¡Un hermano mayor es lo mejor que te puede pasar!
Consejos de Hogar

¡Un hermano mayor es lo mejor que te puede pasar!

Por Kiwilimón - Marzo 2016
Cualquier hermano o hermana es un privilegio, pero hay algo muy específico en tener un hermano mayor que es envidiable. Esa figura cariñosa, casi paterna en quien puedes confiar pero con quien también te puedes divertir es una persona única en la vida que no todos tienen la suerte de disfrutar. Hoy te contamos sobre los mayores beneficios de tener un hermano mayor para que recuerdes al tuyo, o en su defecto, envidies al de tus amigas.
  • No importa con quién hayas salido o con quién planees salir, tu hermano mayor siempre hace un chequeo previo y aprobación de aquel que te pretenda.
  • Aceptémoslo, tú que tuviste un hermano mayor mientras crecías tuviste acceso prematuro a fiestas, reuniones y conciertos con los que muchas de tus amigas sólo soñaban
  • Todas sus novias deben ser súper amables contigo, no hay más, es una regla que tienen que obedecer
  • Tienes un guardaespaldas que se metería entre una bala y tú si fuera necesario
  • Tienes un amigo que es 100% honesto contigo, incluso demasiado honesto, pero a final de cuentas es lo mejor que te puede pasar
  • Siempre tuviste un equipo sólido cuanto te metías en problemas con tus papás, e incluso cuando peleaban, siempre estaban unidos contra los mayores
  • Tus referencias musicales son mucho mejores que las de tus amigas, tienes acceso de primera mano a las mejores bandas del momento
  • Solo tú y las personas que tuvieron la misma suerte que tu conocen el verdadero significado de la frase “relación amor-odio”
  • Tu sentido del humor se ha hecho mucho más redondo y comprensivo gracias a haber tenido a un escandaloso adolescente a tu lado mientras crecías
  • Si tienes un hermano mayor esa relación te ha obligado a no tomarte tan en serio. Se ha burlado tanto de ti que hoy tú también puedes hacerlo y eres una persona más feliz por esa misma razón
Si tu hermano es lo mejor que te ha pasado díselo con dulces:  
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El sake es originario de Japón, en donde lo conocen como Nihonshu. Se considera una bebida sagrada, que puede consumirse frío, tibio o caliente, dependiendo del gusto del consumidor, la calidad del destilado y la estación del año. A continuación te presentamos 5 datos que tal vez no conocías de esta increíble bebida. El sake, una bebida entre el vino y la cervezaEsta bebida puede ser llamada vino de arroz o hasta cerveza de arroz, ya que tiene similitudes con ambos. Su proceso es similar al de una cerveza, pero se sirve como si fuera un vino. Regularmente tiene más grados que un vino de mesa y un sabor más alcohólico que el de la cerveza. Esto hace que podamos decir que entra en ambas categorías, pero con características únicas y un gusto muy particular.Proceso de elaboración El sake es elaborado a partir de arroz, agua y levaduras, con la ayuda de una bacteria llamada koji. El grano más usado para prepararlo es llamado sakamai, que tiene mayor tamaño que el que comúnmente conocemos; posee una cantidad adicional de almidones en su parte interior, y de grasas y proteínas en su capa exterior. Para su elaboración, es pulido para dejar expuesto el interior; se deja reposar en agua y posteriormente se pone al vapor en pequeños lotes. Otra vez se le deja reposar y se le agregan las levaduras para convertir los almidones en azúcar que se pueda fermentar, filtrar y convertir en vino de arroz.Tipos de sake Existen muchos tipos que dependen de su contenido alcohólico y de si son dulces, secos o semisecos. Hay algunos no filtrados que tienen un aspecto similar a la leche, pero con un sabor más fuerte al arroz. El primer sake mexicano En 2016 se creó Nami, el primer sake mexicano. Elaborado en Culiacán, Sinaloa, utiliza el  método tradicional japonés para sake premium, sokuj. Así, expresa el respeto a la tradición japonesa pero con corazón mexicano. Su nuevo embajador es Matthieu Guerpillon, quien está desarrollando experiencias sensoriales únicas como lo es su recomendación de maridaje elaborado por el chef Eduardo Palazuelos con productos de Jamat, comercializadora familiar de productos marinos de Ensenada Baja California.MaridajeEl sake no sólo acompaña a la perfección a la gastronomía nipona, sino también a la mexicana. ¡La combinación de estas gastronomías resulta memorable! Como con esta receta mayapanese, que combina las cocinas tradicionales japonesa y yucateca, creada por Eduardo Palazuelos, reconocido cocinero originario de Acapulco, chef del Zibu y Mario Canario, en Acapulco, Zibu Allende y Yintony Bar, en San Miguel de Allende, y Mar del Zur, en Monterrey, y portador del bagaje culinario de su madre, Susana Palazuelos, una de las banqueteras más importantes en México.  Tártara de salmón en canasta de papa crujientePorciones: 2Ingredientes160 gr de salmón noruego1 pza de rabo de cebolla de cambray fileteado1 pza de chile serrano rojo sin semillas ni venas picado finamente4 pza de nuez pecana picada1 cucharada de salsa de ostión2 cucharadas de aceite de trufaDecoración2 pza de canasta crujiente de papaMayonesa con chipotle (al gusto)Pasta wasabi (al gusto)Brotes de cilantroSalsa 50  ml  Salsa soya ligera20  ml   yuzuProcedimiento:Corta el salmón en cubos de 1cm x 1cm y coloca en un bowl.Incorpora el rabo de cebolla de cambray, el chile y la nuez.Marina con la salsa de ostión y el aceite de trufa.En un plato colocar la canasta de papa crujiente y rellenar con la mezcla del salmón.Decora el plato con puntos de mayonesa de chipotle y de pasta de wasabi de manera intercalada y coronar la canasta con brotes.En un salsero verter la soya y el yuzu. Acompaña el platillo con esta salsa en un ramekin y tu sake favorito.
