Razones por las que congelar tu comida te solucionará la vida
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Razones por las que congelar tu comida te solucionará la vida

Por Kiwilimón - Marzo 2019
Después del micro ondas y el lavaplatos, el congelador es uno de esos inventos que mejoran considerablemente la calidad de vida de cualquiera. El problema es que muchas veces subestimamos su valor, por lo que terminamos convirtiéndolo en una bodega de alimentos congelados y, casi siempre, olvidados.

Aprende a sacarle más provecho a todas las secciones de tu refrigerador. Aquí te contamos las razones por las que congelar tu comida te solucionará la vida.

¿Qué podemos congelar?

Primero que nada, hay que saber qué alimentos puedes poner en esa parte del refrigerador. ¡Buenas noticias! Puedes congelar prácticamente todo: yogurt, queso, leche, carne, pescados, huevos, frutas, verduras, panes, arroz, entre otros alimentos. Si su
contenido es mayormente agua, como los tomates o las fresas, podrían perder textura, no obstante, se conservan en buenas condiciones para cocinar. Del lado en el que lo veas, congelar tus comidas es una excelente opción.

Ayuda a organizarte

Congelar tus comidas con anticipación es una excelente forma de organizar tus menús semanales. Utiliza etiquetas en tus recipientes o bolsas resellables para poner el nombre de la comida y la fecha en que se congeló, de esta manera se facilitará tu búsqueda a la hora de requerir algún alimento o de identificar los que ya están por expirar.

Ahorras tiempo

Con una buena organización en tu refrigerador es posible ahorrar tiempo para tener la comida lista cada día. Ya sea para poner el lonche a los niños o llevarte tu comida al trabajo, con solo descongelar con anticipación será suficiente. De igual forma ahorrarás
tiempo al no tener que ir al súper tan seguido si ya cocinaste grandes cantidades para varios días o semanas.

Desperdicias menos comida

Si tu principal preocupación es el desperdicio de comida, congelar tus menús también es una excelente opción. Dedica un día de la semana a cocinar alimentos o preparaciones a base de varias comidas que realizas frecuentemente, por ejemplo: caldo de pollo para guisos, salsa de tomate para arroz o pasta, carne de res, pollo o pescado a la plancha.
Almacena las preparaciones en porciones pequeñas, de esta manera solo utilizarás las necesarias sin tener que terminar tirando comida.

Más tiempo con tu familia

Uno de los grandes beneficios de congelar los alimentos es que puedes dedicar el tiempo ahorrado a pasarlo con tu familia. No necesitas pasarte horas todos los días cocinando. Con una buena estrategia y organización, podrás disfrutar de valioso tiempo de calidad con tu familia.

Cuéntanos, ¿qué tanto aprovechas o desperdicias tu congelador? Si aún no usas todo el potencial de tu refrigerador, te retamos a preparar estas recetas y guardarlas en el congelador en porciones individuales. Te aseguramos que después de ver lo sencillo que es descongelar, calentar y comer no volverás a cocinar de la misma manera.

