Ingredientes que todo cocinero debe tener en la cocina

Por Kiwilimón - Junio 2011
  Todo aquél interesado en la cocina y desee ser cocinero, desde el aficionado hasta el gran chef, debe estar siempre abastecido de los insumos que a comtinuación les damos a conocer: - CÍTRICOS. Los limones y sus derivados los puedes utilizar para una gran variedad de alimentos. Nunca deben faltar en tu cocina. - CALDO DE POLLO. Con la habilidad de agregar un delicioso sabor a cualquier cosa con la que tenga contacto, el caldo de pollo transformará incluso tus platos más simples en obras maestras. Lo idea sería que tú mismo lo prepares y que no lo compres hecho ni utilices uno instantáneo. Realmente sentirás la diferencia. - ANCHOAS. Es verdad que su sabor no es aceptado por muchos paladares, pero sí que aportan algo especial a las comidas. Un componente conocido como umami, que fácilmente puede ser creado usando salsa de pescado en tu cocina, es casi el mítico quinto sabor del glutamato y nucleótidos. Esto le agregará dimensión y profundidad al aderezo de tus ensaladas y a las salsas de tu pasta. - PIMIENTA ENTERA. Generalmente, en casa se tiene pimienta molida. Pues los expertos dicen que se trata de un gran error, que lo mejor es utilizar el grano entero y molerlo tú mismo justo antes de utilizarlos. - TOCINO. Simplemente se puede utilizar para todo. Ponlo desmenuzado en una ensalada o picado, mézclalo con la pasta, úsalo como saborizante de comida marina, o lo que sea que quieras experimentar. - SAL MARINA. A diferencia de la tradicional, esta sal no se disuelve cuando entra en contacto con líquidos como el aceite y el agua. De esta manera, se mantiene crujiente y le brinda otra textura a tus platos. - VINO. Para cocinar, no solo para tomar. ¿Cómo saber qué vino escoger? Si es lo suficientemente bueno como para beberlo, lo es como para usarlo en la cocina. Aquí te dejamos algunas recetas recomendadas

Tartaletas de Aceituna con Tomate

Ensalada Cesar

Pay de Limon con Merengue

     
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Tlaxcala se ubica en un lugar estratégico, justo al centro de la megalópolis mexicana. Su geolocalización, cercana a la capital y a otros estados, históricamente le ha valido bendiciones y una serie de vuelcos a su destino que se tradujeron en el enriquecimiento de la cultura y un sinfín de delicias culinarias que no pasan desapercibidas.El origen de la cocina tlaxcalteca data de más de setecientos años, con el asentamiento de los primeros grupos que conformaron esta gran civilización. “Al estar cerca del eje neo volcánico Tlaxcala recibe muchas aguas de los deshielos que luego se van al subsuelo y que hacen rica y bondadosa a la tierra”, comenta Irad Santacruz, catedrático de la cocina de su entidad por la Culinary Art School. De ahí que la gastronomía emerge entre insumos inmejorables donde la tortilla es reina. No por nada, Tlaxcala significa lugar de tortillas. Para Francisco Molina, uno de los cocineros más emblemáticos del estado y cuyo restaurante Evoka es una parada imperdible en la visita, los ingredientes primordiales de la región son el maíz y el maguey. Este último es el ingrediente que más orgullo le genera: “De él se ocupa todo. Trato de utilizar la filosofía del maguey en mi restaurante”. Del agave se extrae el agua miel y la miel de agave con sus sabores herbáceos; al fermentarlo se produce el pulque; sus pencas se utilizan para cocciones como la barbacoa; hasta con la plaga del maguey, que es el gusano, se elaboran platillos de buena complejidad. Las milpas crecen por las planicies y ofrecen un puñado de ingredientes que terminarán en una buena sopa. Adicionalmente existe el llamado metepantle, un concepto proveniente de la agricultura prehispánica en el que el ecosistema se crea en torno al maguey. “Cada árbol le otorga ciertas características y ciertos nutrientes al piso, dándole una especie de equilibrio a la tierra. Para mí este es básicamente el origen de la cocina tlaxcalteca”, comenta el chef Francisco. No es un secreto que antes de la llegada de los españoles los tlaxcaltecas estaban sometidos a los aztecas. A forma de castigo por querer deslindarse de pagar impuestos a los habitantes de la región se les prohibió la compra de sal y otros insumos. De ahí que los guisos regionales ocupen pocos ingredientes, pero que aunados a la creatividad y las técnicas han hecho posible una buena variedad.“Aproximadamente se obtienen treinta y cinco ingredientes que forman parte de la culinaria tlaxcalteca, de la cocina tradicional” afirma Irad, en los que los más emblemáticos son el mole de ladrillo, el mole prieto y el atole agrio. “El mole prieto es un mole más ceremonial, un mole más líquido que espeso y que se hace con puerco. El mole de ladrillo es un mole también ceremonial de origen otomí”. Por su parte el atole agrio se elabora a partir de especies de maíz rojo y se sirve con un frijol o ayocote en el fondo.El mole que puede encontrarlo a uno en casi todo el estado es el mole de fiesta, pero claro, con ciertas sazones que van mutando en cada comunidad. Junto al estado de México e Hidalgo, comparte la tradición de la mejor barbacoa del país y la técnica del mixiote. De sopas están las tlatlapas, una sopa espesa que se preparara con frijol amarillo, el chileatole verde y la sopa de milpa común en temporada. El insumo predilecto de la época de lluvias es el hongo comestible que es proteína vegetal en guisos y moles típicos. Pero nada de eso terminaría de amalgamar sin el rey de las bebidas milenarias: el pulque. El pulque es cultura, es ingrediente en copiosos platillos, es la predilección de Quetzalcóatl y por lo que tuvo que redimirse en el exilio. En el lado dulce, Tlaxcala es un paraíso por descubrir. “Están los muéganos tradicionales de Humantla, de Santa Ana, de Santa Cruz y de la capital”; pero también están los tlaxcales –tortitas elaboradas con masa de maíz y azúcar–, los dulces de pepita, las conservas de guayaba, de camote, o de cualquier fruta de temporada. No hay que perderse tampoco los burritos –y olvida el gran envoltorio hecho con tortilla de harina–. En Tlaxcala están hechos de maíz a punto de reventar y van cubiertos por aguamiel, piloncillo o azúcar. Otros postres tradicionales son el chacualole, un postre elaborado a partir de calabaza u otras frutas y aromatizado con canela, piel de naranja y clavo, o los buñelos de rodilla y de viento. Por supuesto, en las fiestas patronales, hay que dejarse conducir hasta el aroma de unos panes de feria. Si de gastronomía callejera hay que hablar, el chef Francisco recomienda las tortas de la 2 de abril. “Son unas tortas que vienen con milanesa de cerdo, chalupa, quesadilla de huitlacoche o de queso, todo va frito. Viene con su ensalada, su jitomate y su pan”. Si se prefiere la tortilla por sobre el bolillo, hay que detenerse en una esquina por tacos de canasta, supuestamente originarios de la entidad. Irad recomienda asistir los viernes el mercado alternativo de productores agroecológicos que se instala en el parque de San Nicolás, el tianguis sabatino de Tlaxcala y el de los miércoles de la Loma: “Ahí no solamente encuentras el producto y a las personas, sino que también seguramente vas a comer delicioso en alguno de sus múltiples puestos”. Y es que sí, dar un paseo por este pequeño estado es probar tradiciones bien conservadas en un contexto de haciendas, de leyendas vivas y cruces de camino.
El tejocote, también conocido como manzanita de indias, es un fruto endémico de México y uno de los principales ingredientes del tradicional ponche decembrino. Este fruto también es muy importante durante el Día de Muertos, pues se utiliza para decorar los altares y ofrendas, así como para preparar dulce de tejocote. Por otro lado, también lo encontrarás dentro de las piñatas durante las posadas decembrinas. Su nombre viene del náhuatl texócotl, que significa “fruto duro de sabor agrio”. Según el Instituto de Ecología, en nuestro país existen al menos 16 especies de tejocotes, las cuales se encuentran mayormente en las zonas montañosas de Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí, Puebla y Veracruz. Hoy en día, se utiliza para elaborar dulces, conservas, mermeladas y licores, ya que es rico en vitaminas, minerales y otros nutrientes, por lo que se recomienda su consumo ampliamente. Gracias a todos sus beneficios, aquí te decimos por qué es una buena idea consumir más tejocote. También puedes leer: Los múltiples beneficios de consumir tamarindoVitaminas y mineralesDe acuerdo con los expertos, el tejocote es rico en vitaminas y minerales, tales como:Calcio: Recuerda que consumir suficiente calcio es esencial, pues nuestro cuerpo necesita de este mineral para fortalecer los huesos fuertes y mantener una buena salud. Hierro: ¿Sabías que el hierro se encuentra en cada una de las células de nuestro cuerpo? Además, este mineral nos ayuda a producir hemoglobina y nos ayuda a prevenir la anemia. Vitamina C: Esta vitamina es de suma importancia para nuestro cuerpo, es necesaria para un buen crecimiento. Por si fuera poco, también es un poderoso antioxidante y es benéfico para la piel, los huesos, acelera la cicatrización y nos ayuda a absorber el hierro. Complejo B: Las vitaminas del complejo B son: B1, B2, B3, B5, B6, B7, B12 y el ácido fólico. Estas vitaminas nos ayudan a obtener energía de los alimentos y en la formación de los glóbulos rojos.También puedes leer: Conoce los beneficios de la flor de jamaica¿El tejocote tiene propiedades medicinales?Gracias a que el tejocote fortalece los huesos, ayuda al buen funcionamiento del sistema nervioso y a la transportación de oxígeno, es una excelente opción para todos. De acuerdo con la Secretaría de Agricultura, las culturas prehispánicas utilizaban el tejocote para crear diferentes remedios caseros para tratar las siguientes enfermedades:Tos, pulmonía, bronquitis, resfriado común y dolor del pulmón.Diarrea, amibas, disentería y dolor de estómago.Este fruto endémico además se usa como diurético y antiespasmódico.El tejocote además ayuda a mejorar la circulación coronaria y a moderar las contracciones causadas por la taquicardia.En la actualidad, es común que se utilice la raíz de tejocote o la fruta misma para bajar de peso, sin embargo, no existe evidencia científica que apoye esta teoría.También puedes leer: Los múltiples beneficios de comer colLos beneficios de comer tejocoteDebido a que contiene vitaminas y minerales, el tejocote tiene muchos beneficios para la salud, entre los cuales destacan los siguientes: Por si fuera poco, un estudio publicado por expertos del Instituto Politécnico Nacional señala que el tejocote es ideal para el corazón, pues el fruto y sus hojas se han utilizado para tratar enfermedades cardiacas como la taquicardia, la arritmia y la ateroesclerosis, entre otros padecimientos del corazón. Esto se debe a que el tejocote contiene un compuesto fenólico, una sustancia con muchos beneficios para el corazón y el sistema circulatorio.Ayuda a una buena coagulación sanguínea.Disminuye los niveles de glucosa, por lo que es ideal para los diabéticos.Fortalece el sistema inmune.Es un fruto rico en vitamina C, vitaminas del complejo B y calcio.
