrollo alimentario global sustentable. Concientizar a la población y realizar acciones en contra de la pérdida y el desperdicio de alimentos, puede cambiar la manera en que concebimos la lucha contra el hambre y beneficiar a millones de personas.

Un país hambriento

Para solucionar el problema de la falta de alimento en el mundo existen, básicamente, dos soluciones. Por un lado, aumentar la producción u optimizar el consumo de los que actualmente se producen. A principios de agosto, Enrique Martínez y Martínez, Secretario de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, declaró a los medios que ante las previsiones de la FAO —las cuales establecen que para 2050 seremos 9 600 millones de habitantes en el planeta—: “tendremos que producir, al menos, 60% adicional de alimentos para satisfacer la demanda”. Esta afirmación vino acompañada de planes de infraestructura para aumentar la producción y las exportaciones, los cuales incluyen la tecnificación del riego, la dotación de tractores e implementos agrícolas y la implantación de un programa para la construcción de presas de cosecha de agua, entre otros. Por otra parte, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) publicó los resultados de una encuesta realizada a un millón de beneficiarios de la Cruzada Nacional contra el Hambre, estrategia gubernamental creada en 2013 que “pretende dar una solución estructural y permanente a un grave problema que existe en México: el hambre”. Aunque este programa redujo la carencia de alimento de 100 a 42.5%, el mismo Coneval señala que “se deben encontrar mecanismos para lograr la reducción de la pobreza más amplia que involucra a 55 millones de personas”.

Desperdicio global

Según la FAO, la fruta es el alimento más desperdiciado del mundo. Cada año se desechan sin consumir 1 300 millones de toneladas, lo que equivale a 44% de la producción. Otros alimentos de alto desperdicio son los tubérculos (20%), los cereales (19%) y la leche (8% de despilfarro mundial).

Planeta agotado

De acuerdo con la organización Global Footprint Network (GFN), el pasado 13 de agosto, el consumo de los más de 7 000 millones de personas que poblamos la Tierra agotó los recursos naturales que el planeta es capaz de producir durante 2015. Es decir, a partir de ese momento todos los recursos que gastamos exceden la capacidad de producción terrestre. (GFN estima que “la humanidad necesita actualmente 1.6 planetas para sostener su modelo de consumo. Y se necesitarán dos planetas para 2030).

