Elige el sartén adecuado

Por Kiwilimón - Julio 2011
  Comprar un sartén para cocinar implica tomar desiciones importantes, así como tiempo. Esto nos permitirá tomar una buena decisión y evitar molestias en el futuro. Usualmente nos fijamos mucho en el precio, y en otras ocasiones en la calidad sin mirar el costo. Hay que tomar en cuenta que muchas veces los precios más altos no siempre se traducen en un rendimiento superior de cocina. Para lograr una buena compra, les dejamos estos siguientes consejos:
  1. Busca un sartén que no tiene un interior no-adherente de la superficie.
  2. Asegúrate de que el sartén esté un poco más grueso en las orillas. Este tipo de sartenes se usan para saltear las verduras y otros ingredientes.
  3. Asegúrate que la medida del sartñen sea de 12 pulgadas de diámetro, pues sartenes más pequeños no son lo suficientemente grandes como para cocinar para más de 3 personas. Debes tomar en cuenta que este tipo de sartenes de 12 pulgadas no son más pesados y su precio tampoco es tan elevado.
  4. Elige el sartén que no posea tantas capas de metal, ni en los costados, ni en el fondo. Estos niveles extra hacen que el precio del sartén sea más elevado y no mejora su rendimiento.
  5. Elige sartenes que no pesen más de 900 gramos. Si el sartén es más pesado tendrás un manejo difícil del mismo.
  6. No comprar el sartén con agarraderas de acero inoxidable que se calientan.
Recetas de cocina recomendadas:Arroz Rojo con Salchichas y GuisantesVerduras RatatouilleTamales de HuitlacocheArroz Chino Frito
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El cine puede sembrarnos ideas sin que siquiera estemos dormidos. Ver Ratatouille, aunque sea una película animada, nos provocó a todos querer saber qué llevaba ese platillo, cómo se hacía y, sobre todo, a qué sabía para tener ese efecto en Anton Ego.Ver películas involucra todos los sentidos y el gusto por supuesto que también se estimula cuando vemos a un personaje comer o tomar una malteada de 5 dólares, por ejemplo. Aquí sólo nombramos 5 platillos que recientemente se quedaron en nuestra cabeza, con la curiosidad de querer probarlos o hacerlos con una receta que tenemos aquí, como la de ratatouille.Pastel de chocolate, en 'Matilda'“¡Bruce, Bruce, Bruce!”, viene a la mente cada que veo pastel de chocolate. El pastel de chocolate de Matilda, el cual Bruce se come completo, animado por todos sus compañeros de escuela, es quizá el más apetitoso que he visto en toda mi vida. Claro que Bruce se lo terminó, ese pastel seguro sabía como se ve en la película: delicioso y a victoria.Chapaguri, en 'Parásitos'La película de Bong Joon-ho nos abrió un panorama a todos, pero no sólo en cuanto a cómo se vive el clasismo en Corea del Sur, sino también uno culinario con esa escena del chapagurie, o JjapaGuri, el plato coreano tradicional que se prepara para el niño cumpleañero, pero que termina comiendo su mamá con muchas ganas. El chapaguri lleva fideos llamados chapaghetti, fideos de ramen, lomo de cerdo en cubos, ajos y aceite de oliva.El ramen, en '#Vivo'Esta es una historia de zombies y aunque podríamos pensar que una película de muertos en vida jamás nos podría antojar comer algo, en #Vivo sucede. Se trata de un ramen empaquetado, pero que el protagonista come con tantas ganas (y, pues, cómo no, si es el fin del mundo), que vas a querer ir por uno cuando la veas.La pizza, en 'Comer, Rezar, Amar'Esa famosa escena de Julia Roberts comiendo pizza resume lo que todos pensamos que sería probar pizza en su país natal: enamorarse como si fuera la primera vez. En general, Comer, Rezar, Amar nos abre el apetito una y otra vez cada que la vemos, pero la pizza se lleva una mención especial.La sopa de Cresson, en 'Las Brujas'Esta quizá no se nos antoja, pero a propósito de que el remake con Anne Hathaway está por estrenarse, vi la película de 1990 y me encantó la escena de la cocina en el hotel. Las brujas están en todas partes y es una la que está preparando la sopa para todo el grupo: la sopa Cresson es una crema de berros, que además es una famosa receta de la chef Julia Child y en la película, es la clave para derrotar a Anjelica Houston.Por ahora, te dejamos con estas ideas sembradas, ya sea para que veas la película o para que busques el platillo en algún restaurante o lo prepares en casa. ¿A ti qué película te hace ‘inception’ para comer?
Sí, tomar mucha agua ayuda a bajar de peso, pero esto no es tan sencillo como parece, porque sólo por tomar unos vasos más de agua al día no despertarás con kilos menos. Sin embargo, la evidencia científica sí apunta a que hacerlo parte de tu día a día puede tener muchos beneficios.A grandes rasgos, esto funciona porque 60% del cuerpo está compuesto de agua, así que este líquido transparente y sin calorías está implicado en casi todas las funciones corporales, y lo que sugiere la investigación es que cuanto más hidratado estés, más eficientemente trabajará tu cuerpo en sus tareas diarias, y eso incluye quemar grasa corporal. Beneficios de agua tomar cuando quieres bajar de pesoLa ciencia ha mostrado que el agua puede ayudar con la pérdida de peso de diversas formas. Puede suprimir el apetito, estimular el metabolismo y hacer que el ejercicio sea más fácil y eficiente, lo cual podría traducirse en resultados en la báscula.Estos son algunos de los beneficios de tomar agua para bajar de peso:1. El agua puede ayudarte a disminuir de forma natural el apetitoSentir hambre no siempre tiene que ver con que tu cuerpo esté pidiendo comida, de hecho, muchas veces confundimos tener sed con tener hambre. Por esta razón si tomas agua en lugar de comer, podrías disminuir tu apetito.Por otra parte, beber agua puede promover la saciedad porque atraviesa el sistema rápidamente y estira el estómago, lo cual envía un mensaje de plenitud al cerebro. También se ha demostrado que, aunque los resultados son temporales, consumir agua poco antes de comer puede ayudar a disminuir la ingesta de alimentos.2. Beber agua podría ayudar a reducir la ingesta total de calorías líquidasDebido a que el agua no contiene calorías, preferirla en lugar de alternativas con más calorías como jugo, refrescos, té o café endulzados puede reducir tu ingesta total de calorías líquidas. Si eliges agua en lugar del refresco estándar y beberás 250 calorías menos.3. El agua ayuda con el ejercicioEl agua es esencial para el cuerpo durante el ejercicio porque disuelve los minerales que incluyen sodio, potasio y magnesio, llamados electrolitos y los distribuye en el cuerpo, con el fin de que su energía eléctrica desencadene las contracciones musculares necesarias para el movimiento.Además, estar adecuadamente hidratado puede mejorar tus entrenamientos al disminuir la fatiga, lo que puede permitirle hacer ejercicio por más tiempo y quemar más calorías.4. El agua ayuda a eliminar los desechos del cuerpoEl agua facilita la producción de orina, que está compuesta en gran parte por agua, y el movimiento de las heces, ya que el agua mantiene las heces blandas. En otras palabras, cuanto más hidratado estés, más fácil será para tu sistema mover las cosas y es menos probable que sufras de estreñimiento e hinchazón.Finalmente, una de las consultas más constantes de internet es cuántos litros de agua debemos tomar al día, para lo cual ya existe una Jarra del Buen Beber, en la que se indica que debemos tomar de 6 a 8 vasos de agua al día; no obstante, el agua también se encuentra en las frutas y verduras, por ejemplo, así que a menos que seas un deportista, un bebé o una persona con algún padecimiento, tu ingesta de agua debería dictarse por tu sed.En cuanto a bajar de peso, recuerda que en esto hay muchos otros factores implicados, como comportamientos y predisposiciones fisiológicas, pero si tu objetivo es una pérdida de peso moderada a largo plazo, estar hidratado puede ser un buen inicio.
La tradición de colocar un altar de muertos dicta que, entre otros elementos como velas o incienso, la ofrenda debe llevar la comida y bebida favorita de la persona a quien está dedicada, así que los aguardientes mexicanos no faltan.Existen varios tipos de aguardientes en el mundo, pero los mexicanos sin duda son muy representativos a nivel mundial (sí, estamos hablando del tequila) y aquí te presentamos algunas opciones de aguardientes mexicanos ideales para tu altar.¿Cuáles son los aguardientes mexicanos?El aguardiente es una bebida alcohólica destilada a partir de un fermentado, por ejemplo, de frutas, cereales, granos y hortalizas como el agave. El principio básico del aguardiente es alcohol diluido en agua, de ahí su nombre, que en latín refiere a su baja inflamabilidad, aunque también se cree que se debe a la sensación que provoca.Existen aguardientes simples a los cuales no se les añade nada y cuatro de ellos son muy conocidos: el ron, el brandy, el whisky y el tequila mexicano.Así, el tequila es el aguardiente mexicano más famoso, fermentado y destilado del agave azul, y con denominación de origen en cinco estados del país: Guanajuato, Michoacán, Nayarit, Tamaulipas y Jalisco.De la misma forma que el tequila, el mezcal es otro aguardiente mexicano, fermentado y destilado del agave, que en los últimos años ha ganado terreno para volverse casi tan relevante como el tequila.A partir del mezcal, hay otros aguardientes que quizá también conozcas. Uno de ellos es el bacanora, originario de Sonora; el sotol, producido en Chihuahua, Durango y Coahuila, y la raicilla, de la Sierra Madre Occidental.En cuanto a aguardientes mexicanos a partir del jugo de la caña de azúcar, tenemos la charanda, típica del estado de Michoacán y cuyo nombre viene del purépecha, que significa tierra colorada, en honor al cerro La Charanda.Todos estos aguardientes son regionales, por lo que no encontrarás bebidas más mexicanas que estas para tu altar de Día de Muertos.
