¿Cómo calcular las porciones para hacer el súper?
Tips de Cocina

¿Cómo calcular las porciones para hacer el súper?

Por Kiwilimón - Agosto 2018
  Una parte esencial para que las compras del súper rindan más es saber calcular las porciones. De nada te sirve planear el menú semanal si al final la comida no es suficiente o siempre te termina sobrando. Evita gastos innecesarios siguiendo esta sencilla guía para calcular las porciones de comida.

Frutas y verduras

  • Entre 5 y 6 porciones al día por persona.
  • Lechuga para ensalada: 50 g
  • Algunas personas sugieren el método de las manos para calcular las raciones: la cantidad de vegetales que debes comer diariamente es la que cabe en tus dos manos abiertas.

Carnes

  • Sin hueso: 150-200 g
  • Con hueso: 250-350 g
  • Pescado sin espinas: 200-250 g
  • Pescado con espinas: 250-300 g
  • Un pollo de 2 kilos rinde aproximadamente para 4-6 personas
  • Costillas de cerdo: 2 por persona

Sopas y pastas

  • Arroz: 50 g
  • Pastas: 60-75 g
  • Tallarines: 160-200 g
  • Otra manera de calcular las porciones de las guarniciones es considerar una taza y media de acompañamientos para cada persona.

Otros

  • Pan de caja: 1 pieza al día
  • Cereales con leche: 30 g
  • Leche: una taza
  • Tortillas: 3-4 al día
  • Frutos secos: 40 g
Guarda esta lista en tu celular y consúltala la próxima vez que vayas al súper. Te aseguramos que siguiéndola comprarás únicamente lo que necesitas y nunca volverás a desperdiciar comida. ¿Ya se te acabaron las ideas para cocinar?

Atrévete a probar nuevas recetas:

