10 errores en la comida mexicana que los extranjeros deben de dejar de hacer

Por Kiwilimón - Mayo 2017
  La comida mexicana es hoy por hoy una de las más populares del mundo. Los sabores, las texturas, los colores y todo el folklore alrededor de nuestra gastronomía hace que la repliquen en todos los rincones del planeta. La mala noticia es que algunos ávidos fans del chile, el frijol y la tortilla fallan en sus más sinceros intentos y cometen atrocidades culinarias que nos molestan bastante. Seguro te has dado cuenta y compartes nuestro coraje por estos 10 errores que los extranjeros deben dejar de hacer (y pensar) sobre nuestra comida de una vez por todas. via GIPHY

¡No todo es gratinado!

Sí, nos gusta el queso, pero no, no se lo ponemos a todos nuestros platillos. via GIPHY

¡No todo debe picar!

De nuevo, sí, nos gusta el picante, pero no disfrutamos quemarnos la boca cada vez que comemos. Las salsas están para saber rico también. via GIPHY

¡No deben freír todo!

Aunque hay ciertas especialidades que freímos como las quesadillas, la verdad es que mucha de nuestra gastronomía no es excesivamente grasosa, y mucho menos “deep fried”. via GIPHY

¡La tortilla de los tacos no debe ser dura!

¿Qué es eso del ”hard shell”? Acá pasamos nuestras tortillas para tacos por la plancha unos segundo para que tomen textura y se calienten, nada de tortillas crujientes en forma de “U”. via GIPHY

¡No todo es taco, burrito y chalupa!

¿Nos gusta enrollar guisados en tortillas? Sí. ¿Esa es toda nuestra gastronomía? ¡No! Deberían preparar pozole para que vean lo que es bueno. via GIPHY

¡Preparen platillos vegetarianos!

No todo en nuestra comida es carnitas y pastor, tenemos una multitud de platillos vegetarianos y veganos para todos los gustos y paladares. via GIPHY

¡Dejen de preparar churros como nuestro único postre!

De hecho los churros vienen de España, nosotros preferimos un rico flan o un delicioso ate con queso. via GIPHY

¡Dejen de preparar fajitas y nachos!

Son ricos, por supuesto, pero cuando los hagan no piensen que son mexicanos. La verdad es que son Tex-Mex y acá no es como que los consumamos tanto. via GIPHY

¡Paren de usar elote dulce!

Sí, ese elote amarillo intenso no es el maíz que usamos en México y le cambia completamente el sabor a los platillos. via GIPHY

¡Existe vida después del tequila!