Por lo general, lavar frutas y verduras con agua suele ser suficiente para eliminar la mayoría de los microbios y posibles patógenos que se encuentren en los productos frescos, pero a veces hay algunos que simplemente nos causan más desconfianza, como las fresas.Los productos frescos pueden albergar bacterias, hongos y otros microbios junto con trazas de productos químicos. Afortunadamente, hay pasos que puede tomar para ayudar a mejorar la seguridad de las frutas y vegetales.Por ejemplo, aunque parezca un paso sobrentendido, cuando manejemos frutas o en general nuestros alimentos frescos, debemos tener las manos limpias, así que primero debes lavar tus manos con agua y jabón.Otros puntos clave son limitar las cantidades que compras, pues la mayoría de los productos frescos sólo se puede almacenar de dos a cinco días, aunque frutas como las manzanas pueden durar mucho más en temperaturas adecuadas.Por otra parte, aunque lavar los productos antes de guardarlos puede parecer una idea práctica, hacerlo puede promover el crecimiento bacteriano y acelerar el deterioro, por lo que es más recomendable esperar y lavar las frutas hasta antes de usarlas. La forma correcta de lavar las frutas sin jabones ni químicosNingún método de lavado elimina por completo o mata todos los microbios que puedan estar presentes en las frutas, pero la ciencia ha demostrado que enjuagar minuciosamente los productos frescos bajo el chorro de agua es una forma eficaz de reducir el número de microorganismos. Además, lavar las frutas también ayuda a eliminar los residuos de pesticidas que puedan tener.Para lavar tus frutas sólo tienes que frotarlas bajo el chorro de agua, para eliminar la suciedad y los microorganismos de la superficie. También puedes sumergirlas en un recipiente limpio lleno de agua y tallarlas ahí, sin usar soluciones de jabón ni de cloro, pues algunas frutas son porosas y podrían absorber esos químicos, y cambiar su seguridad y sabor.Cómo lavar frutas con cáscaras o exteriores durosMuchas veces pensamos que este tipo de frutas, como melones, piñas o naranjas, no requieren ser lavadas, pero es recomendable hacerlo, pues cuando cortas estas frutas, podrías introducir los microbios de la superficie a la parte que te vas a comer, así que procura lavarlos bajo el chorro de agua antes de comenzar a pelarlos o cortarlos. Algunas instituciones de salud pública recomiendan además usar un cepillo limpio para frutas y verduras, con el fin de eliminar de manera más eficaz cualquier patógeno potencial de la piel o cáscara.Manzanas, pepinos y otras frutas firmes: lava bien frotando con tus manos bajo el chorro de agua o pela para eliminar ceras de preservación. Melones: las superficies rugosas y enredadas de algunos tipos de melón son un gran ambiente para microorganismos que se puede transferir a las superficies interiores cuando los cortas, así que para minimizar el riesgo de contaminación, cepille los melones y lávalos bajo el agua corriente antes de pelarlos o cortarlos en rodajas.Frutos rojos: las moras, las fresas o las zarzamoras son conocidas como frutos rojos o bayas, y son extremadamente frágiles, por lo que es importante ser extremadamente cuidadoso con ellas. La forma más fácil de lavar las fresas, moras y demás bayas es colocarlas en un colador y enjuagarlas con un chorro lento de agua corriente. No es recomendable remojarlas, porque los frutos rojos, como las fresas, actúan como una esponja y absorben mucha agua, lo cual afecta tanto su sabor como su textura. En el caso particular de las fresas, no debes quitar los tallos antes de lavarlas, ya que eso creará otra forma de que absorban agua.Melocotones, ciruelas y otros frutos suaves. Lávalos bajo el agua corriente y sécalos con papel o servitoallas.Si para tu paz mental necesitas algo que te haga sentir que estás desinfectando tus frutas, puedes probar con una mezcla de vinagre y agua, libre de químicos. Llena un recipiente grande con 8 tazas de agua, agrega 2 cucharadas de vinagre de manzana, y remoja ahí durante 15 minutos las frutas y verduras. Después de que haya transcurrido el tiempo, frota suavemente, cuela, seca y listo. Considera evitarlo con las frutas y verduras porosas, para que no cambien ni su sabor ni su textura.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD