¿Cómo quitar el olor de ajo de las manos?
Consejos de Hogar

¿Cómo quitar el olor de ajo de las manos?

Por Kiwilimón - Mayo 2011
Lávate las manos con jabón y frota un cubierto o utensilio de cocina de metal inoxidable (debe de ser del metal inoxidable para que funcione). ¿No tienes algo de metal inoxidable? Mete la manos en jugo de limón y frota durante 3 minutos.    
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Un libro, un rollo de papel higiénico o incluso un cerebro humano podrían ser nada más y nada menos que pastel por dentro y fondant por fuera, pues algunos artistas de la repostería han probado que pueden hacer pasteles híper realistas y engañar a tus ojos.Videos de este tipo de pasteles se han vuelto virales y nos dejan incrédulos, además de que ahora dudamos de que lo que nos rodea sea real, pues internet ya ha convertido estas creaciones artísticas un meme, por supuesto.Aunque parecen ser de otro mundo, estos pasteles están hechos como cualquier otro, con pan, un poco de betún y mucho fondant. El fondant es un tipo de glaseado o icing, como el de las galletas y se usa comúnmente para esculpir o decorar pasteles, cupcakes y otros postres. Sin embargo, la textura del fondant es muy diferente a la mayoría de los glaseados y es lo que lo hace único.También conocido como pasta de azúcar, el fondant está hecho de azúcar, agua y jarabe de maíz, principalmente, pero el fondant que se usa para estos pasteles/esculturas de repostería suele tener además grenetina o glicerina añadidos.Imagen tomada de Instagram, @redrosecake_tubageckil.Entre las formas caseras de hacer fondant, hay fórmulas que incluyen azúcar glass y bombones (malvaviscos), pero definitivamente, ese tipo de fondant no es muy útil para hacer pasteles realistas.Hay muchos chefs famosos por sus pasteles realistas, algunos de los más populares son Natalie Sideserf, Luke Vincentini o Debbie Goard, cuyos videos e imágenes de pasteles con formas de objetos como vasos de café o animales, como armadillos o perros, han hecho mucho ruido en redes sociales.Imagen tomada de Instagram, @lukevincentini.Además de los memes, estos pasteles también han desencadenado el debate sobre el fondant, pues muchas personas no lo comen o creen que es un ingrediente terrible por estar hecho de azúcar. ¿Tú que opinas de estos pasteles y el fondant?
“Esos platones tricolores duraron muy poco tiempo: en un abrir y cerrar de ojos, los chiles desaparecieron de las charolas... Qué lejano estaba el día que Tita se había sentido como un chile que se deja por decencia para no demostrar la gula”, escribía Laura Esquivel en Como Agua para Chocolate. Yo amo este libro, pero sinceramente no concibo el tiempo en el que los chiles en nogada se dejaban olvidados en el fondo de un plato. No sé si para ustedes pero para mí, sería pecado capital ignorar las cinco horas que, por ejemplo, le tomaba a mi abuelo Toyo pelar las nueces de Castilla. Un gancho al hígado a las tres horas que a Doña Mago, la ayudante de mi amada abuela, le tomaba asar, desvenar y pelar los chiles. Ni qué pensar de las otras cinco horas que le tomaba a mi abuelita preparar la nogada, picar todos los elementos del picadillo, cocinarlos y rellenar cada chile. La recuerdo sentada, tomando con sus manos una bolita de picadillo y metiéndola, con todo cuidado, en el interior de un chile. “Si lo haces con cuchara te salen flacos”, decía ella, una persona que perdonaba todo, menos mal comer. En total le tomaba trece horas completar el platillo: ¿a alguien le queda duda de lo mucho que valían la pena?El por qué los chiles en nogada son tan importantes en la gastronomía de México tiene un poco que ver con la sobada y no comprobada historia de Agustín de Iturbide, en cuyo honor las monjas agustinas del convento poblano de Santa Mónica crearon el platillo, o al escritor Artemio de Valle Arizpe con su relato sobre las tres novias, los tres soldados y un plato para recibirlos que llevara los colores de la bandera trigarante. Tal vez el recuento de los chiles en nogada y su importancia merezca un viaje anterior. Uno de conquistas y mestizajes conjugados dentro de un platillo barroco en ingredientes, técnicas y sabores: la carne picada y especiada con sus recuerdos moriscos; los chiles, el tomate y el acitrón (procedente de la biznaga, hoy en peligro de extinción), legado del Nuevo Mundo; las nueces de Castilla y el jerez importados desde España; las especias traídas de Oriente. La importancia del chile en nogada también podría llevarlos a las elegantes cenas de Porfirio Díaz, con sus gustos afrancesados y acentos nacionales. Se dice que el oaxaqueño era un adepto al platillo y lo pedía en la