¿Cómo guardar la Albahaca?
Consejos de Hogar

¿Cómo guardar la Albahaca?

Por Kiwilimón - Mayo 2011
Esta deliciosa hierba se se pone negra y pierde su sabor si las metes al refrigerador. Para que te dure mas tiempo guárdala de esta forma:
  1. Pon las ramitas de albahaca en un vaso con agua (que solo cubra la rama y no las hojas)
  2. Cambia el agua todos los días y mantén en un lugar fresco fuera de la luz directa del sol
  3. Disfruta de sus platillos por semanas con albahaca fresca
     
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El mole de pipián es una de las recetas mexicanas más antiguas y deliciosas que existen en nuestro país. Es un platillo que se disfruta a la hora de la comida y durante reuniones familias, pero también durante fiestas tan importantes como el Día de Muertos. El pipián, también conocido como pepián, es un tradicional platillo mexicano que se prepara a base de una salsa espesa preparada con pepitas de calabaza, especias y otros ingredientes, para luego acompañarse con pollo, pato, cerdo, res y hasta conejo. Cabe mencionar que no solo existe un tipo de pipián, pues dependiendo de la región, hay pipián verde, pipián rojo y pipián blanco. Por otro lado, esta salsa es tan popular en nuestro país que suele venderse en pasta o polvo, para que su cocción sea más fácil y práctica. Un dato interesante sobre el mole de pipián es que fue creado por los pueblos prehispánicos, quienes acompañaban la salsa preparada a base de pepitas y chiles con pescado o carne. Según los expertos, en la antigüedad, el pipián se preparaba con carne de gallina bañada con una salsa de chile rojo, tomates y pepitas molidas. En aquellos años, el mole de pipián era tan importante que era uno de los platos favoritos del emperador Moctezuma, así lo relató Fray Bernardino de Sagahún en la “Historia General de las Cosas de la Nueva España”, también señaló que se le llamaba totolin patzcalmollo. Años más tarde, después de la colonización, las monjas se encargaron de modificar la receta al añadir especias, hierba y carne de pollo o cerdo.También puedes leer: 5 datos curiosos del chile en nogada que no conocesPipián verde, blanco y rojoEl tradicional pipián se puede preparar de diferentes maneras: verde, blanco y rojo. Por ejemplo, en el Estado de México este mole se prepara con pepitas, perejil, lechuga, chile poblano, chile verde, cilantro y epazote. Mientras que en la Ciudad de México se prepara el pipián blanco a base de pepitas, chile güero y almendras. En el estado de Guerrero, el pipián se prepara con pepita, pollo, tomate, chile verde, ajo, pimienta, comino, orégano y clavo. En Oaxaca, el pipián se disfruta durante la vigilia y que cocina con pepitas, chile chilhuacle, chile ancho, chile guajillo, masa de maíz y ajo. En Puebla el más típico es el pipián verde, el cual requiere de pepitas tostadas, cebolla, tomate, chile serrano, hierba santa, cilantro y epazote. En el caso del pipián rojo, este se prepara con pepitas, chile pasilla, ajonjolí, clavo, pimienta, tortilla y jitomate. También puedes leer: 5 beneficios de comer pepitas de calabaza como colaciónEn Veracruz el pipián más popular es el verde, se acompaña con cerdo o pollo y papas cocidas. En la ciudad de Xalapa, el mole de pipián lleva un toque de chile chipotle y flor de izote. En el estado de Yucatán se come el pipián rojo y se requiere de pepitas, achiote, masa de maíz y chile seco. En Chihuahua también se prepara rojo, ya que se usa chile colorado para la preparación. Otras versiones de pipián incluyen ingredientes como nopal, xoconostle, chile poblano, epazote, perejil, cilantro, tomate verde, chile verde, lechuga, hierba santa, chilacayote, chícharos, ejotes, huevo, papa y camarón seco. Además de usar esta rica salsa para bañar pollo, pato, cerdo, res o pescado, también se usa para preparar enchiladas. Las mejores recetas de pipiánEn kiwilimón tenemos recetas de pipián para todos los gustos. ¡Aquí te decimos cómo hacer pipián desde cero!Filete de Pescado con Pipián VerdePierna de Cerdo en Pipían RojoCerdo en Pipián VerdeDelicioso Pipián Rojo con CerdoEnchiladas Tricolor de PipiánEnchiladas de Pipián RojoCarne de Cerdo en Pipián con CalabazasTambién puedes leer: 10 elementos que no pueden faltar en tu altar de muertos
