Te dejamos estos TIPS para que disfrutes las vacaciones invernales con los más pequeños
Tips y Consejos

Te dejamos estos TIPS para que disfrutes las vacaciones invernales con los más pequeños

Por Kiwilimón - January 2018
  ¡Los niños ya están de vacaciones! Y eso significa dos cosas: no más tareas ni proyectos pendientes (por lo menos por dos semanas), pero también, mucho tiempo libre, mucho… Para que tus niños no se aburran, dales unas vacaciones que puedan disfrutar realmente con actividades entretenidas, sencillas y económicas. ¡Las mejores vacaciones invernales están aquí! Sigue estos tips y diviértete a lo grande con tus pequeños en estos días de descanso:

1. Date el tiempo para convivir con ellos

Es cierto que muchas veces las mamás no tenemos el mismo tiempo de vacaciones que nuestros hijos. Sin embargo, es necesario que busquemos oportunidades para disfrutar su tiempo libre. De lo contrario, los pequeños pasarán todas las vacaciones frente a la televisión o el monitor de la computadora. ¿Y si hoy preparan juntos la comida? Con esta receta de sándwich catarina, todos se divertirán.

2. Enséñalos a disfrutar de las pequeñas cosas

Los niños aprenden lo que ven,  y si todos los días se encuentran con que el acelere de la rutina nos impide disfrutar de las pequeñas cosas, es probable que ellos terminen perdiendo también su capacidad de admiración. Llévalo a un parque, que juegue con la tierra y las hojas, que persiga mariposas o pájaros. Tal vez no parezca gran cosa, pero te aseguramos que tus pequeños lo disfrutarán muchísimo. Hagan estos barquitos en casa para que puedan jugar en la fuente del parque.

3. Déjalos que se involucren en las actividades cotidianas del hogar

La clave para que esto funcione está en la manera en que lo planteas: no es una obligación, es una invitación para ayudar a mamá. Cualquier cosa que les permita salir de su rutina (casa-escuela-casa) les puede interesar mucho. Tal vez al principio ensucien más de lo que puedan limpiar, pero es importante que desde pequeños aprendan a colaborar en el hogar. ¡Cocinar también puede ser divertido! Pídeles ayuda para preparar este puercoespín botanero y deja que su imaginación vuele.

4. Dales la oportunidad de que se ensucien

No se trata de que tus hijos anden eternamente con la ropa manchada, pero sí dales un respiro, por lo menos en vacaciones. Déjalos que pinten sin pincel, que coman con las manos, que brinquen sobre los charcos… Recuerda que donde tú ves una camiseta sucia, él ve una experiencia divertida. Déjalo que disfrute. Siempre es una buena ocasión para celebrar con confeti. Hagan juntos estas bombas de confeti y diviértanse sin necesidad de salir de casa.

