Consejos para preparar un buen pescado
Tips de Cocina

Consejos para preparar un buen pescado

Por Kiwilimón - Julio 2011
  El pescado es primordial en el consumo de la familia, pues éste un alto poder alimenticio, ofrece una fácil digestión, rápida cocción y bajo costo. Además el pescado ofrece una variada y deliciosa preparación. Algunos puntos nutricionales importantes del pescado son: - Contenido en grasa es bajo y de buena calidad - Su consumo llega a bajos niveles de colesterol lo que disminuye el riesgo de enfermedades cardíacas. - Los niños, enfermos y ancianos pueden consumirla sin problemas gracias a su fácil digestión. - Es rico en vitaminas y minerales como el hierro, especialmente la carne oscura que ayuda a prevenir la anemia. Por otra parte, se recomienda consumirlo fresco cuando tiene olor a mar, carne firme, escamas rojas y ojos brillantes. También se puede mantener en refrigeración hasta por dos días. De no consumirse en ese tiempo, debe congelarse. Otras formas de conservación son el ahumado y el seco-salado. El pescado enlatado es alimenticio, pero hay que desecharlo si la lata está abollada, oxidada, hinchada o no tiene fecha de vencimiento. En el caso del pescado seco y salado, pónlo en remojo la noche anterior, enjuágualo bien y prepáralo como pescado fresco. ¿Qué trucos podemos emplear para hacerlo más atractivo y apetecible? 1. Elige las piezas de pescado que menos espina tienen (lomos en lugar de rodajas, filetes sin espinas, por ejemplo) 2. Intenta cocinarlo de diferentes formas, de manera que resulte más atractivo. Algunas recetas recomendadas por Kiwilimon en donde se hace uso del pescado, son:Tacos de Pescado Frito a la CervezaFilete Sol a la MolineraFilete de Pescado con ChampiñonesTacos de Pescado EnsenadaPescado a la FlorentinaFiletes de Pescado a la PaprikaPescado a la Parrilla con Mango
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No es ningún secreto que una buena salsa puede transformar una preparación común en una extraordinaria creación culinaria. Y es que la elección correcta de ingredientes puede integrar texturas e intensificar al máximo las mezclas de sabores. Lo bueno es que solo basta con saber preparar ocho tipos diferentes de salsas para poder cocinar todo tipo de platillos. Estas son las salsas que debes aprender a preparar: Bechamel: esta cremosa salsa es una de las protagonistas de platillos tan famosos como los macarrones con queso o la lasaña. Para cocinarla solo tienes que mezclar “roux” (básicamente algún tipo de grasa con harina) con leche o algún otro lácteo. Su sabor es muy neutro, por lo que suele ir acompañada de ingredientes más fuertes.Tomate: un buen plato de pasta siempre debe estar bañado con una deliciosa salsa de tomate casera. El secreto de esta tradicional salsa no está precisamente en sus ingredientes (los cuales son bastante básicos: tomates, cebollas, ajo y aceite de oliva), sino en el tiempo de cocción. Tienes que dejarla a fuego medio por un largo periodo para que se reduzca lentamente hasta tener una consistencia más espesa. Holandesa: si nunca has probado esta exquisita salsa, hay una manera muy simple de describirla. La salsa holandesa es la versión gourmet de la mayonesa que usas para preparar tus sándwiches. Para prepararla solo tienes que mezclar yema de huevo con mantequilla y jugo de limón. Debido a que los huevos no entran precisamente en un proceso de cocción es muy importante que tengas cuidado al momento de conservarla.Velouté: la salsa que te ayudará a sacarle provecho hasta al caldo de tus preparaciones se llama velouté (o terciopelo, en español). Aunque su nombre suene muy sofisticado, su preparación es muy sencilla. Lo único que debes hacer es combinar mantequilla, aceite o la grasa que tú elijas con un poco de harina y el caldo de la carne, pescado o pollo que hayas cocinado. Española: otra salsa clásica es la “espagnole”. Esta salsa es de un tono café tostado y se hace mezclando zanahorias, apio y cebolla  con caldo de carne. Algunas personas añaden especias, como hojas de laurel, e incluso una copita de jerez. Barbecue: la reina de las salsas en las carnes asadas es, sin duda, la barbecue. Usualmente se usa para bañar alitas o costillas, pero en realidad puede usarse en una gran variedad de platillos. Si no tienes ni idea de cómo prepararla, aquí te decimos paso a paso cómo puedes hacer una salsa barbecue casera.Agridulce: este tipo de salsa es típica de la cocina oriental. Por lo general se prepara con un ingrediente dulce, que puede ser miel o jugo de naranja, y otros elementos salados, e incluso picantes. El jengibre, el chile rojo y la salsa de soya también son elementos comunes en estas salsas. Picante: por supuesto que no podíamos terminar esta lista sin hablar de las salsas picantes. Aunque esta variedad de salsas requiere un artículo completo para explicar todas las opciones que hay, podemos englobarlas en verdes, rojas, crudas y cocidas. Si sabes preparar una salsa verde con tomatillo o una roja, ya estás del otro lado.