Pasillo de Humo es un pequeño rincón de Oaxaca en la Ciudad de México, además, es el lugar perfecto para adentrarse en la gastronomía oaxaqueña con sus deliciosas tlayudas, moles y cócteles. La legendaria Celia Florián, una de las cocineras tradicionales más importantes y galardonas de nuestro país y la mente maestra detrás del restaurante Las Quince Letras en Oaxaca, junto con su hijo Alam Méndez, quien llevó la comida oaxaqueña a Washington, fueron los encargados de traernos la auténtica cocina oaxaqueña a la Ciudad de México. Los platillos que podrás encontrar en Pasillo de Humo son una versión contemporánea de la comida oaxaqueña, pero siempre con el sabor que caracteriza esta tradición culinaria. A través de sus recetas, Celia y Alam se han dado a la tarea de demostrarle al mundo que la comida tradicional oaxaqueña es tan compleja y esplendorosa como cualquier otra. Para comenzar tu viaje a través de la tradición culinaria de Oaxaca, te recomiendo los molotes istmeños de plátano macho con mole rojo, son el balance perfecto entre dulce y picoso, un digno representante de la comida oaxaqueña. Para el plato fuerte, puedes probar la crujiente y deliciosa tlayuda de chorizo y chapulines, el aromático mole rojo, la decadente panceta de cerdo con mole manchamanteles o el mole amarillo de res. Cada uno de estos postres te enamorarán de la gastronomía oaxaqueña bocado a bocado. Pasillo de Humo también ofrece una increíble selección de cócteles y los mejores mezcales. Te recomiendo el cóctel con chepiche, mezcal, pepino y limón. Aunque también puedes pedir el tradicional chocolate oaxaqueño. Para el postre, te sugiero probar el clásico tamal de chocolate. Si visitas este pedacito de Oaxaca a la hora de desayuno, no te puedes perder el pan dulce y el chocolate caliente. Luego puedes pedir la cazuela con huevo estrellado, hoja santa, quesillo y chapulines.
Tlaxcala se ubica en un lugar estratégico, justo al centro de la megalópolis mexicana. Su geolocalización, cercana a la capital y a otros estados, históricamente le ha valido bendiciones y una serie de vuelcos a su destino que se tradujeron en el enriquecimiento de la cultura y un sinfín de delicias culinarias que no pasan desapercibidas.El origen de la cocina tlaxcalteca data de más de setecientos años, con el asentamiento de los primeros grupos que conformaron esta gran civilización. “Al estar cerca del eje neo volcánico Tlaxcala recibe muchas aguas de los deshielos que luego se van al subsuelo y que hacen rica y bondadosa a la tierra”, comenta Irad Santacruz, catedrático de la cocina de su entidad por la Culinary Art School. De ahí que la gastronomía emerge entre insumos inmejorables donde la tortilla es reina. No por nada, Tlaxcala significa lugar de tortillas. Para Francisco Molina, uno de los cocineros más emblemáticos del estado y cuyo restaurante Evoka es una parada imperdible en la visita, los ingredientes primordiales de la región son el maíz y el maguey. Este último es el ingrediente que más orgullo le genera: “De él se ocupa todo. Trato de utilizar la filosofía del maguey en mi restaurante”. Del agave se extrae el agua miel y la miel de agave con sus sabores herbáceos; al fermentarlo se produce el pulque; sus pencas se utilizan para cocciones como la barbacoa; hasta con la plaga del maguey, que es el gusano, se elaboran platillos de buena complejidad. Las milpas crecen por las planicies y ofrecen