¿Cómo saber cuánta comida preparar dependiendo de la cantidad de personas?
Tips de Cocina

¿Cómo saber cuánta comida preparar dependiendo de la cantidad de personas?

Por Kiwilimón - Marzo 2019

Cuando cocinamos solo para nosotros calcular las porciones resulta una tarea muy sencilla. Pero, todo cambia cuando tenemos una cena con la familia o los amigos. Hay que ser exactos a la hora de calcular cuánto comerán nuestros invitados, ya que si fallamos podemos pasar la pena de que la comida no alcance, que alguien se quede con hambre o, por el contrario, excedernos en la
cantidad de comida y tener que comer el mismo platillo durante una semana. Hoy te daremos unos tips para saber cuánta comida preparar dependiendo la cantidad de personas que comerán. 

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Si ofrecerás únicamente canapés y snacks tipo cóctel, calcula entre entre 10 y 16 piezas por persona. En caso de que estos sean solo la botana, reduce la cantidad a unos 6 por comensal.

Rollos primavera  

Pastas, sopas y arroz

Para pastas y arroz seco calcula entre 60 y 75 gramos por persona. Cuando se trata de una sopa caldosa deberás agregar 100 g por cada litro de caldo y servir alrededor de 250 mililitros por ración.

Arroz al chipotle

Guarniciones

Las guarniciones hechas de verduras sofritas, cocidas o guisadas deberán servirse en porciones de entre 75 y 100 gramos. Si la guarnición está hecha con hojas cocinadas sube la porción entre 200 y 250 g por persona. En caso de que la guarnición sea una ensalada con 50 g será más que suficiente.

Ensalada de fresas y aguacate

Carnes

La porción dependerá de si se trata de carnes, pescados o aves. Las carnes más comunes -como res, cerdo o cordero- deberán servirse en porciones de entre 150 y 200 gramos cuando no tienen hueso, y entre 250 y 350 gramos cuando lo tienen.

Costillas de cerdo adobadas

Carnes

El pescado cuando es entero deberá pesar alrededor de 300 g, cuando son cortes sin espinas entre 200 y 250 g y con espinas entre 250 y 300 gramos.

Salmón en costra de almendras con salsa de aguacate

Un pollo entero es suficiente para 4 personas.

Piña gratinada rellena de pollo al pastor

Fruta

Una pieza por persona será suficiente si ofreces frutos como naranja, plátano o manzana. Si se trata de frutas como piña, papaya o sandía, considera 150 gramos por invitado.

Postres

En caso de postres individuales como muffins, flanes, natillas o panes considera entre una pieza y pieza y media por persona.

Empanada de zarzamora con queso

Bebidas

Para bebidas como agua, agua mineral, jugos o refrescos, considera alrededor de 750ml por invitado, y para el café, té e infusiones considera entre una taza y media y dos por persona.

