Cómo preparar mantequilla de ajo en 10 minutos

Por Kiwilimón - August 2011
  Si deseas preparar mantequilla de ajo en 10 minutos para acompañarlo con unos cortes de pan, lo que debes realizar es fundir un trozo de mantequilla (la barra completa de 250 grs.) en baño maría y mezclarla con unos ajos previamente cortados en trozos muy pequeños. Después colocarle sal y pimienta al gusto. Se deja enfríar en un molde y al final se obtiene una pasta deliciosa. Recetas de cocina recomendadas:Mantequilla con HierbasLangosta al Vapor con MantequillaPollo en Salsa de Mantequilla con HierbasFettuccini con Trufas
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Tomar agua y tomar el sol son dos cosas que no sólo las plantas necesitan para vivir, pues como el meme refiere, nosotros prácticamente somos plantas también, pero con emociones complicadas y, por ejemplo, necesitamos de los rayos ultravioleta (UV) del sol para generar nuestra propia vitamina D, pero cuando no lo hacemos, necesitamos consumir alimentos que la contengan.La vitamina D, conocida como calciferol, es una vitamina liposoluble presente de forma natural en algunos alimentos, pero que también se produce cuando los rayos UV de la luz solar inciden en la piel y desencadenan la síntesis de vitamina D.Entre sus funciones, la vitamina D promueve la absorción de calcio en el intestino, ayuda en el proceso que permite la mineralización ósea normal y previene la contracción involuntaria de los músculos que provoca calambres y espasmos. Cuando no cuentas con suficiente vitamina D, los huesos pueden volverse delgados, quebradizos o deformados, y junto con el calcio, la vitamina D también ayuda a proteger a los adultos mayores de la osteoporosis.¿Qué alimentos contienen vitamina D?Entre las demás funciones de la vitamina D en el cuerpo se incluye la reducción de la inflamación y la modulación de procesos como el crecimiento celular, el metabolismo de la glucosa y la función neuromuscular e inmunitaria, por lo que consumir alimentos ricos en vitamina D ayudará a reforzar tus defensas. Puedes encontrar vitamina D de manera natural en los siguientes alimentos:pescado azul, como salmón, sardinas, arenque y caballa o verdelcarne rojahígadoyemas de huevoalimentos fortificados, como algunos cereales para el desayunoTambién existen suplementos alimenticios con vitamina D, pero para saber si necesitas consumir uno, lo mejor es acudir con un especialista. Procura consumir estos alimentos ricos en vitamina D entre octubre y principios de marzo, pues en esta temporada no obtenemos suficiente vitamina D de la luz solar.De acuerdo con el Servicio Nacional de Salud de Reino Unido (NHS UK), en 2020 es más importante tomar vitamina D, “ya que es posible que este año hayas estado en interiores más de lo habitual”. Según información en su página, debes tomar 10 microgramos de vitamina D al día entre octubre y principios de marzo para mantener sus huesos y músculos sanos.Por otra parte, aunque algunos informes sobre la vitamina D señalan que reduce el riesgo de coronavirus (COVID-19), actualmente no hay suficiente evidencia que respalde la ingesta de vitamina D para prevenir o tratarlo.Para ayudar regular la cantidad de calcio y fosfato en el cuerpo, y mantener los huesos, dientes y músculos sanos, no olvides consumir alimentos que contengan vitamina D y tomar el sol para producirla.Anímate a comer salmón para obtener vitamina D con estas recetas:Tortitas de salmón a la mexicana con salsa de aguacateEnsalada de pasta cremosa con salmónSalmón con salsa dulce y ensalada tropical
La leche de coco se ha vuelto muy popular y no sólo es buena para quienes desean dejar de tomar leche de vaca o no digieren bien la lactosa, sino que también tiene beneficios para el cabello.La leche de coco proviene de la pulpa blanca de los cocos marrones maduros, tiene una consistencia espesa y una textura rica y cremosa, por lo que no debe confundirse con el agua de coco, que se encuentra naturalmente en los cocos verdes.A diferencia del agua de coco, la leche no se produce de forma natural, pues para hacerla, la pulpa de coco sólida se mezcla con agua para hacer leche de coco, que es aproximadamente un 50% de agua. Aunque su uso en la cocina es el más común, aquí te dejamos un remedio casero para el cabello que te encantará.Beneficios de la leche de coco en el cabelloCuando se trata de cabello, la leche de coco puede restaurar la humedad y la fuerza, entre otros posibles beneficios, los cuales están relacionados principalmente con la pulpa del coco (una rica fuente de aceite de coco) y no con el agua utilizada para crear la leche de coco.Además de hidratarlo, la leche de coco es rica en varios nutrientes provechosos para el cabello, como:Alto contenido de ácido láurico. El ácido láurico es uno de los principales ingredientes del coco. Este ácido graso es conocido por su capacidad para penetrar en el cabello fácilmente y ayudar a fortalecer la cutícula.Alto contenido de proteína. Tu cabello está hecho de queratina, un tipo de proteína que se sustenta en los tipos de proteínas que comes. La leche de coco tiene un alto perfil de proteínas que potencialmente puede mantener tu cabello fuerte y puedes obtener estos beneficios tanto al beber leche de coco, así como al aplicarla tópicamente.Restaura el cabello y el cuero cabelludo secos. El perfil de ácidos grasos naturales de la leche de coco tiene efectos humectantes extremos. Estos pueden restaurar tanto el cabello seco como el cuero cabelludo, actuando también como un poderoso acondicionador para el cabello dañado.Cómo usar leche de coco para hidratar el cabelloPara usar la leche de coco e hidratar tu cabello, puedes usar leche de coco empaquetada sin azúcar o prueba hacer tu propia leche de coco casera con la receta fácil y rápida que puedes ver aquí, y con ella elabora una mascarilla increíblemente simple que te dejará el cabello sedoso e hidratado.Para hacer la mascarilla sólo necesitas la leche de coco, así que simplemente necesitas separar tu cabello seco en tres o cinco secciones, para ir aplicando la leche desde la raíz hasta las puntas del cabello sección por sección. Luego cubre tu cabeza con un gorro de ducha y deja la mascarilla actuar durante unos 20 minutos. Enjuaga tu cabello con agua y péinalo. Si quieres puedes añadir unas gotas de tu aceite esencial favorito.Listo, puedes reservar la leche y usarla de nuevo unos días después y mantener así tu cabello con la humedad perfecta, sedoso y con un olor muy bello de manera natural.
Visitar a mamá casi siempre es sinónimo de tener comida deliciosa toda la semana, sin embargo, muchas veces también significa cargar muchos tuppers que, o pueden resultar peligrosos y no proteger la comida del todo, o peor aún, pueden maltratarse o perderse y causarte la peor afrenta con tu madre.No llevarte comida sería mucho peor, así que quizá sea momento de que consideres alternativas prácticas y sencillas, que no impliquen derrames ni cargar de más, pero que al mismo tiempo sean una ganancia para ti y para tu mamá.La solución es muy sencilla y probablemente ya la conocías, pero no la habías considerado para este cometido: las bolsas resellables. Si ya las has usado para empacar tu sándwich o incluso tu madre las usaba para tu lunch, necesitas probarlas para llevar tu itacate, lo cual no sólo te ayudará a no perder las pertenencias de mamá, sino que tendrá varios beneficios más que a continuación desglosamos.Mantendrás la comida fresca por más tiempo. El cierre de las bolsas Ziploc -como seguramente las conoces- evita que entre aire, por lo que la comida se mantiene como si estuviera recién servida por más tiempo.Evitarás derrames. Ese envase reciclado de yogurt nunca cierra bien y es poco confiable si guardas tu porción de lomo con gravy, pero con una bolsa resellable te aseguras de que nada de esa deliciosa salsa escape.Podrás separar la comida en porciones. Si separar desde un inicio la comida en porciones parecía poco productivo con los tuppers, hacerlo en bolsas resellables es todo lo contrario, pues son mucho más fáciles de transportar y podrás ubicar la comida fácilmente.Son reutilizables. El plástico de las bolsas Ziploc es muy resistente, por lo que sin problema puedes simplemente limpiarla y reutilizarla, además de que no contiene BPA, químico relacionado con mayores alergias y otras enfermedades.Perfectas para congelar la comida. Al usar una bolsa ziploc te aseguras de que tu comida congelada no se queme con el frío y lo mejor de todo, que no tenga olor a congelador.Si necesitas más razones para volverte fanático de las bolsas Ziploc, entonces tienes que saber que están hechas con energía eólica, no sólo te sirven para transportar tu itacate de forma más práctica, sino que además te ayudan con el orden del refri pues puedes identificar su contenido fácilmente, y son perfectas para racionar la comida de la semana.Lo más probable es que a tu mamá también le encanten las bolsas Ziploc, así que prueba esta forma de evitar cargar o perder tuppers sin sacrificar la deliciosa comida de que te comparte tu mamá la próxima vez que vayas a su casa o en cualquier reunión que requiera de delicioso itacate.
Que me perdonen los oaxaqueños y los yucatecos pero la CDMX es el caldero de la comida popular del país. Nadie puede negar que los chilaquiles, las quesadillas con y sin queso, los tlacoyos y las tortas tienen su templo sagrado en Chilangolandia. Y aún así, a diferencia de otros estados con comida típica de alta estima, la capital no brilla por su cocina regional tanto como por la popular. O si no, ¿cuántas veces se han cruzado con unas míticas enchiladas defeñas, un tradicional mole tepitense o un adobo cuauhtemense? De ahí que el caldo tlalpeño sea de esos estandartes a los cuales haya que aferrarse como niño héroe. El caldo tlalpeño –de Tlalpan– es insignia estatal. En ese entonces, cuando se originó el caldo, Tlalpan no era parte del DF; formaba parte de los pueblos aledaños que orbitaban la gran capital como planetas heliocéntricos. Los fines de semana era común visitar aquellos rumbos para echarse una o dos copitas en una cantina o, si ya se venía de la fiesta y lo que se quería era salir de ella, había de todo para curarla. Una de las teorías del origen de este caldo tiene como nombre propio a Doña Pachita. Ella tenía su puesto de comida junto al tranvía que llegaba hasta el poblado. De entre los platillos que vendía para los usuarios del tren, ninguno como su caldo. Cucharada a cucharada el caldo de Tlalpan se fue haciendo famoso por su sabor y por sus efectos revigorizantes. El resto es historia. Esa infusión picosita y abundante resulta mejor que cualquier entramado de electrolitos: es un elixir para recuperar las fuerzas del alma y las del cuerpo deshidratado. De recetas de caldos tlalpeños no paramos. Ya saben: todo mundo le mete su cuchara y sus reglas. Titita, la queridísima chef detrás del restaurante El Bajío, recomienda prepararlo sin atajos para que quede mejor: “Hay que hacerlo todo el tiempo con el pollo, abundante agua, buenas verduras y mucha paciencia”. Zahie Téllez, la chef experta en los platos de cuchara mexicanos, revela que “el secreto es licuarle las hojas de hierbabuena y de cilantro una vez que rompe el hervor para aportarle una nota herbal al caldo”. Para Pepe Salinas, el chef a cargo del Balcón del Zócalo, “el caldo debe quedar con una claridad súper rica, potente en sabor y en picante, pero siempre claro. Para lograrlo hay que hidratar bien los chiles en vinagre y pasarlos por un ligero tostado”. Él los muele con suficiente agua; fríe en manteca esa base de chiles con especias, ajo y cebolla y los retira de la lumbre hasta que haga ojitos la grasa. Al final lo cuela todo. Al lado de él mi consejo carece de gran ciencia. Me gusta saltear la verdura cortada en trozos medianos en suficiente mantequilla infusionada con laurel –o ghee–. Sólo hasta que el pollo está casi listo las incorporo al caldo. Esto hace que las verduras no se sobrecuezan, se vean bonitas en el emplatado y conserven todas sus propiedades. Si les quedaron dudas, la chef Zahie Téllez nos comparte su receta de caldo tlalpeño. No sé ustedes, pero estos días de suéteres tejidos y calcetines de lana se antoja atravesarlos con un tazón de barro en la mano. Caldo Tlalpeño de Zahie2 pechugas de pollo cocidas y deshebradas1½ litros de caldo de pollo en el que se cocieron las pechugas1 taza de garbanzos cocidos250 g de zanahorias en cubos pequeños y cocidos½ cebolla picada para freír ½ cebolla picada para servir encima del caldo350 g de jitomate asado2 dientes de ajoAceite para freír1 rama de epazote¼ de taza de hojas de cilantro¼ de taza de hojas de hierbabuena2 chiles chipotles adobadosaguacate al gustoSal y pimientaEn una olla calienta un poquito del aceite e incorpora el ajo, la cebolla y el jitomate. Déjalo ahí unos 5 minutos. Cuando queden sofritos, licúalos con un poco del caldo y reserva. El caldo restante agrégalo a una olla y calienta a fuego medio. Una vez que rompa el hervor, agrega la rama de epazote. Toma un poquito de este caldo y licúa en él la hierbabuena y el cilantro y vuelve a agregarlo al caldo. Incorpora los garbanzos cocidos para que se empiecen a sazonar, y también los chiles chipotles. Incorpora las verduras ya cocidas, sólo unos minutos, para tomen el saborcito del chile. Para servir agrega el pollo deshebrado, la cebollita picada y el aguacate al gusto –que siempre nos gusta mucho–.
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