Aprovechando el frasco vacío de mostaza
Tips de Cocina

Aprovechando el frasco vacío de mostaza

Por Kiwilimón - September 2011
Este consejo te será de gran utilidad para tus ensaldas, por ejemplo. No tires el bote vacío de mostaza. En vez de tratar de sacar hasta el último resto, una sugerencia podría ser añadir aceite, vinagre y especias. Agita el frasco y tendrás una vinagreta para la ensalada.

Datos interesantes

Indicaciones y usos medicinales de la Mostaza: - Componentes Activos: ácido déico, linoléico, erúrico, sinigrósidos. - Propiedades: Acción altamente rubefaciente y revulsiva. Casi no se usa en la actualidad, se utilizaba para: bronquitis, oleuresía, reuma, artritis.

Recetas de cocina recomendadas con mostaza:

Trucha Empanizada con Mostazas y Hierbas Tartaletas de Aceituna con Tomate Salmon con Mostaza y Alcaparras Vinagreta de Miel y Mostaza
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Beber vino es delicioso, pero por una extraña razón, muchas veces el vino sigue siendo una bebida poco familiar para nosotros: ¿qué uva, de qué país, de qué año? Por fortuna, el vino mexicano no sólo se ha ido abriendo paso para ser más accesible y prestigioso, sino que además, se preocupa por ser inclusivo.En el marco de la Semana de la Inclusión de personas con discapacidad, celebrada del 1 al 8 de diciembre, el Consejo Mexicano Vitivinícola presenta etiquetas en braile para cada tipo de vino, para así volverse más inclusivos con los consumidores.Esta semana de la inclusión de personas con discapacidad es una iniciativa en conjunto con esta empresa de etiquetas, el consejo, Libre Acceso AC e intérpretes de lengua de señas mexicana, que buscan hacer conciencia sobre la inclusión de minorías, tanto en la industria vitivinícola, como en otros sectores y no sólo para su consumo, sino que también en el área laboral.Las etiquetas se incluyen en las botellas de diversos socios y se elaboran con la colaboración de MCC Labels. Su finalidad es “que las personas con discapacidad visual puedan sumarse a la cultura vitivinícola en México, por lo que esta alianza con el CMV nos permitirá llevar este mensaje a todas las personas que disfrutan y aman el vino mexicano”, de acuerdo con Juan Moreno, director comercial de MCC Labels.Además de las etiquetas, en la semana de la inclusión habrán diversas actividades en bodegas de vino mexicanas, como Tres Raíces, Freixenet, Monte Xanic y Las Nubes. También se realizarán transmisiones en vivo con diversas asociaciones civiles y una cata maridaje, en la cual las personas que la adquieran podrán disfrutar de un menú único a 4 tiempos y maridaje con dos vinos especiales para 2 personas.Esta cena tiene un costo de 2840 pesos y puedes reservar al correo jimena.cuevas@uvayvino.org.mx.
Tres rincones mexicanos con el encanto democrático de comer algo único, rico y a buen precio. Estas son las paradas obligadas para cualquier viajero que disfrute la comida urbana. Tortas del Wash Mobile, TijuanaTijuana es la tierra de los tacos de asada. Desde la Avenida Revolución hasta la carretera que va a Rosarito, encontrarás grandes taquerías. Sin embargo, lo que es taco también puede ser torta y el gran hallazgo de esta combinación ganadora lo tiene Juan Manuel Hernández, quien en 1964 instaló su taquería en el autolavado más concurrido de Tijuana. Un día preparó su porción de asada en una telera con mayonesa, jitomate, cebolla y aguacate, y al probarla descubrió que ese sería el giro de su negocio. Las míticas tortas Wash Mobile siguen en manos de sus hijos, quienes han expandido el negocio con nuevas sucursales, conservando el mismo sabor delicioso de la receta de su padre. Es un reto abordar la emblemática torta de Tijuana tanto por su tamaño como por el jugo que desborda.Dirección: Av. Jalisco 2424, Centro, 