Agua de horchata


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ايڊريانا گومز
18/08/2019 09:20:59
Muy pocas páginas de recetas se interesan en un tema tan importante como este, donde aparte de ayudar a ahorrar, ayuda a tomar conciencia del desperdicio o perdida de alimentos, gracias
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Que me perdonen los oaxaqueños y los yucatecos pero la CDMX es el caldero de la comida popular del país. Nadie puede negar que los chilaquiles, las quesadillas con y sin queso, los tlacoyos y las tortas tienen su templo sagrado en Chilangolandia. Y aún así, a diferencia de otros estados con comida típica de alta estima, la capital no brilla por su cocina regional tanto como por la popular. O si no, ¿cuántas veces se han cruzado con unas míticas enchiladas defeñas, un tradicional mole tepitense o un adobo cuauhtemense? De ahí que el caldo tlalpeño sea de esos estandartes a los cuales haya que aferrarse como niño héroe. El caldo tlalpeño –de Tlalpan– es insignia estatal. En ese entonces, cuando se originó el caldo, Tlalpan no era parte del DF; formaba parte de los pueblos aledaños que orbitaban la gran capital como planetas heliocéntricos. Los fines de semana era común visitar aquellos rumbos para echarse una o dos copitas en una cantina o, si ya se venía de la fiesta y lo que se quería era salir de ella, había de todo para curarla. Una de las teorías del origen de este caldo tiene como nombre propio a Doña Pachita. Ella tenía su puesto de comida junto al tranvía que llegaba hasta el poblado. De entre los platillos que vendía para los usuarios del tren, ninguno como su caldo. Cucharada a cucharada el caldo de Tlalpan se fue haciendo famoso por su sabor y por sus efectos revigorizantes. El resto es historia. Esa infusión picosita y abundante resulta mejor que cualquier entramado de electrolitos: es un elixir para recuperar las fuerzas del alma y las del cuerpo deshidratado. De recetas de caldos tlalpeños no paramos. Ya saben: todo mundo le mete su cuchara y sus reglas. Titita, la queridísima chef detrás del restaurante El Bajío, recomienda prepararlo sin atajos para que quede mejor: “Hay que hacerlo todo el tiempo con el pollo, abundante agua, buenas verduras y mucha paciencia”. Zahie Téllez, la chef experta en los platos de cuchara mexicanos, revela que “el secreto es licuarle las hojas de hierbabuena y de cilantro una vez que rompe el hervor para aportarle una nota herbal al caldo”. Para Pepe Salinas, el chef a cargo del Balcón del Zócalo, “el caldo debe quedar con una claridad súper rica, potente en sabor y en picante, pero siempre claro. Para lograrlo hay que hidratar bien los chiles en vinagre y pasarlos por un ligero tostado”. Él los muele con suficiente agua; fríe en manteca esa base de chiles con especias, ajo y cebolla y los retira de la lumbre hasta que haga ojitos la grasa. Al final lo cuela todo. Al lado de él mi consejo carece de gran ciencia. Me gusta saltear la verdura cortada en trozos medianos en suficiente mantequilla infusionada con laurel –o ghee–. Sólo hasta que el pollo está casi listo las incorporo al caldo. Esto hace que las verduras no se sobrecuezan, se vean bonitas en el emplatado y conserven todas sus propiedades. Si les quedaron dudas, la chef Zahie Téllez nos comparte su receta de caldo tlalpeño. No sé ustedes, pero estos días de suéteres tejidos y calcetines de lana se antoja atravesarlos con un tazón de barro en la mano. Caldo Tlalpeño de Zahie2 pechugas de pollo cocidas y deshebradas1½ litros de caldo de pollo en el que se cocieron las pechugas1 taza de garbanzos cocidos250 g de zanahorias en cubos pequeños y cocidos½ cebolla picada para freír ½ cebolla picada para servir encima del caldo350 g de jitomate asado2 dientes de ajoAceite para freír1 rama de epazote¼ de taza de hojas de cilantro¼ de taza de hojas de hierbabuena2 chiles chipotles adobadosaguacate al gustoSal y pimientaEn una olla calienta un poquito del aceite e incorpora el ajo, la cebolla y el jitomate. Déjalo ahí unos 5 minutos. Cuando queden sofritos, licúalos con un poco del caldo y reserva. El caldo restante agrégalo a una olla y calienta a fuego medio. Una vez que rompa el hervor, agrega la rama de epazote. Toma un poquito de este caldo y licúa en él la hierbabuena y el cilantro y vuelve a agregarlo al caldo. Incorpora los garbanzos cocidos para que se empiecen a sazonar, y también los chiles chipotles. Incorpora las verduras ya cocidas, sólo unos minutos, para tomen el saborcito del chile. Para servir agrega el pollo deshebrado, la cebollita picada y el aguacate al gusto –que siempre nos gusta mucho–.