un puñado de ingredientes que terminarán en una buena sopa. Adicionalmente existe el llamado metepantle, un concepto proveniente de la agricultura prehispánica en el que el ecosistema se crea en torno al maguey. “Cada árbol le otorga ciertas características y ciertos nutrientes al piso, dándole una especie de equilibrio a la tierra. Para mí este es básicamente el origen de la cocina tlaxcalteca”, comenta el chef Francisco. No es un secreto que antes de la llegada de los españoles los tlaxcaltecas estaban sometidos a los aztecas. A forma de castigo por querer deslindarse de pagar impuestos a los habitantes de la región se les prohibió la compra de sal y otros insumos. De ahí que los guisos regionales ocupen pocos ingredientes, pero que aunados a la creatividad y las técnicas han hecho posible una buena variedad.“Aproximadamente se obtienen treinta y cinco ingredientes que forman parte de la culinaria tlaxcalteca, de la cocina tradicional” afirma Irad, en los que los más emblemáticos son el mole de ladrillo, el mole prieto y el atole agrio. “El mole prieto es un mole más ceremonial, un mole más líquido que espeso y que se hace con puerco. El mole de ladrillo es un mole también ceremonial de origen otomí”. Por su parte el atole agrio se elabora a partir de especies de maíz rojo y se sirve con un frijol o ayocote en el fondo.El mole que puede encontrarlo a uno en casi todo el estado es el mole de fiesta, pero claro, con ciertas sazones que van mutando en cada comunidad. Junto al estado de México e Hidalgo, comparte la tradición de la mejor barbacoa del país y la técnica del mixiote. De sopas están las tlatlapas, una sopa espesa que se preparara con frijol amarillo, el chileatole verde y la sopa de milpa común en temporada. El insumo predilecto de la época de lluvias es el hongo comestible que es proteína vegetal en guisos y moles típicos. Pero nada de eso terminaría de amalgamar sin el rey de las bebidas milenarias: el pulque. El pulque es cultura, es ingrediente en copiosos platillos, es la predilección de Quetzalcóatl y por lo que tuvo que redimirse en el exilio. En el lado dulce, Tlaxcala es un paraíso por descubrir. “Están los muéganos tradicionales de Humantla, de Santa Ana, de Santa Cruz y de la capital”; pero también están los tlaxcales –tortitas elaboradas con masa de maíz y azúcar–, los dulces de pepita, las conservas de guayaba, de camote, o de cualquier fruta de temporada. No hay que perderse tampoco los burritos –y olvida el gran envoltorio hecho con tortilla de harina–. En Tlaxcala están hechos de maíz a punto de reventar y van cubiertos por aguamiel, piloncillo o azúcar. Otros postres tradicionales son el chacualole, un postre elaborado a partir de calabaza u otras frutas y aromatizado con canela, piel de naranja y clavo, o los buñelos de rodilla y de viento. Por supuesto, en las fiestas patronales, hay que dejarse conducir hasta el aroma de unos panes de feria. Si de gastronomía callejera hay que hablar, el chef Francisco recomienda las tortas de la 2 de abril. “Son unas tortas que vienen con milanesa de cerdo, chalupa, quesadilla de huitlacoche o de queso, todo va frito. Viene con su ensalada, su jitomate y su pan”. Si se prefiere la tortilla por sobre el bolillo, hay que detenerse en una esquina por tacos de canasta, supuestamente originarios de la entidad. Irad recomienda asistir los viernes el mercado alternativo de productores agroecológicos que se instala en el parque de San Nicolás, el tianguis sabatino de Tlaxcala y el de los miércoles de la Loma: “Ahí no solamente encuentras el producto y a las personas, sino que también seguramente vas a comer delicioso en alguno de sus múltiples puestos”. Y es que sí, dar un paseo por este pequeño estado es probar tradiciones bien conservadas en un contexto de haciendas, de leyendas vivas y cruces de camino.
