¿Cómo guardar la Albahaca?
Consejos de Hogar

¿Cómo guardar la Albahaca?

Por Kiwilimón - Mayo 2011
Esta deliciosa hierba se se pone negra y pierde su sabor si las metes al refrigerador. Para que te dure mas tiempo guárdala de esta forma:
  1. Pon las ramitas de albahaca en un vaso con agua (que solo cubra la rama y no las hojas)
  2. Cambia el agua todos los días y mantén en un lugar fresco fuera de la luz directa del sol
  3. Disfruta de sus platillos por semanas con albahaca fresca
     
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Lo que más me gusta de los remedios caseros es que, aunque quizá parezcan algo novedoso, pues estamos ya acostumbrados a usar productos prefabricados, muchos son casi milenarios, como el uso del agua de arroz para el cabello largo.De acuerdo con una investigación de 2010, las mujeres en japón durante el periodo Heian, de 794 a 1185 d.C., tenían el cabello hasta el suelo y lo mantenían saludable con agua de arroz.En China también hay un equivalente moderno de esta historia con las mujeres Yao, que viven en un pueblo llamado Huangluo en China, famosas por tener un cabello de un promedio de casi dos metros de largo, además de mantener su color por más tiempo, ya que no comienzan a tener canas hasta que alcanzan los 80 años. Las mujeres Yao también atribuyen la longitud y el color de su cabello al hecho de que lo lavan con agua de arroz.Beneficios del agua de arroz en el cabelloEl agua de arroz es el agua con almidón que queda después de que el arroz se enjuaga, se cocina o se deja remojar. Se cree que deja el cabello suave y brillante, además de ayudarlo a crecer más rápido, y quienes lo usan, afirman que desenreda el cabello, lo suaviza, aumenta el brillo, fortalece y ayuda a que el cabello crezca largo.Por su parte, el agua de arroz contiene muchas de las vitaminas y minerales que contiene el arroz. Éstas incluyen:aminoácidosVitaminas Bvitamina EmineralesantioxidantesLa investigación científica señala que los beneficios del agua de arroz en el pelo pueden ser verdaderos, pues esta puede reducir la fricción superficial y aumentar la elasticidad del cabello. Sin embargo, los estudios no son contundentes o tienen fines comerciales, por lo que los beneficios del agua de arroz para el cabello siguen sin demostrarse. Aunque se necesita más investigación para respaldar la evidencia anecdótica sobre los beneficios del agua de arroz para el cabello, si tú la pruebas o la has probado, cuéntanos qué notaste de diferencia en tu cabellera.
Este año, la Navidad se celebrará en grupos pequeños, por lo que tener a la mano recetas fáciles, cortas y con todo el sabor de estas fechas será una buena opción si para esta ocasión no queremos hacer un gran pavo.Planea el menú para la cena navideña con nuestras ideas, pues aquí encontrarás guarniciones, ensaladas, pastas y alternativas deliciosas para platos fuertes sin pavo.¿Qué preparar para la cena de Navidad?Si aún no sabes qué preparar para la cena de Navidad, aquí te proponemos un menú con unas botanas, una ensalada, una guarnición y un plato fuerte para que tengas disponibles las recetas más fáciles y sorprendas a todos con su sabor.Botanas sin hornoLas botanas sirven también como pequeñas entraditas y nos mantienen entretenidos en lo que llega la hora de cenar bien. Para estas opciones de botanas para la cena de Navidad, el pan de caja, el queso, el jamón o el salmón ahumado pueden ser tus mejores amigos.Por ejemplo, puedes hacer un dip de espinacas con queso y frutos secos en menos de 30 minutos, o puedes hacer una ensalada de atún servida en rebanadas de manzana, o unas brochetitas capresse con jitomates cherry, queso mozzarella y albahaca.EnsaladaSi eres fan de la clásica ensalada de mazana, para esta Navidad te proponemos una versión ligera, con yogurt griego. Pero si buscas algo que se salga de lo clásico, puedes preparar una ensalada navideña de papa con tocino y un aderezo hecho con crema ácida, yogur, mayonesa, mostaza, jugo de limón y sazonado con ajo en polvo, sal y pimienta.Plato fuerte Para una versión más chiquita del pavo, te proponemos opciones con pollo o con lomo de cerdo deliciosas y variadas. Si te gusta lo clásico, un pollo a la vizcaína puede ser tu plato fuerte ideal, pues tiene ese sabor navideño con las aceitunas y el estofado. También podrías optar por un pollo en salsa de manzana cremosita, que puede estar listo en menos de una hora.Si prefieres lomo, una forma sencilla de hacerlo es hornearlo sazonado simplemente con sal y ajo, para después servirlo bañado en un encacahuatado. Este plato fuerte no sólo es diferente, sino que además es una versión muy mexicana del clásico lomo.GuarnicionesPara acompañar tu pollo o tu lomo, puedes hacer una pasta sencilla o unas papas gratinadas al horno. Para darle un toque más navideño, usa una pasta tricolor, como un rotini con frutos secos, acompañado con queso de cabra y listo en media hora.Si prefieres verduras, hacer una guarnición de papa al horno es más fácil de lo que pensabas, pues este clásico platillo se hace en sólo 3 pasos, o también puedes elegir un gratín de papas con brócoli, con crema y queso manchego.PostreComo no nos podemos quedar sin el postre y la gelatina nunca defrauda cuando queremos algo rico, vistoso y fácil, estos vasitos de gelatina navideños serán el cierre dulce que a todos les encantará.Planea tu menú con tiempo y si necesitas más opciones, no olvides consultar nuestra sección navideña.
