Aprende a Hacer Jabón con Aceite de Cocina
Tips de Cocina

Aprende a Hacer Jabón con Aceite de Cocina

Por Kiwilimón - Julio 2012
Este consejo además de ser muy práctico, también nos ayuda a conservar el medio ambiente pues el aceite de cocina (aceite de oliva, girasol, etc.) es perjudicial y con este tipo de ideas podemos darle un uso más ecológico. Lo que requerimos para la preparación del jabón es:
  • - Aceite vegetal (aceite de oliva, por ejemplo)
  • - Sosa cáustica (debemos tener cuidado con la sosa caustica, pues es corrosiva y no debe entrar en contacto con la piel)
  • - Guantes para proteger las manos
  • - Gafas protectoras
  • - Agua caliente
  • - Un recipiente de acero inoxidable
  • - Un palo de madera o de plástico (que utilizaremos para remover la mezcla)
  • -Un termómetro de presición (es importante que a la hora de mezclar el aceite con la mezcla de agua y sosa caústica estén a la misma temperatura)
  • - Molde
NOTA: Las proporciones de la mezcla que nos servirán para la elaboración del jabón son: 3 litros de aceite, 3 litros de agua y medio kilo de sosa cáustica.   Precauciones de seguridad Debes de tomar en cuenta el cuidado cuando se utiliza sosa caústica ya que es altamente corrosiva y puede desprender gases tóxicos por lo que te recomendamos: - Proteger tu ropa con un delantal. -Usar una mascarilla para evitar inahalar gases tóxicos. -Usar gafas para proteger tus ojos de salpicaduras. - Utilizar guantes para evitar el contacto de la sosa con la piel (puede causar quemaduras). -Si se utiliza una batidora mantenerla sumergida. - Las cacerolas o recipiente donde se prepare el jabón deben de ser de acero inoxidable (nunca de aluminio, hierro u otro material).   Preparación Primero se debe de diluir la sosa cáustica en el agua, es muy importante que sea en este orden de lo contrario la reacción química que produce puede provocar importantes quemaduras en la piel. Agrégala lentamente y con mucho cuidado.   Esta reacción provocará que la mezcla se caliente y llegue hasta 80°C, espera a que se enfríe.   Lo que debemos hacer es verter el aceite en el recipiente y posteriormente la mezcla de sosa cáustica. Las mezclas deben de estar aproximadamente a la misma temperatura (que no haya más de 5 grados de diferencia). Puedes calentar el aceite hasta que llegue a 40°C que es la temperatura ideal.   Removemos la mezcla con el palo, siempre en el mismo sentido a una velocidad moderada, hasta que la mezcla se haga más espesa y la traspasamos al molde.   Dejamos enfriar y listo. Nuestro jabón está listo para usarse.  
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¿Quieres pulirte en tus dotes mezcales?, aquí te cuento cómo arrancar el aprendizaje de cata con este ícono nacional.Dicen los maestros mezcaleros que el mezcal te trata como tú lo tratas, así que la sugerencia es seguir la sabia y tradicional frase: bébelo a besos.Y esta idea no sólo suena bonita, sino que contiene un mensaje profundo relacionado con el tiempo que la bebida lleva en nuestra historia, más de 500 años, y por lo que se tarda en crecer un agave, de 8 a 20 años, para después pasar por su corte, cocimiento, fermentación y destilación. Así que la idea es muy clara, hay que dejar que la llamada planta de las mil maravillas, de la que existen más de 40 variedades para hacer destilados, se exprese.Volviendo al tema de cómo acercarte victoriosamente a este destilado por primera vez, le pregunté a Guillermo Escárcega, creador de la marca Aguas Mansas, un mezcal surgido en Santiago Matatlán, Oaxaca, de la familia Sernas, y estos fueron los consejos que compartió:El mejor comienzo es poner atención a la procedencia del producto, es decir, saber de dónde viene, quién y cómo lo producen. En el caso de la Denominación de Origen Mezcal son nueve estados los que tienen su aval: Oaxaca, Guerrero, Michoacán, San Luis Potosí, Zacatecas, Guanajuato, Durango, Tamaulipas y Puebla.La graduación alcohólica debe ser de 45 grados, y no hay que tenerle miedo, porque esta característica facilitará que reconozcas más los aromas y sabores de la planta. Si bajas de esa graduación estarías probando una bebida diluida (en agua).Explora las variedades con las que se puede hacer mezcal, recuerda que cada Estado tiene sus plantas endémicas o regionales, por ejemplo, la variedad Salmiana es de San Luis Potosí, Guanajuato y Zacatecas; la variedad Cupreata se reproducen estupendamente en Guerrero y Michoacán. Hablando de Oaxaca, es el Estado que tiene más biodiversidad para hacer mezcales, con opciones que van del Cuishe, el Arroqueño, al Tobalá; además del más común y que se da en el país, el Espadín.Para probarlo busca un recipiente de boca ancha, puede ser una jícara o el vasito veladora, y sirve de una onza a una onza y media. Aprovecha el boom que hay de mezcaleros hechos con cerámica gracias grandiosos artesanos que los están fabricando por todo el país.Ahora vamos a la acción, si de verdad quieres conocer todo lo que ofrece en aromas y sabor un mezcal, vete por los blancos, así conocerás qué le aportó la tierra, si es más floras, herbal, mineral, terroso. Como lees, el mezcal es todo esto y más.Antes de pasar al nivel en boca, haz un ejercicio de preparación: moja tu dedo índice con un poco de mezcal y espárcelo en el dorso de tu otra mano, sacude esa mano e inmediatamente huele donde colocaste el mezcal, lo que debe pasar es que explote el aroma a agave cocido primordialmente, sino es así y encuentras olores a llanta o plástico quemado o muy ahumado algo no anda muy bien con la calidad de tu mezcal, pues tiene un defecto que sucedió en algún momento del proceso de elaboración. Este ejercicio ayuda a que tu sistema sensorial se prepare para ese primer sorbo con el que deberás enjugarte la boca y pasar lentamente el líquido. Seguro dominará un poco el alcohol, pero al segundo sorbo comenzarás a encontrar las referencias olfativas que un mezcal por su origen y variedad te puede dar.Finalmente es indispensable que por cada bebida alcohólica que ingieras te hidrates (tomes agua), esto hará la diferencia, y si puedes no mezcles con otros alcoholes o azúcares para que tu cuerpo no te lo recuerde al día siguiente.El tema de la naranja con sal de gusano lo dejamos a tu decisión, no es una práctica muy común en las zonas mezcaleras. Aún así, lo realmente importante es saber que el mezcal es perfecto como aperitivo, digestivo y para maridar muchos platos. Aquí van dos ejemplos: el Espadín con pescados, mariscos y conchas, y el Tobalá no lo dudes en servir cuando cocines moles, cochinita o carnes muy especiadas.Recuerda que el mezcal es un producto cultural, arraigado a las entrañas de la historia de México que, como su crecimiento y proceso, pide a gritos que lo bebas a besos.Investigación: Wendy Pérez, periodista gastronómica. Fotos: Rober Antillón, fotógrafo gastronómico.Locación de fotos: Salón Candela.  
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