Cómo hacer un planificador escolar
Consejos de Hogar

Cómo hacer un planificador escolar

Por Kiwilimón - Agosto 2019
La organización nunca está de más, pues nos permite estar al tanto de las cosas, ahorrar tiempo, terminar pendientes y tener en cuenta todas nuestras tareas. 

En época escolar es mucho más importante, porque hay muchos aspectos a considerar: trabajos, fechas de entrega, época de exámenes, tareas, proyectos, trabajos en equipo.

Por otra parte, un planificador escolar es un vínculo de comunicación entre padres y maestros, y también es una herramienta para inculcarle a los niños el hábito de la organización y la responsabilidad.

Para hacer un planificador escolar, lo único que necesitas es un cuaderno (de preferencia con espiral), pluma y mucha creatividad.

1. Busca un cuaderno que sea útil, trata de que sea de espiral y si tiene carpetas o sobre internos donde puedas guardar cosas y documentos, sería ideal.
2. Personalízalo con el nombre de tu hijo y todos sus datos para que pueda recuperarlo en caso de perderlo.
3. Marca las páginas con una fecha, puede ser diario, semanal o mensual.
4. Haz una lista de horarios y listas de tareas.
5. Actualiza el planificador escolar con los horarios, actividades y fechas especiales.
6. Enséñale a tus hijos cómo deben usar su planificador
7. Usen su creatividad para decorarlo
8. Mantente pendiente de las actividades escolares de tu hijo.

Bullet Journal

De un tiempo para acá, los bullet journal han cobrado importancia y no es en balde. Una agenda de este tipo nos permite organizar las tareas enfocadas a un resultado, lo cual las hace muy eficientes.

Uno de los aspectos de los bullet journal que lo ha hecho más popular es su sistema basado en listas, porque ¿a quién no le gustan las listas? Este sistema nos permite tener una mejor visión, organización y es mucho más fácil para nuestro cerebro procesarlo.

Algunas de las ventajas que tiene hacer un bullet journal es que lo puedes hacer con cualquier cuaderno que tengas a la mano, no necesitas comprar uno en específico, es flexible, el método es muy simple y se basa en hacer listas, títulos y números de página, además de que tus hijos le darán rienda suelta a su creatividad.

