Tips básicos de cómo lavar correctamente una licuadora
Tips y Consejos

Tips básicos de cómo lavar correctamente una licuadora

Por Kiwilimón - Abril 2019

La licuadora es un electrodoméstico súper indispensable en la cocina. Gracias a su versatilidad puede usarse en muchos tipos de recetas sin tener que recurrir a aditamentos o herramientas especiales. Prolonga la vida útil de tu licuadora lavándola apropiadamente. Estos son los pasos que debes seguir para limpiar bien tu licuadora:

Agrega jabón líquido y pon en marcha la licuadora: 

Llena el vaso de la licuadora hasta una tercera parte con agua tibia y un chorrito de detergente para trastes. Licúa durante unos 30 segundos y después vacía el vaso. Esto te ayudará a quitar mejor lo que haya quedado en la licuadora.

Retira las aspas

Si quieres quitar bien los restos de alimentos, necesitas desarmar la licuadora con mucho cuidado. Así podrás limpiar el fondo del vaso sin peligro a cortarte.

Lava el vaso después de usarlo

Cuando enjuagas el vaso de la licuadora inmediatamente después de usarla es más fácil que quites todos los restos de comida.

Deja en remojo

En caso de que haya pasado algún tiempo y no sea tan fácil lavar el vaso, lo mejor es que lo dejes remojando. De igual manera, si licuaste algo y esto dejó un olor desagradable (por ejemplo, ajo o cebolla) llena el vaso con agua tibia y bicarbonato de sodio. Esto ayudará a quitar el mal olor.

Limpia la base con un trapo húmedo

No olvides limpiar la base de la licuadora. Antes de comenzar, desconecta el enchufe. Usa un trapo húmedo (no empapado) y quita las manchas o gotas que hayan quedado. Si hay algún resto de comida que esté pegado, usa un estropajo con detergente y talla suavemente.

Desarma la tapa

Hoy en día la mayoría de las tapas de licuadora tienen una sección que puede removerse para agregar más alimentos mientras se licúa sin temor a salpicaduras. Recuerda limpiar cada parte de la tapa por separado para evitar que se acumulen restos de comida.

Deja secar

Esto es súper importante: antes de usar nuevamente tu licuadora fíjate que el vaso esté bien seco. Si no, puedes descomponer tu electrodoméstico.