Acá el agave da para mucho y de hecho la bebida de moda es el mezcal. Aunque el tequila es netamente mexicano, no todo en la vida son las margaritas. via GIPHY Cuando tengas invitados extranjeros en casa te recomendamos que les prepares una de estas deliciosas recetas típicas mexicanas no tan conocidas:  
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En Perú me enamoré dos veces. La primera fue con las montañas, en el camino de seis meses que tracé de Cusco a Chiclayo. La segunda, más reciente, en una visita de diez días a Lima y Nazca. El motivo era casi contrario: en esta ocasión quería comerme la capital a mordidas. A la par extrañaba el acento, los huaynos, la cerveza Cusqueña, los chifles de la calle; en fin, extrañaba mi Perú. Pasadas las primeras veinticuatro horas de mi llegada no había duda: la cocina peruana me había reconquistado. En ese entonces su gastronomía ya había explotado como bomba ante la crítica mundial: por todos lados era reconocida como una de las más complejas y, claro, como una de las mejores. Después de recorrer prácticamente todo el país entre mi primera y segunda visita, lo que más añoro de la cocina peruana son los sabores del humo de la serranía. La pachamanca (manjar de carnes y verduras cocinadas bajo la tierra) me sabe a los Andes cuando sus picos inasequibles eran la cobija de mis noches. Lo relaciono con el recuerdo de las edificaciones monumentales incas, con su energía mística y abrumadora. Ahí, a más de 2400 m de altura, la cultura podía disfrutarse en un potaje denso donde no faltaba la papa, el ají, el huacatay. Jamás me he comido una palta (aguacate) más grande o una piña más dulce que las que probé allá en las alturas.Pero las regiones en Perú dividen los hallazgos. La accidentada geografía, los asentamientos y las migraciones terminaron por agrupar sus preparaciones: las hay marinas, las hay fusión –chifa y nikkei– andinas, criollas, africanas, amazónicas... Rico por donde se le vea. La más laureada quizá sea la cocina marina:es una ceremonia rendida al inmejorable producto de las corrientes frías de Humboldt en el Pacífico y adicionada casi siempre con toques orientales. Como en todos los países lo esencial se concentra en la capital. Hay que esquivar puestos y personas en las banquetas para llegar al ceviche o la leche de tigre más fresca en el Mercado no. 1 de Surquillo. Para un buen comilón de cocina china se toma camino al centro y se llega a San Joy Lao –imperdible el arroz chaufa de charqui y chanchito–. En barrios como Miraflores y San Isidro están las joyas intelectualizadas de los grandes chefs locales como Virgilio Martínez de Central, Pía León de Kjolle o mi gran favorito, Mitsuharu Tsumura de Maido, que lleva a la cumbre los sabores nikkei (mitad peruanos, mitad japoneses). Imposible dejar de mencionar a Astrid y Gastón de Gastón Acurio, el gran caudillo de la gastronomía peruana por el mundo; los sitios relativamente nuevos como Osso o los de siempre como Fiesta.Atrás nunca se quedan los guisos de las picanterías, los picarones que se consiguen en las tiendas cuando es temporada, y los anticuchos de las esquinas que lo encuentran a uno cuando lleva puesta la madrugada. Su olor a carne especiada hecha al carbón llama lo mismo que un anuncio gigante de neones. En las picanterías convergen los saberes de la cocina popular. Me da nostalgia pensar en sus chicharrones, sus chupes (caldos)– y sus patitas de chancho. En estos pequeños locales generalmente resguardados por una matriarca se recoge el génesis de la gran gastronomía peruana y las técnicas transmitidas por generaciones. Son de tanto valor las picanterías que varios distritos las han declarado Patrimonio Cultural de la Nación. La cocina peruana no se salva de lo exótico, lo intrincado. ¿Alguna vez han probado carne de llama, alpaca o cuy? En algunas zonas de Perú son un manjar. Y es que la textura de la alpaca es inigualable, se deshace a penas se le hinca el tenedor. Para mí era todo lo que pedía –y uno o dos pisco sours– tan pronto volvía al Cusco cada viernes, después de una semana internada en las montañas. A la cuenta faltan mil guisos, decenas de bebidas, postres que hacen suspirar y las preparaciones de regiones como Chiclayo o Arequipa. Trataré de hablar de todo en otras cartas editoriales. Tal vez con palabras pueda expresar todo el amor que siento por esta cultura y su comida. Mientras tanto, les comparto con todo cariño y respeto, una receta originaria de la ciudad de Huancayo y un imperdible de los restaurantes de Lima: la papa a la huancaína. La preparación original lleva obviamente ají amarillo, aunque aquí la hicimos con pimiento amarillo para que las cocineras de casa pudieran encontrarlo fácilmente. ¿Les digo algo? ¡Quedó buenaza!