Caldo tlalpeño

Enchiladas suizas picositas

Niño envuelto

Chilaquiles en salsa verde

Pollo con salsa de champiñones y tocino

   
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Los niños no desarrollan por arte de magia el gusto por todo tipo de alimentos, así como tampoco empiezan a adoptar costumbres saludables por sí mismos. Si quieres que tus hijos adquieran buenos hábitos alimenticios, tienes que guiarlo y acompañarlo. Sigue estos tips para que esta tarea sea más sencilla. Crea un ambiente agradable.Algo importante que debes tener en cuenta es que los niños relacionan todo. No puedes esperar que ellos vean la ingesta de alimentos como algo bueno si siempre les gritas o regañas a la hora de la comida. Trata de establecer un ambiente tranquilo para que tus hijos poco a poco relacionen su alimentación con un momento agradable.Pon el ejemplo.Como todo en la vida, una acción vale más que mil palabras. Enseña a tus hijos buenos hábitos alimenticios asumiéndolos tú también. Procura comer alimentos variados, sigue una rutina saludable y disfruta de todo lo que comes, de esta manera tus pequeños también querrán seguir tus pasos.Involucra a tus pequeños en la cocina.Conforme los niños van creciendo pueden ir asumiendo mayores responsabilidades en el hogar. Puedes aprovechar esto para pedirles que te ayuden en las labores de la cocina. Cuando permites que tu hijo elija sus alimentos o los prepare él mismo, estás desarrollando en él un mayor sentido de compromiso y responsabilidad hacia sus alimentos, sin necesidad de obligarlo o regañarlo.Toma en cuenta sus necesidades.Los niños son niños. Punto. No puedes pretender que tu pequeño coma las mismas cantidades ni los mismos alimentos que un adulto. Si bien es importante que lo ayudes a descubrir nuevos sabores, tampoco lo obligues a probar alimentos demasiado fuertes o muy condimentados. Recuerda que el paladar de tu pequeño es muy diferente al tuyo.Mantén una relación saludable con los alimentos. Esto incluye tanto tu alimentación como la de ellos. Si te la pasas quejándote de las calorías y siempre estás hablando de dietas, es muy probable que tus hijos crezcan creyendo que la comida es algo malo. Asimismo, el usar ciertos alimentos como castigo también hace que los niños desarrollen aversión hacia estos.¿Tienes algún otro tip para enseñar a los niños buenos hábitos alimenticios? Comparte tus ideas en los comentarios. Recetas ideales para niños:Gelatina de Yoghurt con FresaRollitos de crepas confetiMacarrones con carnePan francés fácil 
Una de las principales preocupaciones de una mujer embarazada es, sin duda, el bienestar de su pequeño. En los nueve meses de gestación la futura madre está constantemente preguntándose si lo que come, bebe o hace puede afectar de alguna manera la salud del bebé.Si bien es cierto que la mujer debe vigilar lo que come para evitar futuros problemas de salud, como diabetes gestacional o preclamsia, hay ciertas recomendaciones que son simplemente erróneas. Descubre los mitos y verdades más comunes en torno a la alimentación en el embarazo.No puedes comer pescado.Mucho se ha hablado sobre la presencia de mercurio en el pescado y sus efectos negativos durante el embarazo y la lactancia. Precisamente este prejuicio ha llevado a que muchas embarazadas eviten del todo cualquier tipo de platillo que incluya pescado, sin embargo, hay que recordar que no todas las variedades de pescado tienen los mismos niveles de mercurio.  Incluir pescado en tu dieta ayuda a aumentar los niveles de omega 3 y vitamina D en tu organismo. El consumo de alcohol está prohibido.Algunos estudios han demostrado que el consumo moderado de alcohol no es dañino para el bebé. Incluso puede llegar a ser benéfico. Beber un vasito de vino a la semana puede mejorar la circulación sanguínea, tanto de la mamá como del bebé. Sin embargo, es muy importante recalcar que no es una obligación beber alcohol y, que, si decides hacerlo, debes limitarte a unos cuantos mililitros a la semana. De lo contrario, puedes poner en riesgo la salud del bebé.Debes dejar de beber té y café.La cafeína es un estimulante y un diurético. Por un lado, su consumo hace que presión sanguínea y el ritmo cardiaco aumenten, lo cual no es muy recomendable durante el embarazo. Por otro lado, el efecto diurético puede empeorar las ganas de orinar que ya de por sí son bastantes. En cuanto a los tés debes fijarte muy bien qué contienen antes de beberlos. Aunque sean bebidas de origen natural y parezcan inofensivas, existen algunos tés que tienen efectos abortivos. Consulta con tu médico antes de incluir tés en tu dieta.Los quesos pueden hacerle daño al bebé.Aunque los lácteos elaborados con leche pasteurizada con considerados seguros, hay que tener mucho cuidado con aquellos productos que están hechos a base de leche fresca. Ciertos quesos, como el de cabra, generalmente no son sometidos a procesos de pasteurización, por lo que pueden contener bacterias que son muy peligrosas para el feto. No te arriesgues y mejor limítate a consumir solo lácteos pasteurizados.No debes comer huevo durante el embarazo.Ciertos alimentos incluyen huevo crudo en su preparación. La mayonesa, ciertas salsas, algunos postres y helados suelen estar hechos a base de claras y yemas crudas. Para evitar el desarrollo de algún tipo de infección que pueda afectar a tu bebé lo mejor es evitar estos alimentos y consumir únicamente huevo bien cocido. Así reducirás el riesgo de contraer salmonela. Las fresas son peligrosas en el periodo de gestación.  En realidad, las fresas por sí mismas no son peligrosas, el problema surge cuando no se lavan y desinfectan bien. A reserva de lo que te indique tu médico, puedes comer cualquier fruta durante el embarazo siempre y cuando la hayas lavado y desinfectado bien.Recuerda que antes de que hagas algún cambio en tu alimentación es muy importante que lo consultes con tu médico. Existen afecciones muy específicas y cada caso es diferente, por lo que es necesario que cuentes con la supervisión y aprobación de tu médico cuando decidas incluir algún tipo de alimento durante el embarazo.