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Tanto la miel como la canela tienen propiedades antimicrobianas así que esta mascarilla puede ser una gran aliada para tu rutina de belleza y como un extra en tu tratamiento para el acné, siempre y cuando tu dermatólogo esté de acuerdo.La miel puede funcionar como tratamiento para una serie de afecciones de la piel, como úlceras y quemaduras, pues la miel ayuda a prevenir las bacterias, pero también puede servir para reducir la inflamación y proporcionar un ambiente húmedo propicio para la curación.Sin embargo, el tipo de miel importa, pues la del súper no tiene todos estos efectos benéficos. El tipo de miel que necesitas conseguir es la miel de Manuka, una variedad cruda que no ha sido procesada, es la mejor opción para uso medicinal. Por su parte, la canela también se ha utilizado medicinalmente para tratar afecciones respiratorias, digestivas e incluso ginecológicas y recientemente se ha demostrado que tiene posibles beneficios antimicrobianos, antiparasitarios, antioxidantes y antiinflamatorios en animales, además de que también puede tener propiedades curativas de heridas.Al igual que con la miel, existe un tipo específico de canela que produce los mayores beneficios, llamado “canela verdadera” o Cinnamomum zeylanicum. Aunque varios beneficios de estos dos ingredientes sí tienen sustento científico, aún no existe suficiente evidencia de que realmente funcionen para tratar el acné en humanos, además de que es importante hacer una prueba en una pequeña área de la piel para asegurarse de no ser alérgico a los componentes de esta mascarilla.Cómo hacer una mascarilla de canela y miel caseraPara esta mascarilla casera necesitas 2 cucharadas de miel de Manuka y 1 cucharadita de canela verdadera. Mézclalas hasta formar una pasta con ellas. Algunas personas la aplican sólo sobre los granos o brotes, pero otras la aplican en toda la cara y la dejan actuar hasta 30 minutos antes de enjuagarla con agua tibia.Es importante que primero hagas una prueba de parche en la mano: aplica una porción de la mezcla del tamaño de una moneda en el dorso de la mano y espera al menos 10 minutos para asegurarte de que no te da reacción alérgica manifestada como picazón, enrojecimiento o hinchazón.Puedes considerar usar también mieles de grado medicinal, que puedes encontrar en tiendas naturistas. Estas mieles han sido purificadas y generalmente están libres de aditivos, como la miel de Manuka y la miel Revamil.
Oh, rompope—you righteous seasonal treat, you have an exceptionally long story. Rompope is a distant descendant of the medieval posset, an interesting concoction of wine or beer, cream, sugar, and egg thickened with bread, biscuits, oatmeal, or almond paste that was enjoyed by medieval monks in the 13th century.Over time, the eggnog-like beverage became very popular among the medieval aristocracy and feudal elites, since milk, eggs, sherry, and spices were foods of the wealthy, reserving the drink for the occasional toasts to prosperity and good health. By 1700, eggnog finally gained approachability when it made its way to the American colonies, where farms supplied milk and eggs and where Caribbean rum was plentiful. Eggnog has been around for centuries, but what about rompope? Well, rompope is a derivation of Spanish ponche de huevo and dates back to colonial times. Rompope was first concocted by seventeenth-century nuns in the Santa Clara convent in Puebla, Mexico. According to legend, Sister Eduviges was in charge of making rompope, a drink forbidden to nuns, but allowed to her exclusively during its cooking process. The rich and creamy drink was so delicious that Sister Eduviges requested that the nuns be allowed to drink the rompope they were only permitted to make assuring the archbishop that “a little glass a day doesn’t hurt anybody”. At last, the Poor Clares’ rompope became so popular that it became the order’s main source of income, taking over the profits obtained through the sale of mole, chocolate, and other popular sweets. Following its origin, rompope flourished throughout Latin America resulting in an array of regional variations such as Puerto Rican coquito, Chilean cola de mono, and Colombian sabajón, to name a few. What is the difference between eggnog and rompope?Rompope is a warming bright yellowish wintertime drink that combines milk, egg yolks, sugar, spices, and alcohol. Traditionally, a mixture of milk, sugar, cinnamon, clove, nutmeg, and baking soda is brought to a boil. Once cold, fluffy whisked egg yolks are added slowly until all ingredients are completely combined. The frothy mixture is brought to a boil once again and finally, a dash of rum or cane alcohol is stirred into the concoction. Even though ingredients and quantities vary significantly between recipes, the original recipe called for those five ingredients and followed that precise cooking process. Even though the kingship between rompope and eggnog is indisputable, there is a slight difference between these two hearty drinks: The traditional eggnog recipe called for whole eggs, whereas rompope just called for egg yolks—hence the very distinctive hues of each drink. Plus, rompope is not a divisive drink at all—unlike eggy eggnog! Rompope is a deliciously creamy, nutty, and sweet cozy drink. Whole eggs or plain egg yolks, both drinks are embedded in our holiday traditions. Try some rompope at home! It’s not hard to make and you could find an enticing alternative if you are not an eggnog fan. Here are three recipes to guide you to rompope bliss: Rompope AtoleRompope Hot ChocolateRompope Charlotte Royal
“Dale, dale, no pierdas el tino, porque si lo pierdes, pierdes el camino”. ¿Quién no ha cantado estas notas con la alegría de ser el siguiente en la fila para romper la piñata. Y es que las piñatas son inherentes a las fiestas decembrinas, como lo es el ponche o los villancicos. En México, las fiestas navideñas son el resultado del sincretismo entre las fiestas prehispánicas, cristianas y populares. Y las posadas, que se celebran del 16 al 24 de diciembre, son una culminación de procesiones, cánticos y, por supuesto, piñatas. Como señala el Museo de Arte Popular: “En México, antes de la conquista española se celebraba el advenimiento de Huitzilopochtli en el mes Panquetzaliztli, el cual coincidía con la época en que los europeos festejaban la Navidad. Esto hizo que las posadas o jornadas, fueran una de tantas ceremonias de carácter profano-religioso que utilizaron para sustituir los antiguos ritos de los indígenas, por la fe católica. Durante los primeros años de la Colonia la costumbre era concurrir a los atrios; pero los indígenas ya evangelizados y encariñados con las tradicionales ceremonias, las trasladaron a sus casas. Ya en 1808, las posadas se desarrollaban con entusiasmo desbordante, principalmente en la Ciudad de México, en casi todas las familias y con más o menos lujo, según sus posibilidades.” Las posadas son parte de los festejos decembrinos en México. Durante ocho días las iglesias y los patios de las casas se visten con piñatas de cartón o barro muy coloridas, de siete picos o de los personajes en tendencia. Las piñatas aguardan a aquel que va a romperla con un palo que representa la virtud y nosotros nos emocionamos cuando llega nuestro turno para romperla o bien para lanzarnos a la rebatinga para elegir las mejores frutas o dulces con lo que haya estado rellena. ¿Qué significa hacer una piñata?Julio Pérez es la tercera generación de piñateros mexicanos. Su abuelo y su padre le enseñaron el oficio, mismo que él ha conservado durante toda su vida y ha transmitido a sus hijos y nietos. Para él, el secreto de una piñata es que esté hecha con el corazón: “No tengo palabras para describir lo que representa para mí el hacer piñatas, porque cada que haces una, pones un pedacito de tu corazón. Todo lo que aprendiste con el paso de los años lo vas poniendo en cada hojita que vas poniendo o en la combinación que decides utilizar en cada creación”. Julio vende cada año sus piñatas en el Mercado de Jamaica, sobre Avenida Morelos. En su casa, cortan el papel cada vez que se acerca la temporada y las arma junto con su familia ya en el mercado. Cuando no es temporada decembrina, vende flores y fruta, pero su mayor ilusión es cuando llega la temporada de piñatas porque así puede compartir con todos los que los visitan el oficio que le aprendió a su padre y este, a su vez, a su abuelo. En su puesto, uno de los más coloridos de Avenida Morelos, podrás encontrar piñatas de hasta tres metros. Hay de papel y periódico, de olla y de papel picado, de siete, ocho y hasta nueve picos, así como de burritos y tus personajes favoritos. Todas son una delicia a la vista porque son reflejo del corazón de la familia Pérez, que lleva tres años al servicio de la alegría y las piñatas mexicanas. Una probadita de las mejores piñatas Si te gustan las piñatas, visita hasta el 12 de diciembre el patio del Museo de Arte Popular, en Revillagigedo 11, en el Centro Histórico. Aquí podrás ver las piñatas ganadoras de la 15a edición del Concurso de Piñatas Mexicanas del MAP, en el que participaron 230 piñatas de artesanos, colectivos y público en general de todo el país. O bien, atrévete a prepararlas en platillos festivos que serán la alegría de todos en la mesa, como en una rica gelatina de piñata o un pastel de piñata. ¡Disfruta tus posadas con un ponche calientito y no pierdas el tino!
Durante la temporada invernal predominan las enfermedades de las vías respiratorias porque las defensas tienden a debilitarse, lo que le da la oportunidad a virus y bacterias de hacer de las suyas. Para evitar que aparezcan padecimientos como resfriados, faringitis, neumonía o influenza, es muy importante mantener fuerte el sistema inmunológico. La buena noticia es que esto se puede lograr siguiendo ciertas pautas de alimentación y buenos hábitos. Las nutriólogas Karen Eloísa García Godínez y Mariana Salazar Reyes, asistentes de investigación del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, señalan que las frutas y verduras de temporada aportan los nutrimentos –vitaminas y minerales– necesarios para reforzar el sistema inmune y resistir el efecto del frío en nuestras defensas, ¿de cuáles hablamos?Vitamina C, que se encuentra principalmente en los cítricos como mandarina, naranja, limones, tejocotes y guayabas, así como en otros que podemos encontrar durante todo el año como pimientos, jitomate, chile poblano, col rizada, brócoli, kiwi, fresas, frambuesas, lichis, entre otros.Vitamina D, presente en los hongos, yema de huevo, leche adicionada y pescados de agua fría como trucha, atún y salmón, en especial.Vitamina A, que es probablemente uno de los nutrimentos más importantes para lograr un sistema inmunológico fuerte, debido a su papel en el mantenimiento de la piel y mucosas. También tiene poder antiinflamatorio. Se encuentra en la yema de huevo e hígado, y su precursor, que son los betacarotenos, en el camote, zanahorias, col rizada, espinacas, pimientos rojos y chabacanos.Los minerales como selenio y zinc fortalecen igualmente la función inmunológica. El selenio se encuentra en leguminosas y nueces, y el zinc en alimentos de origen animal como carnes, vísceras, huevo, pescado, moluscos como ostiones y cereales de desayuno adicionados.No te olvides de la hidrataciónAdemás, es conveniente que mantengas una adecuada hidratación en esta temporada de frío y en todo momento, ya que ello asegura un buen funcionamiento celular y, por lo tanto, del sistema inmune. Además de tomar agua natural puedes beber:Tés e infusionesCaldos y sopasAgua de fruta natural sin azúcarGelatinaBebidas calientesLicuadosSi bien llevar una buena nutrición con los alimentos arriba mencionados y mantenerte hidratado es esencial, el sistema inmunológico necesita, adicionalmente, que:Tengas salud emocional, ya que esto te conduce a lograr una óptima calidad de vida con hábitos saludables.Sigas un descanso adecuado, es decir, que duermas de 7 a 8 horas, y que estas sean de calidad –dormir sin interrupciones–.Realices alguna actividad física.Vacunarte contra la influenza –y en este tiempo de pandemia, contra el SARS-CoV-2.Para finalizar, las nutriólogas nos recuerdan que una dieta correcta debe tener las siguientes características:Adecuada a las características personales –edad, sexo, peso, estatura, enfermedades, actividades diarias–.Variada, es decir, debes elegir distintos alimentos de todos los grupos –incluye alimentos de todos los colores en tus platillos–.Completa. Al contener todos los grupos de alimentos –cereales y tubérculos, frutas y verduras, leguminosas y alimentos de origen animal– esta será capaz de nutrirte y cumplir con tus requerimientos diarios.Equilibrada, para que tenga los diferentes nutrimentos en una proporción correcta.Inocua, que no cause algún daño a tu salud, tanto a corto como a largo plazo –por ejemplo, debes lavar y desinfectar perfectamente las frutas y verduras–.Ahora ya sabes cómo mantenerte sano en época de frío y disfrutar la temporada lejos de una molesta congestión nasal, picor en la garganta, tos o cualquier otro síntoma que incluso podría ser de mayor gravedad. Haz de la alimentación tu “medicina preventiva”.¡Aliméntate en serio con Santander!
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