El consumo diario de calorías debe estar en equilibrio con el gasto energético y, en promedio, una mujer moderadamente activa entre los 26 a 50 años necesita comer aproximadamente 2000 calorías por día para mantener su peso y unas 1500 al día para perder alrededor de medio kilo por semana.Sin embargo, el cuerpo y el metabolismo de todos es diferente y para poder saber exactamente cuántas calorías hay que consumir al día para perder peso, hay que considerar factores específicos, como la edad, la altura, el peso, si practicas actividad física e incluso el sexo y ya existen calculadoras que te ayudan a obtener un estimado de las calorías que necesitas para mantener tu peso, como la del Instituto Mexicano del Seguro Social.¿Cómo saber cuántas calorías consumir al día para perder peso?Tomando en consideración los factores que mencionamos antes, las mujeres que están activas y caminan alrededor de 5 kilómetros por día necesitarán consumir 2200 calorías o más diariamente para mantener su peso y al menos 1700 calorías para perder 0.45 kg de peso por semana.Pero si se trata de mujeres jóvenes, en sus 20, entonces las necesidades calóricas son mayores, mientras que las mujeres mayores de 50 años generalmente requieren menos calorías. Por último, este tipo de estimaciones no aplican a las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, pues ellas tienen necesidades calóricas significativamente más altas.Aunque la idea de que controlar las calorías es clave para perder peso es muy popular, en la actualidad los expertos en nutrición se inclinan más por comprender lo que estás consumiendo y a partir de eso, comer con responsabilidad. Claro que las calorías son importantes, pero contar calorías puede ser un lastre, en el mejor de los casos, o una práctica peligrosa, en el peor, pues hacerlo hace que te concentres en los números en lugar de disfrutar de la comida y puede ser peligroso prestar atención a los recuentos de calorías hasta obsesionarse con ellos. Esta es la razón principal por la que, para cualquier persona con antecedentes de trastornos alimentarios, el conteo de calorías puede ser algo que debe evitar.Recuerda que querer bajar de peso implica mucho más que contar calorías: abarca el ejercicio, cómo duermes, qué tan estresada estás y algunos problemas de salud que es posible que no pueda controlar, como los cambios hormonales. Por eso, si perder peso es tu objetivo, es importante que reconozcas que este es un proceso individual, en el cual tú debes descubrir cómo hacerlo de una manera saludable y adecuada para ti. Asegúrate de que tus objetivos sean realistas para tu cuerpo, así como la cantidad de tiempo y energía que tienes que dedicar al proceso.Más allá de que busques saber cuántas calorías debes consumir al día para perder peso, es posible que invertir mucho tiempo analizándolas no sea tan útil como lo esperas y a continuación te damos algunas razones:No sabes cuántas calorías necesitas. Para contar con precisión las calorías para perder peso, necesitarías conocer su tasa metabólica basal o cuántas calorías quema tu cuerpo cada día simplemente para mantenerse vivo y mantener todos sus sistemas en funcionamiento, este estudio requiere de una pieza de maquinaria muy cara y no tan accesible.No sabes cuántas calorías absorbe tu cuerpo de la comida. No todas las calorías son iguales. Todo, desde cómo se procesan los alimentos hasta la cantidad de fibra que contienen, determina cuántas calorías absorberás de ellos. Además, incluso las bacterias del intestino pueden influir en la forma en que digieres los alimentos y en la cantidad de calorías que obtienes de ellos.Puede que el recuento de calorías en los empaques no sea preciso. Las instituciones que se encargan de esto suelen permitir hasta 20 por ciento de margen de error en los números de las etiquetas nutricionales, en las que probablemente confías para contar muchas de tus calorías.Contar calorías hacer que ignores las señales de hambre. Centrarse en las calorías puede hacer que te olvides de cómo te sientes realmente antes de comer: hambrienta, aburrida, estresada, ansiosa y estas señales de hambre juegan un papel importante para llevar una dieta equilibrada.
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