Cómo lograr que las papas fritas queden doraditas
Tips de Cocina

Cómo lograr que las papas fritas queden doraditas

Por Kiwilimón - Septiembre 2011
  Muchas de las ocasiones cuando freímos papas, principalmente las famosas papas a la francesa, éstas no nos quedan como cuando las pedimos en algún restaurante, crujientes o doradas. Si queremos lograr que las papas fritas nos queden doraditas debemos primero pelarlas y córtalas con su respectiva forma. Después las tomamos y las ponernos en un colador y las dejamos debajo del chorro de la llave de agua fría. Después de revolverlas y lavarlas debajo del agua, las escurrimos muy bien y ponemos encima de papel de cocina para secar durante un momento. Cuando las vayamos a freír, las agregamos al sartén con aceite previamente calentado a fuego medio. Las dejamos así por unos minutos para que se vayan cocinando por dentro y a medida que se van cocinando se va aumentando el fuego para que se vayan poniendo doradas y crujientes. Recetas de cocina recomendadas con papas:Papas a la Francesa con AjoPapas Francesas al HornoPapitas RostizadasPapas a la Francesa
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Tener una buena alimentación influye directamente en la salud y en el correcto funcionamiento de todo nuestro organismo y durante el embarazo, la nutrición cobra más importancia que nunca no sólo porque se necesita una mayor cantidad de nutrientes para darle al bebé lo que necesita, sino porque influye directamente en la salud metabólica de tu hijo. Los alimentos deben proveer los nutrientes que tu bebé necesita para formarse y crecer, por ejemplo, el calcio ayuda a desarrollar y mantener los huesos y los dientes fuertes, así que necesitarás más calcio tanto para tu cuerpo como para el bebé en desarrollo. Un estudio publicado en The American Journal of Clinical Nutrition arrojó que la nutrición materna durante el embarazo puede tener un impacto a largo plazo en el peso de los niños y que hay periodos específicos de desarrollo en los que la nutrición influye en el crecimiento de los bebés.Una dieta saludable incluye proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas, minerales y una correcta hidratación.Proteínas. La proteína es uno de los factores más importantes de la alimentación del embarazo, ya que el bebé crece dentro del útero principalmente a base de proteínas, es decir, de los aminoácidos. Los alimentos ricos en proteínas son las carnes de res, aves, pescado, huevos, granos, nueces, por mencionar algunos.Grasas. Las grasas buenas constituyen uno de los nutrientes esenciales durante el embarazo para el desarrollo del bebé. Alimentos que contienen grasas: aguacate, aceite de oliva, aceite vegetal. Hierro. Una de cada tres embarazadas presenta anemia por falta de hierro durante el último trimestre, ya que es cuando el bebé necesita y absorbe este mineral de los depósitos maternos en mayor cantidad que lo habitual. Algunos de los síntomas que pueden detectarse en una embarazada con carencia de hierro son cansancio, sueño, calambres, y al bebé le llega menor cantidad de oxígeno, lo que puede generar trastornos de diversa gravedad.Calcio. Es necesario para el crecimiento y desarrollo de los huesos y dientes del bebé, para la coagulación de la sangre y para las transmisiones nerviosas. Los alimentos más ricos en calcio son quesos, leche, almendras, entre otros. Otro punto importante es estar bien hidratada. Durante el embarazo, tu cuerpo necesita más agua para ti y tu bebé, por lo que es importante tomar suficientes líquidos todos los días.Durante el periodo de gestación, lo que consumes es la fuente primordial de la nutrición y por lo tanto la formación de tu bebé, es por eso que el vínculo entre lo que tu comes y la salud de tu bebé es tan importante. ¡Cuídate con Santander!LikeU es la nueva tarjeta de crédito sin anualidad de Santander que ofrece beneficios personalizables de acuerdo con tu estilo de vida. Además, ofrece seguridad, apoya a causas y mucho más. Conócela.
Existen muchas teorías sobre la etiología de la depresión y la ansiedad. Algo que se sabe es que son padecimientos influenciados por factores sociales, ambientales, psicológicos, genéticos, hormonales, inmunológicos, bioquímicos y neurodegenerativos.Mientras muchos de estos factores son inmutables, algunos otros pueden modificarse y proveer la base para prácticas e intervenciones para la ansiedad y depresión. Específicamente, las variables influenciadas por el estilo de vida, como los cambios en la alimentación.Por ello, en #KiwiTeCuida lanzamos el #RetoContraLaAlimentaciónYAnsiedad, en el que te enseñaremos el próximo lunes 18 de octubre a cocinar recetas que pueden ayudarte a controlar estos padecimientos, de la mano de la chef Colibrí Jiménez, y el próximo 25 de octubre, Shadia Asencio, directora editorial, y Mayte Martín del Campo, nutrióloga con 23 años de experiencia, te compartirán los fundamentos básicos para alimentarte de una forma idónea si padeces de depresión o ansiedad. Sigue el reto completo en nuestro Instagram oficial, la cita es cada lunes a las 18 horas.¿Qué comer si tengo depresión y ansiedad?Se ha encontrado que las personas con alto consumo de frutas y vegetales presentan menos síntomas de ansiedad y depresión. Así, una dieta alta en vegetales y frutas, así como leguminosas, granos enteros, pescados o aceite de oliva, se relaciona con niveles bajo de marcadores inflamatorios.Otros factores que se ha comprobado que contribuyen a los trastornos del estado de ánimo son el Omega 3, los folatos, el magnesio y el zinc. Si se tiene deficiencia de ácidos grasos, como el Omega 3, puede incrementar el riesgo de padecer trastornos del estado de ánimo. Consumir folatos en la dieta cotidiana ayuda a mantenerse estable anímicamente, algunas fuentes de folato son las verduras de hojas verdes, las legumbres (frijoles, habichuelas, alubias, judías), algunas frutas y las verduras. Del mismo modo, tener una microbiota saludable y una dieta rica en minerales, como el magnesio y el zinc, ayudan a bajar el riesgo de padecer depresión y comportamientos con ansiedad. Estos últimos parecen estar estrechamente vinculados con altos índices de masa corporal (IMC), por lo que dietas altas en grasas y azúcares sí están asociadas a la depresión y la ansiedad. Recuerda que una alimentación balanceada te ayuda a evitar padecimientos físicos y mentales y tú construyes tus hábitos alimenticios. ¡Únete al #RetoContraLaAlimentaciónYAnsiedad con #KiwiTeCuida!
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