10 consejos para hacer el mejor puré de papa
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10 consejos para hacer el mejor puré de papa

Por Gretel Morales - Octubre 2021
El puré de papas es una receta muy clásica, el complemento perfecto para acompañar pollo, carne y hasta el famoso pavo navideño. Aunque es un platillo muy sencillo y básico para cualquier cocinero, hay ciertos trucos que te ayudarán a preparar el puré de papa más cremoso y delicioso que hayas probado. En kiwilimón te damos los mejores trucos y consejos para preparar el mejor puré de papas.

10 consejos para preparar el mejor puré de papa

Preparar el mejor puré de papa es muy fácil, solo tienes que seguir los consejos de los expertos, no te arrepentirás.

Usa papa Yukon Gold

A la hora de preparar puré, lo más importante es usar papas Yukon Gold, una variedad que se caracteriza por tener una cáscara muy delgada, es muy suave y el interior es amarillo. De hecho, estas son las papas que siempre podemos encontrar en el mercado, así que no son difíciles de conseguir.

Añade bastante sal al agua

Antes de cocer las papas, recuerda que es muy importante añadir una cantidad generosa de sal, pues de esta manera, la papa tendrá un gran sabor. Aunque añadas sal después de la cocción, tu puré ya no quedará tan rico.

Corta las papas

Aunque muchas personas cuecen las papas enteras, esto no es buena idea, pues las papas enteras suelen cocerse de manera dispareja, lo que dejará pedazos de papa dura entre el puré. El consejo que te dan los expertos es cortar las papas en trozos grandes y remover la cáscara para una cocción rápida y uniforme.

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Monitorea el tiempo de cocción

Si quieres un puré de papas cremoso y delicioso, algo que tienes que tener presente es que las papas no deben cocerse de más. Sabrás que las papas ya están bien cocidas cuando insertes un cuchillo de manera sencilla y la papa no se sienta dura.

Mantén las papas calientes

Este es otro de los secretos para un puré de papas cremoso, pon mucha atención. Una vez que las papas estén bien cocidas, es hora de machacarlas, pues si dejas que se enfríen, ya no obtendrás esa exquisita consistencia cremosa.


¡Es hora de añadir la mantequilla!

Para preparar el mejor puré, recuerda que es esencial añadir una cantidad generosa de mantequilla, pues esto hará toda la diferencia. Según los expertos, es importante que añadas la mantequilla antes de añadir la leche, pues de esta manera el puré de papa tendrá una textura muy cremosa.

Añade un toque extra de sabor

Aunque el puré de papa es delicioso por sí solo, puedes añadir mucho más sabor si incorporas un poco de romero, ajo, tomillo o cualquier otra hierba aromática a la leche, la cual le dará un giro a la clásica receta de puré de papa que todos conocemos. Recuerda que debes colar las hierbas antes de agregar el líquido al puré.

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Añade la leche poco a poco

La mejor manera de obtener un puré perfecto es agregar la leche poco a poco, pues de esta manera, se absorberá de manera adecuada, lo que te ayudará a obtener un puré de papas cremoso, no aguado.

No batas de más

Recuerda que es importante que no batas el puré de papa de más, ya que esto generará una textura gomosa y dura.

Prueba tu puré de papa una y otra vez

La mejor manera de asegurarte de que tu puré de papas tenga la consistencia y el sabor perfecto es probarlo una y otra vez, ya que de este modo puedes rectificar la sazón, así como añadir más sal, mantequilla o leche.

Aunque el puré de papas es un platillo muy fácil de preparar, estos pequeños consejos harán una gran diferencia a la hora de cocinar.

