Qué debe leer tu hijo según su edad
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Qué debe leer tu hijo según su edad

Por Kiwilimón - Marzo 2015
  Fuentehttp://bit.ly/1GO1qBS Sabemos que leer es un buen hábito maravilloso porque entre otras cosas reduce el estrés, mejora los episodios de sueño, incrementa la capacidad de imaginación, mejora el vocabulario y ayuda a retrasar enfermedades tan destructivas como el Alzhéimer, pero si tu objetivo es inculcarlo a tus hijos y no sabes por donde empezar, te sugerimos el tipo de libros ideales según su edad. Según la Fundación Germán Sánches Ruiprez, institución que ha fomentado la lectura entre los más jóvenes desde hace 30 años, estas son las características que deben tener los libros para cada etapa del desarrollo de tus hijos. Para los niños entre 3 y 5 años, los libros deben contener ilustraciones porque no sólo lo hacen más atractivos, también facilitan su comprensión y estimulan la sensibilidad de los niños. Además, debe estar formado por frases sencillas y sonoras, así que las canciones juegan un papel fundamental. Para el niño o niña de 3 años, una edad en la que puede explicar acciones representadas en las ilustraciones y disfruta escuchando historias, se recomiendan:
  • Libros participativos que permitan al niño repetir alguna frase, señalar algún objeto o buscar a un personaje.
  • Libros troquelados que permitan la manipulación y el juego creativo.
  • Libros informativos sobre conceptos básicos: colores, formas, animales, entre otros temas.
Para los cuatro años, edad donde los niños ya son más activos, muestran un desarrollo apreciable del lenguaje y de la capacidad de socialización se recomiendan:
  • Libros que traten temas que puedan ayudarles a solucionar sus temores personales.
  • Libros con personajes simpáticos que representen personalidades diversas: traviesos, inteligentes, tiernos y que inspiren seguridad.
Para los cinco años, los niños ya se interesan por el texto escrito, por aprender cosas nuevas y se inician en la comprensión de secuencias narrativas y temporales, por lo que se recomiendan:
  • Historias con argumentos más complejos.
  • Lecturas en diferentes formatos y contenidos más variados: adivinanzas, libros informativos.
Entre los seis y los ocho años, lo mejor es ofrecerle libros con historias de su interés. Tú mejor que nadie conoce sus intereses, por lo que no debe ser difícil reconocer las historias que lo harán amar la lectura. A partir de los nueve años, los niños desarrollan gustos muy diversos y las lecturas de aventuras con cuyos personajes se puedan identificar atraerán su atención. Si tu hijo es ya un adolescente y como buen adolescente le gusta llevar la contra, lo mejor será que no le recomiendes un libro. La mejor opción es dejar el libro en un lugar visible y que sientan que es su decisión tomarlo y leerlo. Finalmente, es fundamental que además de tomar en cuenta su edad, consideres sus gustos y trayectoria como lector, ya que hay niños que con siete años pueden leer libros recomendados para edades más avanzadas. Recuerda, la lectura es un hábito fundamental en el crecimiento personal de tu hijo o hija. Haz tu mayor esfuerzo para que le guste, pero nunca lo conviertas en una obligación. Los niños y las niñas imitan todo lo que ven, así que lo mejor será que tú también leas de manera regular. Nuestra recomendación: 1001 Libros Infantiles que Hay que Leer Antes de Crecer de Quentin Blake reúne los mejores libros infantiles de todos los tiempos.    
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Aunque su nombre refiere que los productos horneados son su forma principal de usarse, el polvo para hornear es útil en muchos otros sentidos cuando cocinas.Claro que cuando haces un panqué o un pastel lo usas para que te quede esponjoso y con la textura perfecta, pero quizá te estás perdiendo de su toque mágico en platillos que no necesariamente van al horno, como unos chiles rellenos de queso capeado, por ejemplo.El polvo para hornear es un agente leudante químico seco, es decir, es una mezcla de bicarbonato y un ácido débil que se utiliza para aumentar el volumen y aligerar la textura de tus recetas, por lo que también es perfecto para empanizar o capear.Quizá no te imaginabas que puedes obtener el rebozado perfecto para un pescado o el capeado ligero y consistente que siempre habías deseado si usas un poco de polvo para hornear, así que sigue leyendo para descubrir estos usos y sacarle todo el provecho a este ingrediente más allá de hornear.Para lograr el rebozado perfectoEl rebozado es una fritura que se aplica a carnes, pescado o verduras con la que podemos conservar el interior jugoso del alimento, pero con una textura crujiente en el exterior.Por ejemplo, para hacer unos ricos tacos de pescado rebozado perfectos, prueba hacer tu mezcla con harina, un poco de ajo en polvo y sal para darle sabor, y añade una cucharada de REXAL polvo para hornear. Luego de que agregues el líquido que prefieras, ya sea cerveza, refresco o agua mineral, notarás que tu mezcla luce espesa pero ligera y cubrirá perfectamente tu pescado, para mejores resultados, recuerda que el líquido debe estar lo más frío posible.Para capearSimilar a la técnica del rebozado, el capeado es una capa exterior crujiente que se le da a ciertos alimentos, pero esta se logra con huevo.Para que el capeado te quede muy esponjoso y cubra bien los alimentos, además de batir primero y por separado las claras de huevo, añádeles una cucharada de REXAL polvo para hornear antes de agregar una a una las yemas y te quedará más esponjoso que nunca y cubrirá a la perfección tus chiles rellenos, por ejemplo.Para freírEl polvo para hornear le da la mejor textura a platillos fritos, como unas quesadillas o unas tortitas de plátano macho. Con solo añadir una cucharadita a la masa de tus quesadillas fritas te quedarán extra crujientes y con una cucharada, tus tortitas lograrán mantener una consistencia esponjosita.También puedes aprovechar el polvo para hornear en tus recetas de pasteles al sartén, en tus hot cakes, en la masa para pizza, en la de tamales o para hacer tortillas de harina. Elige REXAL para esponjar tus platillos, un polvo para hornear que cumple 90 años en las cocinas mexicanas, lleno de historia y recetas, además de que puedes comprarlo en varios tamaños y confiar en que te dará la textura y consistencia más increíbles que puedas imaginar.
En esta ocasión, la carta editorial madruga 24 horas porque la Navidad no se hace esperar. En las bocinas suenan los villancicos. La casa ya huele a las preparaciones del horno. Todo es felicidad, pero ¿ya sabes qué servirás de beber? Casi siempre pensamos en los brebajes hasta el último momento. No importa lo que te guste –o lo que tengas a la mano–, queremos que disfrutes tu cena al máximo con algunos consejos de maridajes prácticos.¿Maridaje sólo con vino?No hay comida sin bebida y viceversa. Pero la bebida tampoco es sinónimo de alcohol. El maridaje puede hacerse con el líquido que más te guste. El sommelier Marcos Flores, presidente de la Alianza Panamericana de Sommeliers, dice que, en caso de abstinencia, el mejor aliado de la cena navideña son los tés, los ponches y las aguas frescas. Él recomienda acompañar los romeritos con un té pu-erh o té rojo; el típico bacalao a la Vizcaína con un té oolong; la pierna enchilada con agua de jamaica y jengibre y los ponches, con el pavo ahumado.Si prefieres las cervezas, la regla básica es maridar las claras o ámbar con platillos de menor estructura –ensaladas, purés, bacalao– y elegir cervezas oscuras y densas para platillos con mayor fuerza o que hayan pasado por el horno como los romeritos con mole, el lomo o la pierna. En ambas partes se resaltarán las notas de caramelización.A mí en lo particular me gusta combinar los vinos mexicanos de uva malbec con el lomo de cerdo. Me gusta mucho el Guanamé Malbec 2017 para un trozo de carne cubierto por gravy. Para una pasta cremosa elige un blanco con barrica como un Wente Chardonnay Riva Ranch, y para unos romeritos, un espumoso rosado que le haga frente al picor –como el cava español Roger Goulart Coral Rosé–. El rey de la mesa navideña, el pavo, sírvelo junto a una copa de tinto ligero de la uva pinot noir o merlot como el Cousiño Macul Antiguas Reservas Merlot cuyos aromas ligeros a especias y frutos rojos lo armonizarán como Mozart.Las copasSi vas a servir cerveza, lo mejor es verterla en un tarro ¬–incluso en ese Mason Jar con asa que guardas en la alacena– para no calentarla y conservarla fría por más tiempo. Las copas especiales para cerveza suelen tener un vidrio más denso y un fuste o tallo más grueso para que las manos no les transmitan calor. En el caso del vino, el tamaño de la copa influye en la cantidad de aire que entra y oxigena al vino y con ello, la potencia de los aromas y sabores cambiará. Entre más estructurado y complejo sea un vino, más amplia deberá ser la copa (como la copa borgoñona).En caso de que tengas dos tipos de copas, sirve el vino blanco en la más pequeña y el tinto, en la más grande o en la que tiene la boca más abierta. Lo ideal es servir la champaña o los vinos espumosos en una copa flauta para favorecer el desarrollo de las burbujas, pero si no tienes, en una copa de vino blanco irá perfecto. La temperatura¿Te imaginas un caldo de camarón tibio como el purgatorio? ¿Un pay de manzana gélido como el invierno? No hay de otra: debemos tomar en cuenta la temperatura en bebidas y alimentos. En las cervezas y los vinos exhiben o esconden los aromas y sabores. Por ejemplo, la forma ideal de tomar una cerveza con 4 a 6 grados de alcohol son los 3° C de temperatura. Esas que van a partir de los 7 grados, sírvelas entre 12 y 14° C. En cuanto a los vinos, a mí por lo general, me gusta que estén un poco fríos. La regla es que los espumosos vayan a 8º C para gozar su carbonatación (sus burbujas). Te recomiendo servir los blancos entre 7 y 11º C, pero si tienen barrica sírvelos a unos 10 o 12º C. Los vinos tintos ligeros y sin mucho envejecimiento, van bien con una temperatura de 13 a 14º C. Los vinos más corpulentos como una mezcla bordelesa, un riojano o uno de guarda déjalos de 17 a 18º C. ¿Tienes por ahí un vino de postre o un encabezado como el oporto? Sírvelo a 14º C para mantener ese dulce equilibrio y estructura.  Y claro, recuerda que el control lo pones tú. Vive una feliz Navidad cuidando tu cuerpo y sin excesos. ¡Esa es la mejor forma de celebrar!
El delicioso ponche navideño siempre cuenta con una porción de caña, que a todos nos gusta mordisquear para sacarle el sabor, pedacitos de manzana, de guayaba, pero también suele traer una fruta que muchos hacemos de lado: el tejocote.Nativo de México y de Guatemala, el tejocote crece en un árbol llamado manzanillo y aquí en México se produce en Guerrero, Oaxaca, Jalisco, Michoacán y Durango. También es conocido como manzanita o manzana de la inda y aunque puede que no sea tu fruta favorita, si este diciembre te lo encuentras en un ponche, no le hagas el feo, porque tiene muchos beneficios para ti.Beneficios del tejocoteComo fruta, el tejocote cuenta con varios elementos nutritivos y beneficiosos para el cuerpo humano: Contiene vitamina C. Los tejocotes son ricos en vitamina C, la cual está relacionada con la mejora de las defensas y el sistema inmune que previene enfermedades.Contiene calcio. El calcio es un mineral indispensable para nuestro cuerpo, pues está relacionado con varios procesos importantes, como la contracción muscular o el funcionamiento del sistema nervioso, por ejemplo.Contiene vitaminas del complejo B. Entre sus funciones, estas vitaminas ayudan a formar los glóbulos rojos y ayudan a prevenir enfermedades.Contiene hierro. Entre las funciones del hierro se encuentra una principal: llevar el oxígeno a todo el cuerpo y formar glóbulos rojos.Pero el tejocote no sólo es muy nutritivo, también tiene otros usos medicinales e incluso cosméticos, farmacéuticos y textiles debido a su alto contenido en pectina.Los otros usos del tejocote incluyen alimentos para el ganado (para los cuales se utilizan las hojas y frutos) y usos medicinales tradicionales; por ejemplo, la infusión de raíz del tejocote se usa como diurético y como remedio para la diarrea, y las preparaciones a base de la fruta son un remedio para la tos.Aunque es pequeña, esta fruta mexicana típica de la temporada decembrina contiene grandes beneficios, usos y propiedades que seguro no imaginabas.
La cocina española es una de las más populares a nivel internacional, incluso ha llegado a influenciar a la comida mexicana. Sin embargo, no siempre llegamos a conocer más de sus mejores platillos pues siempre nos quedamos con la paella y las tapas, por ejemplo. Es por eso que en esta ocasión te vamos a mostrar los mejores platillos tradicionales de la gastronomía de España. Tortilla de patata La tortilla de patata es el platillo español por excelencia y se trata de un pastel de papa con huevo y cebolla frito con aceite de oliva. Esta receta tradicional es tan popular que la puedes encontrar tanto en bares como en restaurantes. Cocido madrileño El cocido madrileño consta de una deliciosa sopa con fideos, garbanzos y verduras como primer plato que se mezcla con carnes y embutidos como pollo, carne de ternera y tocino con chorizo en segunda instancia. Fabada asturiana La fabada de Asturias es similar a los frijoles charros en México, pero en este caso, el famoso guisado originario del norte de España se prepara con frijoles, chorizo, tocino y oreja de cerdo. ¿Se te antoja este platillo español? Gazpacho El gazpacho español es una sopa fría hecha con pan, agua, aceite de oliva, vinagre, tomate, pepino, cebolla, ajo y pimiento verde. Generalmente se consume en los meses de verano pues resulta ser un platillo refrescante y delicioso. Pulpo a feira El pulpo a feira también es conocido como pulpo a la gallega y es una de las recetas más fáciles de preparar dentro de la gastronomía de España. Para prepararla, basta con cocer el pulpo durante algunos segundos en una olla con agua hirviendo y repetir este paso 3 veces; después sólo se corta en rodajas, se sirve en una tabla de madera y se sazona con aceite de oliva, sal y pimentón dulce. ¿Qué platillo español se te antoja más?
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