Recetas ideales para congelarse:
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Esta temporada está cayendo como cubetada de agua fría, sobre todo con el retorno al semáforo rojo. Las interrogantes son demasiadas: ¿Tendremos Navidad? ¿Cuántos seremos? ¿Cocinamos o pedimos? ¿Cuánto gastaremos? Y mientras dudamos de todo y de todos, hay algo que no podemos perder. Puede que seamos dos en la mesa, pero ¿por qué privarnos también de nuestro pavo con gravy, de nuestros tamales, de aquello que ansiamos probar? Aun con todo, es Navidad. La celebración es la fecha misma como también la comida que se sirve a la mesa y el amor que nos damos. Habremos de convivir con el núcleo más cercano por las próximas semanas sin siquiera sacar la mano por la ventana. La celebración –ésta y la de vivir– no tiene que ver con lo que pasa afuera como con el acto de agradecer y bendecir. Las Navidades son extrañas, no lo niego. Casi siempre tienen algo agridulce –excepto cuando eres niño y todo es jugar con los primos y descubrir qué regalo se esconde bajo la envoltura–. Por ellos, por nosotros: merecemos una Navidad como ninguna otra. Esta vez seremos los elementales y bastará.La comida nos salvará más que nunca. Para ello habremos de cocinar con alegría y ponerle intención a la comida; llenarla de eso que nos deseamos a nosotros y a la familia. Nos reuniremos alrededor de un pavo horneado con amor, de esa pasta por la que esperamos un año entero y que nos sabe a paz. Nos tomaremos un momento para agradecer lo que sí tenemos: la abuelita que aún sonríe en un extremo de la mesa, la ensalada de manzana que este año quedó más rica, la hermosa llegada de Ana a la familia, el olor a pay de manzana que llena la casa.Dicen que la comida no hace milagros –o sí, aunque nadie lo ha documentado– pero es el vínculo más inmediato con la vida. Cenar rico puede hacernos olvidar el miedo. Además, como en las películas, puede ser el inicio de nuestro propio cuento navideño al que probablemente le falten los villancicos, la nieve o la gente, pero le sobre emoción.Y si todavía no están convencidos de que la comida salva les quiero compartir mi propia historia de Navidad, una en la que un plato de bacalao me devolvió la esperanza. Y sí, ya les conté el final.**************El aroma del bacalao siempre me lleva a ese veintidós de diciembre en el que mi mamá y mi tía cocinaban varios platillos a la vez. Mi abuelita llevaba dos semanas grave. Ellas, tan expertas en la cocina, flaqueaban casi imperceptiblemente: a veces se les caían cosas al piso, se les olvidaba poner ingredientes, los intercambiaban. La tristeza no le impediría a la familia Molina celebrar la Noche Vieja.En esa cocina las ollas sobre el fuego eran la única señal de vida. La de barro llevaba horas borboteando. Como cada año, era tan grande que le cabía bacalao para alimentar a más de quince durante la cena y el recalentado y rellenar un bote de yogurt para que cada familia se llevara. De la cazuela emanaba el olor a los ajos fritos en el aceite, el sofrito de jitomate con las cebollas y las aceitunas, al pescado previamente desalado. En otras palabras, olía a Navidad. Mi abuelita mientras tanto estaba en su cuarto. No lo sabíamos, pero le restaban unas pocas horas de vida. Recuerdo que entre la pelada de papas y manzanas me escabullí de mis labores de cortadora oficial para ir a verla. Apenas entré, la vi enderezada. Algo la tenía en alerta y mi corazón lo sintió. Mi abuelita inspiró profundamente y con voz grave desde su cama me dijo: –“Dile a tu mamá que a ese bacalao le hace falta sal”. Confieso que me quise reír. Nunca vi venir esa afirmación y menos en el contexto. Para mí, no hay un momento de más lucidez.Corrí hasta la cocina, llegué al bacalao. Tomé una cucharada y ¡rayos!, efectivamente le hacía falta sabor. Tomé un par de puñitos de sal y los fui integrando hasta sentir que estaba en su punto. Noté que el olor cambió. Ella lo sabía: conocía a la perfección a qué debe oler un bacalao hecho para sacar suspiros.Esa tarde mi abuela se devoró una torta de bacalao. Fue lo último que pidió. El veinticuatro pasamos la Navidad como pudimos, ya sin ella. A penas en el recalentado me entraron ganas de volver a probar el guiso. A la primera mordida conecté con la esperanza, con el legado de mi abuelita, con eso que resultó ser mi última experiencia con ella. En ese momento tuve una revelación: quería que la cocina y la comida se convirtieran en mi vínculo con la vida y con mis ancestras. A los pocos meses dejé mi trabajo y diez años después, me dedico plenamente a la comida. La comida del corazón salva, cura, da esperanza. Y eso es justo lo que deseo para ustedes: que haga su magia en sus mesas, en su noche, en sus días. ¡Feliz Navidad!