Los mariscos son deliciosos, pero también pueden ser peligrosos si no se refrigeran apropiadamente. Evita problemas de salud conociendo cómo debes almacenar los mariscos y los días que pueden durar refrigerados.Primero que nada, ¿en qué debes fijarte para elegir mariscos en buen estado?Si un marisco se encuentra ya en estado de descomposición, no importa si lo guardas en el refrigerador o en el congelador, simplemente ya no sirve y no debes usarlo para cocinar. Estos son los principales aspectos que debes revisar al momento de comprar mariscos:Los caparazones de los mariscos, como las ostras o las almejas, deben estar enteros, es decir, sin grietas. Si te encuentras con un caparazón quebrado, no compres ese marisco.Para comprobar la frescura de los mejillones, ostras y almejas hay un truco muy sencillo. Golpea suavemente el caparazón. Si este se cierra, esto significa que el marisco aún está vivo, en caso contrario, mejor no lo compres.Los cangrejos y las langostas deben comprarse vivos, ya que se echan a perder muy rápidamente. Así que cuando los vayas a comprar asegúrate de que las patas se mueven, el caparazón está firme y la cola se encuentra recogida (no extendida).¿Cuántos días duran los mariscos refrigerados?Es muy importante que prestes atención a la manera en que guardas los mariscos. A diferencia de la carne de res que puede estar en el refrigerador sin problemas por varios días, los mariscos tienen una caducidad mucho menor. Recuerda que el consumir mariscos pasados o en mal estado puede provocar alguna infección o problema de salud, así que mejor ahórrate esos inconvenientes almacenando los mariscos de acuerdo con estas indicaciones.Los camarones, ostiones, langosta y calamares frescos solo pueden refrigerarse dos días (no más). En el congelador tienen un mayor tiempo de caducidad, ya que aguantan entre tres y seis meses.En el caso de los mariscos cocidos, si se cocina el mismo día que se consume, pueden refrigerarse hasta tres días. Si no preparaste tú la comida, checa directamente con el fabricante las indicaciones de consumo para saber cuánto tiempo más puede almacenarse el platillo en el refrigerador.De cualquier manera, es muy importante que antes de consumir mariscos (cocidos o frescos) que han estado refrigerados o congelados, revises su estado general. El olor de estos nunca debe ser agrio o parecido al amoniaco.Aunque no son mariscos, los pescados también deben almacenarse con cuidado para evitar que se descompongan. La recomendación es que los pescados (magros y grasos) pueden estar en el refrigerador como máximo dos días, y en el congelador desde seis hasta ocho meses.Recuerda revisar periódicamente la temperatura de tu refrigerador, la cual debe estar en 4° C, y la del congelador en -18° C.¿Te encantan los mariscos? Entonces no puedes perderte estas recetas fáciles: Tostadas de pulpo adobadoAros de Calamar en caldo de mostaza picositaEsquites de camarón y chile guajillo
Trata de recordar la última vez que fuiste al súper mercado. ¿Cuántos de los productos que viste tenían en su etiqueta una leyenda que decía “gluten free” o “sin gluten”? Tanto se ha hablado de este tema que muchas personas están haciendo ajustes a su alimentación para dejar de  consumir gluten. Pero, ¿es esto realmente necesario? ¿Todas las personas deben evitar el consumo de gluten? ¿Cuál es el problema con este? Esto es lo que debes saber del gluten.¿El gluten es malo?Para empezar, quítate de la cabeza que el gluten es algo malo. El gluten no es un aditivo o un componente añadido de manera artificial a los alimentos. Simplemente se trata de una proteína que está presente en ciertos cereales, como el trigo, el centeno y la cebada. La moda en el consumo de alimentos libres de gluten se debe a que no todas las personas son capaces de digerir y eliminar esta proteína. Pero no tiene nada que ver con un tema de calidad en los productos o problemas con los alimentos.¿Debo dejar de comer gluten?No necesariamente. En realidad, la mayoría de las personas pueden comer sin problemas alimentos que contengan gluten. Solamente se sugiere evitar su ingesta cuando las personas presentan ciertos síntomas. Los más comunes son la inflamación y el dolor en la zona del estómago, anemia y obstrucción intestinal. Jamás debes de hacer ajustes radicales en tu alimentación, como dejar completamente de consumir harinas, solo porque crees que tienes algún padecimiento. Si sospechas que podrías ser intolerante al gluten, debes someterte a algunos estudios para obtener un diagnóstico seguro.¿Soy alérgico al gluten?No vayas a creer que por sentir un poco de inflamación después de comer una pieza de pan ya eres celiaco. Aunque por lo general las personas intolerantes al gluten padecen diarrea o dolor abdominal, hay algunas que ni siquiera presentan reacciones. De igual manera, la enfermedad puede estar de manera latente, es decir, que no aparece hasta la edad adulta, aunque ya se tenga desde la niñez. Para determinar si eres o no alérgico al gluten deben realizarte un análisis de sangre y biopsias en el intestino delgado. ¿Qué puedo comer si fui diagnosticado con celiaquia?Debes evitar todos los alimentos que estén hechos con trigo, cebada o centeno. Esto significa que la pasta, pan, tortillas de harina, bollería, pasteles, cervezas y ciertos aliños o salsas están prohibidos. Una manera más sencilla de elegir tus alimentos es revisando las etiquetas. Por ley deben incluir información sobre sus componentes y la posibilidad de incluir rastros de gluten.Estas son algunas recetas fáciles y ricas que no contienen gluten: Pan de quínoa con chía y glutenPastel azteca con polloPan de elote sin harinaHotcakes de zanahoria sin harina
Trata de recordar la última vez que fuiste al súper mercado. ¿Cuántos de los productos que viste tenían en su etiqueta una leyenda que decía “gluten free” o “sin gluten”? Tanto se ha hablado de este tema que muchas personas están haciendo ajustes a su alimentación para dejar de  consumir gluten. Pero, ¿es esto realmente necesario? ¿Todas las personas deben evitar el consumo de gluten? ¿Cuál es el problema con este? Esto es lo que debes saber del gluten.¿El gluten es malo?Para empezar, quítate de la cabeza que el gluten es algo malo. El gluten no es un aditivo o un componente añadido de manera artificial a los alimentos. Simplemente se trata de una proteína que está presente en ciertos cereales, como el trigo, el centeno y la cebada. La moda en el consumo de alimentos libres de gluten se debe a que no todas las personas son capaces de digerir y eliminar esta proteína. Pero no tiene nada que ver con un tema de calidad en los productos o problemas con los alimentos.¿Debo dejar de comer gluten?No necesariamente. En realidad, la mayoría de las personas pueden comer sin problemas alimentos que contengan gluten. Solamente se sugiere evitar su ingesta cuando las personas presentan ciertos síntomas. Los más comunes son la inflamación y el dolor en la zona del estómago, anemia y obstrucción intestinal. Jamás debes de hacer ajustes radicales en tu alimentación, como dejar completamente de consumir harinas, solo porque crees que tienes algún padecimiento. Si sospechas que podrías ser intolerante al gluten, debes someterte a algunos estudios para obtener un diagnóstico seguro.¿Soy alérgico al gluten?No vayas a creer que por sentir un poco de inflamación después de comer una pieza de pan ya eres celiaco. Aunque por lo general las personas intolerantes al gluten padecen diarrea o dolor abdominal, hay algunas que ni siquiera presentan reacciones. De igual manera, la enfermedad puede estar de manera latente, es decir, que no aparece hasta la edad adulta, aunque ya se tenga desde la niñez. Para determinar si eres o no alérgico al gluten deben realizarte un análisis de sangre y biopsias en el intestino delgado. ¿Qué puedo comer si fui diagnosticado con celiaquia?Debes evitar todos los alimentos que estén hechos con trigo, cebada o centeno. Esto significa que la pasta, pan, tortillas de harina, bollería, pasteles, cervezas y ciertos aliños o salsas están prohibidos. Una manera más sencilla de elegir tus alimentos es revisando las etiquetas. Por ley deben incluir información sobre sus componentes y la posibilidad de incluir rastros de gluten.Estas son algunas recetas fáciles y ricas que no contienen gluten: Pan de quínoa con chía y glutenPastel azteca con polloPan de elote sin harinaHotcakes de zanahoria sin harina
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