22040 Tijuana, B.CMariscos El Güero, Ensenada Sobre el Boulevard Costero de Ensenada encontrarás El Güero, una carreta de mariscos con un producto que desborda frescura. Tienen ceviches, cocteles, aguachiles, tostadas y conchas. Las tostadas son mis favoritas, hay de aguachile, camarón, ceviche de calamar e incluso unas especiales en las que la combinación de mariscos es a tu gusto. Su salsa de la casa le dará un toque picosito perfecto a tus mariscos. Encuéntralo en Mariscos El Guero Ensenada Dirección: Alvarado y Lázaro Cárdenas, Ensenada, Baja California 22870 Los burritos de Villa Ahumada, Chihuahua Los mejores burritos montados con queso asadero y guisado son los de Villa Ahumada. Se encuentran sobre la carretera Panamericana, muy cerca de Ciudad Juárez y a una hora y media de Chihuahua, con un servicio de 24 horas. Entre los guisados que puedes elegir para tus burritos están su res con papas y chile rojo o la versión en verde, de frijol, chicharrón de pella con chile verde, de chile chilaca relleno o de chile pasado. Si te gustan los burritos no probarás otros iguales a estos. Dirección: Carretera Panamericana (federal 45). Villa Ahumada, Chihuahua.
Esta temporada está cayendo como cubetada de agua fría, sobre todo con el retorno al semáforo rojo. Las interrogantes son demasiadas: ¿Tendremos Navidad? ¿Cuántos seremos? ¿Cocinamos o pedimos? ¿Cuánto gastaremos? Y mientras dudamos de todo y de todos, hay algo que no podemos perder. Puede que seamos dos en la mesa, pero ¿por qué privarnos también de nuestro pavo con gravy, de nuestros tamales, de aquello que ansiamos probar? Aun con todo, es Navidad. La celebración es la fecha misma como también la comida que se sirve a la mesa y el amor que nos damos. Habremos de convivir con el núcleo más cercano por las próximas semanas sin siquiera sacar la mano por la ventana. La celebración –ésta y la de vivir– no tiene que ver con lo que pasa afuera como con el acto de agradecer y bendecir. Las Navidades son extrañas, no lo niego. Casi siempre tienen algo agridulce –excepto cuando eres niño y todo es jugar con los primos y descubrir qué regalo se esconde bajo la envoltura–. Por ellos, por nosotros: merecemos una Navidad como ninguna otra. Esta vez seremos los elementales y bastará.La comida nos salvará más que nunca. Para ello habremos de cocinar con alegría y ponerle intención a la comida; llenarla de eso que nos deseamos a nosotros y a la familia. Nos reuniremos alrededor de un pavo horneado con amor, de esa pasta por la que esperamos un año entero y que nos sabe a paz. Nos tomaremos un momento para agradecer lo que sí tenemos: la abuelita que aún sonríe en un extremo de la mesa, la ensalada de manzana que este año quedó más rica, la hermosa llegada de Ana a la familia, el olor a pay de manzana que llena la casa.Dicen que la comida no hace milagros –o sí, aunque nadie lo ha documentado– pero es el vínculo más inmediato con la vida. Cenar rico puede hacernos olvidar el miedo. Además, como en las películas, puede ser el inicio de nuestro propio cuento navideño al que probablemente le falten los villancicos, la nieve o la gente, pero le sobre emoción.Y si todavía no están convencidos de que la comida salva les quiero compartir mi propia historia de Navidad, una en la que un plato de bacalao me devolvió la esperanza. Y sí, ya les conté el final.