Los 15 errores más comunes de las madres primerizas
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Los 15 errores más comunes de las madres primerizas

Por Kiwilimón - Febrero 2016
Todo lo que es nuevo, nos asusta. Y cuando se trata de la maternidad, el miedo al fracaso es aún mayor, pues se trata de la vida de un indefenso, la persona que más amas en el mundo. La principal preocupación es que todas las lecturas, conversaciones con el médico y la familia no sean suficientes y que en los momentos a solas con el bebé, cometas un error perjudicial para el niño. Lo más importante, sin embargo, es recordar que la maternidad es una experiencia de aprendizaje constante. "Tener un hijo requiere calma para entender cada momento del bebé. También nos obliga a tener serenidad para no generar estrés y sufrimientos innecesarios." Reflexiona Marcelo Pavese Porto, vicepresidente de la Sociedad de Pediatría de Rio Grande do Sul. Según Porto, no debes tener miedo de los recién nacidos. "Ellos no hablan, pero se comunican muy bien, si aprendemos a entender esa comunicación. En pocas palabras, lo que el niño más necesita es amor, afecto y una buena dosis de sentido común de los padres ", dice el experto. Hablamos con las mujeres y los expertos que enumeran los errores que afectan a las madres primerizas. ¿Te identificas con alguno de ellos?
  1. Dudar de la propia intuición y del instinto maternal "La madre, por naturaleza, es sobreprotectora e involucrada con el cuidado del bebé. Sus sentidos se agudizan; su sueño es más ligero, y su cuerpo más resistente a la fatiga y el dolor. Por eso, aunque sea una madre primeriza, sabrá lidiar con las más diversas situaciones para cuidar de su bebé. A menudo, el niño no puede expresar sus necesidades y la intuición materna es vital para su supervivencia. Confía en tus instintos. Tu hijo también lo hará” dice Antonio Paulo Stockler, obstetra y ginecólogo del Hospital Universitario Antonio Pedro y especialista de la Federación Brasileña de Ginecología y Obstetricia (Febrasgo).
  2. Eliminar el padre de la rutina del bebé “El papel del padre es fundamental desde el inicio del embarazo. El bebé ya aprende a identificar su voz desde el vientre. Por supuesto, el papel de la madre en el inicio es más frecuente, pero el padre debe participar en todas las tareas, cambiar pañales, abrazar, dar amor. Un niño es una construcción de la familia, y no parte solamente de uno", aconseja Marcelo Pavese Porto.
  3. Siempre poner el bebé en primer plano “La maternidad es una experiencia abrumadora, que a menudo domina completamente la vida de la mujer con todas las tareas y necesidades vitales y emocionales del bebé. Un punto clave es que el bebé necesita de una madre sana, bien preparada y atenta para que pueda desarrollarse plenamente. Por lo tanto, descuidarse de sí misma, es descuidar la salud del niño. Es importante que la madre realice ejercicios físicos que estimulan la liberación de endorfinas (disminuyendo el cansancio y elevando la autoestima), además de facilitar la producción de leche. La nueva mamá también debe mantener una dieta equilibrada, de modo que pueda satisfacer todas las necesidades de su hijo a través de la lactancia materna ", dice Antonio Paulo Stockler.
  4. Aislarse en casa en los primeros meses del bebé “Cuando nació mi primera hija, tuve mucho miedo de salir con ella, incluso después del alta médica. Me he aislado en casa durante seis meses y salía sólo para almorzar en la casa de un pariente o llevarla al médico. Mi hija estaba siempre con las defensas bajas y yo no entendía el por qué. Para empeorar las cosas, empecé a sentirme aburrida y solitaria y casi entré en depresión. Con mi segundo hijo, me di cuenta de que era una locura encerrarme en casa, y dos meses después de dar a luz, lo llevé a dar paseos cortos. Él se desarrolló mucho más rápido y casi no se enfermó, pues tuvo la oportunidad de desarrollar anticuerpos” dice la madre Mariane Osorio, de 39 años.