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Hoy en día, es de vital importancia mantener una buena salud, pues esto nos ayuda a combatir todo tipo de enfermedades a través del sistema inmune. Sin embargo, también debemos preocuparnos por otras partes del cuerpo, como el cerebro. En esta ocasión, te contamos sobre los alimentos que protegen y fortalecen nuestro cerebro, te sorprenderás.Los 10 mejores alimentos para el cerebroSi quieres mejorar tu memoria y proteger el cerebro, lo único que tienes que hacer es incluir estos alimentos nutritivos y saludables en tu dieta, notarás la diferencia en poco tiempo. ¡No te pierdas estos alimentos que ayudan al cerebro!1. NuecesLas nueces son ricas en proteína y grasas saludables, por lo que son tu mejor opción para preparar copas de yogur con granola, ensaladas y sopas. Cabe mencionar que las nueces son una excelente fuente de omega-3, vitamina E y antioxidantes, por lo que su consumo es benéfico para tu cerebro y corazón.2. PescadoEste tipo de pescado es rico en omega-3, un tipo de grasa que no es dañina y que tiene efectos benéficos sobre el cerebro, ya que este nutriente ayuda a construir células en el cerebro y, además, estos ácidos grasos también mejoran la memoria. Por otro lado, diferentes estudios científicos indican que el omega-3 podría proteger al cerebro del Alzheimer y los problemas cognitivos que vienen con la edad. Para aprovechar todos los beneficios de este alimento, lo más recomendable es consumirlo al menos dos veces por semana. Recuerda que debes elegir pescados como el salmón, atún, trucha, sardinas o bacalao.3. ChocolateSI te gusta el chocolate, entonces esto te hará muy feliz, pues ahora tienes otra gran razón para prepararte una taza de chocolate caliente. La cocoa y el chocolate oscuro son ricos en cafeína, antioxidantes y flavonoides. Todos estos nutrientes ayudan a mejorar la memoria, el proceso de aprendizaje y el estado de ánimo. Sin embargo, recuerda que debes elegir chocolate con al menos 70% de cacao y no agregar demasiada azúcar.4. Moras azulesEste tipo de bayas es tu mejor opción para proteger y fortalecer tu cerebro, pues los flavonoides no solo le dan su característico sabor, también son ideales para mejorar la memoria.5. Vegetales de hoja verdeGracias a que los vegetales de hoja verde, tales como las espinacas, el kale y las acelgas son ricos en vitamina K, ácido fólico y luteína, son la mejor opción para preparar deliciosas ensaladas, sopas y guisados, los cuales tendrán muchos beneficios para tu cerebro.También puedes leer: Colaciones para mejorar la memoria de tus pequeños6. Café y téLos rumores eran ciertos, la cafeína te ayudará a estar más despierto, pero también a pensar mejor, a mejorar tu memoria. Por si fuera poco, la el café también contiene antioxidantes, los cuales tiene beneficios para tu cerebro, pero también para tu salud en general. En el caso del té verde, esta también es una excelente opción para comenzar tu día, pues mejora el funcionamiento de tu cerebro, la memoria y la concentración, además te hará sentir más alerta.7. BrócoliEste vegetal es rico en vitamina K y antioxidantes, dos nutrientes esenciales para una vida saludable. Recuerda que la vitamina K se relaciona con una mejora en la memoria, mientras que los antioxidantes protegen contra los radicales libres.8. Pepitas de calabazaOtra increíble opción para cuidar tu cerebro son las pepitas de calabaza, pues además de ser deliciosas, también son muy nutritivas. Los expertos señalan que estas semillas protegen al cerebro de los daños causados por los radicales libres, pero también son una maravillosa fuente de minerales como zinc, magnesio y hierro. Todos estos nutrientes son esenciales para mantener un cerebro fuerte y sano.9. Naranjas¡Esta es la excusa perfecta para preparar un fresco jugo de naranja por las mañanas! Recuerda que al contener vitamina C, esta fruta es tu mejor opción para prevenir el deterioro mental, sin embargo, esta vitamina también te ayudará a mejorar la concentración, la memoria y la atención.10. HuevoEn kiwilimón te damos más razones para preparar huevos cada mañana. Debido a que son ricos en vitamina B6 y B12, son un alimento ideal para fortalecer tu cerebro. Ya lo sabes, en kiwilimón te decimos cómo proteger al cerebro a través de tu alimentación.También puedes leer: Alimentos con beneficios para el cerebro de los niños
