¿Te has preguntado por qué en Estados Unidos celebran el 5 de mayo?
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¿Te has preguntado por qué en Estados Unidos celebran el 5 de mayo?

Por Kiwilimón - Abril 2017
Quizá no estés seguro de qué se celebra el 5 de mayo, pues aunque es una fecha importante, en realidad no es la festividad más grande en México, ya que es superada por mucho por eventos como el Día de Independencia y el Día de Muertos.

El 5 de mayo es la conmemoración de la Batalla de Puebla, en la que el ejército mexicano liderado por Ignacio Zaragoza triunfó ante el ejército francés, pues aunque el pago de la deuda extranjera había sido negociado, Francia había decidido invadir el país.

Pero ¿por qué se festeja el 5 de mayo con tantas ganas en Estados Unidos? La población mexicana en EU no pierde oportunidad para celebrar esta fecha.

El 5 de mayo que se celebra en Estados Unidos es importante porque históricamente se han organizado cenas en la misma Casa Blanca con invitados mexicanos de honor para celebrar la victoria sobre los franceses en la Batalla de Puebla de 1862.

¿Por qué? Estas podrían ser algunas de las razones:



    • Hace un par de años, se alcanzó la cifra récord de 38.5 millones de mexicanos en Estados Unidos, así que la cantidad masiva de aztecas en el país del norte sin duda influye en la cultura.

    • Con la batalla del 5 de mayo, los mexicanos pudimos haber defendido la soberanía de Estados Unidos sin querer. Con la Guerra Civil de Norteamérica en transcurso, los franceses planeaban un golpe para invadirlos, pero la derrota en la Batalla de Puebla los retrasó de tal manera que no pudieron cumplir con el cometido.




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    • Cuando Estados Unidos ya estaba reestructurado tras la guerra civil, apoyó a México con armas y amenazó a Francia diciéndoles que no estaban cumpliendo con la doctrina Monroe, que apuntaba: “América es para los americanos”. Así se dio un tipo de alianza casi fraternal entre los dos países.




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    • Por último, Ignacio Zaragoza, héroe de la Batalla de Puebla, nació en Texas, por lo que su persona es un vínculo más entre ambas naciones en cuanto al 5 de mayo.




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¡Celebremos la unión entre Estados Unidos y México con estos platillos Tex-Mex!