¿Otra vez arroz? Las cifras lo confirman: la gramínea salvaje favorita de todos se siembra en treinta y cuatro países; sus campos cubren más del 10% de las tierras fértiles del mundo y de él se alimenta más de la mitad de la población mundial, según la FAO, por arriba del trigo o el maíz. Es rico, es práctico y con un par de ingredientes se convierte en una elegía. Literalmente, todo el mundo come arroz. El pobre, el rico, el pequeño burgués, el asiático, el centroamericano, el africano. En Europa, los españoles le han dedicado algunos de sus mejores platos. En México, hasta canciones. Él es nuestro termómetro para saber si una mujer –y un hombre converso a la igualdad– puede casarse. Se avienta en las bodas a modo de confeti como símbolo de abundancia. Está presente en los altares del mundo para atraer la prosperidad. Su cultivo en Japón forma parte de una tradición ancestral que trasciende los temas culturales: actualmente existe una guerra de precios que favorece al mercado local a través de un alza arancelaria a los importadores. Su cultivo en el sudeste asiático es oficio heredado y un bello espectáculo en sus montañas trazadas en terrazas.De arroces, no hay uno. Está el blanco, el integral, el glutinoso que es corto y dulce, el aromático como el basmati o jazmín, el moteado como el salvaje, que sabe mejor cuando se adiciona con frutos secos, menta y aceite de oliva. Su propia anatomía y su geolocalización culinaria harán más o menos común que se sirva al vapor como el gohan, frito como el yangzhou al estilo cantonés o enriquecido con mantequilla, aceite o caldos como el risotto italiano: caldo, vino blanco, queso parmesano y hongos salteados en mantequilla son el camino al cielo del umami.El arroz pasa lista a todas horas en las mesas del mundo. Al desayuno, en varios países de Asia, especialmente en China, desfila el congee: un amasijo dulce o salado de arroz con más de dos mil años de antigüedad. En México lo infusionamos con azúcar para hacer arrocenas, lo servimos en tazones de cereal inflado con su respectivo chorrito de leche. Los deportistas lo convierten en su snack predilecto pues no contiene gluten: a una galleta de arroz le dan un embarradita de hummus, otra de aguacate, cherries y aceite de olivo. A la hora de la comida, la mejor expresión del arroz se alcanza en su versión caldosa o melosa. Ahí está el que se hace con mariscos, conejo y embutidos al estilo paella valenciana, o el negro, cuyo color y sabor se lo debe a la tintura del calamar. Habría que comerlo en una terraza de la costa catalana para sentir que no hay mejor platillo. Si va caldoso, no hay que perderse el arroz a la tumbada típico de Veracruz que quema la boca como pocos, o con pollo y judías como en la cocina española del levante.En Cuba se mezcla con frijoles para representar unos moros con cristianos; en Perú el tacu-tacu se prepara con la menestra del día anterior, leguminosas como frijoles o lentejas y un sofrito de ají amarillo. En un menú chifa –como le llaman los peruanos a la gastronomía china– no faltará el arroz chaufa, frito con verduras cortadas en brunoise y salteado al wok con huevo para que amalgame. Sabe mejor con soya y con una buena dosis de grasita. En República Dominicana, otro gran productor de nuestro amado cereal, lo preparan con mariscos, con gandules o en un sofrito de verduras y tocino para la Navidad. Cargado en los barcos procedentes de España y Portugal, el arroz desembarcó en el continente. Hoy la gastronomía del Caribe no se entendería sin él. En cada país se le añade especias endémicas y embutidos populares para que tome sabor a platillo local. En Colombia está presente en su plato de desayuno por excelencia, la bandeja paisa; va también en el arroz atollado con pollo, cebolla, papa y pimientos, o con coco para acompañar un pargo frito y patacones. En Corea es un verdadero k-pop el bibimbap, un cuenco de arroz que siempre venden en las tiendas, y sirven con proteínas y vegetales mezcladas con aceite de sésamo y gochujang. En México, a nuestro arroz le damos gentilicios: “a la mexicana”, “poblano”.  El arroz es el plato infaltable de las fonditas. Que lleve huevo estrellado, que lleve plátano frito. Crema, por supuesto. No hay mejor inversión que esos $15 extra al precio del menú.El de Maxweel Food Centre en Singapur es un agasajo: sobre un plato de plástico va una montaña de arroz y encima un pollo pochado con jengibre y hecho en sus jugos. Jugos y más jugos. En bebida alcohólica, no hay que perdérselo. El sake japonés hace gritar a todos ¡kampai! no importa la técnica de preparación y sus muy intrincadas acepciones.Si alguien prefiere lo dulce, el arroz no lo decepcionará. En Japón no hay postre más socorrido que los mochis, un pastelito elaborado de arroz glutinoso que puede ir relleno de una pasta de soya, frijoles rojos o helado. Los nacionales lo hacemos en atole, o con leche y hervido con canela y azúcar. En Kiwilimón lo hemos hecho hasta en tarta con base de galleta. Lo hemos hecho de todas formas porque como con el arroz con leche, nos queremos casar… con él. ¿Crees que nos falta alguno? Por favor, dinos cuál te gustaría.