Contrario a lo que Mafalda pensaría, no hay corazón que permanezca frío con un buen tazón de caldo caliente. Mientras que el cuerpo se alimenta con el líquido traslúcido y perfumado lleno de nutrientes, el alma se reconforta. Tal vez por eso haya un libro que se llama Caldo de pollo para el alma y que, a decir verdad, no he leído. Lo que sí he hecho es comer caldos de pollo y sentirme bien después de hacerlo. Los he comido enferma de la panza, del corazón; con un nudo en la garganta o con tos; antes y después de las fiestas; en tardes frías y al calor de la casa de mi abuela. Quizás, en el séptimo día, Dios nos dio los caldos para reposar con ellos, pero sin duda los humanos fuimos quienes perfeccionamos esta receta milenaria. Hay infinidad de formas de hacerlo. Están los que se preparan con huesos de res o tuétano para darle sabor. A mí me gusta prepararlo sencillo, con muslos, pechugas y piernas, pero en cocción lenta. A la olla aviento un trozo de cebolla, unos ajos, tres trozos de apio, poro, una zanahoria. Nunca olvido el bouquet garni que te enseñan a hacer en la escuela de cocina –laurel, salvia, mejorana, orégano y romero, amarrados con hilo blanco para que el pollo no se ponga azul, como en Bridget Jones–. El pollo va adentro con piel, con todo, porque otorga textura y profundidad. Luego a quitar la espuma con una espumadera. Cuando no hay padecimientos nada mejor que los caldos de pollo que pican, los que tienen arroz y garbanzos. Al ruedo hay que llegar con tortillas calientes, más calientes que el caldo mismo. A algunos hay que ponerles x gotas de limón por y gotas de salsa, que van en proporción al amor que se le imprimió al cocinarlo (menos sabor, más gotas). Se experimenta gratitud cuando en el caldo hay un chile chipotle al fondo: provoca a partirlo con la cuchara, aunque los labios se pongan floreados. ¿Lo malo? Cuando en el caldo hay pellejos flotantes. ¿Lo bueno? Cuando el brebaje es prístino, casi cristalino, sin burbujas de grasa, pero con aromas que acarician. El romance del caldo va más allá de la vista. Es, además, sus múltiples beneficios. Según lo que me cuenta Gina Rangel, nutrióloga de Te Cuida, el caldo de pollo posee carbohidratos saludables, grasas buenas y proteínas, por lo que es un plato completo y con todos los nutrientes de una comida integral. Tiene aminoácidos con propiedades antiinflamatorias y que ayudan a prevenir el insomnio. Gracias a su gran cantidad de electrolitos, un tazón de sopa rehidrata inmediatamente. ¡Adiós cerveza del día siguiente! Para que el caldo sea súper nutritivo, Gina recomienda que contenga la mayor cantidad de vegetales posibles, que se prepare con ajo, cebolla, sal de mar y con pollo de libre pastoreo o de alimentación orgánica. “De esta manera estamos garantizando que vamos a tener vitaminas, minerales y los tres macronutrientes incluidos en el caldo”. Lo ideal es que se someta a una cocción lenta de ocho horas, pero eso sí: hay que agregar los vegetales que acompañarán la sopa solo media hora antes de la culminación para no sobre cocinarlos. A Yamilette González, coordinadora de chefs de kiwilimón, le gusta agregar huacal, hígado, molleja, alitas y la carne con más sustancia. Adicionalmente, recomienda no lavar el pollo y cocinarlo a fuego medio bajo, de 2 a 3 horas. Si el fuego es alto, las impurezas se rompen y el caldo se contamina. “Las hierbas de olor varían mucho. Hay personas que prefieren el cilantro. Mi abuelita, por ejemplo, le agregaba hierbabuena: le daba un toque súper fresco y rico. Así, si estabas malito de la panza, te caía mejor”, me relató.  Hay que incluir los huesos en la preparación pues en ellos está la magia: su gelatina es efectiva para el crecimiento del pelo y las uñas, así como para la reducción del dolor en las articulaciones.El caldo es un apacho a todas luces. Gina piensa que “a través de un plato de caldo calientito lleno de nutrientes, le das a las personas un momento de paz, de estar en el aquí y en el ahora, reconfortar en cuerpo y alma, es por eso que, cuando una persona enferma lo primero que pensamos es regalarles un caldo de pollo para que se sientan mejor”. En salud o enfermedad, hay que tomarse el tiempo de disfrutar cuando una casa huele a caldo de pollo, cuando la tapa de la olla tintineante devela que algo rico espera en el tiempo. Su vapor y su sabor tienen el súperpoder de cambiar el sustantivo “casa” por el de “hogar”. ¿Lo preparamos?
¿Sabías que existen distintos tipos de whisky? Te invitamos a conocer las características de los más utilizados en barras, desde el clásico escocés hasta el japonés (de sabor muy pronunciado). Tip: El tipo de vaso es importante para captar mejor el aroma y el sabor, usa vasos de lados curvados si se toma solo. Whisky escocésEl whisky (escrito de esta forma) es la bebida nacional de Escocia. Este se elabora a partir de la fermentación del mosto de diferentes cereales como cebada, cebada malteada, maíz, trigo y centeno; con una maduración de mínimo tres años en barricas de roble. Se divide en categorías como: de pura malta, de puro grano, malta mezclada y grano mezclado. Whisky irlandésConocido como whiskey en Irlanda, se elabora con cebada y se caracteriza por contar con una triple destilación, lo que lo hace de gusto delicado. Se elabora de forma similar al whisky escocés, con una mezcla de cereales. Una parte significativa del proceso es su tostado con aire caliente no con turba. Whisky galésEs una variedad única en el mundo y de primer nivel. Su proceso de elaboración ha sido patentado por el Dr. David Faraday y sus orígenes se remontan a la Edad Media, sin embargo, el Movimiento por la Templanza, que limitó el consumo de alcohol, terminó con destilerías locales en 1823. Fue hasta 1990 que el whisky volvió a la escena en esta localización geográfica, gracias a marcas como Penderyn. Whiskey estadounidenseLa producción de whiskey en Estados Unidos se ubica principalmente en el estado de Kentucky y requiere una fermentación mínima de cuatro años en barricas de roble americano para ser considerado como tal. La marca de whiskey americano más vendida en el mundo es Jack Daniels, creada por Jasper Newton Daniel, la cual se caracteriza por elaborarse con un filtrado especial en carbón de madera de arce sacarino. Otras opciones de whiskey americano son Four Roses Bourbon y Marker's Mark. Whisky japonésSu sabor es fuerte y es conocido en el mundo por su calidad. De acuerdo con la destilería Bushmills, el whisky japonés está inspirado en el esocés, por lo que suelen ser similares. La primera destilería japonesa se fundó en 1923 y en 1929 salió al mercado el primer whisky Suntory White Label. Dos personajes clave en la historia de la producción de este destilado en oriente son Shinjiro Torii y Masataka Taketsuru. Whisky indioEs el resultado de melazas fermentadas, que vienen de la caña de azúcar, por lo que su sabor es más dulce que otras variantes. Fuera de India suele ser considerado una especie de ron.
Es difícil imaginar una cena de Acción de Gracias sin el clásico puré de papa, el popular puré de camote, la deliciosa salsa de arándanos, el tradicional mac & cheese, el icónico pay de calabaza y, por supuesto, el característico pavo al centro de la mesa. Esta escena se repite múltiples veces en series de televisión, películas y anualmente en millones de hogares a lo largo y ancho de los Estados Unidos el cuarto jueves de noviembre. El Thanksgiving Day es tan importante en los Estados Unidos que está catalogado como la fiesta familiar más grande del país, pues moviliza a un número importante de personas que ansían reunirse con familiares o amigos para disfrutar de la tradicional cena de Acción de Gracias. Si bien, expresar el agradecimiento por las buenas cosechas es una actividad muy común en los distintos festivales que se celebran alrededor del mundo, el concepto de la cena del Día de Acción de Gracias se remonta a un festín entre peregrinos ingleses que fundaron la colonia de Plymouth—actualmente Massachusetts—y los indígenas de la tribu de los Wampanoag. Aunque no se sabe la fecha exacta de ese mítico festín, se considera que la primera cena de Día de Acción de Gracias de la historia tuvo lugar en 1621, pues el cronista peregrino Edward Winslow hizo mención de los preparativos previos en una carta: “Ya que aseguramos nuestra cosecha, nuestro gobernador envió a cuatro hombres a cazar aves para que podamos alegrarnos juntos una vez que hemos reunido los frutos de nuestro trabajo. Los cuatro mataron tantas aves en un día que, con un poco de ayuda, duraron para la compañía casi una semana.” Por si fuera poco, Edward Winslow describe más adelante lo que parece ser la primer cena de Acción de Gracias de la que se tiene registro: “En ese momento, entre otras actividades, usamos nuestras armas, muchos de los nativos vinieron con nosotros, y entre ellos estuvo su gran rey Massasoit, con unas noventa personas, a quienes entretuvimos y celebramos durante tres días, y ellos salieron y cazaron cinco venados, que trajeron a la plantación y los concedieron a nuestro gobernador, al capitán y a algunos otros. Y a pesar de que no siempre será tan abundante, por la gracia de Dios, estamos tan lejos de la necesidad que deseamos compartir con ustedes nuestra abundancia”. De acuerdo con distintos historiadores, es poco probable que el pavo fuera el única ave al centro de la mesa en los festines de fin de la cosecha, pues diferentes productos de la cosecha, venados, cisnes, gansos, patos, y otras aves pequeñas también pudieron haber sido parte del menú como lo indica el recuento de Edward Winslow. Con el paso de los años, la tradición de expresar el agradecimiento por las buenas cosechas con un banquete se convirtió en una actividad habitual en Nueva Inglaterra y su popularidad fue tal que en 1863 que el presidente Abraham Lincoln proclamo el Día de Acción de Gracias como feriado nacional anual que se celebra hasta nuestros días.
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