Cómo hacer mayonesa

Por Kiwilimón - Agosto 2011
  Para hacer mayonesa sin huevo, deberás tener:
  • - 2 medidas de aceite de oliva 0.4º
  • - 1 medida de leche (las medidas iguales)
  • - Una pizca de sal
  • - 1 diente de ajo
Todo lo debes colocar en la batidora hasta que espese. Se puede mantener bastante tiempo en la nevera. Si la haces con huevo, usa siempre utensilios bien limpios, los huevos frescos y que esten exteriormente muy limpios ya que la cáscara es un elemento portador de gérmenes. Recetas de cocina recomendadas:Mayonesa al CilantroMayonesa de ChipotleSalmon con Mayonesa de Mostaza y MielMayonesa tradicional

 

 

 
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Una buena dieta y las elecciones que haces en tu estilo de vida tienen efectos duraderos en la salud general y se pueden ver reflejados en una piel radiante, un control del peso e incluso en nuestra longevidad, pues estas acciones tienen que ver con la prevención de enfermedades peligrosas y una sensación general de bienestar a medida que envejecemos. Si buscas opciones de alimentos que promuevan estos beneficios, aquellos conocidos como alcalinos pueden ayudarte a lucir una piel más joven.Para saber qué son los alimentos alcalinos, primero hay que considerar unas cuantas nociones de química: un nivel de pH mide qué tan ácido o alcalino es algo. Un pH de 0 es totalmente ácido, mientras que un pH de 14 es completamente alcalino y un pH de 7 es neutro. En el cuerpo, esos niveles varían siempre, por ejemplo, la sangre es ligeramente alcalina, con un pH entre 7.35 y 7.45, pero el estómago es muy ácido, con un pH de 3.5 o menos, para que pueda descomponer los alimentos. La orina, por su parte, cambia dependiendo de lo que comes; así es como su cuerpo mantiene estable el nivel en su sangre.La dieta alcalina pretende ayudar al cuerpo a mantener su nivel de pH en sangre, sin embargo, nada de lo que comas cambia sustancialmente el pH de la sangre, porque el cuerpo trabaja constantemente para mantener ese nivel.Dieta alcalina: ejemplo de alimentos para una piel más jovenLos alimentos propuestos con la dieta alcalina son buenos porque incluyen muchas frutas y verduras, además de mucha agua, lo cual te ayudará a perder peso de manera saludable y ya que se evitan el azúcar, el alcohol y los alimentos procesados, tu piel también se limpiará y lucirá radiante.En cuanto a otras afirmaciones de propiedades saludables con esta dieta, existe evidencia preliminar de que una dieta baja en alimentos productores de ácido como proteínas animales (carne y queso, por ejemplo) y pan, y alta en frutas y verduras podría ayudar a prevenir cálculos renales, mantener los huesos y músculos fuertes, mejorar la salud del corazón y la función cerebral, reducir el dolor lumbar y el riesgo de diabetes tipo 2, sin embargo, aún no hay pruebas científicas aseguradas.Superalimentos alcalinos. Una dieta a base de plantas es clave para tener la garantía de consumir alimentos alcalinos, así que a continuación te damos ejemplos de superalimentos alcalinos que puedes incluir en tu dieta.ChampiñonesCítricosDátilesPasasEspinacasToronjaTomatesAguacateRábano negroHierba de alfalfa, hierba de cebada, hierba de trigoPepinoCol rizada o kaleJícamaBrócoliOréganoAjoJengibreEjotesEndibiaColApioBetabelSandíaHigosPlátanos madurosUna forma fácil de incluirlos es hacer jugos con algunas de estas frutas y verduras (principalmente las verdes), pues así obtienes las propiedades alcalinas en el cuerpo rápidamente sin la necesidad de digerirlas, ya que tendrías que masticarlas muy bien para su absorción. También puedes cocinarlos ligeramente al vapor para una digestión más fácil y, en algunos casos, una liberación más fácil de su actividad antioxidante, tanto en frutas como en verduras. 
