El uso del microondas en la cocina
Tips de Cocina

El uso del microondas en la cocina

Por Kiwilimón - Agosto 2011
  Si eres de las personas que hacen uso del microondas para cocinar, te dejamos algunos tips para que le saques todas las ventajas que te ofrece este aliado de la cocina.
  • - La energía de los microondas se distribuye de forma desigual (calienta de fuera hacia dentro). Es por ello que los alimentos se suelen calentar más por unas zonas que por otras. Así, es aconsejable colocar las porciones más densas en las partes exteriores del recipiente.
  • - Es muy importante utilizar materiales adecuados para el microondas, que dejen pasar las ondas hasta llegar a los alimentos. Son apropiados los recipientes de vidrio, de porcelana, de loza, de cerámica y de plástico (siempre que indiquen explícitamente su compatibilidad).
  • - No se deben usar plásticos no preparados pues se ha demostrado que éstos, al calentarse, pueden desprender parte de sus componentes y resultar tóxicos. Tampoco se deben usar recipientes con decoración metálica, pues reflejan las ondas y podrían dañar el microondas.
  • - Es fundamental respetar los tiempos de cocción, así como los tiempos de reposo de los alimentos. (En caso de duda, calcular la cuarta parte del tiempo que emplearía por el procedimiento tradicional. Es mejor quedarse corto, ya que los alimentos se siguen cocinando un rato más aunque ya estén fuera del micro).
  • - Es conveniente elegir piezas del mismo tamaño para que se hagan al mismo tiempo.
  • - Para la cocción de las verduras son mejores los recipientes anchos y bajos para favorecer la rapidez y la evaporación: de esta forma las verduras mantienen su color y sabor natural.
  • - Para que las carnes queden tiernas se han de cocer tapadas y sazonarlas en el último momento.
  • - Puedes utilizar el micro para ablandar rápidamente chocolate, mantequilla, miel, un helado demasiado frío, entre otros.
Recetas de cocina recomendadas:Tartaleta de PeraEntomatadas de PolloPollo con Nueces de la IndiaEnchiladas Suizas Sencillas