Como ya lo has podido comprobar, contar con un planificador escolar está lleno de beneficios y fomenta la organización, gestión y responsabilidad de los niños. En definitiva es un elemento imprescindible para este regreso a clases.
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Manuel de Jesus Ballina
08/09/2019 07:39:01
Buena planificación y de mucho provecho.
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Son las doce del día y para el chef de casa podría ser un momento de angustia. ¿Qué voy a cocinar hoy? El dilema no se resuelve lanzando una moneda al aire, sobre todo si la familia pide renovar y, si a la par, hay un reporte qué entregar en el trabajo o una junta a la cual asistir. Las ideas se nos secan. El tiempo nos vigila. El refri espera. No te preocupes y sigue leyendo.Abre tu mente.Inspírate, inspírate, inspírate. Para saber qué cocinar hoy sobrevuela la página de tu súper favorito y entérate cuáles son los ingredientes de la temporada. Ellos te darán ideas sobre lo más fresco disponible. La otra –la infalible– es adentrarse en plataformas de cocina como Kiwilimón para explorar entre recetas y antojos. Nosotros renovamos nuestras sugerencias continuamente para que tu foco culinario permanezca prendido. Ya sabes, lo que no se te ocurre a ti, se le pudo ocurrir a alguien más. Checa tu guarida. Comienza por explorar tu congelador. ¿Todavía guardas el mole de tu tía desde su cumpleaños? ¿Tienes el chicharrón en salsa que te quedó de una comida familiar? Sácalos. Eso sí, no los presentes igual. Compleméntalos o dales una nueva forma para que nadie sospeche su procedencia bajo cero. Procura descongelar en la mañanita, a penas salga el sol. El tema es que si descongelas de golpe algunos alimentos –como el salmón o el pollo– podrían tomar olor a refrigerador y hacerse fibrosos. Si en el congelador no hubo material de inspiración, continúa con el refri. Siempre hay algo al límite de caducar: esa será la señal divina que te hará saber qué cocinarás hoy. ¿Sólo tienes huevos? Todo cuenta. Una tortilla de patatas o una frittata de verduras son una comida entera si las complementas con una ensalada y rebanadas de pan a la parrilla.Lo último para explorar es la alacena. Una proteína –vegetal o animal, enlatada o en conserva– será suficiente. No la prepares desprovista de diversión. ¿Qué tal en un atún a la vizcaína o en unas tostadas de salpicón de atún? No olvides a las leguminosas como los frijoles, las lentejas y los garbanzos: ellas constituyen una fuente ideal de proteínas. Hay mil formas de convertirlas de guarnición a plato fuerte. ¿Nos comemos una hamburguesa de lentejas?Planea tu menú con anticipación. Mi recomendación: no te llenes de pensamientos logísticos el domingo por la noche. El sábado a medio día, con toda calma, planea qué cocinarás. Una buena forma de hacerlo es seguir un modelo de alimentación por días de la semana. Por ejemplo, lunes, platillos sin carne (usando proteínas vegetales); martes, comida tradicional; miércoles, proteína asada y ensaladas; jueves; cocina del mundo; y viernes, comida divertida. Así comenzarás el proceso creativo desde un punto de partida y con un buen balance nutricional. Un producto, mil formasUn ingrediente es un lienzo infinito. Él puede ser tu salvador en los capítulos diarios de “¿Y qué cocino hoy?”. Si tienes pollo y debes descongelar toda la pieza, piensa en las posibilidades de la misma cocción. Por ejemplo, el caldo del pollo te servirá de base para sopas, cremas y salsas. El pollo se puede dividir en tres partes. La primera, picado en cubos para preparar una ensalada cremosa; la segunda, desmenuzado y como relleno de unas enchiladas de chile cascabel; la tercera, como relleno de un chile poblano junto a un caldillo de tomate. A las verduras del caldo, drénalas y añádeles queso manchego y un poco de requesón para gratinarlas o bien, córtalas en cubos para preparar una ensalada con tocino. Si cociste calabacitas, una opción es rellenarlas con rajas y queso, hacerlas lasaña o bien, cortarlas a lo largo y grillearlas para sustituir un huarache de masa.ImprovisaNo te dio tiempo de inspirarte. No te dio tiempo de pasar al súper. No te sientas mal. A todos nos pasa. Aquí viene el tip: saltea todo lo que tengas de verduras en una olla, agrega una proteína y termina con una salsa para pasta. No tienes proteínas, pero tienes huevo. Unas tortitas de vegetales serán tus salvadoras. ¿Tienes pechugas de pollo y verduras? Júntalo todo y haz una nueva versión de discada para taquear. Recuerda que todo –sí, todo– cabe en una olla o en un taquito.
Para muchos, cocinar es un arte placentero, sobre todo si tienes el tiempo y todo listo, porque en México, de acuerdo con un estudio del departamento de Economía de la Universidad Iberoamericana, las mujeres pasan en promedio 10 horas a la semana cocinando y otras 14 en tareas relacionadas a la cocina.Pero en la vida moderna, a veces no hay tiempo. Y entonces cocinar o tan sólo pensar en qué comer nos parece la tarea más grande y complicada del mundo. Uno quisiera tener todo en una caja, listo para cocinarse, pero el fin de semana no hubo tiempo de ir al súper y la despensa está vacía. Ordenar a domicilio por quinta vez en la semana ya hasta nos da culpa. ¿Qué opciones tenemos para organizar el tiempo y cocinar alimentos balanceados de la forma más práctica? ¡Muchas!, pero entre ellas, la más sencilla quizá sea ordenar menús a domicilio con todo listo para cocinar. Imagínate que de verdad te llega todo en una cajita, listo para que tú sólo pongas el sartén o la olla, un poquito de sal y pimienta. No tuviste que salir al súper ni pensar en la pregunta más temida por todos: ¿qué cocino hoy?Pensando en ofrecerte todas estas facilidades es que iChef fue creado. Para todos aquellos que quieren ahorrar tiempo, evitar salir de casa y tener comida casera, balanceada y variada, iChef te hace llegar una caja con todos los ingredientes para hacer una comida con 2 o 3 platos y el paso a paso para elaborarla, tú sólo tienes que poner sal, aceite, algunas salsas y condimentos que te agraden.Esta es una gran opción tanto para personas que ya saben cocinar, pero buscan administrar su tiempo mejor en la cocina, o para acercar a los neófitos, pues las cajas de iChef no sólo contienen los ingredientes frescos, sino ya medidos para prácticamente sólo mezclar y cocinar.Para disfrutar de estos menús sólo necesitas elegir con un día de anticipación lo que quieres comer, de una variedad de platillos que cambia cada semana; entre las opciones debes elegir un plato fuerte de cajón, acompañado de una guarnición y tu caja puede ser para 1, 2, 3 o hasta 4 personas. No te preocupes si quieres una comida grande, sólo necesitas pedir una caja más.Conoce más de iChef en Instagram.Tu caja también contendrá recetas básicas con las que no pasarás más de una hora cocinando, pero que además se te antojarán mucho. Por ejemplo, podrías elegir de plato fuerte un ceviche de camarón, un huachinango a la talla o una pechuga de pollo con mantequilla de nuez, y acompañarlo con una guarnición o entrada de arroz blanco con plátano macho frito, una ensalada de champiñones con queso parmesano o una crema fría de aguacate.Con estos menús no sólo tendrás comida casera y balanceada hecha por ti mismo, sino que aprovecharás ingredientes de temporada y reducirás el desperdicio, pues todo tiene las medidas exactas para platillos individuales.Definitivamente, esta es una gran forma de administrar tu tiempo, comer en casa y acercarte a la cocina de una forma fácil y deliciosa.
Hay muchas comidas que van bien juntas y que incluso no las puedes imaginar una sin la otra, por ejemplo, cereal con leche, ensalada y aderezos o hamburguesas y papas a la francesa. Sin embargo, hay formas mejores de emparejar la comida que te ayudan a absorber más nutrientes.Se trata de la química detrás de los alimentos y esta puede tener un impacto importante en el beneficio que obtienes de ellos, pues puede aumentar la absorción de nutrientes importantes y la efectividad de los antioxidantes. Para que ahora hagas combinaciones más nutritivas y no sólo de sabor, te dejamos una lista con los alimentos que juntos te ayudan a absorber más nutrientes.Espinacas con fresasPara absorber mejor el hierro a base de plantas, necesitas darle un pequeño impulso con una fuente de vitamina C. ¿Por qué? Porque la vitamina C ayuda a descomponer el hierro de forma que el cuerpo pueda absorber más fácilmente. Es decir, la absorción del hierro será mucho mayor si los nutrientes se combinan en una sola comida, de acuerdo con una investigación publicada en el American Journal of Clinical Nutrition. Otras opciones además de comer espinacas con fresas es agregar un poco de limón o jugo de naranja a una ensalada de espinacas, mezclar manzanas picadas en un plato de lentejas, o comer frijoles con pimientos rojos.Tomates y aceite de olivaEn cada tomate encontrarás licopeno (el carotenoide que le da el color al tomate), un antioxidante útil para prevenir enfermedades. Cocinar los tomates, así como servirlos con un poco de aceite de oliva, ha demostrado mejorar la absorción del fotoquímico en el cuerpo. Una salsa de tomate con aceite de oliva, rociar aceite de oliva sobre tomates al horno, o añadir aceite de oliva a tu ensalada son buenas formas de aprovechar los carotenoides.Frijoles o garbanzos con arrozAdemás de los beneficios de las proteínas complementarias de los frijoles y el arroz, si los comes juntos obtendrás beneficios inesperados porque esto hace que sea más fácil para tu cuerpo regular los carbohidratos y también ayuda a prevenir picos de azúcar en la sangre y fallas de energía.Salmón y naranjasComer alimentos que