Cómo lograr que las manzanas no se oxiden

Por Kiwilimón - Agosto 2011
  Usualmente cuando cortamos una manzana y nos sobra un pedazo, éste se oxida rápidamente. Para evitar esta reacción lo que podemos hacer es ponerle unas gotitas de limón y listo. Recetas de cocina recomendadas con manzanas:Tarta Tatin de ManzanasPanqué de Manzanas y PasasPay de ManzanasManzanas al Caramelo
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Seguramente ya sabes que existen diferentes tipos de piel: normal, seca, grasa y mixta, y aunque el tipo de piel se determina genéticamente, su estado  puede variar por diferentes factores, tanto internos como externos, además de hormonas, higiene o estrés, entre otros.La más fácil de identificar es la piel grasa, ya que en el rostro se ve más brillo y tiene más tendencia a presentar puntos negros y granos. Las pieles mixtas cuentan con una parte del rostro más grasa y en otras partes, la piel puede ser más seca. La normal es aquella que cuenta con una apariencia más uniforme y equilibrada. Finalmente, la piel seca es la que produce menos grasa y no retiene la humedad. Motivos por los que aparece la piel grasaEste tipo de piel suele ser algo que se presenta por herencia, por lo que si notas que tus abuelos y padres presentan un rostro abrillantado, lo más probable es que tu también lo tengas o lo vayas a tener. Sin embargo, el principal motivo para tener una piel grasa suele ser el sobrepeso y una alimentación poco adecuada.Cualquiera que sea el motivo para tener este tipo de piel, te vamos a recomendar unas mascarillas que seguramente te van a ayudar a mejorar la apariencia del rostro:-Mascarilla de plátano, miel y jugo de limónSe sabe que por sus nutrientes, el plátano es muy bueno para la apariencia de la piel, así como la miel tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias, lo que ayudará si es que la grasa te ha provocado algún brote de acné. Con un plátano maduro haz un puré e incorpora una cucharada de miel. Mezcla bien y agrega una cucharada de jugo de limón. Mezcla hasta tener una pasta que deberás untar en tu cara limpia. Déjala actuar 15 minutos y enjuaga con agua tibia. -Mascarilla de fresa, miel y azúcarLa fresa tiene un efecto astringente que tiene la capacidad de desinfectar la piel sin ser agresivo, además, se usa también frecuentemente para disminuir la sobreproducción de sebo.Utiliza 6 fresas y una cucharada de miel, otra de azúcar moreno y de limón. Mezcla hasta formar una pasta y aplícalo en cuello y rostro durante 10 minutos y retíralo con agua abundante-Mascarilla de yogurt y fresaEl yogurt es un ingrediente que ayuda a desinfectar y refrescar la piel, aporta una apariencia rejuvenecida al rostro cuando es utilizado de manera regular y, por su parte, la fresa ayuda a controlar la producción de grasa en la piel.Para esta mascarilla necesitas un cuarto de taza de yogur y un cuarto de fresas frescas. Tritura las fresas y forma una mezcla, Aplícala en la cara durante 15 minutos y lava con agua fría.-Mascarilla de pepino y sandíaEl pepino tiene propiedades astringentes que ayudan a controlar y reducir los excesos de grasa en la piel, la mantiene limpia e hidratada, y reduce el riesgo de sufrir de acné.Usa un par de cucharadas de jugo de pepino mezcladas con algunas de sandía triturada, una cucharada de yogur y leche en polvo. Remueve bien y aplícalo sobre cara y cuello durante unos 15 minutos y retira con una toalla húmeda. Con estas mascarillas caseras para piel grasa, podrás lucir una piel correctamente hidratada y sin brillos con ingredientes naturales, accesibles y fáciles de conseguir.
