Ideas sencillas para comer en familia
Consejos de Hogar

Ideas sencillas para comer en familia

Por Kiwilimón - Septiembre 2011
  Usualmente, el comer hoy en día es una de las actividades más complicadas por la rapidez en que vivimos. Comemos en tiendas de comida rápida, en el trabajo, camino a la oficina o alguna reunión, el auto, etc. Ante esto, aquí mostramos algunas ideas para que estos momentos sean más placenteros.
  • - Las familias que cocinan todos juntos se divierten más. Darle la posibilidad a los chicos de elegir el menú, cortar las verduras, o poner la mesa. Para variar un poco y hacerlo más divertido, se puede decorar la mesa con distintas servilletas, vasos de colores, o lo que se les ocurra.
  • - Cuando busques comer al aire libre, hacer hamburgueseadas, picnics, partidos de futbol, etc., todas son buenas opciones. Para agregar colorido y diversión a estas comidas, se pueden utilizar vasos de colores, platitos de colores, algunas flores, o lo que se les ocurra.
  • - El estilo se ve en los detalles: Cuando están entreteniendo a la familia y amigos, los toques especiales son lo que caracterizan esos momentos. Si están en un picnic por ejemplo, pueden utilizar manteles con motivos divertidos.
  • - Mantener a los chicos ocupados mientras se está haciendo la comida. Una buena opción es darles servilletas de colores y crear una competencia a ver quien logra hacer el diseño más creativo. Toda la familia votará al ganador y ahí votarán el premio.
Recetas de cocina para la familia:Crepas de Pollo con ChampiñonesEntomatadas de PolloFlan de QuesoQuesadillas de Flor de Calabaza y Huitlacoche
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Siempre comenzar un nuevo ciclo da esperanza y trae consigo una energía que nos impulsa a realizar cosas nuevas y mejores. Definitivamente, el año nuevo es una época para hacer propósitos y comenzar con planes, mejorar hábitos para ser y estar mejor, tanto por dentro como por fuera.Desgraciadamente la euforia del año nuevo dura muy poco y nos ponemos tantas metas y tan drásticas, que cumplirlas resulta un poco complicado. Fallar con esos objetivos seguramente te llevará a sentirte mal y desilusionado, sin embargo, no eres tú, son esas metas tan difíciles y alocadas que son poco probables de realizar. Ir al gimnasio, encontrar el amor, comer más sano, viajar por el mundo o empezar tu propio negocio son algunos de los propósitos que todos se hacen y que terminan rompiendo conforme transcurre el año. Por eso te recomendamos que a la hora de elegir tus propósitos, elijas tus metas correctamente: cosas, acciones y pequeños cambios que sean realistas para tu estilo y ritmo de vida, y que no requieran de un esfuerzo inmenso. Lo que necesitas tener en mente es que debes cambiar tus hábitos y para eso, es necesario que hagas pequeños cambios que darán grandes resultados, aquí te dejamos algunos propósitos realistas que sí puedes cumplir a corto plazo:Caminar más Se dice que tenemos que dar por lo menos 10 mil pasos al día, pero ese no tiene que ser tu límite. Intentar caminar a todos lados será bueno para ti y tu condición física.Tomar más aguaCambia los refrescos y jugos por agua no sólo te quitará la sed, también te aportará muchos beneficios que verás reflejados en tu piel o en tu apetito. Recuerda que la base para tener una buena salud e incluso apariencia es estar bien hidratado.Ser más puntualLa puntualidad es algo que a casi todos nos falla y lo único que requiere es organización, tanto para levantarse temprano, salir con tiempo suficiente de casa, así como tener todo arreglado para evitar contratiempos de última hora. Dejar de quejarte por todoTodos los días suceden cosas que no están en tu zona de control y eso puede causarte malestar. Pero tus quejas constantes no ayudan en nada, de hecho sólo sirven para contagiarle tu mal humor a los demás. Así que deberías intentar tomarte todo con filosofía y no dejar que todas las cosas que te pasen sean un problema.Comer más sanoUn gran tip para lograrlo es no pensar que estás a dieta, pues eso puede causar que te sientas restringido y que que todo se te antoje. Antes de que fracases eliminando todo lo que te gusta y siendo demasiado estricto, intenta comer un poco más sano durante la semana, añadiendo frutas y verduras diferentes a las que siempre comes. Proponte aprender a cocinar, incorporar ingredientes más sanos, más verduras y llevar tu propia comida a la oficina, de esa manera te asegurarás de que vas a comer bien. Sea cual sea tu objetivo, te recomendamos empezar por pequeñas acciones a un corto o mediano plazo para que cuando los logres, sea una palomita más en tu lista y puedas pasar a lo siguiente.
La pasta es uno de los platillos más comunes y fáciles de cocinar que existe, un ingrediente que siempre tenemos en nuestra despensa y que puede transformar una comida o cena perfecta. Son tantas las posibilidades que nos ofrece la pasta en sus más de 300 variedades, que merece la pena que exploremos con las diferentes salsas que podemos preparar.Aunque no hay reglas escritas respecto a las salsas y la pasta, hay algunas combinaciones que funcionan mejor, por ejemplo:-El espagueti por lo regular es acompañados de salsas ligeras con tomate, aceite y ajo.-Las pastas largas y gruesas o macarrones son bañadas con salsas espesas y condimentadas. -A los tallarines y cintas se les vierten salsas verdes o blancas y pueden estar acompañadas de vegetales como brócoli o champiñones.Luego de estos tips, te enseñaremos los básicos para las salsas más comunes y exquisitas, para que acompañes tus pastas y dejes boquiabiertos a tus invitados.Salsa AlfredoEl creador de esta salsa es el chef Alfredo di Leilo, quien picó finamente un diente de ajo y lo frió en mantequilla. Antes de dorarse agregó nata líquida, la cual dejó cocinar a fuego lento por tres minutos. Al cumplirse el tiempo agregó queso parmesano rallado para darle un último hervor.Recetas con salsa AlfredoCarbonaraEsta salsa es la más utilizada a la hora de preparar el espagueti, ya que es muy fácil y sencilla. Su preparación incluye bañar la pasta cocida con seis yemas de huevo y queso parmesano y a la hora de servir en el plato, se incorpora el tocino (previamente cocinado), pimienta negra molida y más queso.Pesto Esta salsa la podemos preparar en el molcajete. Para lograr el sabor característico del pesto necesitarás dientes de ajo junto, un puñado de piñones y un manojo de albahaca para crear una pasta. Luego se le añade queso de cabra seco rallado y aceite de oliva poco a poco hasta conseguir una crema espesa, además de un chorro de agua con la que herviste la pasta para que quede un poco más liquida y añadirla a la pasta una vez que esté en el plato. Este Pesto también puede ser rojo, únicamente cambia la albahaca por jitomates secos.En caso de que tus salsas queden muy aguadas, puedes aplicar los siguientes consejos para espesarlas.- Cuando estés hirviéndola, déjala a fuego lento sin taparla, esto estimulará la evaporación del agua adicional. Este método no cambiará el sabor.- En caso de que no quieras evaporar el agua, podrías agregarle una cucharadita de maicena para espaguetis y cambiará la consistencia.- Otra forma de espesar es terminar de cocinar la pasta con la salsa. El almidón de la pasta hará que la salsa espese y de paso, tu espagueti esté bien cubierto.Seguramente en más de una ocasión has recurrido a las pastas, así que esperamos que estos tips te hayan servido para prepararlas como toda una experta.
¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
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