La tortilla es el pilar de la gastronomía mexicana, así como una pieza clave de nuestra identidad culinaria y de nuestra historia. Por si fuera poco, es un alimento versátil, nutritivo y económico, es por eso que es indispensable en todos los hogares mexicanos, ya que es una buena fuente de calcio.Si quieres conocer más sobre la historia de la tortilla, su origen y su evolución, en kiwilimón te decimos todo lo que tienes que saber sobre el alimento más mexicano de todos. Pues, aunque en México existen alrededor de 700 platillos que se pueden preparar con maíz, la tortilla es, y siempre será, la joya de la corona. ¿Qué es la tortilla? La tortilla de maíz es un pequeño disco hecho de maíz nixtamalizado o harina de maíz, el cual se puede preparar a mano o en máquinas industriales. Años más tarde surgieron las tortillas de harina, las cuales se preparan con harina de trigo y manteca o mantequilla, son más populares en el norte del país, mientras que las tortillas de maíz son imprescindibles en el centro y sur de México. El origen de la tortilla La tortilla, el pilar de la alimentación en nuestro país, es de origen prehispánico y se calcula que se creó alrededor del año 500 a.c., según el estudio titulado “Elaboración y consumo de tortillas como patrimonio cultural de San Pedro del Rosal, México”. Sin embargo, diferentes estudios han señalado que los antiguos habitantes de nuestro país habrían domesticado el maíz e inventado el proceso de nixtamalización entre el año 400 a. C. y el año 100 d. C. En la "Historia general de las cosas de Nueva España", escrito por Bernardino de Sahagún entre 1540 y 1585, el religioso español explica la gran variedad de tortillas que existían en el país: Las tortillas que cada día comían los señores se llamaban totonqui tlaxcalli tlacuelpacholli, que quiere decir “tortillas blancas y calientes dobladas” (...) comían también cada día tortillas que se llamaban ueitlaxcalli; quiere decir “tortillas grandes”, estas son muy blancas y muy delgadas y anchas, y muy blandas (.…) otras tortillas que se llaman cuahuhtlacualli; son muy blancas y grandes, y gruesas y ásperas. Otra manera de tortillas se llamaban tlaxcalpacholli; eran blancas, y algo pardillas, de muy buen comer. (…) unos panecillos, no redondos sino largos, que llaman tlaxcalmimilli; son rollizos y blancos, y del largor de un palmo. (…) Otra manera de tortillas llamaban tlacepoalli tlaxcalli, que eran ahojaldrados; Usaban también muchas maneras de tortillas para la gente común. Una manera de ellas se llaman tianquiztlacualli; quiere decir “tortilla o tamal que se vende en el tiánquez”. Otra que se llama íztac tlaxcalli ética tlaoyo, quiere decir “tortilla muy blanca que tiene dentro harina de frijoles no cocidos” (…) Comían unas ciertas tortillas hechas de las mazorcas frescas del maíz, que se llaman elotlaxcalli o xantlaxcalli; otra manera de tortillas hechas de mazorquillas nuevas de maíz, que se dice xilotlaxcalli.Cabe mencionar que el maíz, y las tortillas, eran tan importantes para los pueblos indígenas que Tlaxcala era conocido como “el lugar de tortillas o pan de maíz”. Según información publicada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, en Tenochtitlán existían varios mercados en los que se vendían tortillas solas o con chile carne, miel, huevo, mole y otros acompañamientos.También puedes leer: ¿Cómo hacer tortillas de colores? La evolución de la tortilla Además de ser la única cuchara comestible en el mundo, la tortilla se ha convertido a un elemento imprescindible en la gastronomía mexicana porque se utiliza para preparar todo tipo de platillos: enchiladas, tacos, chilaquiles, totopos, tostadas, quesadillas, flautas, entre muchos otros. Dependiendo del maíz que se utilice para su producción, podemos encontrar tortillas blancas, amarillas, azules y moradas. La revolución de la tortilla Durante la época antigua se utilizaba el metate para moler maíz nixtamalizado, para después formar las tortillas y cocerlas en comales. Sin embargo, todo cambio durante la colonización, pues llegó el molino y años