  5. Querer imponer disciplina en los horarios del bebé No hay manera de imponer horarios para el recién nacido o en los primeros meses de vida. El bebé tiene su propio ritmo: come cuando tiene hambre, despierta y duerme cuando tiene ganas. Ni desde el punto de vista hormonal, ni del punto de vista del desarrollo neurológico, tiene la capacidad de aprender y seguir los horarios. Por otro lado, no significa que el bebé debe ser atendido cada vez que empieza a llorar, pues él también necesita crear la capacidad de reorganizarse y retomar el sueño solo. Es importante estar siempre atento. Si el bebé llora mucho, es porque algo ocurre y debe ser atendido”, observa Marcelo.
  6. Alimentarse mal cuando se está amamantando “Para producir una cantidad de leche suficiente para el bebé, la madre debe comer un poco más (casi 300 calorías) que de costumbre y beber agua suficiente para saciar la sed. Es fundamental comer y beber de forma saludable y descansar siempre que sea posible", aconseja Cláudia Hallal, pediatra nutrióloga, miembro de la Sociedad de Pediatría de Rio Grande do Sul.
  7. Pensar que la leche materna no es suficientemente buena “Hasta los seis meses, la leche debe ser ofrecida siempre que el niño desee, cuando tenga hambre o sed. No hay “leche mala”; toda leche materna es fuerte y buena. Después del nacimiento, la producción de leche puede parecer pequeña, pero es suficiente para las necesidades del niño. En la medida en que el bebé mama, la producción de la leche también aumenta proporcionalmente”, explica Cláudia.
  8. No coordinar tus horarios de sueño con los del bebé “Cuando mi hijo nació, tuve muchos problemas con los horarios de sueño. Mientras él dormía, yo limpiaba la casa, trabajaba o veía tele. El problema es que después de las primeras semanas, yo estaba muy cansada. Necesité que oír los consejos de mi madre y dormir mientras él dormía. Fue la única forma de adaptarme a su ritmo y descansar", dice Luana Costa, 35 años.
  9. Creer que cuando el bebé llora, es porque tiene hambre “El bebé llora como una forma de comunicarse, que no necesariamente está relacionad al hambre. A veces es calor, sed, o que tiene el pañal sucio. El llanto por cólicos es muy característico, porque es un llanto intenso, repetitivo, de larga duración y, en general, en horarios específicos. Otra situación es simplemente querer atención. Lo importante es que la familia mantenga la calma para intentar identificar el motivo del llanto. Con el tiempo, los padres conseguirán entender y tranquilizar a su hijo", garantiza Marcelo.
  10. Desistir rápidamente de la papilla u otros alimentos “A los seis meses, empezamos a ofrecerle papillas, pero mi hija rechazaba todas las opciones Al principio, quise rendirme manteniendo solamente la lactancia materna por algunas semanas más. Sin embargo, después de que mi médico me concientizara sobre la importancia de una alimentación sólida, resolví insistir y ella se adaptó. Fue cuando comprendí que necesitaba esforzarme para estimular su desarrollo”, dice Midiã Rocha, 29 años.
  11. Hacer comparaciones con otros bebés de la familia “Ese es un error común, pues las madres primerizas, al no tener tanta experiencia en los cuidados del bebé, acaben comparándolos con otros. Eso puede generar angustia en la madre y desgaste en relación a los miembros de la familia. Las madres necesitan saber que cada bebé tiene un desarrollo y personalidad que difiere de uno a otros”, afirma Cyntia Boscovich, psicóloga y psicoanalista.
  12. No oír los consejos de otras madres “Desde el comienzo del embarazo, leí mucho sobre los primeros años del bebé. Pero en la práctica, muchas cosas no pueden ser aprendidas en los libros y me sentí perdida. Al principio, rechacé el consejo de mi madre y de otras mujeres de la familia, pero me di cuenta de que las experiencias de otras personas eran valiosas y me ayudaron a aclarar dudas y cuidar mejor de mi bebé ", admite Elaine Bortello, de 38 años.
  13. Mantener al bebé muy abrigado cuando hace calor “Hay que recordar que, aunque sientan un poco más frío que un niño mayor, el bebé también siente el calor. Las manos frías son una característica del recién nacido y no significa que tengan frío. Podemos chequear en el pecho del bebé si tiene calor o no. La madre debe observar si el bebé está sudando, que es una clara señal de que está vestido en exceso. El niño debe ser capaz de moverse. Con mucha ropa, el bebé puede molestarse o incluso tener complicaciones más graves, como la fiebre y la deshidratación ", dijo Marcelo.