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El té verde es una popular bebida debido a que muchas personas lo toman caliente para poder bajar de peso, sin embargo, te vamos a demostrar que los beneficios del té verde son mucho más que ése y que existen muchas otras formas de consumirlo, como estas 3 maravillosas bebidas que puedes hacer con té verde. Para poder adentrarte en el impresionante mundo del té, entrevistamos a Debby Ditcher, creadora y fundadora de Zoma Tea Collection, quien asegura que el té verde es su bebida predilecta para comenzar el día porque se trata de una poderosa fuente de antioxidantes, cafeína y teanina, los cuales ayudarían a reducir el estrés, controlar la ansiedad y mejorar la capacidad de concentración. Jugo verde con té verde La tea sommelier certificada por la Escuela Argentina del Té cuenta también que el té verde es ideal para combinar con otros ingredientes, ya que potencializaría sus beneficios, dando como resultado bebidas muy saludables, como este jugo verde con té verde, para el cual necesitas: 1 manzana verde2 limones2 tallos de apio¼ jengibre¼ de pepino¼ manojo de perejil½ taza kale½ taza de espinacas½ taza de infusión de té verdeLicúa todos los ingredientes y asegúrate de mezclar bien con el té verde para disfrutar de una bebida saludable y deliciosa, que además de ayudarte a metabolizar grasa, azúcares y colesterol malo, te ayudará a mejorar tu digestión. Green tea gin and tonic Otro de los beneficios del té verde, es que te podría ayudar a alcanzar un alto nivel de relajación, especialmente si lo disfrutas acompañado de un gin tonic, ya que como explica Debby, se pueden hacer miles de combinaciones con el té verde y qué mejor que este rico cóctel. Para el green tea gin and tonic sólo necesitas mezclar un poco de infusión de té verde con los siguientes ingredientes: 60 ml de ginebra 90 ml de agua tónica Suficientes hielosInfusión de té verde con menta Ahora que, si lo que buscas es un té de media mañana o algo caliente después de comer para quitarte el antojo del postre, la empresaria mexicana experta en té recomienda prepararte una infusión de té verde y menta. 2 hojas de menta1 cucharada de hojas de té verde, o una bolsita de té1 taza de aguaPara esta bebida sólo necesitas calentar los ingredientes y dejar enfriar levemente. Debby también aconseja experimentar con los diferentes sabores que se perciben cuando la tisana cambia de temperatura, para lo cual debes evitar añadir endulzantes. Recuerda no exceder las 2 tazas al día. Como puedes darte cuenta, las posibilidades con el té verde son infinitas, su sabor es maravilloso y sus efectos muy buenos para la salud, así que te invitamos a experimentar con este ingrediente sagrado, así como también probar estas 3 diferentes bebidas con té verde. ¿Cuál se te antoja más?
¿Cuáles son los bocados perfectos que siempre recuerdas? Ese sabor que al viajar empiezas a extrañar. En México, por ejemplo, es común extrañar la tortilla. En lo personal, mi primera parada, al regresar de un largo viaje, es por unos ricos tacos. La comida es parte de nuestra identidad. Nos enorgullece, nos reconforta y sobre todo nos vuelca a una memoria colectiva llena de antojos típicos de nuestra cultura. Latinoamérica es reconocida por su forma de compartir la mesa, por diferentes platillos que han conquistado al mundo entero y que hoy ya pueden encontrarse en otras geografías pero nada será como el sabor de casa y de nuestra tierra. Por ello, platicamos con diferentes personas de Latinoamérica para que nos compartieran las garnachas o antojitos típicos de su país que son sus consentidos, ¡descúbrelos!Tortas fritas de UruguayMaría del Rosario Canale Ramírez, originaria de Montevideo, Uruguay, declara que sus favoritos son las tortas fritas. Estas pelotitas típicas de los mercados y las ferias que se elaboran con harina de trigo, grasa y sal, algunas veces coronadas con azúcar. Las tortas fritas se suelen consumir en Uruguay a cualquier hora, pero algo distintivo para María es que se disfrutan más en los días de lluvia. “Tenemos el dicho de que si llueve, el día es para tortas fritas y las preparamos en casa como por obligación”. Además, son muy populares en las playas, donde puedes encontrar carritos que te las fríen al momento y en las canchas de fútbol. Se dice que llegaron a Uruguay en el siglo XIX, cuando los alemanes las introdujeron y los gauchos uruguayos preparaban la masa con agua de lluvia. También hay historias de que llegaron con los españoles. Lo importante, más allá de su origen, es que si estás en Uruguay y llueve, una tortita frita y un maté has de probar.Arepas de Venezuela Adriana