El caldo de camarón es una entrada común en muchas mesas mexicanas en las fiestas decembrinas, con su sabor picoso y su calor, es perfecto para este tipo de celebraciones o para cualquier día especial.Pero el caldo de camarón no es la única receta con este marisco que es un gran platillo para celebrar en familia. Los carídeos, gambas o esquilas van muy bien con pastas, por ejemplo, que también son platos muy fáciles de preparar y combinar con las cenas decembrinas. A continuación, te dejamos algunas ideas de recetas navideñas con este marisco.Pasta con camarones al ajilloLa pasta farfalle es la que comúnmente conocemos como moñitos, así que esta receta queda espectacular para la cena de Navidad, además de que es fácil, práctica y sobre todo, rendidora. Esta pasta tiene ese toque gourmet especial para la ocasión.Paella de marisco y carneAsí como el bacalao, la paella es una receta española que bien puede maridarse con tu cena navideña, pues el arroz rendirá mucho, tiene ingredientes sencillos y fáciles de conseguir y lleva carne, camarones y almejas.Empanadas de camarónOtra opción de entrada con camarones además del caldo son unas deliciosas empanadas, fritas y servidas con mayonesa, salsa cátsup, salsa picante, aguacate y limón. Además de empanadas de camarón, puedes aprovechar la masa con otros rellenos y así tener mucha variedad en el primer tiempo de la cena.Ensalada verde con camaronesOtra opción más ligera con camarones es esta ensalada baja en calorías y baja en carbohidratos, que no sólo funciona bien como entrada, sino también como guarnición para tu cena. Lleva lechuga, espinacas y arúgula, así que además es muy nutritiva.Camarones en salsa de mango y chipotleSi pensabas que ya habías probado todas las recetas con camarón, entonces tienes que probar esta, en la que los camarones van glaseados con una salsa cremosa y tienen un sabor único. Esta es una de las recetas fáciles de camarones que podrás preparar en tan sólo ¡20 minutos! ¿Te imaginas tener uno de lo platillos de la cena Navideña en tan poco tiempo?Como entradas, platos fuertes o guarniciones, estas recetas con camarones son una opción diferente para esta Navidad, si eres de los que comen caldo de camarón en estas fechas.
Los recuerdos son un montón de ladrillos que toman forma de edificación, de castillo de Disney, apenas se les pone unos kilómetros de distancia. En la comida este kilometraje se remonta a la niñez. Los platos que nos marcaron tienen como ambientación un momento de familia, una olla grande y un gesto de cariño dirigido a nosotros. Hay un narrador –mejor si tiene voz de Morgan Freeman–, y por supuesto, una abuela, una madre o alguien con quien pudimos establecer una conexión profunda. Que si aquella comida que recordamos con las vísceras y el corazón sabía rico sólo el universo lo sabe. Aquí es donde la distancia juega su truco. En los platillos entrañables hay algo de engaño que es al mismo tiempo un mantra sanador: sabe a un momento en el que nos sentimos queridos. Nos saben a amor. Nos saben a hogar. La nostalgia parece teñir de sepia y de rosa la memoria y con ello, los sabores y las vivencias pierden su nitidez. Por supuesto, esta emoción tiene la potencia de dejarnos tatuado el nombre de ese platillo que trataremos de replicar, buscar e interpretar en lo que cocinamos, comemos y compartimos. Yo no tengo una receta entrañable y especial. Tengo varias. Está el mole verde de mi abuelita y la sopa de tomate de mi mamá. Pero en el necio ejercicio que es recordar, he descubierto que en el amor a mis platillos favoritos no pesa tanto la complejidad de la receta como el tamaño del recuerdo. El mejor ejemplo que se me ocurre es el sencillo sándwich de frijoles refritos, queso Gouda y chipotle que mi papá asaba cada mañana en una sandwichera para que yo me lo llevara a la escuela. No sonaba la campana del recreo y yo ya me había comido dos de ellos –sí, dos–. El tema es que siempre he gozado de buen apetito y simplemente uno no le alcanzaba a mis ganas. A mi papá le dije una mentira piadosa. Le conté que a mis amigas les gustaba tanto mi sándwich que, mordida a mordida, me dejaban sin comer. La verdad es que yo prefería la culpa al hambre y sinceramente sus sándwiches me sabían a gloria. Él, un padre sumamente protector, comenzó a mandarme dos. Yo simplemente me los devoraba. Si alguien me pedía una mordida, me lo pensaba. Como mi historia, las recetas más especiales tienen la fuerza de hacernos sonreír y evocar cada sabor, cada sensación, como si estuviéramos ahí. Un sabor termina siendo una Polaroid, un puente al pasado y, al mismo tiempo, un gancho que nos conecta al aquí y al ahora. En Kiwilimón queríamos celebrar eso: el hermoso poder que tiene la comida para conectarnos con lo que más queremos. Por eso creamos