  14. Adornar mucho la cuna y olvidarse de la seguridad “Como cualquier madre primeriza, quería hacer un dormitorio de ensueño para mi hijo. Gasté mucho en decoración y en peluches. Cuando Enzo tenía cuatro meses, uno de los adornos que colgaba de la pared de la cuna se desprendió y cayó justo encima de él. Tuvo una pierna inmovilizada durante unas semanas. Después de eso, me fui a casa y saqué todo de la habitación, dejando sólo lo que no podía, de ninguna manera, hacer daño a mi hijo", dice María Tereza Holanda, 32 años.
  15. Gastar en tonterías y no priorizar lo que es útil “Cuando se es madre primeriza, tenemos la voluntad de comprar siempre el producto más caro y lleno de detalles. En mi primer embarazo, compré excesivamente y, durante las primeras semanas después de dar a luz, me di cuenta de que mucho de lo que compré no tenía ninguna utilidad. Por el contrario, tuve que comprar de apuro, otras cosas que no había tenido en cuenta por no saber de su importancia. En el segundo embarazo, sólo compré cosas de primera necesidad y he gastado un tercio en comparación con el primer embarazo” comparte Ana Paula García, de 43 años.
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El amaranto es un alimento ancestral que se ha consumido en el territorio nacional desde hace miles de años. Hoy en día, es común utilizarlo para preparar las famosas alegrías, así como granola, cereales, obleas, bebidas y muchos otros platillos. De acuerdo con información publicada por el gobierno federal, el amaranto es uno de los cultivos más antiguos de toda Mesoamérica, el cual fue domesticado hace más de 4,000 años. Sus increíbles beneficios han alcanzado gran fama gracias al Dr. Rodolfo Neri, el primer astronauta mexicano, quien incorporó este pseudocereal a la dieta de este gremio, pues es de fácil digestión y contiene muchas vitaminas y minerales. A continuación te contamos más sobre que aporta el amaranto a tu salud.¿El amaranto contiene vitaminas y minerales?Según la Secretaría de Agricultura, el amaranto no es propiamente un cereal, es más bien un pseudocereal, sin embargo, esto no significa que tenga menos propiedades o beneficios que los cereales, al contrario, es rico en: Vitamina AVitamina B, B1, B2 y B3Vitamina CÁcido FólicoCalcioHierroFósforoNiacinaGracias a que contiene todas estas vitaminas y minerales, el amaranto se considera uno de los mejores alimentos. Tan es así, que los expertos indican que el amaranto tiene más proteína que el maíz, arroz y trigo. Es por esto que es una excelente opción para la hora del desayuno, pues tendrás energía por un largo tiempo. También puedes leer: 7 recetas de bebidas y platillos con amaranto deliciosos y saludablesPor otro lado, de acuerdo con información publicada por la Universidad Nacional Autónoma de México, el amaranto es contiene los 9 aminoácidos esenciales para el cuerpo humano: histidina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, fenilalanina, treonina, triptófano y valina.Beneficios de comer amarantoAdemás de ser ricos en proteína, vitaminas y minerales, el amaranto también tiene muchos beneficios para la salud. Los expertos indican que, durante la digestión, el amaranto obtiene propiedades nutraceúticas, lo que significa que ayuda a prevenir enfermedades tan temidas como la diabetes. Por si fuera poco, este superfood también ayuda a regular la presión arterial, mientras que la Dra. Cristina Mapes Sánchez, curadora de la colección etnobotánica del Jardín Botánico de la UNAM, señala que el amaranto también contiene casi la misma cantidad de hierro, calcio y proteína que la espinaca.Amaranto contra el colesterolAdemás de su rico sabor y versatilidad, el amaranto tiene increíbles beneficios para tu salud. Hoy en día, muchas personas sufren de altos niveles de colesterol debido a una dieta poca sana. Según varios estudios realizados en animales, este superfood mexicano podría ser benéfico para reducir los niveles de colesterol. Estas investigaciones científicas han indicado que el amaranto ayuda a bajar los niveles de colesterol malo, mientras que incrementa los niveles de colesterol bueno. Cabe mencionar