5. Llévalos al cine

No te quiebres la cabeza. Una visita al cine es una gran opción para disfrutar las vacaciones con tus hijos. Eso sí, elige una película que sea adecuada para tus pequeños, como Tadeo 2 el explorador perdido. Disfruta con tus hijos las aventuras de este peculiar explorador mientras va en búsqueda de su amada Sara y el legendario papiro de Midas. ¿Cuál de estas opciones elegirás para tus hijos? ¡Felices vacaciones!
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Sabemos que cualquier pretexto para viajar es bueno, pero en realidad no tienes que mudarte a Italia o a Grecia para disfrutar los grandes beneficios de la dieta mediterránea. Consiente tu paladar con platillos deliciosos y mejora considerablemente tu salud siguiendo los principios de la dieta mediterránea. ¿Qué es la dieta mediterránea? Este tipo de alimentación toma como base los hábitos de los países mediterráneos (Francia, Grecia, Italia y España). Aunque existen variantes de un lugar a otro, a grandes rasgos la dieta mediterránea se caracteriza por el alto consumo de vegetales, frutas, pescados y grasas no saturadas. Y, por supuesto, el vino tinto está presente (con un consumo moderado). ¿Cómo puedo seguir la dieta mediterránea? Es cierto que la comida italiana o la francesa no se parecen mucho a la mexicana. No obstante, los ingredientes de la dieta mediterránea son fáciles de conseguir (y cocinar). Lo que tienes que hacer para seguir esta dieta es: Usa más aceite de oliva y menos aceite de girasol o mantequilla Procura incluir verduras y legumbres en todos tus alimentos Sustituye el consumo de carne por pescados, de preferencia azules Come un puñado de frutos secos al día Acompaña tus alimentos con una copa de vino de vez en cuando Cambia los postres calóricos por frutas frescas   ¿Cuáles son los beneficios de la dieta mediterránea? Además de los increíbles sabores y aromas, esta dieta ofrece muchos beneficios a la salud. El más conocido es posiblemente el que tiene que ver con la disminución del colesterol malo. El consumo de alimentos típicos de la dieta mediterránea está relacionado con un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares. Pero no solo eso. Se ha demostrado que las personas que siguen este tipo de alimentación tienen menos posibilidades de desarrollar Parkinson, Alzheimer y algunos tipos de cáncer, entre ellos el cáncer de mama. Anímate a probar nuevos platillos y disfruta desde hoy los grandes beneficios de la dieta mediterránea: Láminas de berenjena con especias Ensalada de pollo mediterránea Pasta con salsa de espinacas Medallón de atún con salsa mediterránea Ensalada de garbanzo   Fuentes: NHS.uk Eatingwell.com
Hoy en día es muy sencillo comer fuera de casa. Solo basta buscar un restaurante que sirva comida de tu gusto y ya. Esto se ha convertido en una actividad tan habitual que incluso muchas veces el salir a comer es el objetivo principal, algo así como un nuevo tipo de entretenimiento. Sin embargo, el formato de los restaurantes y su gran variedad no ha sido siempre así. Te decimos cuál fue el origen de los restaurantes. Desde la antigua Roma En la época de los romanos ya existía algo parecido a los restaurantes, se llamaba termopolio. Este era un establecimiento que ofrecía comida ya preparada para todos los estratos sociales de la sociedad romana. Los alimentos se servían en platones tallados sobre un mostrador de piedra en forma de L. Algo así como la primera cocina de barra en la historia. En la Edad Media y el Renacimiento En estas épocas comenzaron a incrementarse las migraciones y los intercambios entre pueblos, lo que provocó el nacimiento de las tabernas y las posadas.  Estos antepasados del restaurante actual solían estar ubicados a los costados de los caminos y básicamente ofrecían comida y hospedaje a los viajeros. El único inconveniente de estos establecimientos era que su oferta era muy limitada, por lo que solo servían un tipo de platillo al día. Así que, si no te gustaba la comida, no tenías mucha opción de dónde escoger. Francia y los restaurantes modernos No es casualidad que Francia tenga una de las tradiciones culinarias más reconocidas a nivel mundial. Según la historia, el concepto actual del restaurante surgió en Francia, más o menos durante la Revolución. Algunas personas atribuyen la idea del restaurante a un hombre llamado Boulanger, mientras que otros creen que fue Mathurin Roze de Chantoiseau quien inventó el concepto como lo conocemos en la actualidad. Sin importar quién haya sido el verdadero fundador de la industria restaurantera, podemos estar seguros de que la idea surgió en Francia. Muchas cosas han pasado desde el pequeño lugar que servía comida en platones tallados hasta los restaurantes especializados de la actualidad. Revisando la evolución de la industria restaurantera podemos ver cómo la comida siempre ha sido un elemento esencial en la historia de la humanidad. Y cada día que cocinamos o probamos un nuevo platillo estamos participando en esa fascinante historia. Inspírate en la historia de los orígenes de los restaurantes para preparar un menú típico francés: Sopa de cebolla tradicional Soufflé de quesos franceses Macarrones dulces Clafouti de frambuesas   Fuentes: Alimentarium.org NationalGeographic.com  
Cuando empieza a bajar la temperatura y ni el suéter más grueso logra quitarte el frío, solo hay una manera de solucionarlo: sopas cremosas. Disfruta cualquiera de estas ricas recetas y mantén el frío a raya durante todo el invierno. Crema de brócoli Aprovecha el caldo del pollo que hayas cocinado para preparar una rica crema de brócoli. Sírvela calientita y acompáñala con crotones, una cucharada de crema ácida, un poco de cebolla caramelizada o pedacitos de tortilla tostada.   Crema de espárragos sin lácteos Te aseguramos que esta receta te sorprenderá. A pesar de no llevar ni un gramo de leche o crema, el resultado es una sopa con una consistencia súper cremosita y con un sabor delicioso. Si en tu casa hay alguien intolerante a la lactosa, tienes que prepararle esta crema.   Crema de elote Sin duda, esta es la receta ideal para los días más fríos del invierno. Si estás pensando en organizar una reunión en tu casa, puedes preparar con anticipación esta crema de elote y solo recalentarla antes de servirla.   Crema 3 quesos ¿Eres súper fan del queso? Entonces esta receta es para ti. Para usarla tienes dos opciones: seguir las sugerencias de la receta (servirla dentro de un pan campesino, como tipo fondue) o utilizarla en platillos hechos a base de pasta. De cualquiera manera te fascinará.   Crema de nuez Si ya estás pensando en el menú para las cenas navideñas o de Fin de Año, aquí tienes una excelente opción. Además de tener un sabor muy sofisticado, la preparación de esta crema no te tomará más de media hora. Y para emplatarla solo necesitas trocitos de nuez.   Crema de queso y zanahoria El delicioso sabor cremoso de esta receta te hará olvidar el frío este invierno. Un tip: para que tu crema aporte aún más nutrientes no peles las zanahorias, ya que mucha de su fibra se encuentra en la piel. Esto no afectará la consistencia. ¿Te quedaste con ganas de más recetas de cremas? Visita nuestro sitio web para descubrir más ideas de sopas cremosas para el frío.
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