Para cerrar la semana patria hablemos del elefante verde, blanco y rojo del cuarto: la cocina nacional es insuperable. Mientras el taco roba la atención internacional hace falta ser paisano para comprender la complejidad, amplitud y delicia de nuestra gastronomía; los entrañables guisos regionales, las tradiciones patronales, las sazones cocinadas en olla de barro, bajo el calor del pib o en la incandescencia de la brasa. Ya lo dijo la UNESCO hace justamente diez años, la cocina tradicional mexicana es patrimonio del mundo, cultura que vale la pena preservar por los siglos de los siglos. Basta ver al ajonjolí de todos los moles: el mole. Su complejidad resuena en la infinidad de ingredientes que lo componen –algunos de ellos tan improbables como unas galletas de animalitos–, en sus acepciones regionales, en las sutilezas que se modifican de acuerdo con las festividades como Día de Muertos, en su amplitud cromática que abarca casi todos los colores del arcoíris. El mole, salsa densa que nos recubre tanto la memoria como la cucharada de arroz más humilde, debe su honor, más que a sus recetas, a la tradición alrededor de su preparación.Así como en el mole, el mestizaje y la cultura se mezclan como pinturas al óleo en las cocinas tradicionales de México tanto, que hace diez años la UNESCO nombró a su totalidad como un patrimonio de la humanidad. En la declaratoria no había que ser esfinge: había que presentar un caso de estudio, reunir un sinfín de requisitos e información por parte de un grupo multidisciplinario de cocineros, historiadores, antropólogos y hasta ingenieros en alimentos con el fin de perseverar. El resultado fue una condecoración como nunca se le había otorgado a otro país. La cocina tradicional mexicana es nuestra Muralla china, nuestro Machu Picchu cultural. Según el escritor e historiador de cocina mexicana José N. Iturriaga, no es que no se hayan honrado a otras cocinas antes o después. En los últimos años se han protegido otras maravillas culinarias como, por ejemplo, la etiqueta en la cocina francesa, la dieta mediterránea y la tradición japonesa en la cocina, pero no así a un país. A diez años del fallo de la declaratoria en la que se reconocen las prácticas, rituales y elaboraciones vinculadas a nuestra cocina, merece volver a celebrar el mérito. Celebrar que en México no sólo hay 32 estados, sino una infinidad de tradiciones que se preservan en el fuego de los comales, las ollas, las vasijas de barro. Celebrar por supuesto a las cocineras tradicionales que, según Iturriaga, “son el objeto mismo de la declaratoria”, el libro atemporal de los saberes culinarios de cada región. José N. Iturriaga, escritor de libros como 'Saberes y delirios' o 'Confieso que he comido', afirma que parte de la responsabilidad de tener una cocina protegida por la UNESCO es la de rescatar, salvaguardar y promocionar la tradición “más que a un platillo o a un ingrediente; preservar la cocina de nuestros pueblos, la cocina de los mercados, de las abuelas”.Para lograrlo se creó el Conservatorio de la Cultura Gastronómica Mexicana, un organismo consultor de la UNESCO que lleva a cabo reuniones nacionales anuales, foros mundiales de gastronomía mexicana, seminarios académicos y hasta encuentros de cocineras tradicionales. “A los platillos y tradiciones hay que estarles dando nuevo vigor. Preservarlos y salvaguardarlos para que no caigan en desuso y se mantengan vivos. El sentido principal de la organización es la conservación de las tradiciones”. Lo que nos toca hoy en casa es aprender y enseñar sobre cocina mexicana a las generaciones venideras. Desempolvar el tortillero y echarle leña al fuego. Poner literalmente las manos en la masa y extender los hilos de la tradición hasta el infinito. Hoy te invito a tomar alguna de nuestras recetas tradicionales y prepararla en familia. Además de cincelar recuerdos harás historia, harás cultura, serás parte de este ritual iniciático que puso a suspirar a los primeros mexicanos.
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