que deben efectuarse más estudios para confirmar estos beneficios en humanos. También puedes leer: 10 beneficios de la harina de amaranto que quizás no conocías¿El amaranto ayuda a bajar de peso?El amaranto no solo es rico en nutrientes y proteína, también podría ayudarte a bajar de peso, pues según los expertos, es un alimento rico en fibra y proteína. Asimismo, al ingerir amaranto, este disminuye los niveles de grelina, la hormona responsable de la sensación de hambre. Recuerda que el amaranto también te hará sentir satisfecho por más tiempo, lo que evitará que consumas comida chatarra.Un superfood mexicano rico en antioxidantesEste superfood es tu mejor opción para mantenerte saludable, pues contiene antioxidantes, los cuales son esenciales para combatir los efectos de los radicales libres. Recuerda que estos pueden causar enfermedades como el cáncer, ya que dañan las células. En un estudio realizado en animales, los expertos encontraron que el amaranto incrementa la actividad de los antioxidantes. Y aunque aún deben llevarse a cabo más investigaciones, no cabe duda de que el amaranto es tu mejor opción para cualquier hora del día. También puedes leer: 6 increíbles beneficios de la chía que debes aprovechar yaRecetas con amarantoEstas recetas con amaranto son tu mejor opción para cualquier día de la semana, no te las puedes perder. Licuado de Fresa, Plátano y AmarantoAmaranto con Chocolate y FrambuesasAlegrías de AmarantoGorditas de AmarantoPay de Chocolate y Caramelo con AmarantoEnsalada de Pollo con AmarantoPan de Elote con AmarantoCapirotada con AmarantoTiras de Pollo con Amaranto y Dip de HabaneroPizza con Costra de AmarantoBarritas de Pescado con AmarantoAtún en Costra de Amaranto con Salsa Cremosa de Chile
Uno de los regímenes alimenticios que ha cobrado relevancia en los últimos años por sus beneficios visibles en la reducción y mantenimiento del peso es la “Dieta Paleo”, que se refiere a un tipo de alimentación basado en lo que se consumía en la prehistoria –justamente en la era paleolítica, de ahí su nombre–, antes de que existiera la agricultura, es decir, en lo que se obtenía mediante la caza y la recolección, como carnes, pescado, frutas, verduras, semillas y frutos secos. Su fundador, el Dr. Loren Cordain, profesor en la Universidad Estatal de Colorado, señala que su concepto es extremadamente simple y lo resume así: “debemos comer alimentos similares a aquellos en los que evolucionamos y debemos evitar los alimentos que no fueron parte de nuestra evolución”. Aunque muchos de los alimentos que consumía el hombre ancestral ya no existen, este movimiento explica que “la Dieta Paleo moderna imita los alimentos que hubiéramos consumido en nuestro pasado histórico. Es lo más cercano que podemos llegar a una dieta no adulterada por métodos agrícolas modernos, cría de animales o alimentos procesados”. ¿Y por qué evitarlos? Este movimiento considera que gracias a la incorporación de los alimentos provenientes de la agricultura, como los lácteos, cereales y leguminosas, ahora tenemos enfermedades como obesidad, diabetes y padecimientos cardiacos, por eso convendría retomar esta dieta primaria. Voltear o no hacia un régimen “Paleo” Pero, ¿qué tan sencillo sería trasladar esta idea a nuestras condiciones actuales de vida? La nutrióloga del deporte Raquel Pérez de León García señala que el fundamento de esta dieta es que “el cuerpo está genéticamente preparado para una alimentación paleolítica”. Sin embargo, agrega la experta, aunque este régimen incluye alimentos base de un estilo de vida saludable, la ausencia de cereales integrales y leguminosas, que son buenas fuentes de fibra, vitaminas y otros nutrientes, podría generar deficiencias. En general, la Dieta Paleo es un régimen muy saludable, sin embargo no es para todos, aclara la especialista Pérez de León García: “una dieta correcta es la que incluye todos los grupos de alimentos y, por ejemplo, si eres una persona físicamente activa, puede ser que con el régimen Paleo no cubras tus requerimientos y que tu rendimiento baje al excluir muchos alimentos que son ricos en hidratos de carbono y fibra, como