En la temporada decembrina, si vives en el hemisferio en el que estamos por cambiar de otoño a invierno, es común comenzar a notar esto en la piel y eso incluye a nuestro cuero cabelludo, que puede sentirse reseco.Por ejemplo, quizá sientes comezón, pero esto también puede verse reflejado con caspa, un poco de ardor y caída del cabello. Ya que en la cabeza no podemos untarnos nuestra crema humectante favorita, lo que sí podemos hacer es no olvidar hidratarnos con agua y probar alguno de estos remedios caseros para hidratar tu cuero cabelludo.Remedios caseros para el cuero cabelludo resecoAceite de coco. El aceite de coco no sólo puede hidratar el cuero cabelludo, pues además tiene propiedades antifúngicas y antibacterianas que pueden ayudar a reducir el riesgo de infecciones. Incluso puede ayudar a tratar la dermatitis atópica.Para usarlo, simplemente aplica una pequeña cantidad de aceite de coco derretido directamente en el cuero cabelludo y masajea la piel. Déjalo reposar durante al menos 10 minutos y después lava tu cabello como lo haces normalmente. Aceite de árbol de té. Este aceite tiene fuertes propiedades antisépticas, antifúngicas y antibióticas y es por eso que muchos champús contra la caspa contienen aceite de árbol de té.Para usarlo, puedes hacerlo solo o mezclar unas gotas de aceite de árbol de té con un aceite portador, como aceite de coco o de oliva, y masajearlo en el cuero cabelludo. Déjalo actuar durante 10 minutos y luego lava tu cabello.Plátanos machacados. Los plátanos son nutritivos e hidratantes, lo que los convierte en un excelente tratamiento para el cuero cabelludo seco. Además de ser humectantes, son una fuente confiable antimicrobiana natural, y los dos beneficios combinados pueden ayudar a aclarar el cuero cabelludo seco.Machaca o tritura en procesador un plátano con unas cucharadas de aceite de coco o de oliva. Mézclalo bien y luego póntelo masajeando tu cuero cabelludo. Déjalo actuar de 10 a 15 minutos y después, enjuaga.Yogurt con huevo. El yogurt es calmante para la piel y también puede ser exfoliante, mientras que el contenido de grasa y proteína del huevo puede nutrir y proteger el cuero cabelludo al prevenir el daño de los radicales libres a nivel celular.Para usar este remedio, mezcla unas cucharadas de yogur natural sin sabor y sin azúcar con un huevo bien batido. Aplícalo con un masajea a tu cabello y cuero cabelludo, y espera 10 minutos antes de lavarlo. Enjuaga la mezcla con agua tibia o fría, para que el huevo no se cocine y sea difícil quitarlo de tu cabello.Aguacate. Los aguacates contienen ácidos grasos monoinsaturados y ácidos grasos poliinsaturados que pueden hidratar y proteger la piel. Puedes usar tanto aguacate o aceite de aguacate tópicamente para calmar el cuero cabelludo seco.Si usas aguacate, licúalo o machácalo y mézclalo con unas gotas de aceite portador, como aceite de oliva, antes de masajearlo en el cuero cabelludo. Déjalo reposar durante 10-15 minutos antes de lavarlo. Para una hidratación extra, puedes mezclar aguacates y plátanos, y usarlos como tratamiento.Recuerda aplicar cualquiera de estos remedios en una parte de tu piel, como el ante brazo, antes de usarlos en tu cuero cabelludo, para asegurarte de que no te harán alguna reacción alérgica.
¿Quién no ha disfrutado, e incluso revivido, con una rica birria? Ya sea en caldo o en taco, es uno de los platillos mexicanos más populares y sabrosos que ha conquistado a quienes la prueban. La birria es representativa del estado de Jalisco, en donde se preparaba originalmente con la técnica de la barbacoa, como bien explica el chef Ricardo Muñoz Zurita en el Diccionario Enciclopédico de la Gastronomía Mexicana: la carne (principalmente de borrego o chivo) se sala y se unta con la salsa de chiles; se deja reposar 12 horas; se envuelve en hojas de maguey, junto con la marinada, y se introduce en una olla tapada y sellada con masa de maíz durante cuatro horas, o hasta que la carne se separe del hueso. Después se separa la carne del jugo, el cual se guisa con jitomate para después servirse en un rico caldo con la carne, cebolla y orégano al gusto.Actualmente la birria casi no se prepara en hojas de maguey, sino que se cuece al vapor, en horno o en olla de presión. El tipo de carne también varía dependiendo la región. Además del borrego y el chivo, se utiliza carne de cerdo, carnero y ternera (como en Jalisco), pescado y pollo (Michoacán) o hasta cabrito (Colima) y res (Tijuana). También se combina más de un tipo de carne. Su regla es, sea cual sea su carne, es que se deja cocinar hasta que esté en su punto, así como su condimento especial con chiles y especias que le dan un sabor único. Birria de res estilo Tijuana La birria es emblemática de Jalisco pero la birria de res de Tijuana ha conquistado los paladares de Norteamérica, desde Los Ángeles hasta Nueva York.  