El sabor de la vida o cómo las especias transforman corazones
Tips de Cocina

El sabor de la vida o cómo las especias transforman corazones

Por Kiwilimón - Octubre 2015
Los que hablan griego encuentran la similitud entre palabras que muchas veces guardan entre sí una relación oculta y profunda. Tal es el caso entre astronómos y gastronómos: el que se dedica a estudiar los astros y el que conoce el arte de comer bien. El sabor de las especias es tan poderoso como el influjo de los planetas en el acontecer del tiempo: al centro de la sazón se encuentra el sol de los condimentos: la pimienta, quien reina en todos los guisos. Mientras que la canela es sensual y concupiscente, dulce y amarga al igual que las mujeres que representa Venus. Y la tierra es como la sal, indispensable para la vida y el sabor. ¿Dónde podemos aprender de este maravilloso conocimiento de los astros y la comida? En la ciudad de Estambul, en la tienda de especias del viejo Vassilis. Apenas suene la campana que alerta la apertura de la puerta, este hombre sabio se acercará a ti para saber qué quieres y qué necesitas realmente. Pues quizás pidas un poco de comino molido, pero cuando el tendero sepa para que lo necesitas, entonces te recomendará llevar otra especia más indicada. ¿Sabían ustedes que el comino impregna de un aroma profundo la comida y entonces los comensales se vuelven introspectivos? Y si lo que quieren es por el contrario abrir la conversación amable y casual, entonces deberán agregar canela, que es cordial y venusina ¡Para los suegros canela! Aunque la receta no lo indique. En la tienda se pueden comprar aceitunas kalamata, chiles secos, ramilletes de albahaca y pequeños estuches de azafrán persa. Vassilis es un hombre sencillo, franco y apasionado. Ama Estambul como a nada, recorre las viejas calles hasta el Hammam a donde acude una vez por semana para aliviar los dolores de cuello que le causa la desavenencia de turcos y griegos que conviven en la legendaria ciudad de Constantinopla, capital del Imperio Romano de Oriente. Con el más bello hipódromo y la catedral de Santa Sofía, decorada profusamente con mosaicos dorados que iluminan el rostro de Cristo Pantokrator, y en medio de la ciudad se encuentra dividiendo el continente asiático del europeo el bello río Bósforo, de color azul turquesa del que se extraen exquisitos pescados. Todas las mañanas despierta con el canto del almuédano quien llama a los musulmanes a la oración. Pero acude a la misa cristiana en la capilla ortodoxa de su barrio. Nadie como él sufrió las redadas del gobierno turco contra los griegos residentes quienes fueron deportados a Atenas. La familia del viejo Vassilis tuvo que migrar dejándolo solo en Estambul. Lo que más le dolió fue despedirse de Fanis, su nieto. A quien le inculcó el gusto por la cocina al punto que se volvió un cocinero profesional. Pero que también viajó con su imaginación por los planetas de especias hasta ser un connotado astrónomo de Grecia.

Recetas recomendadas

  Todos los años Vassilis prometía viajar a Atenas a visitar la familia, pero siempre ocurría algún percance que le impedía dejar su amada Estambul. Y sin saberlo contribuyó a que su nieto creciera como un desadaptado en el contexto griego, pues su condición de bizantino le pesaba más que el nacionalismo inculcado de Grecia. Así encontró como vía de expresión la comida, pues al sazonar los platillos con las especias que le había enseñado su abuelo a distinguir y usar, entonces lo vivía como un reencuentro con ese amor a su ancestro y una posibilidad de tocar a través del sabor, la cultura que lo había formado en su primera niñez. Transcurrieron muchos años para el reencuentro entre nieto y abuelo. Desafortunadamente en condiciones trágicas. Pero la impronta del astronómo y del gastronómo plantada por Vassilis germinó en su nieto. Ver artículo original.
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Una de las principales preocupaciones de una mujer embarazada es, sin duda, el bienestar de su pequeño. En los nueve meses de gestación la futura madre está constantemente preguntándose si lo que come, bebe o hace puede afectar de alguna manera la salud del bebé.Si bien es cierto que la mujer debe vigilar lo que come para evitar futuros problemas de salud, como diabetes gestacional o preclamsia, hay ciertas recomendaciones que son simplemente erróneas. Descubre los mitos y verdades más comunes en torno a la alimentación en el embarazo.No puedes comer pescado.Mucho se ha hablado sobre la presencia de mercurio en el pescado y sus efectos negativos durante el embarazo y la lactancia. Precisamente este prejuicio ha llevado a que muchas embarazadas eviten del todo cualquier tipo de platillo que incluya pescado, sin embargo, hay que recordar que no todas las variedades de pescado tienen los mismos niveles de mercurio.  Incluir pescado en tu dieta ayuda a aumentar los niveles de omega 3 y vitamina D en tu organismo. El consumo de alcohol está prohibido.Algunos estudios han demostrado que el consumo moderado de alcohol no es dañino para el bebé. Incluso puede llegar a ser benéfico. Beber un vasito de vino a la semana puede mejorar la circulación sanguínea, tanto de la mamá como del bebé. Sin embargo, es muy importante recalcar que no es una obligación beber alcohol y, que, si decides hacerlo, debes limitarte a unos cuantos mililitros a la semana. De lo contrario, puedes poner en riesgo la salud del bebé.Debes dejar de beber té y café.La cafeína es un estimulante y un diurético. Por un lado, su consumo hace que presión sanguínea y el ritmo cardiaco aumenten, lo cual no es muy recomendable durante el embarazo. Por otro lado, el efecto diurético puede empeorar las ganas de orinar que ya de por sí son bastantes. En cuanto a los tés debes fijarte muy bien qué contienen antes de beberlos. Aunque sean bebidas de origen natural y parezcan inofensivas, existen algunos tés que tienen efectos abortivos. Consulta con tu médico antes de incluir tés en tu dieta.Los quesos pueden hacerle daño al bebé.Aunque los lácteos elaborados con leche pasteurizada con considerados seguros, hay que tener mucho cuidado con aquellos productos que están hechos a base de leche fresca. Ciertos quesos, como el de cabra, generalmente no son sometidos a procesos de pasteurización, por lo que pueden contener bacterias que son muy peligrosas para el feto. No te arriesgues y mejor limítate a consumir solo lácteos pasteurizados.No debes comer huevo durante el embarazo.Ciertos alimentos incluyen huevo crudo en su preparación. La mayonesa, ciertas salsas, algunos postres y helados suelen estar hechos a base de claras y yemas crudas. Para evitar el desarrollo de algún tipo de infección que pueda afectar a tu bebé lo mejor es evitar estos alimentos y consumir únicamente huevo bien cocido. Así reducirás el riesgo de contraer salmonela. Las fresas son peligrosas en el periodo de gestación.  En realidad, las fresas por sí mismas no son peligrosas, el problema surge cuando no se lavan y desinfectan bien. A reserva de lo que te indique tu médico, puedes comer cualquier fruta durante el embarazo siempre y cuando la hayas lavado y desinfectado bien.Recuerda que antes de que hagas algún cambio en tu alimentación es muy importante que lo consultes con tu médico. Existen afecciones muy específicas y cada caso es diferente, por lo que es necesario que cuentes con la supervisión y aprobación de tu médico cuando decidas incluir algún tipo de alimento durante el embarazo.
Una buena alimentación es importante no solo por su impacto en la salud física, sino también por su resultado en las emociones. Efectivamente, nuestros hábitos alimenticios (la manera en que comemos y el tipo de alimentos que solemos consumir) influyen en nuestro estado de ánimo. Aunque el efecto de la comida en la manera en que nos sentimos es bastante complejo, esta es a grandes rasgos la relación entre la comida y tus emociones:El organismo requiere “combustible” para funcionar adecuadamente. Esta energía se obtiene a partir del consumo periódico de alimentos. Cuando dejamos que pase demasiado tiempo entre una comida y otra (por ejemplo, al brincarse el desayuno) estamos obligando al cuerpo a que funcione con poco combustible. Esto puede hacernos sentir débiles, cansados y bajos de ánimo. En los últimos años han surgido una gran cantidad de dietas que prometen grandes beneficios para la salud. El problema es que el adoptar un régimen muy estricto sin consultar previamente a un médico puede llevar a una descompensación. Un caso muy común es el de los veganos. Al dejar de consumir los nutrientes presentes en los alimentos de origen natural, el cuerpo puede experimentar la falta de ciertos nutrientes, lo que se refleja en estados de ánimo volátiles y menos energía. Si decides hacer un cambio radical a tu alimentación, consulta a un especialista para asegurarte de que seguirás consumiendo los nutrientes que tu cuerpo necesita mediante sustitutos. Nuestro cuerpo requiere de energía para funcionar correctamente, pero no cualquier tipo de energía. Mientras que los alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, como los vegetales, cereales y legumbres, ayudan a mantener los niveles de energía estables, los alimentos altos en carbohidratos procesados producen picos de energía. El consumo frecuente de comida rápida, panes o dulces no solo se relaciona con problemas de sobrepeso, también produce subidas y bajadas en los niveles de energía, lo cual se relaciona con irritabilidad y cansancio.En muchas ocasiones nuestros estados de ánimo tienen que ver menos con nuestro entorno y más con cuestiones internas. La falta de ciertos nutrientes puede afectar la manera en que nos sentimos. Existen alimentos que pueden aumentar los niveles de serotonina, la hormona de la felicidad, ayudando mejorar el estado de ánimo. El chocolate, los frutos secos y los pescados azules aportan serotonina cuando los consumimos, por lo cual nos brindan una sensación de bienestar y felicidad. No solo la comida influye en nuestras emociones. La manera en que nos sentimos también puede afectar nuestra manera de alimentarnos. Cuando estamos cansados o no hemos dormido lo suficiente, es más probable que sintamos antojos por alimentos no saludables, como donas o refrescos. De igual manera, cuando experimentamos estrés o ansiedad es muy común que tendamos a comer compulsivamente. No desestimes la importancia de la alimentación en tu salud emocional. Consume platillos saludables todos los días para que te sientas bien, por dentro y por fuera.
Los niños no desarrollan por arte de magia el gusto por todo tipo de alimentos, así como tampoco empiezan a adoptar costumbres saludables por sí mismos. Si quieres que tus hijos adquieran buenos hábitos alimenticios, tienes que guiarlo y acompañarlo. Sigue estos tips para que esta tarea sea más sencilla. Crea un ambiente agradable.Algo importante que debes tener en cuenta es que los niños relacionan todo. No puedes esperar que ellos vean la ingesta de alimentos como algo bueno si siempre les gritas o regañas a la hora de la comida. Trata de establecer un ambiente tranquilo para que tus hijos poco a poco relacionen su alimentación con un momento agradable.Pon el ejemplo.Como todo en la vida, una acción vale más que mil palabras. Enseña a tus hijos buenos hábitos alimenticios asumiéndolos tú también. Procura comer alimentos variados, sigue una rutina saludable y disfruta de todo lo que comes, de esta manera tus pequeños también querrán seguir tus pasos.Involucra a tus pequeños en la cocina.Conforme los niños van creciendo pueden ir asumiendo mayores responsabilidades en el hogar. Puedes aprovechar esto para pedirles que te ayuden en las labores de la cocina. Cuando permites que tu hijo elija sus alimentos o los prepare él mismo, estás desarrollando en él un mayor sentido de compromiso y responsabilidad hacia sus alimentos, sin necesidad de obligarlo o regañarlo.Toma en cuenta sus necesidades.Los niños son niños. Punto. No puedes pretender que tu pequeño coma las mismas cantidades ni los mismos alimentos que un adulto. Si bien es importante que lo ayudes a descubrir nuevos sabores, tampoco lo obligues a probar alimentos demasiado fuertes o muy condimentados. Recuerda que el paladar de tu pequeño es muy diferente al tuyo.Mantén una relación saludable con los alimentos. Esto incluye tanto tu alimentación como la de ellos. Si te la pasas quejándote de las calorías y siempre estás hablando de dietas, es muy probable que tus hijos crezcan creyendo que la comida es algo malo. Asimismo, el usar ciertos alimentos como castigo también hace que los niños desarrollen aversión hacia estos.¿Tienes algún otro tip para enseñar a los niños buenos hábitos alimenticios? Comparte tus ideas en los comentarios. Recetas ideales para niños:Gelatina de Yoghurt con FresaRollitos de crepas confetiMacarrones con carnePan francés fácil 
Congelar tu comida puede cambiarte la vida. Eso es cierto. Sin embargo, hay algunos alimentos que no debes guardar en el congelador porque podrías afectar su consistencia. Conoce cuál es la comida que debes mantener fuera del congelador.Verduras verdesLa lechuga, kale, apio, espinaca pierden su natural textura crujiente cuando se almacenan en el congelador. Por si fuera poco, su sabor también pierde mucha intensidad cuando las hojas verdes son sometidas a temperaturas bajo cero. Además, como algunas tienen grandes cantidades de agua, pasan por el temido efecto de qudar "quemados"; que quiere decir que su consistencia se volverá un poco arrugada y escurrirán demasiado. Algunos lácteosLa leche, el queso suave, el yogurt y la crema jamás deben congelarse. Y la razón es muy sencilla. La grasa presente en estos alimentos tiende a separarse cuando se congela, entonces al entrar en temperatura ambiente el resultado es una sustancia un tanto desagradable. Aunque puedes usar los lácteos descongelados para cocinar, te aseguramos que no se te antojará comerlos solos.  Alimentos fritosLas papas a la francesa o el pollo frito jamás deben meterse al congelador. Las bajas temperaturas hacen que la textura crujiente se convierta en una consistencia suave y aguada. Además, este proceso hace que el aceite se impregne aún más en los alimentos, por lo que será más difícil quitar el exceso de grasa con toallas de papel.HuevosUn gran error que se comete muy seguido es el congelar los huevos cuando están aún dentro del cascarón. Recuerda que los líquidos se expanden al congelarse, por lo que los huevos pueden explotar y estar expuestos a las bacterias. En caso de que necesites guardar huevos en el congelador, rómpelos y ponlos dentro de recipientes herméticos.PapasAl igual que las hojas verdes, las papas pierden mucha textura cuando se congelan. Si quieres preparar papas fritas, nunca las congelen antes de hacerlas. En caso de que vayas a hacer sopas o caldos, no importa mucho el cambio en la consistencia de las papas.Frutas y verduras crudasEl alto contenido de líquido que tienen las frutas y verduras sin cocer hace que sean alimentos prácticamente prohibidos en el congelador. Solamente te recomendamos que congeles las frutas cuando vayas a preparar un licuado o un smoothie.Arroz y pasta No arruines un delicioso plato de arroz o pasta al guardarlo en el congelador. A menos que quieras recalentar un platillo de consistencia aguada, mejor mantén alejados el arroz y la pasta de esta parte del refrigerador.Estas recetas te podrían interesar:Pasta cremosa al cilantroPescado con papas a la cremaPapa al horno con champiñones Deliciosos huevos divorciados
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