Los recuerdos son un montón de ladrillos que toman forma de edificación, de castillo de Disney, apenas se les pone unos kilómetros de distancia. En la comida este kilometraje se remonta a la niñez. Los platos que nos marcaron tienen como ambientación un momento de familia, una olla grande y un gesto de cariño dirigido a nosotros. Hay un narrador –mejor si tiene voz de Morgan Freeman–, y por supuesto, una abuela, una madre o alguien con quien pudimos establecer una conexión profunda. Que si aquella comida que recordamos con las vísceras y el corazón sabía rico sólo el universo lo sabe. Aquí es donde la distancia juega su truco. En los platillos entrañables hay algo de engaño que es al mismo tiempo un mantra sanador: sabe a un momento en el que nos sentimos queridos. Nos saben a amor. Nos saben a hogar. La nostalgia parece teñir de sepia y de rosa la memoria y con ello, los sabores y las vivencias pierden su nitidez. Por supuesto, esta emoción tiene la potencia de dejarnos tatuado el nombre de ese platillo que trataremos de replicar, buscar e interpretar en lo que cocinamos, comemos y compartimos. Yo no tengo una receta entrañable y especial. Tengo varias. Está el mole verde de mi abuelita y la sopa de tomate de mi mamá. Pero en el necio ejercicio que es recordar, he descubierto que en el amor a mis platillos favoritos no pesa tanto la complejidad de la receta como el tamaño del recuerdo. El mejor ejemplo que se me ocurre es el sencillo sándwich de frijoles refritos, queso Gouda y chipotle que mi papá asaba cada mañana en una sandwichera para que yo me lo llevara a la escuela. No sonaba la campana del recreo y yo ya me había comido dos de ellos –sí, dos–. El tema es que siempre he gozado de buen apetito y simplemente uno no le alcanzaba a mis ganas. A mi papá le dije una mentira piadosa. Le conté que a mis amigas les gustaba tanto mi sándwich que, mordida a mordida, me dejaban sin comer. La verdad es que yo prefería la culpa al hambre y sinceramente sus sándwiches me sabían a gloria. Él, un padre sumamente protector, comenzó a mandarme dos. Yo simplemente me los devoraba. Si alguien me pedía una mordida, me lo pensaba. Como mi historia, las recetas más especiales tienen la fuerza de hacernos sonreír y evocar cada sabor, cada sensación, como si estuviéramos ahí. Un sabor termina siendo una Polaroid, un puente al pasado y, al mismo tiempo, un gancho que nos conecta al aquí y al ahora. En Kiwilimón queríamos celebrar eso: el hermoso poder que tiene la comida para conectarnos con lo que más queremos. Por eso creamos un concurso, La Receta del Año. Con él queremos conocer las anécdotas detrás de las recetas que amas. Compártenos tu receta favorita y escribe junto a ella el relato de por qué es tan especial para ti. Al final premiaremos las mejores con una hermosa vajilla (con valor de más de 10 mil pesos), para que puedas perpetuar los recuerdos y vivencias. No sólo eso: serás parte de nuestro recetario del año y verás en video tu receta firmada con tu nombre.Para descubrir las bases de este concurso, checa esta nota o este video y si te quedan dudas, escríbenos por favor a chefkiwilimon@gmail.com. Anímate a compartir lo que más te gusta. Estoy segura de que la Receta del Año de Kiwilmón la tienes tú. Sube tu receta y su historia especial con el hashtag #Larecetadelaño desde tu cuenta en Kiwilimón y si aún no tienes, regístrate aquí.