celebración de su cumpleaños. Nadie lo culpa. El chile en nogada nunca deja cortos los deseos del alma.Gerardo Vázquez Lugo, amo y señor de Nicos, –el restaurante consagrado de la lista de los World’s 50 Best Restaurants– dice que la importancia del chile en nogada son sus ingredientes y su origen. Cada platillo salido de su cocina en Azcapotzalco es un mapa que traza una línea recta hacia los productos y los productores de Zacatlán, del Valle de Tehuacán o de Calpan en el estado de Puebla. Hasta sus platones de talavera hacen honor a la zona. El chile en nogada para él es un platillo que, además, “no desperdicia, es de temporada y usa todo lo que hay disponible en ese momento en una región: las manzanas panocheras, el chile poblano, la pera, la granada”. Para el chef Gerardo Vázquez Lugo no hay UNA sacrosanta receta, esa a la que le daríamos por nombre “La buena”. Existen, en cambio, un sinfín de posibilidades que se adaptan a los tiempos y a los hallazgos de cada familia hasta culminar en una receta que se hereda con más emoción que un collar de perlas. Y de ahí su verdadera relevancia: tal como la cocina tradicional mexicana declarada Patrimonio inmaterial de la humanidad por la UNESCO –un mérito en el que él y muchos otros investigadores y cocineros nacionales tuvieron que ver– “el chile en nogada es cultura ancestral, viva y colectiva de gran orgullo”. Comer un chile en nogada es devorar cultura. Prepararlo, también. Es un momento de unión, de fiesta. Es una suerte de Noche Buena a la mexicana. Para el chef Gerardo, “implica tradición, temporalidad e ingredientes”. Y mejor aún, “nos reúne alrededor de la cocina. Esa es la celebración”. En los próximos días y hasta el quince de septiembre seguiremos hablando de la importancia de los chiles en nogada. Les daremos algunos tips y sugerencias de cómo hacerlos en casa. Hablaremos de sus ingredientes y de algunas leyendas de su preparación como el chef Gerardo Vázquez Lugo y muchos otros investigadores férreos de la culinaria mexicana. Que comiencen los juegos del chile en nogada y que la caminadora nos agarre prevenidos.Recetas en nogada para iniciar la temporada:Chile en nogada capeadoChile en nogada sin capear
El mundo moderno está en constante descubrimiento de ingredientes que aporten más a nuestra salud, por ejemplo, usar ghee para cocinar, pero ¿qué es ghee y cómo se usa esta ‘mantequilla’?Antes del ghee, vino el aceite de coco, con beneficios como que es una ‘grasa buena’, que no contiene colesterol, pero el ghee además contiene ácidos grasos Omega-3 y ácido butírico, un ácido graso de cadena corta que se considera bueno para el tracto gastrointestinal.Por otra parte, lo que hace destacar al ghee de entre todas las grasas que están disponibles es su sabor ligeramente dulce y a nuez.¿Qué es ghee?El ghee es mantequilla clarificada, es decir, es el resultado de cocinar y reducir a fuego lento mantequilla para eliminar toda el agua, hasta que los sólidos lácteos comienzan a dorarse ligeramente, lo cual le da un toque acaramelado y ligeramente a nuez. Ya que los sólidos lácteos son colados y sólo resta un aceite de cocina dorado y claro, el ghee es ideal para personas intolerantes a la lactosa.Así, esta mantequilla clarificada queda como un concentrado de grasas saturadas, cuyas propiedades incluyen ácidos grasos Omega-3m, ácido linoléico conjugado (que puede tener un efecto anticancerígeno) y ácido butírico.Además, aporta vitaminas liposolubles, en específico vitamina A, E, K2 y B12, pero esta última en una cantidad pequeña; minerales como fósforo, calcio, cinc, cobre y selenio, y ya que es un alimento graso, tiene un aporte calórico alto.El ghee ha sido utilizado desde hace mucho tiempo en países como India y tiene un papel clave en el Ayurveda, la medicina tradicional de la India en la cual es apreciado por sus propiedades antiinflamatorias, digestivas y terapéuticas.Por ejemplo, en Ayurveda se usa para aliviar el estreñimiento o incluso como remedio tópico en quemaduras o afecciones de la piel.Entre los usos más frecuentes de esta mantequilla clarificada se encuentra el de hacer panes, pero el ghee funciona tanto en recetas saladas como en recetas dulces. Por ejemplo, puedes usar ghee para un pollo estofado con cítricos, para dorar unas papas cambray, para hacer curry o para hacer la famosa receta ayurvédica de leche de luna. Puedes conseguir ghee en tiendas de productos orgánicos o incluso hacerlo tú mismo a partir de mantequilla de buena calidad, pero lo importante es que te animes a probar este tipo de grasa que puede guardarse en la alacena, sin necesidad de refrigerarse, y que aguanta temperaturas altas sin quemarse.
La sal realza sabores, es casi con seguridad el condimento que nunca falta en la cocina y podría ir en todo lo que cocinas, desde ensaladas hasta helados y bebidas como micheladas o margaritas. La sal es maravillosa, pero la química de los alimentos es tan basta, que provee de otras formas de condimentar sin usarla.Por ejemplo, podrías usar salsa de soya al cocinar carnes o pescados y esta también destacaría el sabor de tu comida y aportaría otros toques, porque puedes sazonar la comida con ella. Esto puede que te vuele la mente (a mí sí me pasó, luego de descubrirlo en el documental de Netflix ‘Sal, grasa, ácido, calor’), porque piénsalo, la sal es básica al preparar comidas y ¿realmente alguna vez te habías planteado condimentar con algo más que no fuera sal?Hay muchos ingredientes y condimentos cercanos a la sal que no sólo sacarán lo mejor de los alimentos, sino que también aportan sus propios sabores únicos. Ya sea que los usemos además o directamente en lugar de sal, estos potenciadores de sabor se pueden convertir en una parte indispensable de tu cocina una vez que aprenda a usarlos.Salsa de soya La salsa de soya, hecha de soya fermentada, está llena de sal y un profundo y oscuro sabor a umami, por lo que le da un sabor profundo e inconfundible a todo lo que toca, desde arroz frito hasta brochetas de pollo marinado. Con ella, por ejemplo, podrías sazonar un pollo asado antes de meterlo en el horno, unas verduras asadas, o incluso usar un poco para sazonar el líquido para estofar costillas.Pescados curados en salSi te gustan las sardinas o las anchoas enlatadas, puedes triturarlas para hacerlas una pasta e integrarlas en un aderezo para ensaladas, de igual forma puedes incluirlo en salsas caseras para pastas. Lo mejor de los pescados curados en sal es que puedes hacerlos menos salados si por ejemplo, los enjuagas bajo el chorro de agua o los remojas en agua fría unas cuantas veces.MisoEl miso es una mezcla fermentada de frijoles de soya y koji (un tipo de moho totalmente seguro que crece en el arroz) que puede diluirse y extenderse a las carnes, mezclarse en adobos y salsas, o en aderezos. Puedes usarlo en casi todas las sopas o estofados que te imagines, desde uan clásica sopa de fideos con pollo hasta un chili de carne de res. Lo mejor es que hay varios tipos diferentes para elegir, con perfiles de sabor que van desde suaves y dulces hasta oscuros y amargos, así que puedes buscar uno que se adapte mejor a lo que sea que quieras condimentar.Salsa de pescadoEsta salsa es como una mezcla entre la salsa de soya y el pescado curado, pero con un sabor más grande y audaz. La salsa de pescado está hecha de pescado salado y fermentado, y aporta a la mesa una salinidad como de mar, junto con muchos sabores a pescado y caramelo. Es común encontrarla en platillos al estilo tailandés, pero puedes usarla en aderezos para ensalada César, platos simples de pasta e incluso en salsa de pizza. Vegetales fermentados o en salmueraLa mayoría de las verduras fermentadas se envasan en una mezcla de sal, agua y especias mientras se someten a su transformación, lo que significa que tanto las verduras como el líquido en el que están pasando son muy saladas. Cortar las partes sólidas y echarlas en una ensalada de granos o revolverlas en una sopa es una excelente manera de agregar condimento y un toque de escabeche. Y una vez que has usado o comido los encurtidos puedes usar la salmuera como cualquiera de los condimentos líquidos anteriores, en un adobo, en un aderezo para ensaladas o en un estofado.Ten en consideración que todas estas opciones son alternativas para condimentar que contienen sal, así que a excepción de la salsa de soya elaborada naturalmente, no serán una forma de reducir tu ingesta de sal, si eso es lo que buscabas, pero sí una manera diferente de darle sabor a tu comida.
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