un concurso, La Receta del Año. Con él queremos conocer las anécdotas detrás de las recetas que amas. Compártenos tu receta favorita y escribe junto a ella el relato de por qué es tan especial para ti. Al final premiaremos las mejores con una hermosa vajilla (con valor de más de 10 mil pesos), para que puedas perpetuar los recuerdos y vivencias. No sólo eso: serás parte de nuestro recetario del año y verás en video tu receta firmada con tu nombre.Para descubrir las bases de este concurso, checa esta nota o este video y si te quedan dudas, escríbenos por favor a chefkiwilimon@gmail.com. Anímate a compartir lo que más te gusta. Estoy segura de que la Receta del Año de Kiwilmón la tienes tú. Sube tu receta y su historia especial con el hashtag #Larecetadelaño desde tu cuenta en Kiwilimón y si aún no tienes, regístrate aquí.
Los tiempos difíciles siempre sacan lo mejor de nosotros y a pesar de que este año la industria gastronómica, como muchas otras, se ha visto afectada porque hemos tenido que guardarnos en casa lo más que podemos, muchas iniciativas están creando formas seguras e increíbles de reactivarla y apoyarla.Así, para cerrar el año de manera deliciosa, no te pierdas estos 3 festivales de comida y cerveza, con los cuales podrás descubrir nuevos sabores, restaurantes y lugares favoritos de manera segura, pero sobre todo, apoyar a las personas que se dedican a esta sabrosa industria.Festival A qué me sabes #CDMX 2020Del lunes 23 al domingo 29 de noviembre 2020 podrás disfrutar de experiencias y eventos exclusivos para probar la cocina y barra de estupendos restaurantes, cafés y bares a través de menús especialmente creados por las grandes figuras de la gastronomía mexicana.En total, 50 restaurantes como Azul Histórico, Azul Condesa, Sesame o Alba Cocina, en diferentes colonias de la Ciudad de México ofrecerán menús de tres tiempos, con el que cada restaurante o bar dará a descubrir un pedacito de su cocina a un precio atractivo, pero justo para los establecimientos.Consulta la página oficial del Festival A qué me sabes #CDMX para conocer su programación y todos los bares y restaurantes participantes.Coca-Cola Metate 2020Los amantes de los tacos no se quedarán sin la secuela del festival que combina sus favoritos: música y los mejores tacos de la ciudad. Coca-Cola Metate 2020 se adapta a la nueva normalidad por completo con un formato tipo “autocinema”, en el que podrás hacer el recorrido taquero desde la comodidad y seguridad del auto, para después disfrutar de los invitados musicales en el Palacio de los Deportes.Este año los barrios incluyen oferta Norteña, Costeña, Al pastor y Tiangüis, con más de 20 de las taquerías favoritas del país, junto a un cartel único de artistas, entretenimiento familiar y formato drive-thru donde los participantes conducirán por diferentes originales y divertidos escenarios. Debido a su éxito y a que para mantener la sana distancia hay un número limitado de autos por recorrido, Coca-Cola Metate 2020 se extendió un día y podrás acudir a este festival el 3, 4, 5 y 6 de diciembre, con 5 integrantes por coche. Puedes comprar los boletos en Ticketmaster desde 400 pesos.CDMX Ciudad Cervecera 2021Entre los eventos de reactivación que más expectativas han generado para los apasionados de la cerveza está la primera edición de CDMX Ciudad Cervecera. Del 12 al 21 de febrero de 2021, cervecerías de la ciudad, hoteles, restaurantes, boutiques especializadas, biergardens, pubs y tasting rooms reunirán el talento y producto de 40 cervecerías independientes de toda la ciudad de México. “Serán 10 días en los que el orgullo de lo hecho con lúpulo y malta, y el entusiasmo de miles de emprendedores, animarán la capital del país con multiexperiencias en recintos y espacios que son parte de nuestra identidad”, afirmó el comité organizador, integrado por cervecerías independientes y especialistas en comunicación.CDMX Ciudad Cervecera 2021 ofrecerá activaciones y experiencias tipo pop up que contribuirán a reactivar económicamente a la ciudad. Estos micro eventos operarán respetando las máximas medidas sanitarias y de sana distancia que exige la nueva normalidad. En la agenda están contemplados tours por cervecerías, take overs, catas guiadas presenciales y virtuales, clases magistrales, maridajes, activaciones, corredores, conciertos y actividades en hoteles. Consulta todos los detalles aquí o síguelos en Instagram y Facebook.Ya sea que extrañes los conciertos e ir por taquitos, las cervezas con amigos o simplemente la experiencia de ir a comer a un restaurante, estos tres festivales son la forma segura de volver a vivir estas experiencias, mientras contribuyes a reanimar una industria muy importante para el país.
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