¿Qué hacer con el vino sobrante?

Por Kiwilimón - Agosto 2011
  Si después de esa fiesta o reunión con tu familia o amigos te ha sobrado vino y no deseas tirarlo, pero no sabes qué hacer con el porque tardarás para volver a consumirlo o usarlo, lo que te recomendamos es que viertas el vino en un recipiente y guárdalo en el refrigerador. Así, dispondrás posteriormente de cubitos de vino congelado, los cuales podrás usar en tu próxima receta. Recetas de cocina recomendadas con vino:Lomo en Salsa de CiruelaSopa de HongosArroz con Camarón y KionMejillones en Salsa de Azafran con Jitomates
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
En México, el 10 de mayo es un día muy importante, porque se celebra el Día de las Madres, pero no somos el único país que reconoce el mérito de la labor de maternar. La efeméride puede cambiar de fecha de acuerdo con el lugar, pero en casi todo el mundo se hace una celebración para cuando es el Día de las Madres.De acuerdo con varias fuentes, la festividad se conmemora desde la tradición de los griegos de homenajear a Rea, la madre de todos los dioses, con rituales y regalos al inicio de la primavera. Pero fue hasta el siglo XX que el día se conformó oficialmente, impulsado por una mujer que nunca fue madre.Fue Anna Jarvis, una mujer estadounidense, quien impulsó una campaña para celebrar “El Día de las Madres”, después de que su madre muriera. Tras varios años de activismo, logró confirmar la fecha para el segundo domingo de mayo en Estados Unidos.El festejo alrededor del mundoUna vez establecido en Estados Unidos, el Día de las Madres fue adoptado por otros países y culturas, donde se le ha dado diversos significados, asociados con eventos religiosos, históricos o legendarios, y se celebra en fechas diferentes.Los meses que engloban la celebración en distintas partes del mundo son marzo, abril y mayo, mientras que la fecha más común para saber cuándo es el Día de las Madres es el segundo domingo de mayo. Algunos de los lugares en los que se adoptó esta fecha son Estados Unidos, Canadá, la mayoría de los países europeos, Australia, Nueva Zelanda, India, China, Japón, Filipinas y Sudáfrica.Entre los lugares que tienen una fecha distinta a esta regla se encuentran el Reino Unido e Irlanda, que celebran el Día de la Madre el cuarto domingo de Cuaresma; o la mayoría de los países árabes, que celebran el Día de la Madre el 21 de marzo (con el equinoccio de primavera). Por su parte, la mayoría de los países de Europa del Este celebran el Día de la Madre el 8 de marzo.Cómo celebran el Día de las Madres otros paísesMientras que en Japón el Día de la Madre también tiene lugar el segundo domingo de mayo, el día está simbolizado con claveles, que representan una fuerza suave que poseen las madres, en Francia tiene lugar a finales de mayo o principios de junio, dependiendo de cuándo se lleve a cabo Pentecostés. En el Fete des Meres se celebra a las madres con un día relajante de comida y regalos y pasando tiempo con la familia.En países árabes como Egipto, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, el Día de la Madre se celebra el 21 de marzo. Se cree que la festividad de Egipto evolucionó a partir de las celebraciones de la diosa egipcia Isis, que representa la maternidad. Los antiguos griegos y romanos adoptaron la tradición egipcia de los veleros llenos de flores alrededor de las ciudades para conmemorar el día.No cabe duda de que el papel de las madres alrededor del mundo es tan importante y universal, que sobrepasa cualquier frontera.