Olivero y Leysi Rodríguez nacieron en Caracas, Venezuela. Hoy radican en la Ciudad de México, pero no pasa un día sin que recuerden con cariño las arepas. Éstas se desayunan, comen y cenan. Se comen con las manos y son populares las 24 horas en Caracas, pues hay restaurantes de arepas que se mantienen abiertos toda la noche. Estas tortas están hechas a base de harina y se rellenan con múltiples sabores. Las más populares son la Reina Pepiada (rellena de ensalada de pollo, aguacate, cilantro y mayonesa); la Pelua (con carne deshebrada y queso amarillo rallado), la Tatira (con queso gouda) y la Sifrina (que va con pollo aunque su nombre significa fresa). Una de sus favoritas es la Rueda de Camarón, que es una arepa gigante. Se acompañan con guasaca, salsa venezolana similar al guacamole sólo que más salsoso, con perejil, cebolla y aceite. Sea cual sea la arepa que pruebes, la recomendación es disfrutarla con jugo fresco de maracuyá, que en Venezuela conocen como parchita. Yuquitas de Perú Álvaro Vásquez, cocinero de origen limeño, es un aventurero gastronómico por naturaleza. Él recomienda probar los ceviches (plato insignia del Perú), los anticuchos (brochetas de corazón de res que venden en algunos restaurantes y afuera de los mercados o en las paradas de los autobuses por las noches), el choclo (maíz) con queso y las papas con quesos de la Sierra. Una de sus consentidas es la yuquita rellena, muy popular en Lima y en las ciudades de la serranía, que también son una masa pero con yuca, que encuentras en puestos y ante tus ojos avientan a freír y te dan en una bolsita de papel.En Latinoamérica amamos comer bien y la masa nos representa. ¡Compártenos cuáles son tus antojitos favoritos!
Para cerrar la semana patria hablemos del elefante verde, blanco y rojo del cuarto: la cocina nacional es insuperable. Mientras el taco roba la atención internacional hace falta ser paisano para comprender la complejidad, amplitud y delicia de nuestra gastronomía; los entrañables guisos regionales, las tradiciones patronales, las sazones cocinadas en olla de barro, bajo el calor del pib o en la incandescencia de la brasa. Ya lo dijo la UNESCO hace justamente diez años, la cocina tradicional mexicana es patrimonio del mundo, cultura que vale la pena preservar por los siglos de los siglos. Basta ver al ajonjolí de todos los moles: el mole. Su complejidad resuena en la infinidad de ingredientes que lo componen –algunos de ellos tan improbables como unas galletas de animalitos–, en sus acepciones regionales, en las sutilezas que se modifican de acuerdo con las festividades como Día de Muertos, en su amplitud cromática que abarca casi todos los colores del arcoíris. El mole, salsa densa que nos recubre tanto la memoria como la cucharada de arroz más humilde, debe su honor, más que a sus recetas, a la tradición alrededor de su preparación.Así como en el mole, el mestizaje y la cultura se mezclan como pinturas al óleo en las cocinas tradicionales de México tanto, que hace diez años la UNESCO nombró a su totalidad como un patrimonio de la humanidad. En la declaratoria no había que ser esfinge: había que presentar un caso de estudio, reunir un sinfín de requisitos e información por parte de un grupo multidisciplinario de cocineros, historiadores, antropólogos y hasta ingenieros en alimentos con el fin de perseverar. El resultado fue una condecoración como nunca se le había otorgado a otro país. La cocina tradicional mexicana es nuestra Muralla china, nuestro Machu Picchu cultural. Según el escritor e historiador de cocina mexicana José N. Iturriaga, no es que no se hayan honrado a otras cocinas antes o después. En los últimos años se han protegido otras maravillas culinarias como, por ejemplo, la etiqueta en la cocina francesa, la dieta mediterránea y la tradición japonesa en la cocina, pero no así a un país. A diez años del fallo de la declaratoria en la que se reconocen las prácticas, rituales y elaboraciones vinculadas a nuestra cocina, merece volver a celebrar el mérito. Celebrar que en México no sólo hay 32 estados, sino una infinidad de tradiciones que se preservan en el fuego de los comales, las ollas, las vasijas de barro. Celebrar por supuesto a las cocineras tradicionales que, según Iturriaga, “son el objeto mismo de la declaratoria”, el libro atemporal de los saberes culinarios de cada región. José N. Iturriaga, escritor de libros como 'Saberes y delirios' o 'Confieso que he comido', afirma que parte de la responsabilidad de tener una cocina protegida por la UNESCO es la de rescatar, salvaguardar y promocionar la tradición “más que a un platillo o a un ingrediente; preservar la cocina