ofrecen vitamina D, como el salmón, el atún, las yemas de huevo o alimentos fortificados como la leche y bebidas no lácteas como la leche de soya y el jugo de naranja, con alimentos que proporcionan calcio, como col rizada, brócoli, higos secos, naranjas y productos lácteos te ayudará a mantener los huesos saludables, pues el combo de vitaminas y minerales hace que la forma activa de vitamina D cause una cascada de efectos que aumenta la absorción de calcio en la dieta en los intestinos.Estas combinaciones de comida son sencillas y te aseguran un aprovechamiento óptimo de los nutrientes. Aquí te dejamos además algunas recetas para que te sea más fácil incluirlas en tus comidas de la semana.Ensalada de espinacas con fresasCongri: arroz con frijolesEnsalada de frijoles con vinagreta de albahaca
Echando a perder se aprende. Pero ¿será que podemos aprender a ser sanos antes de echar a perder nuestro cuerpo o el de nuestros hijos? Como amar, aprender un idioma o usar picante hasta en la sopa, los hábitos que los niños observan en sus padres son reproducidos como espejo. De la misma forma, un niño que desde pequeño observa a sus papás comer vegetales, tarde o temprano hará de esa rutina una ley. La comida es, a todas luces, bendición. Mal usada es veneno. Su misión es cuidar cada parte del cuerpo y procurar su funcionamiento. Aún así es difícil no obsesionarse con el sonido de la fritanga cociéndose en el aceite, difícil que no nos provoque un panqué en el horno, difícil no quejarse de lo sano cuando no es un hábito. Pero aquí la buena noticia: ser un padre sano no cuesta trabajo cuando se hace por amor propio, por amor a los hijos. Además, visto por el lado goloso, comer saludablemente nos regala un comodín para ser usado sin culpa algún día de la semana. Ese es un buen balance. ¿Nos echamos ese panqué de plátano o esos antojitos el domingo? Como muchos de ustedes, también pertenezco a esa generación que creció viendo comerciales infantiles no regulados en la tele. Ya saben, los maguitos, los payasos y las panteras que nos decían que los dulces nos daban súper poderes. Recuerdo que siempre que iba a casa de mis amigas –ciertamente, con alacenas más coloridas y seductoras– me daban envidia sus postres y, sobre todo, sus padres. Los míos eran raritos. Eran sanos. Hoy sinceramente se los agradezco. No es casualidad que México sea el primer lugar en obesidad infantil y el segundo lugar en obesidad en adultos. Y no, los niños no tienen la culpa. En los años ochenta y noventa estaban de moda los añadidos, los conservadores y los colorantes artificiales. Entre más rápido se preparaba algo, mejor. A algunos alimentos reales incluso se los satanizó públicamente hasta que, con el paso de los años, nos enteramos de que el huevo no era esa máquina productora de colesterol y que los carbs y las grasas no eran del todo malos. Al contrario, según me cuenta la Nutrióloga Clínica especializada en diabetes, Jennifer Asencio, necesitamos los carbohidratos para funcionar y pensar. Claro, ella habla de los carbs complejos, no de los que vienen incluidos en la torta de tamal –que, si la amamos, será el motivo por el que valga la pena cuidarse previamente– . Balance, ¿recuerdan? La doctora Asencio afirma que “la glucosa aporta energía al cuerpo, es decir, es el “combustible “. El cerebro, hígado y nuestros músculos funcionan gracias a ella. La glucosa constituye la única fuente de energía del sistema nervioso y de las células sanguíneas, por lo que una persona sana debe ingerir carbohidratos complejos, como granos, arroz, panes integrales y cereales todos los días pero de forma consciente, en un plato balanceado”. No aplica igual en personas con diabetes.Según la American Academy of Pediatrics, antes de los dos años es cuando se forman los hábitos alimenticios de nuestros hijos así que, sobre todo en este tiempo, debe tomarse decisiones nutricionales inteligentes. Un padre sano evitaría para él mismo y para sus hijos azúcares simples como dulces, caramelos, gomitas o pan dulce y los consumiría sólo en ocasiones especiales, en un sábado por la mañana o un día de toda la semana, sin atracones. Elegiría mejores productos, con etiquetas más limpias –esas en las que pueda pronunciar la mayoría de los componentes–. Aprendería a leer la información nutrimental para distinguir en ella los otros nombres del azúcar (edulcorante, sorbitol, dextrosa, etcétera). Haría un consumo responsable.Sólo con mejores decisiones alimenticias podemos tener hijos con mejores posibilidades de vida. Dejar de ver lo “sano” como un estigma y mejor verlo como lo que es: nuestra mejor herencia, la única vía para vivir más y vivir mejor. ¿Me acompañan? Lo podemos hacer juntos.Ensalada de nopal con frijolesSalmón a la parrila con salsa de aguacateSalmón al pibil
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