Daños colaterales

El desperdicio de alimento no sólo representa pérdidas humanas y económicas; también implica el uso inútil de agua, tierra, energía, material de embalaje, químicos, fertilizantes y pesticidas, además del combustible empleado para transportar la comida, entre muchos otros desechos colaterales. Este despilfarro es un riesgo para el ambiente debido al aumento de metano y otros gases de efecto invernadero causados por la putrefacción de los alimentos.
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De acuerdo con el Servicio Nacional de Salud británico, es común que durante la infección por COVID-19 o la recuperación, las personas experimenten una reducción en el apetito, sin embargo, es esencial que se alimenten de una manera adecuada. Además, el NHS señala que “comer bien es importante, ya que tu cuerpo necesita energía, proteína, vitaminas y minerales para ayudarte a recuperarte. Comer bastante proteína y alimentos ricos en energía te ayudarán a reconstruir los músculos, darle mantenimiento a tu sistema inmune y a incrementar tus niveles de energía para permitirte realizar tus actividades diarias”.¿Qué debo comer si tengo COVID-19?Ahora que ya sabes por qué es importante alimentarte muy buen durante la enfermedad, aquí te decimos cuáles son algunos de los alimentos que puedes incluir en tu dieta:FrutasHuevoCarnePescadoFrijolesQuesoLentejasLecheYogurNueces y semillasBrócoliKaleEspinacasMantequilla de maní o de almendraAdemás, se recomienda comer tres comidas al día, así como una o dos colaciones saludables, recuerda que también es crucial que tomes suficiente agua y té.También puedes leer: Remedios caseros para combatir la fiebreAlimentos que debes comer si tienes COVID-19Aunque ya mencionamos algunos de los ingredientes que no pueden faltar en tu cocina si estás enfermo de COVID-19, aquí ahondamos más en porque algunos de estos alimentos son tan buenos para ti.EspinacaDe acuerdo con la Universidad Loma Linda, debemos consumir una gran variedad de alimentos antiinflamatorios durante la enfermedad por COVID-19, por lo que la espinaca no puede faltar en tus comidas. Esta hoja verde está llena de vitamina A, E y K, así como fibra, antioxidantes y carotenoides, por lo que se convierte en una excelente opción. Recuerda comer las espinacas crudas en una ensalada o en un jugo verde.Frutos rojosGracias a que son ricos en antioxidantes y otros nutrientes, los frutos rojos son ideales para ti si estás enfermo de COVID-19. Una buena opción para el desayuno o la cena sería un smoothie de yogur griego sin azúcar, frutos rojos, nueces y un poco de mantequilla de almendra sin azúcar. También puedes leer: Remedio casero con naranja para recuperar el gusto y el olfatoNueces y semillasSi estás buscando alimentos que combatan la inflamación, las nueces y semillas son una gran opción. Un desayuno ideal sería una bowl de frutas con chía, linaza, leche de vaca o vegetal y un poco de almendras y pistaches.FluidosSi tienes fiebre o te sientes muy cansado debido a la enfermedad, recuerda que es esencial que te mantengas hidratado, pues la calentura te deshidrata. Por otro lado, puedes sentirte aún más cansado debido a la deshidratación.CúrcumaEste alimento es un poderoso antiinflamatorio, por lo que no dudes en añadirlo en tu jugo o a tu té. También puedes leer: Tendencias de salud para 2022Adopta la dieta mediterráneaEsta dieta es famosa por ser una de las más nutritivas en el mundo, pues incluye alimentos con grandes propiedades para la salud, tal como pescado, aceite de oliva, leguminosas y verduras y frutas frescas.¿Por qué comer frutas y verduras durante el COVID-19?Comer de manera saludable es indispensable para todos, independientemente si tienes COVID-19 o no, pero tu dieta si juega un papel muy relevante durante la enfermedad. Un estudio publicado en septiembre de 2021 señala que una dieta vegetariana o vegana, las cuales incluyen frutas y verduras en su mayoría, disminuía las probabilidades de padecer esta enfermedad, pero también reducía la gravedad de los síntomas una vez que se contraía el virus.Si padeces COVID-19, recuerda que lo mejor es acudir con un profesional de la salud, quien te orientará sobre los cuidados y la alimentación adecuada.
Leer en españolThanks to the miracle-like results of some celebrities, the ketogenic diet has become widely popular in recent years. But, do you know what this diet plan is about? Does it really work? What should you do to follow a keto diet? Here, we will tell you all you need to know about the keto diet.For Beginners, What is the Keto Diet? This diet is based on the principle of ketosis, which is a state in which the body mainly feeds on fats. This is achieved by following a diet with a high-fat content, low protein content, and many carbohydrates.Which Foods Are Allowed in the Keto Diet? Most meals must be based on the next ingredients:Meat: Chicken, turkey, red meat, sausages, ham, or bacon Fatty fish: Salmon, trout, or tuna Eggs Dairy products: Butter, cream, cheese Dried fruits and seeds: Nuts, almonds, chia, or pumpkin seeds Oils: Olive, avocado, or coconut oil Avocados Low-calorie vegetables Spices: Salt, pepper, and other spicesWhich Foods Are Not Allowed in the Keto Diet? Sweetened foods: Sodas, juices, smoothies, cakes, bread, candies Grains: Wheat, rice, pasta, cereals Fruits: You can seldomly eat a handful of strawberries Legumes: Beans, lentils, chickpeas Vegetables: Potatoes, sweet potatoes, carrots Diet or low-fat products Sugar-free diet products Alcohol Why Does the Keto Diet Work So Well? There are many reasons why the ketogenic diet is so effective; however, the main reasons are:1. You will not starve to death with this meal plan. Eating foods with a high-fat content makes you feel full and helps you avoid cravings between meals.2. It is a diet plan that only lasts for a couple of weeks. Due to the way it affects the body, it is best to follow this diet for up to three weeks at a time. 3. Unlike other diets that include special ingredients or specific preparations, the keto diet is very simple. In addition to help you lose weight, the ketogenic diet can improve your general health. What about kick-starting the year by losing some pounds while you eat delicious food? Join our 7-Day Keto Meal Plan. Download the cookbook HERE.Translated by Miranda Perea
Algunos pensarán en el encierro como incapacitante, cercenador creativo, serrucho de libertad. Es una realidad: para algunos chefs y restauranteros 2021 significó el fin de negocios que aún seguimos extrañando. Para otros, el año que agoniza, implicó repensar conceptos y recetas para sobrevivir, supervivir y proponerle algo fresco a la Ciudad de México. Los días de menús recalcitrantes de dieciocho tiempos quizás van quedando atrás. Lo de hoy son los restaurantes de cocina franca orientados a saciar el antojo a través del mejor ingrediente disponible. Porque si uno va a salir a arriesgar el pellejo y poner la digestión en manos de otro, mejor que valga la pena. En el año pasaron varias cosas en el ámbito restaurantero chilango. Las calles se llenaron de buenas hamburguesas –a Dios, gracias–; tuvimos el boom de los Taco Tuesday y, sobre todo, abrieron marisquerías y cocinas con toques que nos acercaron a los olores de la costa. Abrió, por ejemplo, el restaurante que para muchos se lleva los laureles del año. Fernanda Balmaceda, editora adjunta, destaca la apertura de Mi Compa Chava del chef Salvador Orozco (a.k.a Gallo Orozco). Este chef se ha especializado en comida de mar con el objetivo de defender el trabajo que hacen los pescadores mexicanos en el Pacífico. Después de una destacada trayectoria en el Grupo Bull & Thank, junto a Daniel Ovadía, Salvador decidió lanzar su carreta de mariscos al estilo de Sinaloa en un esquema take out y delivery en plena pandemia. Fue hasta 2021 que Chava abrió las puertas de un restaurante hecho y derecho en la colonia Roma en el que se ofertan los mejores productos de los mares mexicanos.  “Mi compa Chava ha saltado a la fama por increíbles platillos como lo son la Señora Torres, una torre de mariscos con atún aleta amarilla de Zihuatanejo; pulpo de Campeche, camarón crudo y cocido de Sinaloa y callo de hacha de Sonora bañados en una mezcla de limón, chile morita y tomates tatemados y el imperdible ceviche Tripón, con callo de lobina, callo de hacha, camarón crudo y cocido, pulpo, chile serrano, limón, cilantro, chile chiltepín, pimienta negra y Clamato”, recomienda Fernanda. Otro que amamos fue Marea de nuestra chef favorita Lula Martín del Campo, de cuyas recetas destacamos las que puedes ver aquí si eres suscriptor de KiwiPro o bien, Costela, de la Top Chef Alexander Suastegui. Su rincón en la colonia Cuauhtémoc se especializa en la cocina de Tijuana, de la Baja. El surf and turf deambulan por cada parada del menú. Hay desde ostiones rasurados y ceviche de sierra hasta su espectacular taco de lengua a la barbacoa o su sándwich de birria. “La cuidad ya extrañaba esas capas de sabores encontrados y texturas divertidas que crea la chef Suastegui. Para mí esta era una de las aperturas más esperadas tras el cierre de Lucas Local hace algunos años”, confirma Shadia Asencio, directora editorial de kiwilimón.  No se escapa de la lista la apertura de las dos sucursales de Con Vista al Mar, del chef Irak Roaro, de quien quizás haya sido el mejor año o al menos, el uno de los más prolíficos (poco tiempo después de haber abierto la segunda sucursal en la Roma, realizó la apertura de Casa Olympia en los confines de Polanquito). A Con vista al mar se va a comer taquitos y ceviches frescos servidos en platos de plástico, mesas de aluminio y acompañados de chelas bien frías. El taco “Conozco al chef” y el taco “Chilango” nos han hecho hasta pedir para llevar. Aquí no hay que dejar de lado el postre: un flan como de esos que hacía la abuela, de textura inigualable. Hablemos ahora de hamburguesas. Este año abrieron propuestas maravillosas como las de Cencerro o las Margarita Burguer, pero las favoritas de