Yo ya perdí la cuenta de las veces en que una galleta –de chispas de chocolate, de avena, de lo que sea– me ha devuelto la esperanza. En un año como este la comida ha sido combustible para el cuerpo tanto como para las emociones. O si no pregúntense, ¿cuántas veces un panecito remojado en café, un caldito de verduras o el guiso burbujeante de una olla les ha salvado el día? La necesidad de ponerse los platillos de cobija seguramente no nos pasará desapercibida este otoño. El tema es físico, es mental. Nuestra hibernación animal nos baja la energía y hay que contrarrestarlo con carbohidratos y pociones calientitas que nos templen el corazón cuando el frío de afuera –el de verdad, el de la metáfora– se cuela entre la rendija. Lo casero se convierte en la moneda de cambio. Una, por economía; otra, por necesidad.Si en otros otoños los potajes densos curaban al alma, ahora serán la medicina cuántica. Eso sí, que tengan mucho verde, que sus fitonutrientes hagan su trabajo al mismo tiempo que conforten. Con mucho ánimo hay que prender las hornillas y gozar con los ingredientes de temporada que les van bien a los procesos del cuerpo. Una de mis opciones favoritas es abrirme paso ante una calabaza de Castilla, rica en vitamina A y ácidos grasos, y con unas cuantas cucharadas de mantequilla, miel, sal y pimienta hacerla el puré más terso o el complemento de una ensalada. Si su familia, como la mía, disfruta de los platos de cuchara, hay que preparar con calma un molito de olla y convertirlo en una suerte de mantra comestible que renueve las fuerzas. Ya saben, ¡a darle que es mole de olla! El otoño también es pretexto para reusar esa cacerola refundida en la alacena y dejarle caer unos higos, vino y azúcar para caramelizar. Al final ponerlo todo en una rebanada de pan con queso mientras leemos algo que nos nutra el intelecto o nos haga viajar sin despegarnos de la sala.La época nos invita a prender el horno cuando se pueda. Hay que aprovechar las manzanas más dulces del año, agregarles vainilla, azúcar, mantequilla, pan molido y envolver todo en unas hojas de hojaldre. El premio serán los olores, el crunch que suena menos, pero sabe mejor cuando lo acompaña una bola de helado. Y si se prefiere salado, hay que rosear una coliflor con aceite, aventarle unas avellanas, pistaches o nueces y algunas especias mágicas. Me gusta servirla horneada, directo de la charola, junto a una cucharada de jocoque batido con limón o una cucharada de yogurt con curry.A las noches otoñales les van bien las tartas, sobre todo esas que van retacadas con verduras salteadas y todo tipo de quesos. Su milagro es rendir para todos sin importar lo hambrientos que estén. La otra es que en cada rebanada cabe el mundo. ¿Queso Chihuahua? ¿Pimientos? ¿Carnes frías? Lo que tengas en el refri servirá. Si nunca has preparado tartas de otoño no hay mejor momento que este: es la oda a la comida confortable. Te dejo una guía iniciática para que puedas prepararlas fácilmente. Las cuatro recetas las preparó el equipo de Kiwilimón y quedaron geniales. Será difícil elegir, pero ante la duda, prepara una cada fin de semana. Pruébalas con toda atención y disfruta el aquí y el ahora. Eso es el regalo de los buenos bocados: tienen el poder de recordarnos a qué sabe estar vivos, lo placentero que es el cuerpo, lo lindo que es caminar en la Tierra en otoño o cuando sea.Quiche de CerezaQuiche de 4 Quesos MexicanosQuiche de Tocino, Gruyere y EspinacasQuiche de Peras con Queso
Ensenada es una meca gastronómica en México. Comer es una experiencia memorable, ya sea en sus carretas con mariscos frescos o en sus restaurantes que integran lo mejor de sus entornos naturales con la mirada de talentosos arquitectos y diseñadores locales. Desde el 2018 que abrió sus puertas, en el Valle de Guadalupe, Fauna ha estado en la mira de expertos en México y el mundo, por su propuesta gastronómica y por el concepto que representa. Da vida, junto con una vinícola (Bruma) y un hotel (Casa 8), a un espacio fuera de serie diseñado por Alejandro D’Acosta. Su menú se basa en ingredientes locales y de temporada que orquestan un maravilloso juego de colores, texturas, aromas y sabores en cada platillo (salado y dulce). Es comida que te enamora con el mismo amor de la pareja de chefs que está al frente del restaurante: David Castro Hussong y Maribel Aldaco Silva. Este 2020, Fauna fue reconocido como uno de los mejores restaurantes emergentes con el premio “Miele One To Watch Award” por Latin America’s 50 Best Restaurants, uno de los rankings gastronómicos más importantes de Latinoamérica. Este galardón es un reconocimiento mundial, creado en 2013, que otorga el equipo de 50 Best a partir de la votación de un grupo de 250 líderes en la industria de los restaurantes en América Latina. Además, Miele One To Watch Award, los destaca por ser proyectos desafiantes, tener un menú consistente, ser auténticos en ingredientes y experiencia. De esta forma en su octava edición, reconoce la trayectoria y el talento de Fauna y sus jóvenes talentos gastronómicos, quienes serán premiados de forma virtual en la ceremonia de premiación el próximo 3 de diciembre, a través del canal de YouTube: 50 Best Restaurants TV.
A veces, la mejor forma de consentir tu cabello rizado es dándole un respiro de los productos comerciales, que suelen contener químicos, y mejor probar con una mascarilla o tratamiento casero con ingredientes naturales. Con un poco de paciencia, hidratación y cuidado regular de los rizos, puedes obtener un cabello chino voluminoso, brillante y de aspecto saludable de forma natural. Para conseguir unos rizos sanos y brillantes, existen varios remedios naturales disponibles y a continuación, te damos 6 de ellos.Remedios naturales para el cabello rizado Linaza. La linaza es un ingrediente natural muy importante para lograr el objetivo de tener rizos saludables y brillantes. La linaza para el cabello rizado se puede hervir y después de cierto tiempo, las semillas secretan un gel espeso e incoloro. Este gel es extremadamente eficaz para desarrollar rizos de forma natural y no se necesita ningún gel o suero adicional para controlar el frizz. Para usar este gel en el pelo puedes mezclarlo con lavanda u otros aceites esenciales, o simplemente puedes refrigerarlo para usarlo regularmente.Aceite de coco. El aceite de coco es eficaz para hidratar y nutrir los rizos, ya que el cabello rizado requiere más nutrición que el cabello lacio, debido a su naturaleza seca. Lo mejor es que utilices aceite de coco extra virgen, pues así aprovecharás todas las propiedades del aceite de coco en su forma más pura.Aloe Vera. El aloe vera es un buen acondicionador para el cabello y para usarlo, se pueden cortar las hojas y extraer el gel incoloro del interior. El gel del aloe vera no sólo hidrata el cabello rizado, sino que también ayuda a limpiar las impurezas y la acumulación de productos en el cabello.Aguacate. Otro ingrediente útil que ayuda a tener un cabello rizado saludable es el aguacate, con el cual puedes hacer una mascarilla para el cabello, o usar sus aceites para hidratar y nutrir el cabello chino.Huevo. Los huevos son un buen tratamiento proteico para el cabello rizado. Se pueden mezclar con aguacate en pasta o aceite de aguacate y aplicar sobre el cabello; luego se deja actuar durante unos 30 minutos o más (dependiendo de la longitud y el volumen del cabello), para finalmente lavar con un champú sin sulfatos ni silicona.Vinagre de manzana. Enjuagar el cabello rizado con vinagre de manzana no solo dará brillo al cabello, sino que también ayuda a limpiar el cuero cabelludo y eliminar la caspa. Sin embargo, es recomendable no aplicar el vinagre de manzana directamente en el cuero cabelludo, así que lo mejor es diluirlo con agua.
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