El tiempo correcto para hacer galletas en el horno
Tips de Cocina

El tiempo correcto para hacer galletas en el horno

Por - May 2020
Parece que una de las actividades culinarias preferidas de este 2020 ha sido cocinar. Pero claro, decir "cocinar" va desde lo más simple como una ensalada de frutas, hasta lo más complejo - para unos- que es enfrentarse al horno o a la repostería. Sin embargo, estos tiempos llevaron a las familias, personas solteras, hombres, amas de casa y casi todo habitante de algún hogar, a descubrir habildades a la hora de hacer galletitas y claro, con esto viene descubrir el el tiempo correcto para hacer galletas en el horno. 

Porque no importa si es viernes de pelis en el sofá, sábado de series, o domingo de estar en casa, comer galletas siempre será una buena idea. De hecho, puedes preparar desde galletas prefabricadas, con masa casera, en barras, para usar en base y hasta para decorar con icyng, pero sin dejar a un lado que la clave de todo será el tiempo de cocción de las galletas, que te explicamos en los siguientes putos. 
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Calificaciones (2)
Lourdes Rojas Vega
06/06/2020 19:00:54
Breve y preciso
Leonor Diaz
06/06/2020 18:39:18
le doy un 10 me gustan mucho las galletas
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No existe pollo flaco o hervido que continúe tristeando por las esquinas de una olla si se le añade un baño de especias. Más aún si se trata de especias mexicanas. El uso en la cocina de los también llamados condimentos se remonta al antiguo Egipto y es tan viejo como nuestro deseo por hacer que lo nutritivo pase al cuerpo sin tener que taparse la nariz. Y es que, como si fueran un rey Midas del sabor, las especias tienen el poder de darle sazón a todo lo que tocan gracias a su concentración de aromas provenientes de las semillas o de la corteza de algunas plantas aromáticas. Hay que frotarlas como a una lámpara maravillosa. Una ráfaga de aromas saldrá de su interior invitándonos a embriagarnos con ellas. ¡Pero cuidado! Hay que ser sutiles a la hora de usarlas y cuidar de no tostarlas demasiado para que decoren cada bocado sin abrumar. Las especias de México no son la excepción. Son explosión pura. Son razón suficiente para voltear hacia la tierra –o al cielo– para agradecer lo que nos da. Sin las especias mexicanas al mundo le faltaría algo así como su Quinta Sinfonía de Beethoven, sus Meninas de Velázquez, culinariamente hablando. Ahí tienen a la vainilla. ¿Qué sería de las tartas de manzana sin un helado con su sabor? ¿De qué serían de los pasteles de bodas sin sus bizcochos avainillados? A la crema pastelera le faltaría el cincuenta porciento de su alma. A las galletas su olorosa estampa. ¡Olvídense del rompope! La vainilla planifolia es una especia originaria de México y en Papantla es donde alcanza su plenitud. Esta especia mexicana es de esas cosas –dieciséis en total– a las que se les ha defendido con una Denominación de Origen por parte del gobierno. En el caso de la vainilla, este rango celebra pedazos de tierra –treinta y nueve municipios entre Veracruz y Puebla–, procesos y mano de obra de quien sabe cómo cuidar las orquídeas de vainilla desde tiempos prehispánicos. De esa pequeña vaina, con el sencillo movimiento de un cuchillo, salen partículas que huelen a una flor suave pero pungente.Otra especia orgullosamente mexicana es la pimienta gorda o pimienta Tabasco, que también cuenta con el título nobiliario de Denominación de Origen. Y aunque a veces a la pimienta gorda se le confunde con pimienta negra, por su sabor es fácil diferenciarla: una mezcla entre clavo, canela, nuez moscada y pimiento. Su fama llega a la India, en donde se muele para preparar masalas y posteriormente currys cremosos y especiados. Sin ir más lejos, es un ingrediente esencial en el rezo de especias ocupadas en el mole, pero también en el sazón y sabor de embutidos, salchichas y salsas BBQ.La canela, por su parte, aunque es originaria de Ceilán (actualmente Sri Lanka), se ha llegado a denominar canela mexicana porque es el país con mayor producción. Sólo piensen por un segundo: ¿qué no huele a canela en México? Su sabor ligeramente picante –como todo lo que gusta al mexicano– combina a la perfección con lo dulce o lo salado. La canela nada en un mar de aguas de horchata, en la molienda especiada del mole, en los recados. Está en los panes dulces que pasean los jóvenes en sus canastas y en los carritos de churros de las esquinas. Es perfume en pepianes y adobos. Está en todo.No nos olvidamos de otra gran especia mexicana, el achiote, sin el cual la cochinita sería una simple carne cocida y los tacos al pastor –¡de nada, mundo!– no existirían. México sabe a chile, por su puesto. Pero también a la festividad de sus especias y a las hierbas de olor (que son harina de otro costal y al cual nos zambulliremos pronto). En conjunto, las especias mexicanas le dan identidad a una despensa a la que es correcto llamar barroca e incluso churrigueresca. Sólo basta recordar que el mexicano no come pollo ni chayote hervidos más que en la enfermedad. Más vale muertos que sencillos, hasta en la comida. Lo nuestro es combinar densidades y capas de sabor, técnicas y preparaciones que dan lugar a una sinfonía compleja llamada gastronomía mexicana. ¿Cuál es tu especia mexicana favorita?
Las aguas frescas, frutales o con cereales, como la de horchata, son muy conocidas en México. Tenemos varias famosas, por ejemplo, la de alfalfa con limón o piña, la de tamarindo, la de tuna con menta o la combinación clásica de horchata con fresa.Sin embargo, varios países de América Latina también cuentan con deliciosas aguas de sabores, que quizá un día te animes a probar, después de conocerlas.Una de las más populares es el aguapanela de Colombia, también conocida como papelón con limón en Venezuela. Esta bebida está hecha de panela o rapadura, una azúcar sólida y sin refinar extraída de la caña de azúcar, mezclada con un poco de jugo de limón. En Colombia puede tomarse fría o caliente.Otra bebida típica de Colombia es la lulada, hecha a partir de naranjilla o lulo, una fruta típica de la región del Valle del Cauca. Esta fruta se deshace con las manos y se sirve con hielo y jugo de limón, y parece un smoothie.Como tercera mención llega la chicha, una bebida conocida en varios países de América del Sur, como Colombia, Venezuela, Bolivia, Chile y Perú, por mencionar algunos. La chicha se produce con la fermentación del maíz y, de acuerdo con la zona, de otros ingredientes, como la yuca o la piña.De Chile tenemos otras dos deliciosas bebidas, el mote con huesillo, que se hace con duraznos deshidratados, jugo azúcarado o acaramelado y mote de trigo, además de presentarse como bebida, se consume como un postre.La segunda es la malta con huevo, bebida que se suele tomar para curar la cruda o resaca, hecha a partir de una mezcla de malta y azúcar con huevo.Parecida al mote con huesillo, en Bolivia se toma el mocochinchi, con duraznos deshidratados hervidos en clavo, cardamomo y canela, y almíbar a punto caramelo, además de una tradicional chicha de piña.¿Las conocías ya? ¿Te animarías a hacer turismo gastronómico para probar estas bebidas? ¡Ojalá que sí!