Una buena alimentación es importante no solo por su impacto en la salud física, sino también por su resultado en las emociones. Efectivamente, nuestros hábitos alimenticios (la manera en que comemos y el tipo de alimentos que solemos consumir) influyen en nuestro estado de ánimo. Aunque el efecto de la comida en la manera en que nos sentimos es bastante complejo, esta es a grandes rasgos la relación entre la comida y tus emociones:El organismo requiere “combustible” para funcionar adecuadamente. Esta energía se obtiene a partir del consumo periódico de alimentos. Cuando dejamos que pase demasiado tiempo entre una comida y otra (por ejemplo, al brincarse el desayuno) estamos obligando al cuerpo a que funcione con poco combustible. Esto puede hacernos sentir débiles, cansados y bajos de ánimo. En los últimos años han surgido una gran cantidad de dietas que prometen grandes beneficios para la salud. El problema es que el adoptar un régimen muy estricto sin consultar previamente a un médico puede llevar a una descompensación. Un caso muy común es el de los veganos. Al dejar de consumir los nutrientes presentes en los alimentos de origen natural, el cuerpo puede experimentar la falta de ciertos nutrientes, lo que se refleja en estados de ánimo volátiles y menos energía. Si decides hacer un cambio radical a tu alimentación, consulta a un especialista para asegurarte de que seguirás consumiendo los nutrientes que tu cuerpo necesita mediante sustitutos. Nuestro cuerpo requiere de energía para funcionar correctamente, pero no cualquier tipo de energía. Mientras que los alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, como los vegetales, cereales y legumbres, ayudan a mantener los niveles de energía estables, los alimentos altos en carbohidratos procesados producen picos de energía. El consumo frecuente de comida rápida, panes o dulces no solo se relaciona con problemas de sobrepeso, también produce subidas y bajadas en los niveles de energía, lo cual se relaciona con irritabilidad y cansancio.En muchas ocasiones nuestros estados de ánimo tienen que ver menos con nuestro entorno y más con cuestiones internas. La falta de ciertos nutrientes puede afectar la manera en que nos sentimos. Existen alimentos que pueden aumentar los niveles de serotonina, la hormona de la felicidad, ayudando mejorar el estado de ánimo. El chocolate, los frutos secos y los pescados azules aportan serotonina cuando los consumimos, por lo cual nos brindan una sensación de bienestar y felicidad. No solo la comida influye en nuestras emociones. La manera en que nos sentimos también puede afectar nuestra manera de alimentarnos. Cuando estamos cansados o no hemos dormido lo suficiente, es más probable que sintamos antojos por alimentos no saludables, como donas o refrescos. De igual manera, cuando experimentamos estrés o ansiedad es muy común que tendamos a comer compulsivamente. No desestimes la importancia de la alimentación en tu salud emocional. Consume platillos saludables todos los días para que te sientas bien, por dentro y por fuera.
¿Te ha pasado que pruebas una receta súper común y te sabe a gloria? El secreto detrás de estos fabulosos platillos está en la mezcla ideal de especias. Porque, aunque no lo creas, hay vida más allá de la sal y la pimienta. Descubre el maravilloso mundo de aromas y sabores con estas 10 especias.Nuez moscada: sí, la nuez moscada sabe genial en el vino caliente o en el pastel de zanahoria, pero también hace maravillas en los platillos salados que llevan carne de res, papas o coliflor.Chile quebrado: aunque su uso es muy común, sobre todo en la cocina mexicana, el chile quebrado puede hacer algo más que enchilarte. Unas cuantas hojuelas pueden darle nueva vida a una aburrida salsa de tomate o intensificar el sabor de una pasta sencilla.Canela: es casi imposible pensar en hornear un pastel sin agregar una pizca de canela o tomar un rico café de olla sin esta aromática especia, pero ¿qué crees? La canela es un ingrediente ideal para las recetas saladas que llevan pollo, res o cerdo. Romero: el olor inconfundible de esta hierba acompaña muy bien los platillos hechos con carne, aceite de oliva y ajo. Pero no solo eso. El romero también puede servir para preparar panes (dulces y salados), así como salsas y marinados. Jengibre: el sabor de esta famosa raíz es muy conocido entre la gastronomía oriental, sin embargo, su uso no se limita a estas recetas. El jengibre está presente en preparaciones dulces tan conocidas como las galletas de jengibre y el vino caliente. Clavo: si hablamos de especias imprescindibles por supuesto que no podemos dejar de mencionar el clavo. El sabor del clavo es tan versátil que puedes usarlo tanto para hornear como para recetas con cerdo o res. Cúrcuma: esta especia se ha puesto de moda últimamente gracias a sus múltiples propiedades para la salud, pero en realidad su uso va más allá de sus beneficios. Además de dar un hermoso color amarillo a los platillos, la cúrcuma les da un toque especial. Comino: a diferencia de lo que muchas personas creen, la cocina mexicana no incluye comino en todas sus recetas. No obstante, su uso puede transformar por completo el sabor de un platillo muy sencillo. Albahaca: aunque no es propiamente una especia, la albahaca es un ingrediente esencial en la cocina. Con solo agregar una pizca las salsas de tomate y los platillos con pollo adquieren un aroma increíble y un sabor espectacular.Orégano: a diferencia de otras hierbas, el orégano tiene un sabor más intenso cuando está seco, así que siempre ten a la mano un bote de orégano en tu alacena. Úsalo en recetas italianas, mediterráneas o con ensaladas, carne y pescados. ¿Qué especia nos falta mencionar? Cuéntanos cuáles son las especias que no pueden faltar en tu cocina. Si te gusta usar especias, estas recetas te encantarán:Albondiguitas de pollo rellenas de jamón y quesoCerdo en pipián verdeEncacahuatado de costillas de cerdoChiles güeros rellenos de camarón en salsa de frijol
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