los cereales y las leguminosas”. De hecho, médicos, nutriólogos y diversas investigaciones sugieren que se pueden obtener los mismos beneficios de esta dieta si se come de todo pero de manera equilibrada y haciendo ejercicio. Si en tus planes está seguir la “Dieta Paleo”, ten en cuenta sus beneficios y posibles inconvenientes, aunque lo mejor que puedes hacer es acercarte con un nutriólogo para que pueda orientarte: Pros y contras de la Dieta Paleo Beneficios Se alcanza un peso saludable al evitarse casi todos los alimentos que son ricos en hidratos de carbono y que realmente son los que nos hacen subir de peso: harinas, azúcares, pastas y todos los alimentos procesados. Ayuda a controlar los niveles de glucosa y triglicéridos en sangre, así como la presión arterial, lo que contribuye a prevenir enfermedades cardiometabólicas como la diabetes tipo 2, sobrepeso, obesidad y padecimientos del del corazón, aunque en los estudios clínicos que se han realizado con ella, todavía no hay resultados a largo plazo de los posibles riesgos y beneficios de la dieta. Inconvenientes Seguir la Dieta Paleo no es algo muy práctico, ya que no se puede consumir ningún alimento procesado o empacado. Aunque implica comer más natural, lo cual es muy bueno, explica la nutrióloga Pérez de León García, necesitarás mayor tiempo para preparar tus alimentos, además de que deberás buscar formas para adaptarte en caso de que te inviten a comer o tengas alguna reunión social. Es mucho más caro comer así, por eso no está al alcance de todos. Si la dejas de hacer y empiezas a comer harinas, cereales y azúcares, puede venir el efecto rebote (si no lo haces correctamente).Lo que sí y lo que no en un régimen Paleo Alimentos permitidos Frutas Verduras Semillas Frutos secos Carnes bajas en grasa Pescado Aceites de oliva, aguacate, macadamia y coco Agua y tés herbales Raíces Alimentos prohibidos Cereales como el trigo, avena y cebada Leguminosas como las habas, lentejas, garbanzos y alubias Productos lácteos como leche y yogur Azúcar Comida procesada Sal Muy rara vez puedes comer o beber Café Vino y cerveza Azúcares naturales como la miel Harina de almendra o coco ¡Aliméntate en serio con Santander!
Las propiedades del ajo son muchas y todas son maravillosas, desde ayudar a combatir resfriados, hasta fortalecer las uñas, los remedios caseros con ajo son los mejores porque además, la ciencia moderna a comprobado varios de sus beneficios.A lo largo de la historia, se han aprovechado las propiedades medicinales del ajo y su uso ha sido documentado por muchas civilizaciones importantes, como los egipcios, babilonios, griegos, romanos y chinos.Los científicos ahora saben que la mayoría de sus beneficios para la salud son responsabilidad de sus compuestos de azufre, los cuales se forman cuando se pica, tritura o mastica un diente de ajo. El más famoso de estos componentes es la alicina.Y en cuanto a las uñas, la ciencia también respalda los remedios caseros, porque el ajo es antiséptico, por lo tanto, se encarga de cualquier hongo o bacteria residual, que es completamente invisible para el ojo humano pero que debilita y hace que las uñas se vuelvan quebradizas. Además, el ajo también contiene selenio, uno de los componentes fundamentales de las uñas largas y fuertes. Finalmente, el ajo es un antioxidante que ayuda a mantener saludable el lecho ungueal y esto es igual a uñas sanas. Remedio casero con ajo para hacer crecer las uñas fuertesPuede que el invierno haga que tus uñas se sientan débiles y frágiles, y que por lo tanto no crezcan, pero este sencillo remedio casero puede ayudarte a fortalecerlas. Para hacerlo necesitarás:Esmalte de uñas transparente1 diente de ajoPica el diente de ajo en trozos muy finos, luego agrega el ajo picado a la botella de esmalte de uñas transparente y déjalo reposar de 5 a 10 días. Después de que haya transcurrido el tiempo, píntate las uñas con el esmalte.Aunque el olor a ajo se va después de unos minutos de aplicar el esmalte, si sientes que el olor persiste puede lavar tus manos con jugo de limón recién exprimido.
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