Identificamos al betabel por su característico sabor terroso y porque no es tan popular entre el gusto de muchos, sin embargo, es un gran ingrediente para incluir en tus comidas, pues está lleno de nutrientes como fibra, potasio, o vitamina C, y muchos otros beneficios del betabel.También conocido como remolacha, el betabel y el jugo de betabel están asociados con numerosos beneficios para la salud, entre los cuales están un mejor flujo sanguíneo, una presión arterial más baja y un mayor rendimiento en el ejercicio; varios de ellos se deben a su alto contenido en nitratos inorgánicos.Se pueden comer crudos o cocidos y a continuación te contaremos sobre todas las propiedades y beneficios del betabel en tu dieta diaria.Beneficios del betabel cuando lo incluyes en tus comidasCon una composición de 87% agua, 8% de carbohidratos y de 2 a 3% de fibra, una taza de betabel (de alrededor de 130 gramos) contiene menos de 60 calorías y alrededor de 1.6 gramos de proteína, aunados a 6.8 gramos de azúcar.Los betabeles son muy buenos cuando quieres aumentar tu ingesta de vitaminas y minerales de manera natural, pues son una gran fuente de ambos, por ejemplo:Folato (vitamina B9). Vitamina importante para el crecimiento normal de los tejidos y la función celular, y particularmente necesario para las mujeres embarazadas.Manganeso. Un oligoelemento esencial que el organismo usa para producir energía y proteger las células, fortalecer huesos, la coagulación sanguínea y para mantener un sistema inmunitario sano.Potasio. Una dieta rica en potasio puede reducir los niveles de presión arterial y tener efectos positivos en la salud del corazón.Hierro. Este es un mineral esencial con muchas funciones importantes en su cuerpo y necesario para el transporte de oxígeno en los glóbulos rojos.Vitamina C. Esta conocida vitamina es un antioxidante importante para la función inmunológica y la salud de la piel.Además de aumentar tu ingesta de vitaminas y minerales, otros beneficios en la salud del betabel son que promueve una presión sanguínea baja y una mayor capacidad para cuando te ejercitas.Estudios han mostrado que el betabel o su jugo pueden reducir la presión arterial hasta en 3 a 10 mm Hg en un periodo de unas pocas horas. Es probable que tales efectos se deban al aumento de los niveles de óxido nítrico, que hace que los vasos sanguíneos se relajen y dilaten.En cuanto al rendimiento físico, se ha demostrado que los nitratos en la dieta reducen el uso de oxígeno durante el ejercicio físico al afectar la eficiencia de las mitocondrias, los órganos celulares responsables de producir energía, por lo que el betabel y su jugo se utilizan para este propósito debido a su alto contenido de nitratos inorgánicos.Aquí te dejamos algunas ideas para incluirlo en tus comidas:Cómo hacer jugo de betabelEnsalada de betabel y zanahoriaDip de betabel
Las espinacas son ese poderoso alimento lleno de nutrientes como vitamina A, B1, B2, C, K, calcio, fósforo, hierro, ácido fólico, magnesio, zinc, fibra y antioxidantes; no por nada es el alimento favorito de Popeye. Así que si quieres sentirte tan fuerte como él, conoce todos las propiedades y beneficios de las espinacas. Propiedades y beneficios de las espinacas Esta poderosa planta posee importantes componentes que ayudar a energizar el cuerpo, incrementan la vitalidad y ayudan a mejorar la calidad de la sangre, como te explicamos a continuación. La espinaca es antinflamatoria Una de las grandes propiedades de la espinaca es su característico color verde, el cual se debe a sus componentes carotenoides, tal como son los betacarotenos, luteína y la zeaxantina. Estos fitoquímicos tienen propiedades antiinflamatorias que pueden aliviar la artritis, el dolor de cabeza, dolor muscular o el asma. La espinaca es buena para los huesos Además de las vitaminas mencionadas anteriormente, las espinacas cuentan con altas cantidades de vitamina K, de hecho, quizás es el vegetal con mayor cantidad de vitamina K. Éste es un componente importantísimo para preservar la salud de los huesos. Espinacas para los ojos Aunque las espinacas tienen una buena cantidad de hierro, destacan más por sus beneficios para la salud visual, ya que gracias a la luteína y zeaxantina, ayudan a tratar la degeneración macular asociada a la edad y cataratas. Espinacas para el sistema digestivo Comer espinacas crudas o cocidas ayuda a disminuir el estreñimiento y regular así el tránsito intestinal, por lo cuales son ideales si quieres cuidar tu sistema digestivo. ¿Cómo preparar espinacas? Las espinacas pueden consumirse crudas o cocidas, en jugos, ensaladas y guisados. Asegúrate de lavarla y desinfectarla antes de comerla y guárdala en el refrigerador en una bolsa sellada para evitar humedad. Aquí te dejamos algunas recetas fáciles por si no sabes cómo preparar tus espinacas. Espinacas a la crema con huevo Ensalada de espinacas con fresa  Pechugas rellenas de queso crema y espinacas  Spaguetti con salsa de espinaca 
¿Otra vez arroz? Las cifras lo confirman: la gramínea salvaje favorita de todos se siembra en treinta y cuatro países; sus campos cubren más del 10% de las tierras fértiles del mundo y de él se alimenta más de la mitad de la población mundial, según la FAO, por arriba del trigo o el maíz. Es rico, es práctico y con un par de ingredientes se convierte en una elegía. Literalmente, todo el mundo come arroz. El pobre, el rico, el pequeño burgués, el asiático, el centroamericano, el africano. En Europa, los españoles le han dedicado algunos de sus mejores platos. En México, hasta canciones. Él es nuestro termómetro para saber si una mujer –y un hombre converso a la igualdad– puede casarse. Se avienta en las bodas a modo de confeti como símbolo de abundancia. Está presente en los altares del mundo para atraer la prosperidad. Su cultivo en Japón forma parte de una tradición ancestral que trasciende los temas culturales: actualmente existe una guerra de precios que favorece al mercado local a través de un alza arancelaria a los importadores. Su cultivo en el sudeste asiático es oficio heredado y un bello espectáculo en sus montañas trazadas en terrazas.De arroces, no hay uno. Está el blanco, el integral, el glutinoso que es corto y dulce, el aromático como el basmati o jazmín, el moteado como el salvaje, que sabe mejor cuando se adiciona con frutos secos, menta y aceite de oliva. Su propia anatomía y su geolocalización culinaria harán más o menos común que se sirva al vapor como el gohan, frito como el yangzhou al estilo cantonés o enriquecido con mantequilla, aceite o caldos como el risotto italiano: caldo, vino blanco, queso parmesano y hongos salteados en mantequilla son el camino al cielo del umami.El arroz pasa lista a todas horas en las mesas del mundo. Al desayuno, en varios países de Asia, especialmente en China, desfila el congee: un amasijo dulce o salado de arroz con más de dos mil años de antigüedad. En México lo infusionamos con azúcar para hacer arrocenas, lo servimos en tazones de cereal inflado con su respectivo chorrito de leche. Los deportistas lo convierten en su snack predilecto pues no contiene gluten: a una galleta de arroz le dan un embarradita de hummus, otra de aguacate, cherries y aceite de olivo. A la hora de la comida, la mejor expresión del arroz se alcanza en su versión caldosa o melosa. Ahí está el que se hace con mariscos, conejo y embutidos al estilo paella valenciana, o el negro, cuyo color y sabor se lo debe a la tintura del calamar. Habría que comerlo en una terraza de la costa catalana para sentir que no hay mejor platillo. Si va caldoso, no hay que perderse el arroz a la tumbada típico de Veracruz que quema la boca como pocos, o con pollo y judías como en la cocina española del levante.En Cuba se mezcla con frijoles para representar unos moros con cristianos; en Perú el tacu-tacu se prepara con la menestra del día anterior, leguminosas como frijoles o lentejas y un sofrito de ají amarillo. En un menú chifa –como le llaman los peruanos a la gastronomía china– no faltará el arroz chaufa, frito con verduras cortadas en brunoise y salteado al wok con huevo para que amalgame. Sabe mejor con soya y con una buena dosis de grasita. En República Dominicana, otro gran productor de nuestro amado cereal, lo preparan con mariscos, con gandules o en un sofrito de verduras y tocino para la Navidad. Cargado en los barcos procedentes de España y Portugal, el arroz desembarcó en el continente. Hoy la gastronomía del Caribe no se entendería sin él. En cada país se le añade especias endémicas y embutidos populares para que tome sabor a platillo local. En Colombia está presente en su plato de desayuno por excelencia, la bandeja paisa; va también en el arroz atollado con pollo, cebolla, papa y pimientos, o con coco para acompañar un pargo frito y patacones. En Corea es un verdadero k-pop el bibimbap, un cuenco de arroz que siempre venden en las tiendas, y sirven con proteínas y vegetales mezcladas con aceite de sésamo y gochujang. En México, a nuestro arroz le damos gentilicios: “a la mexicana”, “poblano”.  El arroz es el plato infaltable de las fonditas. Que lleve huevo estrellado, que lleve plátano frito. Crema, por supuesto. No hay mejor inversión que esos $15 extra al precio del menú.El de Maxweel Food Centre en Singapur es un agasajo: sobre un plato de plástico va una montaña de arroz y encima un pollo pochado con jengibre y hecho en sus jugos. Jugos y más jugos. En bebida alcohólica, no hay que perdérselo. El sake japonés hace gritar a todos ¡kampai! no importa la técnica de preparación y sus muy intrincadas acepciones.Si alguien prefiere lo dulce, el arroz no lo decepcionará. En Japón no hay postre más socorrido que los mochis, un pastelito elaborado de arroz glutinoso que puede ir relleno de una pasta de soya, frijoles rojos o helado. Los nacionales lo hacemos en atole, o con leche y hervido con canela y azúcar. En Kiwilimón lo hemos hecho hasta en tarta con base de galleta. Lo hemos hecho de todas formas porque como con el arroz con leche, nos queremos casar… con él. ¿Crees que nos falta alguno? Por favor, dinos cuál te gustaría.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD