Los mejores trucos de lavado que usamos en la cocina de Kiwilimón
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Los mejores trucos de lavado que usamos en la cocina de Kiwilimón

Por Kiwilimón - Junio 2018
 

Lavar los trastes nunca había sido tan sencillo. Descubre los trucos de lavado que usamos en Kiwilimón para tener nuestros utensilios siempre limpios.   

Limpia los restos de comida

Nunca, pero nunca dejes los trastes con comida. Además de que pueden manchar o impregnar de olores, los restos de comida pueden pegarse, haciendo más difícil la limpieza. En Kiwilimón hemos aprendido que es mucho más sencillo mantener la cocina limpia si, inmediatamente después de usar algo, le quitamos los restos de comida.

Escoge bien los estropajos

No todos los materiales funcionan de la misma manera. Para lavar utensilios con antiadherente o cristalería, lo mejor es una esponja suave. En el caso de los platos de cerámica, los estropajos comunes funcionan muy bien. Los trastes cilíndricos o de difícil acceso se lavan perfectamente con escobillas. Y cuando de plano nada funciona, puedes usar (ocasionalmente) un estropajo de acero inoxidable.

Ojo: en la cocina de Kiwilimón no usamos este tipo de estropajos porque existe el riesgo de que queden restos de acero en los trastes. Si después de preparar un platillo los sartenes se llenan de cochambre, usamos Salvo®, el experto cortagrasa. Salvo® destruye grasa difícil desde la primera pasada, cortando la grasa más pegada sin necesidad de usar estropajos de acero.

Empieza por los más limpios

Sí, aunque no lo creas, lo mejor es empezar por lo más sencillo. Al lavar primero los trastes más limpios no solo despejarás más rápido el fregadero, sino que además dejarás que los platos más sucios se remojen antes de tallarlos.

Mantén limpios los estropajos y esponjas

¿Sabes la cantidad de bacterias que puede tener el estropajo que usas para lavar los trastes? Para evitar contaminar tus platos lo mejor que puedes hacer es mantener las esponjas secas, quitarles todos los residuos de comida y calentarlas en el microondas durante un minuto, por lo menos una vez a la semana.

Además de hacer esto, en Kiwilimón lavamos los estropajos con el mismo lavatrastes. Al ser tan espeso, solo necesitamos unas gotitas de Salvo® para generar mucha espuma y dejar todo impecable.

Es cierto que elegir el estropajo ideal es súper importante, pero lo más importante es usar el mejor lavatrastes.

TIP: Cómo elegir el mejor lavatrastes

Tal vez en los anaqueles del súper se vean iguales, sin embargo, a la hora de cortar la grasa no todos funcionan de la misma manera. Si necesitas usar mucho líquido o te la pasas tallando, es momento de cambiar de lavatrastes.

Para facilitarte las cosas, busca lavatrastes líquidos ya que, además de dejar todo muy limpio, cuidan tus manos. (Si tu piel es particularmente sensible, ni se te ocurra usar detergentes en polvo o en pasta. Te pueden irritar mucho). También es importante que consideres el rendimiento del producto, es decir, cuánto puedes lavar con una botella. Entre menos producto necesites, mejor para tu bolsillo.

En Kiwilimón te invitamos a probar Salvo®. Descubre cómo su nueva fórmula corta la grasa difícil. Además, por ser súper espeso, rinde hasta 50% más que otros detergentes líquidos de precio similar.

Usa agua fría para los residuos de lácteos

Toda la vida hemos escuchado que lo mejor para lavar los trastes es usar agua caliente. Pues, en Kiwilimón hemos comprobado que esto no siempre es así. Cuando cocinamos platillos con lácteos, como unos macarrones con queso gratinados, nos dimos cuenta de que era más sencillo lavar el refractario con agua fría que caliente.

Con estos sencillos trucos y Salvo®, el experto cortagrasa, destruye grasa difícil desde la primera pasada y mantén tu cocina siempre limpia.