Yo ya perdí la cuenta de las veces en que una galleta –de chispas de chocolate, de avena, de lo que sea– me ha devuelto la esperanza. En un año como este la comida ha sido combustible para el cuerpo tanto como para las emociones. O si no pregúntense, ¿cuántas veces un panecito remojado en café, un caldito de verduras o el guiso burbujeante de una olla les ha salvado el día? La necesidad de ponerse los platillos de cobija seguramente no nos pasará desapercibida este otoño. El tema es físico, es mental. Nuestra hibernación animal nos baja la energía y hay que contrarrestarlo con carbohidratos y pociones calientitas que nos templen el corazón cuando el frío de afuera –el de verdad, el de la metáfora– se cuela entre la rendija. Lo casero se convierte en la moneda de cambio. Una, por economía; otra, por necesidad.Si en otros otoños los potajes densos curaban al alma, ahora serán la medicina cuántica. Eso sí, que tengan mucho verde, que sus fitonutrientes hagan su trabajo al mismo tiempo que conforten. Con mucho ánimo hay que prender las hornillas y gozar con los ingredientes de temporada que les van bien a los procesos del cuerpo. Una de mis opciones favoritas es abrirme paso ante una calabaza de Castilla, rica en vitamina A y ácidos grasos, y con unas cuantas cucharadas de mantequilla, miel, sal y pimienta hacerla el puré más terso o el complemento de una ensalada. Si su familia, como la mía, disfruta de los platos de cuchara, hay que preparar con calma un molito de olla y convertirlo en una suerte de mantra comestible que renueve las fuerzas. Ya saben, ¡a darle que es mole de olla! El otoño también es pretexto para reusar esa cacerola refundida en la alacena y dejarle caer unos higos, vino y azúcar para caramelizar. Al final ponerlo todo en una rebanada de pan con queso mientras leemos algo que nos nutra el intelecto o nos haga viajar sin despegarnos de la sala.La época nos invita a prender el horno cuando se pueda. Hay que aprovechar las manzanas más dulces del año, agregarles vainilla, azúcar, mantequilla, pan molido y envolver todo en unas hojas de hojaldre. El premio serán los olores, el crunch que suena menos, pero sabe mejor cuando lo acompaña una bola de helado. Y si se prefiere salado, hay que rosear una coliflor con aceite, aventarle unas avellanas, pistaches o nueces y algunas especias mágicas. Me gusta servirla horneada, directo de la charola, junto a una cucharada de jocoque batido con limón o una cucharada de yogurt con curry.A las noches otoñales les van bien las tartas, sobre todo esas que van retacadas con verduras salteadas y todo tipo de quesos. Su milagro es rendir para todos sin importar lo hambrientos que estén. La otra es que en cada rebanada cabe el mundo. ¿Queso Chihuahua? ¿Pimientos? ¿Carnes frías? Lo que tengas en el refri servirá. Si nunca has preparado tartas de otoño no hay mejor momento que este: es la oda a la comida confortable. Te dejo una guía iniciática para que puedas prepararlas fácilmente. Las cuatro recetas las preparó el equipo de Kiwilimón y quedaron geniales. Será difícil elegir, pero ante la duda, prepara una cada fin de semana. Pruébalas con toda atención y disfruta el aquí y el ahora. Eso es el regalo de los buenos bocados: tienen el poder de recordarnos a qué sabe estar vivos, lo placentero que es el cuerpo, lo lindo que es caminar en la Tierra en otoño o cuando sea.Quiche de CerezaQuiche de 4 Quesos MexicanosQuiche de Tocino, Gruyere y EspinacasQuiche de Peras con Queso
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Warning: Illegal string offset 'placementId' in /home/sites/kiwi4.kiwilimon.com/application/pages/bloques/bb-banner/bb-banner.lib on line 116 Notice: Uninitialized string offset: 0 in /home/sites/kiwi4.kiwilimon.com/application/pages/bloques/bb-banner/bb-banner.lib on line 116