Hablar de mermelada puede ser un tema que te cause gran felicidad, porque quién no le quiere poner un poco de sabor a un pan tostado, a la fruta, a los hotcakes, o simplemente comer una cucharada de dulce sabor para levantar el ánimo en un día complicado. ¡Claro, sin pensar en que estás fallándole a tu tan comprometida misión con la dieta!Por lo tanto, cuando elijas la mermelada adecuada, no sólo debes pensar en calidad, sino en que esa mermelada se convertirá en el mejor complemento para cualquier hora del día, ya sea desayunar, el snack de media tarde o la cena. Y es que hoy por hoy, lo que más se necesita en casa es tener productos prácticos, que te solucionen un día acelerado o con poco tiempo para complementar tus alimentos. Así que, cuando pienses en cómo saber cuál es la mejor mermelada, no necesitarás recorrer todo el pasillo del súper, sólo ten en la mente que el producto que coloques en tu carrito de compras debe estar elaborado con ingredientes naturales, sin conservadores, sin azúcares añadidas y que dentro del frasco encuentres la cantidad adecuada de fruta 100% natural, pero sobre todo, que la puedas tener en una variedad de sabores para ti o las personas especiales con quienes la compartes. ¿Cuál es la mejor opción? Aquellas que tienen una selecta variedad de sabores, como las Mermeladas Smucker’s, que ofrecen todo lo que necesitas en un solo frasco y que además podrás combinar perfecto con tus demás alimentos guardados en la alacena. ¡Entre más colores, más sabores!Así que, en tu próxima visita al súper, no olvides comprar alguno de los sabores de Smucker’s, que pueden ser desde fresa, mora azul, naranja, chabacano, zarzamora, cereza o frambuesa. ¿Sabías que, comprometidos con todos los estilos de vida, también tienen productos bajos en azúcar y totalmente sin azúcar? Además, asegurarte de la calidad de tus productos será fácil, pues estarás comprando una mermelada con más de 30 años de tradición.
En cuestión de belleza, existe una gran variedad de productos con distintos precios, marcas y estilos; sin embargo, muchas veces la naturaleza es nuestra gran aliada, ya que muchísimos elementos extraídos del entorno proveen propiedades que son buenísimas y muy útiles tanto para la salud, como para la cosmética.Las fresas, además de ser deliciosas son muy benéficas para el organismo, ya que tienen un bajo índice de calorías, alto valor energético, altos niveles de vitamina C, ayuda a nivelar el colesterol, aportan vitamina B y son antioxidantes y antiinflamatorias natural, fortalecen los huesos, mejoran la vista y favorecen la circulación sanguínea.Sin embargo, también son muy efectivas en tratamientos de belleza y aquí te vamos a enseñar cómo puedes usarlas para mejorar la apariencia de tu piel.Como lo mencionamos anteriormente, la fresa contiene un importante nivel de vitamina C y ácido elágico, que ayuda a combatir los daños de los radicales libres, como la resequedad, las líneas de expresión y la flacidez, por lo que, incluyéndolos en tu dieta diaria, podrás contribuir a retardar los efectos de la edad desde adentro. Además, las fresas también tienen un alto contenido de ácido salicílico que es gran aliado a la hora de combatir los brotes de acné y regular la producción de grasa del rostro.Estas son algunas de las mascarillas que puedes hacer y usar en casa, son fáciles de preparar y verás que te serán de mucha ayuda para la apariencia de tu piel:- Limpieza profundaUsa media taza de fresas maduras y limpias y mézclala con ¼ de taza de fécula de maíz hasta obtener una pasta espesa. Colócala sobre tu cara previamente lavada, déjala por veinte minutos y luego enjuega.- ExfolianteIncorpora un huevo, media taza de fresas, una cucharada de miel natural y una cucharada de jugo de limón hasta obtener una mezcla que deberás aplicar sobre tu rostro evitando los ojos y los labios. Después de 10 minutos, enjuaga con agua fría. - Anti acnéPara esta mascarilla debes de mezclar ¼ de taza de fresas limpias con una cucharada de crema agria y aplícala sobre la zona afectada de tu piel limpia y seca por 10 minutos y posteriormente enjuaga. Esta mascarilla la puedes usar dos veces por semana para mejores resultados.Como ves, estos frutos no sólo son deliciosos, nutritivos, sino también nos ayudan a lucir bellas. Todo un regalo de la naturaleza ¿No crees?
¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
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