de nuestros pueblos, la cocina de los mercados, de las abuelas”.Para lograrlo se creó el Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, un organismo consultor de la UNESCO que lleva a cabo reuniones nacionales anuales, foros mundiales de gastronomía mexicana, seminarios académicos y hasta encuentros de cocineras tradicionales. “A los platillos y tradiciones hay que estarles dando nuevo vigor. Preservarlos y salvaguardarlos para que no caigan en desuso y se mantengan vivos. El sentido principal de la organización es la conservación de las tradiciones”. Lo que nos toca hoy en casa es aprender y enseñar sobre cocina mexicana a las generaciones venideras. Desempolvar el tortillero y echarle leña al fuego. Poner literalmente las manos en la masa y extender los hilos de la tradición hasta el infinito. Hoy te invito a tomar alguna de nuestras recetas tradicionales y prepararla en familia. Además de cincelar recuerdos harás historia, harás cultura, serás parte de este ritual iniciático que puso a suspirar a los primeros mexicanos.
¿Cuáles son los bocados perfectos que siempre recuerdas? Ese sabor que al viajar empiezas a extrañar. En México, por ejemplo, es común extrañar la tortilla. En lo personal, mi primera parada, al regresar de un largo viaje, es por unos ricos tacos. La comida es parte de nuestra identidad. Nos enorgullece, nos reconforta y sobre todo nos vuelca a una memoria colectiva llena de antojos típicos de nuestra cultura. Latinoamérica es reconocida por su forma de compartir la mesa, por diferentes platillos que han conquistado al mundo entero y que hoy ya pueden encontrarse en otras geografías pero nada será como el sabor de casa y de nuestra tierra. Por ello, platicamos con diferentes personas de Latinoamérica para que nos compartieran las garnachas o antojitos típicos de su país que son sus consentidos, ¡descúbrelos!Tortas fritas de UruguayMaría del Rosario Canale Ramírez, originaria de Montevideo, Uruguay, declara que sus favoritos son las tortas fritas. Estas pelotitas típicas de los mercados y las ferias que se elaboran con harina de trigo, grasa y sal, algunas veces coronadas con azúcar. Las tortas fritas se suelen consumir en Uruguay a cualquier hora, pero algo distintivo para María es que se disfrutan más en los días de lluvia. “Tenemos el dicho de que si llueve, el día es para tortas fritas y las preparamos en casa como por obligación”. Además, son muy populares en las playas, donde puedes encontrar carritos que te las fríen al momento y en las canchas de fútbol. Se dice que llegaron a Uruguay en el siglo XIX, cuando los alemanes las introdujeron y los gauchos uruguayos preparaban la masa con agua de lluvia. También hay historias de que llegaron con los españoles. Lo importante, más allá de su origen, es que si estás en Uruguay y llueve, una tortita frita y un maté has de probar.Arepas de Venezuela Adriana Olivero y Leysi Rodríguez nacieron en Caracas, Venezuela. Hoy radican en la Ciudad de México, pero no pasa un día sin que recuerden con cariño las arepas. Éstas se desayunan, comen y cenan. Se comen con las manos y son populares las 24 horas en Caracas, pues hay restaurantes de arepas que se mantienen abiertos toda la noche. Estas tortas están hechas a base de harina y se rellenan con múltiples sabores. Las más populares son la Reina Pepiada (rellena de ensalada de pollo, aguacate, cilantro y mayonesa); la Pelua (con carne deshebrada y queso amarillo rallado), la Tatira (con queso gouda) y la Sifrina (que va con pollo aunque su nombre significa fresa). Una de sus favoritas es la Rueda de Camarón, que es una arepa gigante. Se acompañan con guasaca, salsa venezolana similar al guacamole sólo que más salsoso, con perejil, cebolla y aceite. Sea cual sea la arepa que pruebes, la recomendación es disfrutarla con jugo fresco de maracuyá, que en Venezuela conocen como parchita. Yuquitas de Perú Álvaro Vásquez, cocinero de origen limeño, es un aventurero gastronómico por naturaleza. Él recomienda probar los ceviches (plato insignia del Perú), los anticuchos (brochetas de corazón de res que venden en algunos restaurantes y afuera de los mercados o en las paradas de los autobuses por las noches), el choclo (maíz) con queso y las papas con quesos de la Sierra. Una de sus consentidas es la yuquita rellena, muy popular en Lima y en las ciudades de la serranía, que también son una masa pero con yuca, que encuentras en puestos y ante tus ojos avientan a freír y te dan en una bolsita de papel.En Latinoamérica amamos comer bien y la masa nos representa. ¡Compártenos cuáles son tus antojitos favoritos!
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