Salud en tu cocina
Consejos de Hogar

Salud en tu cocina

Por Kiwilimón - Octubre 2013
 
La limpieza de la cocina es súper importante para evitar enfermedades o infecciones como salmonella. Ahora bien, que la cocina parezca limpia no necesariamente significa que esté libre de bacterias. Acuérdate que éstas son microscópicas y por tanto pueden estar escondidas en los lugares más recónditos de tu estufa, licuadora o refrigerador.   Esta lista te ayudará a mantener tu cocina saludable: 1. Cajón de verduras de tu refrigerador: Vacía y lava con agua tibia y jabón al menos una vez al mes. 2. Compartimento de carnes: También es necesario lavarlo al menos una vez al mes y cada vez que se caigan jugos de alguna carne. 3. Licuadora: Después de usar tu licuadora desarma la parte de abajo por completo. Lava y seca  las partes por separado. 4. Abrelatas: Aunque parezca que no está sucio, es importante lavar tu abrelatas después de cada uso con agua tibia y jabón. 5. Espátula: Lava después de cada utilización. Si la espátula es de dos piezas desármala y lava cada una por separado. 6. Tubo de agua de tu refrigerador: Si tu refri tiene salida de agua hay que limpiar ésta al menos dos veces a la semana y los ductos una vez al año. 7. Hielera de tu refrigerador: Apaga el refri y deja que se derritan los hielos restantes. Lava el compartimento con agua tibia y jabón una vez al mes. 8. Bloque de cuchillos: Si tienes tus cuchillos almacenados en un bloque de madera, utiliza un pequeño pincel para limpiar las rajaduras con agua tibia y jabón, una vez al mes. No quiero asustarte y activarte una especie de obsesión por la limpieza, simplemente te comparto algunas recomendaciones a tener presentes cuando limpiamos la cocina.   Haz click aquí para encontrar las deliciosas recetas que kiwilimón tiene para tí.  

"Como siempre: ¡la salud va primero!"