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Tener una buena alimentación influye directamente en la salud y en el correcto funcionamiento de todo nuestro organismo y durante el embarazo, la nutrición cobra más importancia que nunca no sólo porque se necesita una mayor cantidad de nutrientes para darle al bebé lo que necesita, sino porque influye directamente en la salud metabólica de tu hijo. Los alimentos deben proveer los nutrientes que tu bebé necesita para formarse y crecer, por ejemplo, el calcio ayuda a desarrollar y mantener los huesos y los dientes fuertes, así que necesitarás más calcio tanto para tu cuerpo como para el bebé en desarrollo. Un estudio publicado en The American Journal of Clinical Nutrition arrojó que la nutrición materna durante el embarazo puede tener un impacto a largo plazo en el peso de los niños y que hay periodos específicos de desarrollo en los que la nutrición influye en el crecimiento de los bebés.Una dieta saludable incluye proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas, minerales y una correcta hidratación.Proteínas. La proteína es uno de los factores más importantes de la alimentación del embarazo, ya que el bebé crece dentro del útero principalmente a base de proteínas, es decir, de los aminoácidos. Los alimentos ricos en proteínas son las carnes de res, aves, pescado, huevos, granos, nueces, por mencionar algunos.Grasas. Las grasas buenas constituyen uno de los nutrientes esenciales durante el embarazo para el desarrollo del bebé. Alimentos que contienen grasas: aguacate, aceite de oliva, aceite vegetal. Hierro. Una de cada tres embarazadas presenta anemia por falta de hierro durante el último trimestre, ya que es cuando el bebé necesita y absorbe este mineral de los depósitos maternos en mayor cantidad que lo habitual. Algunos de los síntomas que pueden detectarse en una embarazada con carencia de hierro son cansancio, sueño, calambres, y al bebé le llega menor cantidad de oxígeno, lo que puede generar trastornos de diversa gravedad.Calcio. Es necesario para el crecimiento y desarrollo de los huesos y dientes del bebé, para la coagulación de la sangre y para las transmisiones nerviosas. Los alimentos más ricos en calcio son quesos, leche, almendras, entre otros. Otro punto importante es estar bien hidratada. Durante el embarazo, tu cuerpo necesita más agua para ti y tu bebé, por lo que es importante tomar suficientes líquidos todos los días.Durante el periodo de gestación, lo que consumes es la fuente primordial de la nutrición y por lo tanto la formación de tu bebé, es por eso que el vínculo entre lo que tu comes y la salud de tu bebé es tan importante. ¡Cuídate con Santander!LikeU es la nueva tarjeta de crédito sin anualidad de Santander que ofrece beneficios personalizables de acuerdo con tu estilo de vida. Además, ofrece seguridad, apoya a causas y mucho más. Conócela.
Tlaxcala se ubica en un lugar estratégico, justo al centro de la megalópolis mexicana. Su geolocalización, cercana a la capital y a otros estados, históricamente le ha valido bendiciones y una serie de vuelcos a su destino que se tradujeron en el enriquecimiento de la cultura y un sinfín de delicias culinarias que no pasan desapercibidas.El origen de la cocina tlaxcalteca data de más de setecientos años, con el asentamiento de los primeros grupos que conformaron esta gran civilización. “Al estar cerca del eje neo volcánico Tlaxcala recibe muchas aguas de los deshielos que luego se van al subsuelo y que hacen rica y bondadosa a la tierra”, comenta Irad Santacruz, catedrático de la cocina de su entidad por la Culinary Art School. De ahí que la gastronomía emerge entre insumos inmejorables donde la tortilla es reina. No por nada, Tlaxcala significa lugar de tortillas. Para Francisco Molina, uno de los cocineros más emblemáticos del estado y cuyo restaurante Evoka es una parada imperdible en la visita, los ingredientes primordiales de la región son el maíz y el maguey. Este último es el ingrediente que más orgullo le genera: “De él se ocupa todo. Trato de utilizar la filosofía del maguey en mi restaurante”. Del agave se extrae el agua miel y la miel de agave con sus sabores herbáceos; al fermentarlo se produce el pulque; sus pencas se utilizan para cocciones como la barbacoa; hasta con la plaga del maguey, que es el gusano, se elaboran platillos de buena complejidad. Las milpas crecen por las planicies y ofrecen un puñado de ingredientes que terminarán en una buena sopa. Adicionalmente existe el llamado metepantle, un concepto proveniente de la agricultura prehispánica en el que el ecosistema se crea en torno al maguey. “Cada árbol le otorga ciertas características y ciertos nutrientes al piso, dándole una especie de equilibrio a la tierra. Para mí este es básicamente el origen de la cocina tlaxcalteca”, comenta el chef Francisco. No es un secreto que antes de la llegada de los españoles los tlaxcaltecas estaban sometidos a los aztecas. A forma de castigo por querer deslindarse de pagar impuestos a los habitantes de la región se les prohibió la compra de sal y otros insumos. De ahí que los guisos regionales ocupen pocos ingredientes, pero que aunados a la creatividad y las técnicas han hecho posible una buena variedad.“Aproximadamente se obtienen treinta y cinco ingredientes que forman parte de la culinaria tlaxcalteca, de la cocina tradicional” afirma Irad, en los que los más emblemáticos son el mole de ladrillo, el mole prieto y el atole agrio. “El mole prieto es un mole más ceremonial, un mole más líquido que espeso y que se hace con puerco. El mole de ladrillo es un mole también ceremonial de origen otomí”. Por su parte el atole agrio se elabora a partir de especies de maíz rojo y se sirve con un frijol o ayocote en el fondo.El mole que puede encontrarlo a uno en casi todo el estado es el mole de fiesta, pero claro, con ciertas sazones que van mutando en cada comunidad. Junto al estado de México e Hidalgo, comparte la tradición de la mejor barbacoa del país y la técnica del mixiote. De sopas están las tlatlapas, una sopa espesa que se preparara con frijol amarillo, el chileatole verde y la sopa de milpa común en temporada. El insumo predilecto de la época de lluvias es el hongo comestible que es proteína vegetal en guisos y moles típicos. Pero nada de eso terminaría de amalgamar sin el rey de las bebidas milenarias: el pulque. El pulque es cultura, es ingrediente en copiosos platillos, es la predilección de Quetzalcóatl y por lo que tuvo que redimirse en el exilio. En el lado dulce, Tlaxcala es un paraíso por descubrir. “Están los muéganos tradicionales de Humantla, de Santa Ana, de Santa Cruz y de la capital”; pero también están los tlaxcales –tortitas elaboradas con masa de maíz y azúcar–, los dulces de pepita, las conservas de guayaba, de camote, o de cualquier fruta de temporada. No hay que perderse tampoco los burritos –y olvida el gran envoltorio hecho con tortilla de harina–. En Tlaxcala están hechos de maíz a punto de reventar y van cubiertos por aguamiel, piloncillo o azúcar. Otros postres tradicionales son el chacualole, un postre elaborado a partir de calabaza u otras frutas y aromatizado con canela, piel de naranja y clavo, o los buñelos de rodilla y de viento. Por supuesto, en las fiestas patronales, hay que dejarse conducir hasta el aroma de unos panes de feria. Si de gastronomía callejera hay que hablar, el chef Francisco recomienda las tortas de la 2 de abril. “Son unas tortas que vienen con milanesa de cerdo, chalupa, quesadilla de huitlacoche o de queso, todo va frito. Viene con su ensalada, su jitomate y su pan”. Si se prefiere la tortilla por sobre el bolillo, hay que detenerse en una esquina por tacos de canasta, supuestamente originarios de la entidad. Irad recomienda asistir los viernes el mercado alternativo de productores agroecológicos que se instala en el parque de San Nicolás, el tianguis sabatino de Tlaxcala y el de los miércoles de la Loma: “Ahí no solamente encuentras el producto y a las personas, sino que también seguramente vas a comer delicioso en alguno de sus múltiples puestos”. Y es que sí, dar un paseo por este pequeño estado es probar tradiciones bien conservadas en un contexto de haciendas, de leyendas vivas y cruces de camino.
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