     
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Se acerca el fin de año y no hay mejor forma de recibir al 2021 que con rituales de comida para atraer el amor, la fortuna y la abundancia. Por ello, te preparamos una lista con los alimentos favoritos dentro de las creencias populares para atraer la buena energía, con el mejor sabor, por supuesto. ¡No te pierdas estos 6 alimentos básicos para los rituales de Año Nuevo! Lentejas para la abundancia Dentro de los rituales de Año Nuevo, podemos encontrar que las lentejas se utilizan para atraer la abundancia y la prosperidad en días venideros. Por eso en tu cena de fin de año, no puede faltar la sopa de lentejas, como la que tenemos aquí. Albahaca para el amor Algunas personas tienen la creencia de que las hojas de albahaca atraen el amor, por eso, colocan un puñito de hojas bajo la almohada para que en sueños se les muestre a su verdadero amor, o, por otro lado, preparan platillos con esta planta, como podrás ver en estas increíbles opciones. Pasta con Camarones en Salsa de Jitomate y ChipotleSalmón Empapelado con Pesto de EspinacaUvas para los 12 deseos Quizás el ritual de Año Nuevo más conocido son las tradicionales uvas. Se acostumbra comer 12 uvas durante las últimas 12 campanadas a la media noche y con cada uva se puede pedir un deseo diferente que nos sorprenda el siguiente año, aunque si quieres comer las uvas de otro modo, esta gelatina no te defraudará. Limones para alejar las malas vibras Otro ritual imperdible para recibir el Año Nuevo es partir limones en cuartos y colocarlos en las esquinas de tu casa para alejar las malas vibras y proteger a tu familia. Azúcar para la paz y armonía Hay quienes creen que lavarse las manos con azúcar y champaña ayuda a alejar los problemas y dificultades durante el año, atrayendo así la paz y la armonía. Sidra, vino o champaña para la fortuna Otro ritual de Año Nuevo consiste en chocar las copas lo más alto que se pueda y brindar con champaña, vino espumoso o sidra, dar tres saltos con el pie derecho y esperar a que la fortuna caiga en tu copa. ¿Cuántos rituales de Año Nuevo vas a realizar para recibir el 2021?
Hasta mi casa se colaba el aroma de unos bollos cociéndose en el horno. Inexorablemente, mi olfato se encendía como radar náutico e identificaba el origen del estímulo tan placentero. El hilo de fragancia, además de pan, susurraba especias –zaatar, para ser precisos– lo suficientemente remojadas en aceite de oliva como para que la receta completa se dibujara en mi cabeza. En menos de cinco minutos ya estaba escalando la pequeña reja verde que dividía la terraza de mis papás de la de los vecinos. Había que llegar a tiempo a la repartición de los talami zaatar mientras estaban humeantes. Desconozco las causas, pero mi calle era el hogar de una pequeña comunidad árabe que me acercó a temprana edad a la gloria de la gastronomía de Medio Oriente. Mis padrinos –además de vecinos– eran libaneses y, como la mitad de mi infancia la pasé imaginando que las escaleras de su casa eran el Monte Everest y su sala, el jardín de mis aventuras paleontológicas, la comida árabe me sabe a infancia. Entender esta cultura es más fácil si se parte de dos de sus pilares: la hospitalidad y la comunidad. Ya saben, no hay hospitalidad sin una letanía gastronómica y, sin embargo, los libaneses nos dicen hold my beer cuando hay que desvivirse por los invitados. “Visitas” para la comunidad es el sinónimo de “vacía tu alacena, compra todo el súper y cocina cuanto puedas”. ¿Quién es capaz de negarse a tal muestra de amor? Yo tampoco.De pequeña pensé que el hábito de súper alimentar a las visitas era propiedad de mis padrinos –a quienes llamaba tíos– y de sus hijos –a quienes llamo hermanos–. Cuando pisé algunos países de Medio Oriente y cuando la añoranza me llevó a restaurantes como Al Andalús o al Adonis, me di cuenta de que esa práctica es regla y que el mezze –variedad de aperitivos de la cocina árabe– define la hora de comer. El mezze es el resumen máximo de la cultura: al centro se estila poner hasta treinta platillos pequeños para la comunidad. Compartir lo que está dispuesto en la mesa es ley. Acá hay un platito con jocoque, el hummus está servido por allá. El kofte (carne picada y especiada) se pasa de mano a mano en una bandeja decorada con lechugas y rábano por si alguien quiere hacerse un taquito. Al extremo de la mesa alguien intenta pescar una bolita de kibbeh (carne molida especiada y frita) con el tenedor, y si no lo logra no importa: al centro gravita un refractario con kibbeh charola. Todos nos servimos tabbouleh (abajo la receta) o fattoush (ensalada verde con trozos de pan) y un par hojas de parra para ponerle verde al plato y para que la casualidad lo embarre con los restos del baba ganush (puré de berenjenas). Uno se podría perder en la bienvenida –de hecho, requiere mucha voluntad no hacerlo– pero, hay que esquivar esta trampa para primerizos. El plato fuerte, que casi siempre tiene que ver con cordero o alguna otra proteína cocinada en especias, aguarda. Habrá arroz o lentejas. Y sí o sí, hay que llegar al postre. Detengámonos un poco en este punto. Son pocas las culturas –como la francesa o la americana– fértiles en la elaboración de buenos postres. La árabe, influida por la cocina francesa y la del mediterráneo, hace maravillas con el dulce. Generalmente sus postres vienen en porciones pequeñas para que el acto de escoger no sea un problema. La reina es la miel, el azahar, la esencia de jazmín y los pistaches, como en una noche que huele a Sherezade. La pasta filo es el ángel que lo custodia todo. Los kanafeh (pastel de semolina con queso), los dedos de novia, los baklava (pastel con pasta de pistaches) completan el sueño. Como era de esperarse, mi hermano del alma heredó la sazón de mi madrina. Cuando lo visito, la tradición de sus ancestros continúa: saca todo su refri para atendernos. Su tabbouleh en especial tiene el poder de agasajar al más incrédulo. Mejor cuando se combina con un hummus recién hecho y lentejas como de relato bíblico. No los dejo con el antojo. Le pude sacar la receta y aquí la comparto. Aunque no les sepa a recuerdo, espero la disfruten con esa intensidad.Tabbouleh de Amir Balut (Kitchen Noob):4 jitomates bola, grandes1 cebolla blanca, grande3 manojos de perejil½ manojo de hierbabuena¾ de taza de trigo quebrado fino (bulgur)8 limones jugosos (yo le pongo dos limones menos, pero a Amir le gusta más cítrico)½ taza de aceite de oliva extra virgen1 ½ cucharadas de sal1 cucharada de pimientaEn una olla mediana pon suficiente agua y remoja el trigo bulgur durante 20 minutos hasta que se ablande. Luego, pica finamente todos los ingredientes. Aquí no hay atajos, todo debe quedar muy pequeño. Mezcla en un bowl lo suficientemente grande. Agrega la pimienta y la sal. Añade el jugo de limón y el aceite de oliva. Revuelve todo y rectifica sazón si requiere. Tapa con plástico y deja refrigerar durante media hora. ¡Disfruta!
Los boricuas son conocidos por degustar de sabores dulces, es por eso que dentro de la cocina puertorriqueña no pueden faltar los postres y dulces típicos. Prepárate para viajar a la isla a través de los mejores postres de la gastronomía de Puerto Rico. Majarete El majarete boricua es un delicioso postre muy parecido al flan, el cual está elaborado con harina de arroz, azúcar, clavo, canela, vainilla, anís estrellado, nuez moscada, hojas de naranja, leche de coco, y leche o crema de coco. Algunas personas lo acompañan con jengibre o bombones. Coquito El coquito, famoso en la gastronomía de Puerto Rico por consumirse en Navidad, es un licor hecho con crema de coco, ron blanco, leche evaporada, leche condensada, canela y vainilla. Puede funcionar como un gran postre pero hay que tener cuidado porque llega a tener gasta 55 grados de alcohol. Tembleque boricua El tembleque es un budín, generalmente hecho de coco, se caracteriza por tener un dulce aroma de canela y una consistencia blanda y cremosa de color blanco. ¡Es ideal para los amantes del coco! Flancocho El flancocho es como el pastel imposible de la gastronomía de Puerto Rico, ya que combina lo mejor del flan con el bizcocho de los pasteles pero sin duda, su sabor, cremosidad y esponjosidad son dignos de presumir. Crema de maizena La cremita de maizena de Puerto Rico es un postre dulce que se prepara en casa para consentir a la familia; generalmente se consume en las mañanas y se hace con leche, maizena, huevo, azúcar y una pizca de sal. ¿Se te figura a algún postre mexicano? ¿Cuántos postres de la gastronomía de Puerto Rico se te antojaron?
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