El baño de leche es famoso y, de acuerdo con lo que se dice de Cleopatra, se conoce desde la antigüedad, pues esta gobernante aprovechaba de los beneficios de esta práctica, conocidos no sólo por los egipcios, sino también por los griegos.El baño de leche puede tener beneficios en varias afecciones de la piel, como eccema, psoriasis y piel seca, y aunque aún no existe suficiente investigación científica, las personas recomiendan usar los baños de leche gracias a sus propiedades, como su contenido de proteínas, grasa, vitaminas, minerales y ácido láctico.Quizá no tienes tan claro en qué consiste un baño de leche en la actualidad, así que cabe mencionar que ahora ya no es necesario usar leche de burra, pues se trata simplemente de agregar leche, en forma líquida o en polvo, al agua caliente en una bañera, cuba o pileta.Se pueden utilizar diferentes tipos de leche, como entera, suero de leche o buttermilk, leche vegetales de coco, de arroz o de soya o leche en polvo, así que puedes experimentar con la de tu preferencia. Para hacerlo, puedes agregar 1 a 2 tazas de leche a una tina llena de agua tibia.Aquí te dejamos un video muy útil por si quieres hacer leche de coco o leche de arroz caseras.Pero también puede agregar aceites esenciales, sales de baño, miel o bicarbonato de sodio para obtener beneficios adicionales. Esto crea una estética muy bella, por lo que las sesiones de fotos en tinas llenas de leche y hermosas flores se han puesto de moda.Imagen tomada de la cuenta de Instagarm de Sandra SandbergY no sólo eso, esa moda ha trascendido a creaciones como productos orgánicos para el cuidado personal (champús y jabones) pero también ha llegado hasta las uñas, gracias a la artista de la manicura detrás de la cuenta de Instagram @jasgotbars. Imagen tomada de la cuenta de Instagram Janeyliz Creationz MerakiLa tendencia uñas baño de leche es muy hermosa e incluso se utilizan flores secas reales en algunos salones para realizarla.¿Te gustaría llevar las uñas así o te quedarías con el baño de leche tradicional, para la piel?
Durante esta pandemia, el uso del cubrebocas se traduce en empatía hacia los demás, pues al portarlo no sólo vemos por nuestra salud, sino también por la de las personas que nos rodean.No obstante, muchos creen que no sirve de nada o, peor aún, otros tantos no creen que el coronavirus covid-19 sea real. Esto sucede no sólo en México, sino también en Estados Unidos y otras partes del mundo.Ante una falta tan grave e importante, nada mejor que combatirlo con ciencia, por lo que el científico más genial de la tele decidió comprobar su eficacia, con un video en Tik Tok que ya se ha vuelto viral.Ya existe un cubrebocas transparente y autosanitizante, conoce todo sobre él aquí.Con ejemplos sencillos para que todos entendamos, Bill Nye, el científico, demostró con una vela, una bufanda y un cubrebocas que usarlo sí ayuda a prevenir la propagación del nuevo coronavirus.Para demostrar cómo los cubrebocas “evitan que las partículas de mi sistema respiratorio entren en el aire y luego entren en tu sistema respiratorio”, Nye explica que lo que hacen los también llamados barbijos es bloquear el movimiento del aire.Una bufanda, por ejemplo, está diseñada para bloquear el movimiento del aire alrededor de la garganta para mantener el cuerpo caliente, pero una bufanda no es particularmente efectiva para bloquear las partículas respiratorias y el científico lo comprobó apagando fácilmente una vela encendida mientras sostenía una sobre su boca. Nye prueba después un cubrebocas de tela casero, hecho con dos capas de tela y con un limpiapipas alrededor del puente de la nariz. “Bloquea el movimiento del aire de manera muy efectiva”, dice el científico luego de intentar apagar la vela repetidamente mientras lo lleva sobre su boca y nariz. “Si usas uno de estos, te estás protegiendo a ti mismo y a quienes te rodean”.Finalmente, hace la misma prueba con la vela, pero usando una mascarilla N95 y la llama ni siquiera titila.Bill Nye concluye con algo muy sencillo: Sí, usar un cubrebocas te protege a ti, “pero la razón principal por la que queremos que uses uno es para protegerme yo de ti, y de las partículas de tu sistema respiratorio que pueden entrar en mi sistema respiratorio”, dice muy seriamente.Como el científico dice, este es un tema de vida o muerte, literalmente, así que cuando salgas a la calle y estés en lugares públicos, por favor, ¡usa un cubrebocas!
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