**************El aroma del bacalao siempre me lleva a ese veintidós de diciembre en el que mi mamá y mi tía cocinaban varios platillos a la vez. Mi abuelita llevaba dos semanas grave. Ellas, tan expertas en la cocina, flaqueaban casi imperceptiblemente: a veces se les caían cosas al piso, se les olvidaba poner ingredientes, los intercambiaban. La tristeza no le impediría a la familia Molina celebrar la Noche Vieja.En esa cocina las ollas sobre el fuego eran la única señal de vida. La de barro llevaba horas borboteando. Como cada año, era tan grande que le cabía bacalao para alimentar a más de quince durante la cena y el recalentado y rellenar un bote de yogurt para que cada familia se llevara. De la cazuela emanaba el olor a los ajos fritos en el aceite, el sofrito de jitomate con las cebollas y las aceitunas, al pescado previamente desalado. En otras palabras, olía a Navidad. Mi abuelita mientras tanto estaba en su cuarto. No lo sabíamos, pero le restaban unas pocas horas de vida. Recuerdo que entre la pelada de papas y manzanas me escabullí de mis labores de cortadora oficial para ir a verla. Apenas entré, la vi enderezada. Algo la tenía en alerta y mi corazón lo sintió. Mi abuelita inspiró profundamente y con voz grave desde su cama me dijo: –“Dile a tu mamá que a ese bacalao le hace falta sal”. Confieso que me quise reír. Nunca vi venir esa afirmación y menos en el contexto. Para mí, no hay un momento de más lucidez.Corrí hasta la cocina, llegué al bacalao. Tomé una cucharada y ¡rayos!, efectivamente le hacía falta sabor. Tomé un par de puñitos de sal y los fui integrando hasta sentir que estaba en su punto. Noté que el olor cambió. Ella lo sabía: conocía a la perfección a qué debe oler un bacalao hecho para sacar suspiros.Esa tarde mi abuela se devoró una torta de bacalao. Fue lo último que pidió. El veinticuatro pasamos la Navidad como pudimos, ya sin ella. A penas en el recalentado me entraron ganas de volver a probar el guiso. A la primera mordida conecté con la esperanza, con el legado de mi abuelita, con eso que resultó ser mi última experiencia con ella. En ese momento tuve una revelación: quería que la cocina y la comida se convirtieran en mi vínculo con la vida y con mis ancestras. A los pocos meses dejé mi trabajo y diez años después, me dedico plenamente a la comida. La comida del corazón salva, cura, da esperanza. Y eso es justo lo que deseo para ustedes: que haga su magia en sus mesas, en su noche, en sus días. ¡Feliz Navidad!
Pensar en comer más vegetales es en realidad una tarea titánica, pues la variedad es tan amplia, que se expande hasta el jardín submarino. Sí, existen algas comestibles ricas en vitamina A, C y del grupo B, además de que algunas incluso aportan proteína y grandes dosis de minerales.Si comer algas marinas te parece lo más extraño, lo más probable es que ya las hayas probado al menos en el sushi o en una sopa miso, por ejemplo, pues sin duda son los japoneses quienes han sacado provecho a los vegetales acuáticos, pero estas algas están por todos lados, desde Asia, pasando por Europa, hasta Sudamérica.En Perú, el yuyo suele comerse fresco y acompañar al ceviche y al chilcano. De hecho, han sido consumidas desde la época prehispánica, pues hay registros del consumo de esta alga en regiones de Caral y el valle de Moche.Se trata de un alga roja que habita las costas frías de este país. Esta alga tiene un alto valor nutricional, además de que es económica y pueden ser comidas hervidas, deshidratadas o frescas, como ya mencionamos.Gracias a sus propiedades, el yuyo es en especial bueno para los niños y las mujeres embarazadas, pues su contenido de ácidos grasos esenciales, es decir, omega-3 y omega-6, es mayor que el de las plantas terrestres.También posee un alto contenido de fibra y es fuente de vitaminas A, C, D, E y algunas del grupo B, así como minerales, entre los cuales podemos mencionar sodio, calcio, potasio, cloro, fósforo, yodo, hierro, zinc, y son fuente principal de yodo.En Perú se consiguen sin problemas en el mercado, pero en otros países también existen, como cochayuyo en Chile. ¿Conocías estas algas? ¿Qué otras algas se comen en tu país?Con información de Voz Populi y Andina
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