después la máquina de tortillas, un instrumento que cambió la historia de la tortilla y de la producción de alimentos en nuestro país. En nuestro país, comenzaron a inventarse y patentarse máquinas para hacer tortillas desde mediados del siglo XIX, sin embargo, la máquina tortilladora que de verdad cambió la industria alimenticia no salió a la luz hasta 1963, cuando Fausto Celorio creó y patentó una máquina con un sistema de rodillos para troquelar y transportar la tortilla, además, esta funcionaba con gas y no petróleo. Según información publicada por el Archivo General de la Nación, antes de Fausto Celorio, Julián González, presentó una patente para pulverizar todo tipo de granos en 1859. Años más tarde, Genaro Vergara presentó una máquina más moderna para la producción de tortillas.También puedes leer: Maizajo, kiwifav de la semana
Tlaxcala se ubica en un lugar estratégico, justo al centro de la megalópolis mexicana. Su geolocalización, cercana a la capital y a otros estados, históricamente le ha valido bendiciones y una serie de vuelcos a su destino que se tradujeron en el enriquecimiento de la cultura y un sinfín de delicias culinarias que no pasan desapercibidas.El origen de la cocina tlaxcalteca data de más de setecientos años, con el asentamiento de los primeros grupos que conformaron esta gran civilización. “Al estar cerca del eje neo volcánico Tlaxcala recibe muchas aguas de los deshielos que luego se van al subsuelo y que hacen rica y bondadosa a la tierra”, comenta Irad Santacruz, catedrático de la cocina de su entidad por la Culinary Art School. De ahí que la gastronomía emerge entre insumos inmejorables donde la tortilla es reina. No por nada, Tlaxcala significa lugar de tortillas. Para Francisco Molina, uno de los cocineros más emblemáticos del estado y cuyo restaurante Evoka es una parada imperdible en la visita, los ingredientes primordiales de la región son el maíz y el maguey. Este último es el ingrediente que más orgullo le genera: “De él se ocupa todo. Trato de utilizar la filosofía del maguey en mi restaurante”. Del agave se extrae el agua miel y la miel de agave con sus sabores herbáceos; al fermentarlo se produce el pulque; sus pencas se utilizan para cocciones como la barbacoa; hasta con la plaga del maguey, que es el gusano, se elaboran platillos de buena complejidad. Las milpas crecen por las planicies y ofrecen un puñado de ingredientes que terminarán en una buena sopa. Adicionalmente existe el llamado metepantle, un concepto proveniente de la agricultura prehispánica en el que el ecosistema se crea en torno al maguey. “Cada árbol le otorga ciertas características y ciertos nutrientes al piso, dándole una especie de equilibrio a la tierra. Para mí este es básicamente el origen de la cocina tlaxcalteca”, comenta el chef Francisco. No es un secreto que antes de la llegada de los españoles los tlaxcaltecas estaban sometidos a los aztecas. A forma de castigo por querer deslindarse de pagar impuestos a los habitantes de la región se les prohibió la compra de sal y otros insumos. De ahí que los guisos regionales ocupen pocos ingredientes, pero que aunados a la creatividad y las técnicas han hecho posible una buena variedad.“Aproximadamente se obtienen treinta y cinco ingredientes que forman parte de la culinaria tlaxcalteca, de la cocina tradicional” afirma Irad, en los que los más emblemáticos son el mole de ladrillo, el mole prieto y el atole agrio. “El mole prieto es un mole más ceremonial, un mole más líquido que espeso y que se hace con puerco. El mole de ladrillo es un mole también ceremonial de origen otomí”. Por su parte el atole agrio se elabora a partir de especies de maíz rojo y se sirve con un frijol o ayocote en el fondo.El mole que puede encontrarlo a uno en casi todo el estado es el mole de fiesta, pero claro, con ciertas sazones que van mutando en cada comunidad. Junto al estado de México e Hidalgo, comparte la tradición de la mejor barbacoa del país y la técnica del mixiote. De sopas están las tlatlapas, una sopa espesa que se preparara con frijol amarillo, el chileatole verde y la sopa de milpa común en temporada. El insumo predilecto de la época de lluvias es el hongo comestible que es proteína vegetal en guisos y moles típicos. Pero nada de eso terminaría de amalgamar sin el rey de las bebidas milenarias: el pulque. El pulque es cultura, es ingrediente en copiosos platillos, es la predilección de Quetzalcóatl y por lo que tuvo que redimirse en el exilio. En el lado dulce, Tlaxcala es un paraíso por descubrir. “Están los muéganos tradicionales de Humantla, de Santa Ana, de Santa Cruz y de la capital”; pero también están los tlaxcales –tortitas elaboradas con masa de maíz y azúcar–, los dulces de pepita, las conservas de guayaba, de camote, o de cualquier fruta de temporada. No hay que perderse tampoco los burritos –y olvida el gran envoltorio hecho con tortilla de harina–. En Tlaxcala están hechos de maíz a punto de reventar y van cubiertos por aguamiel, piloncillo o azúcar. Otros postres tradicionales son el chacualole, un postre elaborado a partir de calabaza u otras frutas y aromatizado con canela, piel de naranja y clavo, o los buñelos de rodilla y de viento. Por supuesto, en las fiestas patronales, hay que dejarse conducir hasta el aroma de unos panes de feria. Si de gastronomía callejera hay que hablar, el chef Francisco recomienda las tortas de la 2 de abril. “Son unas tortas que vienen con milanesa de cerdo, chalupa, quesadilla de huitlacoche o de queso, todo va frito. Viene con su ensalada, su jitomate y su pan”. Si se prefiere la tortilla por sobre el bolillo, hay que detenerse en una esquina por tacos de canasta, supuestamente originarios de la entidad. Irad recomienda asistir los viernes el mercado alternativo de productores agroecológicos que se instala en el parque de San Nicolás, el tianguis sabatino de Tlaxcala y el de los miércoles de la Loma: “Ahí no solamente encuentras el producto y a las personas, sino que también seguramente vas a comer delicioso en alguno de sus múltiples puestos”. Y es que sí, dar un paseo por este pequeño estado es probar tradiciones bien conservadas en un contexto de haciendas, de leyendas vivas y cruces de camino.
Pasillo de Humo es un pequeño rincón de Oaxaca en la Ciudad de México, además, es el lugar perfecto para adentrarse en la gastronomía oaxaqueña con sus deliciosas tlayudas, moles y cócteles. La legendaria Celia Florián, una de las cocineras tradicionales más importantes y galardonas de nuestro país y la mente maestra detrás del restaurante Las Quince Letras en Oaxaca, junto con su hijo Alam Méndez, quien llevó la comida oaxaqueña a Washington, fueron los encargados de traernos la auténtica cocina oaxaqueña a la Ciudad de México. Los platillos que podrás encontrar en Pasillo de Humo son una versión contemporánea de la comida oaxaqueña, pero siempre con el sabor que caracteriza esta tradición culinaria. A través de sus recetas, Celia y Alam se han dado a la tarea de demostrarle al mundo que la comida tradicional oaxaqueña es tan compleja y esplendorosa como cualquier otra. Para comenzar tu viaje a través de la tradición culinaria de Oaxaca, te recomiendo los molotes istmeños de plátano macho con mole rojo, son el balance perfecto entre dulce y picoso, un digno representante de la comida oaxaqueña. Para el plato fuerte, puedes probar la crujiente y deliciosa tlayuda de chorizo y chapulines, el aromático mole rojo, la decadente panceta de cerdo con mole manchamanteles o el mole amarillo de res. Cada uno de estos postres te enamorarán de la gastronomía oaxaqueña bocado a bocado. Pasillo de Humo también ofrece una increíble selección de cócteles y los mejores mezcales. Te recomiendo el cóctel con chepiche, mezcal, pepino y limón. Aunque también puedes pedir el tradicional chocolate oaxaqueño. Para el postre, te sugiero probar el clásico tamal de chocolate. Si visitas este pedacito de Oaxaca a la hora de desayuno, no te puedes perder el pan dulce y el chocolate caliente. Luego puedes pedir la cazuela con huevo estrellado, hoja santa, quesillo y chapulines.
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