La gastronomía argentina es una verdadera delicia y sin duda alguna, los postres que encontramos dentro del país sudamericano, son unos de los más sabrosos de todo el continente. ¿Estás listo para conocer los 5 más irresistibles postres de Argentina? Alfajores Los alfajores son quizás el postre argentino más conocido en todo el mundo y es que ese sándwich de galletas relleno de dulce de leche, chocolate o hasta mermelada de frutas, son un pedacito de cielo. Aunque los alfajores pueden prepararse como un sinfín de combinaciones, el tradicional se prepara a base de maizena y mantequilla para las galletas, se rellena de dulce de leche y sus orillas se bañan con coco. Dulce de leche Como mencionamos anteriormente, el dulce de leche es parte importante de los alfajores y de muchos otros postres argentinos. Se trata de un dulce untable, muy parecido a la cajeta mexicana, hecho con leche, azúcar, esencia de vainilla y bicarbonato. Vigilante argentino Si te gustan las gelatinas de mosaico, el postre vigilante seguramente te cautivará pues se trata de cuadritos de dulce de membrillo combinados con pedacitos de queso, un clásico de la gastronomía argentina. Mazamorra argentina La mazamorra es un postre de origen indígena que también se encuentra en Colombia, Paraguay y Perú. La mazamorra nos recuerda al atole mexicano, ya que se prepara a base de maíz blanco, acompañado de agua, canela, azúcar y vainilla. ¿Te suena familiar? Pastafrola La tarta tradicional argentina, mejor conocida como pastafrola, es una explosión de sabores, ideal para acompañar con un rico cafecito o mate. La pastafrola prepara con una masa cubierta de dulce de membrillo, dulce de leche y hasta guayaba. ¿Ya probaste alguno de estos postres de Argentina?
Javier Plascencia es el cocinero de origen tijuanense que llevó la cocina de Baja California,  sus productos, paisajes y sabores a todo el mundo. Él es quien inaugura la colección de recetarios que tendremos en KiwiPRO con los chefs más pros de México. Conoce un poco de su historia y descarga nuestra aplicación. Javier incursionó en el medio gastronómico por su familia. Su padre, Juan José Plascencia Féliz, conocido como Tana, tiene una trayectoria gastronómica de más de 50 años con restaurantes de gran renombre en Tijuana, como Pizzas Giuseppis y Caffé Saverios, donde Javier pudo aprender de la cocina y la operación de un restaurante. Más tarde, estudió en San Diego, California, y en 2011 abrió Misión 19, un restaurante que expresaba la riqueza de los ingredientes de Baja California.En 2012, el chef emprendió un nuevo proyecto en el Valle de Guadalupe: Finca Altozano, un restaurante-viñedo dentro de dos hectáreas de terreno, un espacio orgánico y rústico al aire libre que se extiende hacia el horizonte del valle, situando a los comensales en el esplendor de su naturaleza. Aquí, Javier anualmente realiza el Valle Food & Wine Festival, uno de los festivales de mayor relevancia en el norte del país en cuanto a vinos y gastronomía.  Javier ha sido galardonado en México y el extranjero como chef del año en diversas ocasiones, además de que sus restaurantes son reconocidos entre los mejores del país. Actualmente es chef de Finca Altozano, Jazamango, Erizo, Animalón y Animalón by the Sea.  Este último es un concepto inédito para vivir la riqueza del mar. La experiencia es la fusión perfecta entre el paisaje y el sabor. Durante tres horas tu escenario es el Mar de Cortés y el Océano Pacífico, mientras te dejas sorprender por la cocina de Javier Plascencia, chef que tributa al mar y a los pequeños productores de Baja California. ¡Una ruta de tres horas que te hará saborear el paraíso! Si no puedes esperar para probar un poco de las maravillas del chef Plascencia, recuerda que uno de los beneficios de descargar KiwiPRO es poder obtener su recetario, para así poder tener su sazón en casa.¡Explora la Cocina de la Baja en el recetario de Javier Plascencia con KiwiPRO!
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