 
Artículo cortesía de       
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
¿Otra vez arroz? Las cifras lo confirman: la gramínea salvaje favorita de todos se siembra en treinta y cuatro países; sus campos cubren más del 10% de las tierras fértiles del mundo y de él se alimenta más de la mitad de la población mundial, según la FAO, por arriba del trigo o el maíz. Es rico, es práctico y con un par de ingredientes se convierte en una elegía. Literalmente, todo el mundo come arroz. El pobre, el rico, el pequeño burgués, el asiático, el centroamericano, el africano. En Europa, los españoles le han dedicado algunos de sus mejores platos. En México, hasta canciones. Él es nuestro termómetro para saber si una mujer –y un hombre converso a la igualdad– puede casarse. Se avienta en las bodas a modo de confeti como símbolo de abundancia. Está presente en los altares del mundo para atraer la prosperidad. Su cultivo en Japón forma parte de una tradición ancestral que trasciende los temas culturales: actualmente existe una guerra de precios que favorece al mercado local a través de un alza arancelaria a los importadores. Su cultivo en el sudeste asiático es oficio heredado y un bello espectáculo en sus montañas trazadas en terrazas.De arroces, no hay uno. Está el blanco, el integral, el glutinoso que es corto y dulce, el aromático como el basmati o jazmín, el moteado como el salvaje, que sabe mejor cuando se adiciona con frutos secos, menta y aceite de oliva. Su propia anatomía y su geolocalización culinaria harán más o menos común que se sirva al vapor como el gohan, frito como el yangzhou al estilo cantonés o enriquecido con mantequilla, aceite o caldos como el risotto italiano: caldo, vino blanco, queso parmesano y hongos salteados en mantequilla son el camino al cielo del umami.El arroz pasa lista a todas horas en las mesas del mundo. Al desayuno, en varios países de Asia, especialmente en China, desfila el congee: un amasijo dulce o salado de arroz con más de dos mil años de antigüedad. En México lo infusionamos con azúcar para hacer arrocenas, lo servimos en tazones de cereal inflado con su respectivo chorrito de leche. Los deportistas lo convierten en su snack predilecto pues no contiene gluten: a una galleta de arroz le dan un embarradita de hummus, otra de aguacate, cherries y aceite de olivo. A la hora de la comida, la mejor expresión del arroz se alcanza en su versión caldosa o melosa. Ahí está el que se hace con mariscos, conejo y embutidos al estilo paella valenciana, o el negro, cuyo color y sabor se lo debe a la tintura del calamar. Habría que comerlo en una terraza de la costa catalana para sentir que no hay mejor platillo. Si va caldoso, no hay que perderse el arroz a la tumbada típico de Veracruz que quema la boca como pocos, o con pollo y judías como en la cocina española del levante.En Cuba se mezcla con frijoles para representar unos moros con cristianos; en Perú el tacu-tacu se prepara con la menestra del día anterior, leguminosas como frijoles o lentejas y un sofrito de ají amarillo. En un menú chifa –como le llaman los peruanos a la gastronomía china– no faltará el arroz chaufa, frito con verduras cortadas en brunoise y salteado al wok con huevo para que amalgame. Sabe mejor con soya y con una buena dosis de grasita. En República Dominicana, otro gran productor de nuestro amado cereal, lo preparan con mariscos, con gandules o en un sofrito de verduras y tocino para la Navidad. Cargado en los barcos procedentes de España y Portugal, el arroz desembarcó en el continente. Hoy la gastronomía del Caribe no se entendería sin él. En cada país se le añade especias endémicas y embutidos populares para que tome sabor a platillo local. En Colombia está presente en su plato de desayuno por excelencia, la bandeja paisa; va también en el arroz atollado con pollo, cebolla, papa y pimientos, o con coco para acompañar un pargo frito y patacones. En Corea es un verdadero k-pop el bibimbap, un cuenco de arroz que siempre venden en las tiendas, y sirven con proteínas y vegetales mezcladas con aceite de sésamo y gochujang. En México, a nuestro arroz le damos gentilicios: “a la mexicana”, “poblano”.  El arroz es el plato infaltable de las fonditas. Que lleve huevo estrellado, que lleve plátano frito. Crema, por supuesto. No hay mejor inversión que esos $15 extra al precio del menú.El de Maxweel Food Centre en Singapur es un agasajo: sobre un plato de plástico va una montaña de arroz y encima un pollo pochado con jengibre y hecho en sus jugos. Jugos y más jugos. En bebida alcohólica, no hay que perdérselo. El sake japonés hace gritar a todos ¡kampai! no importa la técnica de preparación y sus muy intrincadas acepciones.Si alguien prefiere lo dulce, el arroz no lo decepcionará. En Japón no hay postre más socorrido que los mochis, un pastelito elaborado de arroz glutinoso que puede ir relleno de una pasta de soya, frijoles rojos o helado. Los nacionales lo hacemos en atole, o con leche y hervido con canela y azúcar. En Kiwilimón lo hemos hecho hasta en tarta con base de galleta. Lo hemos hecho de todas formas porque como con el arroz con leche, nos queremos casar… con él. ¿Crees que nos falta alguno? Por favor, dinos cuál te gustaría.