Shadia Asencio se esconden en el menú corto y contundente de Londres 207. Escondidas en el menú de este gastropub de la colonia Juárez están las sliders de wagyu y queso Roquefort que van entre pan brioche hecho en casa. Y si de tacos y tacos Tuesday hablamos, no podíamos dejar de mencionar Cariñito Tacos. Sofía Danis, editora de Kiwilimón Recipes, recomienda esta singular barra de tacos con una marcada influencia del sudeste asiático. La exótica taquería ofrece cinco opciones, entre ellas, un suculento pork belly confitado, el cantonés, el issan, el thai, además de una imperdible opción vegetariana (berenjena de Laos). Aquí, cada taco es aderezado con distintas salsas y coronado por diferentes hierbas para lograr que sabores ácidos, dulces, y salados converjan en un balance perfecto a cada bocado. Además de Boing, Topo Chico y cervezas, Cariñito tiene una modesta selección de vinos y hasta kombucha para que marides tus tacos. Aunque los socios de Cariñito concibieron este proyecto el año pasado, no lograron abrir al público hasta marzo debido a las restricciones de la pandemia. Coincidentemente, el concepto de esta taquería pareciera haberse planteado para la nueva normalidad, pues la barra de tacos está al aire libre, no hay asientos y la forma de pago es cashless.   “No te puedes perder el nuevo integrante del menú, el cautivador taco criollo: un taco de pork belly frito aliñado con una deliciosa salsa de ají peruano y una rica salsa criolla hecha a base de cebolla morada, habanero y cilantro, y decorado con crujientes chips de camote". No es de mar ni hay tacos pero Gretel Morales, redactora web, no quiere dejar de destacar Yella, la nueva propuesta gastronómica del chef Ricardo Verdejo, quien hace unos meses estaba detrás de Flavo Flavo –uno de los doce mejores restaurantes nacidos durante la pandemia de COVID-19 por The World’s 50 Best–. Hace un par de meses, después del cierre de Flavo Flavo, Verdejo anunció la creación de Yella, un proyecto que aterriza en una serie de pop-ups en México y el extranjero. Hasta el momento, el chef chileno ha llevado sus increíbles creaciones a la Ciudad de México, Nueva York, Bogotá y Londres. “Este 2022, espero volver a probar el roll de papaya, espárragos, poro frito y vinagreta de cítricos, un plato complejo que combina sabores inesperados y que explotan en el paladar. Otro imperdible es la panacota con ciruelas y almendra verde”, nos cuenta Gretel.  2022 llega pronto y esperemos que, además de lo que ya hemos pedido, el año nuevo nos traiga amor en muchos platos y abundancia de buenas aperturas en la Ciudad de México. ¡Sigamos apoyando los comercios locales!
En diciembre no sólo nos reunimos para compartir alimentos, también suele ser un mes en el que bebemos mucho. Así que para empezar el año de cero, con un poco más de dinero y energía, quizá quieras poner en práctica enero sin alcohol.Un mes sin consumir tiene varios beneficios, por ejemplo, te ayuda a resetear tu relación con este tipo de bebidas, además de que también puede ayudarte a bajar de peso o incluso con tus niveles de azúcar.Enero seco (Dry January en inglés) o enero sin alcohol comenzó en 2012 como una iniciativa de Alcohol Change UK, una organización benéfica británica, con el fin de "deshacerse de la resaca, reducir la cintura y ahorrar mucho dinero al dejar el alcohol durante 31 días".Ahora millones de personas participan en este reto y este desafío se ha expandido a Estados Unidos, donde más estadounidenses se dan cuenta cada año de los beneficios de probar la sobriedad por un mes.La creciente conciencia surge cuando estudios recientes no han encontrado evidencia de que el consumo ligero de alcohol pueda ayudar a mantener a las personas saludables. De hecho, más de cinco tragos a la semana en promedio pueden quitar años de vida a una persona, según descubrieron los investigadores.Dejar un hábito sólo toma tres semanas y probar con un mes sin alcohol podría darte los siguientes beneficios y marcar una gran diferencia:Por ejemplo, un estudio descubrió que los bebedores habituales que se abstuvieron de beber alcohol durante solo un mes tenían una “disminución rápida” de ciertos mensajeros químicos en la sangre que están asociados con la progresión del cáncer. Los participantes también vieron mejoras en su resistencia a la insulina, peso y presión arterial.Casi las tres cuartas partes (71 %) de las personas que participaron en Enero Seco dijeron que dormían mejor y 67 % tenía más energía, según un estudio de la Universidad de Sussex. Más de la mitad, 58 %, perdió peso y 54 % reportó una mejor piel.Así que si entre tus propósitos de año nuevo incluiste beber menos o bajar de peso, probar con este reto de un mes sería una gran forma de poner en práctica lo que quieres conseguir. También puedes seguir nuestro reto détox, el cual las nutriólogas de kiwilimón Te cuida diseñaron para que le des a tu cuerpo un respiro de los procesados, con alimentos nutritivos y ligeros.
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