Visitar una birreria en Tijuana, ya sea en en puesto, carrito o establecimiento es olvidar las nacionalidades en la mesa. Los birrieros te despachan en español e inglés por igual. Te la sirven en caldo, taco o incluso en quesabirrias (tacos de birria con queso),  todos con sus salsas de casa y complementos obligados: cebolla, limón y cilantro. En una reciente publicación de Bill Esparza para Eater, destaca que la birria llegó a Tijuana desde Coatzingo, Puebla, y que para mediados de los años 80 ganó popularidad en Tijuana, misma que permeó en Estados Unidos hasta traducirse en camiones de birria en Los Ángeles y, más recientemente, en la oferta de este rico platillo en Nueva York. Y como afirma el dicho: para muestras falta un botón. Los Tacos de Birria del Río, en Tijuana, que se encuentran frente al mercado Hidalgo venden a diario 500 kilos de birria en cada jornada (de la 1 am a la 1 pm). Visitarlos es garantía de placer culinario y todo un espectáculo orquestado por grandes birrieros que despachan con maestría y velocidad media tonelada de birria en tan solo doce horas. 
Saber cuáles son las grasas buenas que necesita nuestro cuerpo te facilitará mucho las cosas si buscas empezar a comer alimentos que te nutran y mejorar así tu dieta diaria, porque no es lo mismo comer la grasa de un aguacate, que la de unasvpapitas.La grasa dietética, también conocida como ácidos grasos, se puede encontrar en alimentos tanto vegetales como animales. Ciertas grasas se han relacionado con efectos negativos sobre la salud del corazón, pero se ha descubierto que otras ofrecen importantes beneficios para la salud. Así, conocer los diferentes tipos de grasas te ayudará a determinar cuáles evitar y cuáles comer en moderación.¿Cuáles son las grasas buenas que necesita nuestro cuerpo?La grasa es un tipo de nutriente y, al igual que las proteínas y los carbohidratos, son necesarias para el cuerpo, pues de ellas obtiene energía, absorbe vitaminas y protege la salud de su corazón y cerebro. Aunque por mucho tiempo creímos que comer grasa sólo nos aumentaría centímetros de cintura, colesterol y sólo sería mala para la salud, ahora sabemos que no todas las grasas son iguales. Los alimentos y los aceites contienen una mezcla de ácidos grasos, pero el tipo predominante de grasa que contienen es lo que los hace más o menos saludables.Las grasas saludables que necesita nuestro cuerpo son las monoinsaturadas y polinsaturadas. Las primeras son un tipo de grasa útil presentes en varios alimentos y aceites. De acuerdo con las investigaciones, comer alimentos que contienen grasas monoinsaturadas puede mejorar el nivel de colesterol en la sangre y disminuir el riesgo de enfermedad cardiovascular.Las grasas monoinsaturadas se encuentran en frutos secos como las almendras, nueces de la india, cacahuates o nueces; en aceites vegetales como el de oliva; en la crema o mantequilla de cacahuate y de almendras, y en el aguacate, por mencionar algunos.Las otras grasas buenas que necesita el cuerpo son las polinsaturadas, también se conocen como grasas esenciales, porque el cuerpo no puede producirlas y necesita obtenerlas de los alimentos; las fuentes principales de esta grasa son los alimentos y aceites de origen vegetal.Al igual que las monoinsaturadas, las grasas poliinsaturadas pueden disminuir el riesgo de enfermedad cardíaca al reducir los niveles de colesterol en sangre, según la Asociación Estadounidense del Corazón.Seguro has escuchado sobre los ácidos grasos omega-3, pues estos son un tipo de grasa polinsaturada particularmente beneficioso para el corazón, pues no sólo reducen el riesgo de enfermedad de las arterias coronarias, sino que también ayudan a reducir los niveles de presión arterial y protegen contra la frecuencia cardíaca irregular. Los ácidos grasos omega-3 están en estos alimentos SalmónArenqueSardinasTruchaNuecesSemilla de linoSemillas de chíaAceite de canolaOtro tipo de grasas poliinsaturadas son los ácidos grasos omega-6, que se encuentran en el tofu, en la soya tostada, las nueces, las semillas de girasol, de calabaza, o de sésamo, aceites vegetales (de maíz, de cártamo, de sésamo, o de girasol) o en la margarina.Las grasas trans son aquellas de las que debes restringir el consumo, pues son perjudiciales para la salud, aunque las grasas saturadas no están actualmente relacionadas con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca, el punto es que no son tan saludables como las grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas.Las grasas más saludables son una parte importante de cualquier dieta, pero aun así es crucial moderar su consumo porque todas las grasas tienen un alto contenido de calorías. Así que es una buena idea incorporar alimentos que contengan grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, pero recuerda moderarlas y consumirlas estratégicamente para ayudar a tu corazón y mejorar tu calidad de vida.
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