Adquirir un buen sartén antiadherente no solo significa que tendrás una herramienta duradera para preparar tus alimentos, sino que al elegir el correcto también te permitirá sacarle mucho provecho a la hora de cocinar.Porque con un buen sartén antiadherente puedes hacer mucho más que simplemente freír o saltear alimentos. Por ejemplo, con los sartenes Flavorstone puedes hasta rostizar alimentos. Aquí te contamos las mejores formas de sacarles provecho y te damos algunas ideas para que explotes todos sus usos.Hornear Existen algunos modelos de los sartenes Flavorstone que cuentan con un mango removible, característica que los hace perfectos para hornear un cheesecake, un pan o un pastel. Además, son compatibles con cocinas eléctricas, de gas, de inducción y de cerámica, así que no tendrás problema en usarlos en casa.Rostiza y asaSi eres fan del pollo rostizado, entonces prepárate para asar y rostizar todo en un mismo sartén. Gracias a que estos sartenes cuentan con núcleo de aluminio, un excelente conductor térmico y de distribución de calor, la cocción lenta que requieren los alimentos para rostizarse se logra sin problema.Saltea a la perfección Este es el método de cocción más común para un sartén, pero con uno Flavorstone no será necesario el uso de aceite y aún así conseguirás el salteado perfecto de vegetales y carnes, por ejemplo. Lo mejor de todo es que estos sartenes solo requieren de un fuego medio o bajo, por lo que al usarlos también podrás ahorrar energía o gas. Controla la temperatura de cocciónHay ciertas recetas que requieren de mucha atención a la temperatura, así que tener una tapa con termómetro seguro te hará el proceso mucho más sencillo. Las tapas de vidrio templado de Flavorstone cuentan con un termómetro que te indicará la temperatura ideal de cocción para tus alimentos.Flavorstone se ha convertido en el sartén más querido de México, invadiendo el corazón de todas las cocinas mexicanas. Sus productos buscan unir a las familias, dándoles ese acompañamiento al vivir la mejor experiencia que es COCINAR CON AMOR. Llévalos al horno, directamente de la estufa a la mesa, usa menos grasa y prepara todos los platillos que puedas imaginar, con la ayuda de los sartenes Flavorstone, la inversión perfecta que te permitirá ahorrar energía y tiempo en la cocina. Encuéntralos disponibles en liverpool.com.mx. 
El sake es originario de Japón, en donde lo conocen como Nihonshu. Se considera una bebida sagrada, que puede consumirse frío, tibio o caliente, dependiendo del gusto del consumidor, la calidad del destilado y la estación del año. A continuación te presentamos 5 datos que tal vez no conocías de esta increíble bebida. El sake, una bebida entre el vino y la cervezaEsta bebida puede ser llamada vino de arroz o hasta cerveza de arroz, ya que tiene similitudes con ambos. Su proceso es similar al de una cerveza, pero se sirve como si fuera un vino. Regularmente tiene más grados que un vino de mesa y un sabor más alcohólico que el de la cerveza. Esto hace que podamos decir que entra en ambas categorías, pero con características únicas y un gusto muy particular.Proceso de elaboración El sake es elaborado a partir de arroz, agua y levaduras, con la ayuda de una bacteria llamada koji. El grano más usado para prepararlo es llamado sakamai, que tiene mayor tamaño que el que comúnmente conocemos; posee una cantidad adicional de almidones en su parte interior, y de grasas y proteínas en su capa exterior. Para su elaboración, es pulido para dejar expuesto el interior; se deja reposar en agua y posteriormente se pone al vapor en pequeños lotes. Otra vez se le deja reposar y se le agregan las levaduras para convertir los almidones en azúcar que se pueda fermentar, filtrar y convertir en vino de arroz.Tipos de sake Existen muchos tipos que dependen de su contenido alcohólico y de si son dulces, secos o semisecos. Hay algunos no filtrados que tienen un aspecto similar a la leche, pero con un sabor más fuerte al arroz. El primer sake mexicano En 2016 se creó Nami, el primer sake mexicano. Elaborado en Culiacán, Sinaloa, utiliza el  método tradicional japonés para sake premium, sokuj. Así, expresa el respeto a la tradición japonesa pero con corazón mexicano. Su nuevo embajador es Matthieu Guerpillon, quien está desarrollando experiencias sensoriales únicas como lo es su recomendación de maridaje elaborado por el chef Eduardo Palazuelos con productos de Jamat, comercializadora familiar de productos marinos de Ensenada Baja California.MaridajeEl sake no sólo acompaña a la perfección a la gastronomía nipona, sino también a la mexicana. ¡La combinación de estas gastronomías resulta memorable! Como con esta receta mayapanese, que combina las cocinas tradicionales japonesa y yucateca, creada por Eduardo Palazuelos, reconocido cocinero originario de Acapulco, chef del Zibu y Mario Canario, en Acapulco, Zibu Allende y Yintony Bar, en San Miguel de Allende, y Mar del Zur, en Monterrey, y portador del bagaje culinario de su madre, Susana Palazuelos, una de las banqueteras más importantes en México.  Tártara de salmón en canasta de papa crujientePorciones: 2Ingredientes160 gr de salmón noruego1 pza de rabo de cebolla de cambray fileteado1 pza de chile serrano rojo sin semillas ni venas picado finamente4 pza de nuez pecana picada1 cucharada de salsa de ostión2 cucharadas de aceite de trufaDecoración2 pza de canasta crujiente de papaMayonesa con chipotle (al gusto)Pasta wasabi (al gusto)Brotes de cilantroSalsa 50  ml  Salsa soya ligera20  ml   yuzuProcedimiento:Corta el salmón en cubos de 1cm x 1cm y coloca en un bowl.Incorpora el rabo de cebolla de cambray, el chile y la nuez.Marina con la salsa de ostión y el aceite de trufa.En un plato colocar la canasta de papa crujiente y rellenar con la mezcla del salmón.Decora el plato con puntos de mayonesa de chipotle y de pasta de wasabi de manera intercalada y coronar la canasta con brotes.En un salsero verter la soya y el yuzu. Acompaña el platillo con esta salsa en un ramekin y tu sake favorito.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD