¿Qué hacer cuando la comida no resulta como esperabamos?

Por Kiwilimón - Julio 2011
  En algunas ocasiones cuando cocinamos, los resultados no son como realmente deseábamos. Para ello, aquí les dejamos algunos consejos y solucionar esos pequeños detalles al momento de cocinar. Mucha grasa - Cuando la grasa está demás, una vez teniendo el plato cocinado se debe colocar ést en el refrigerador; deja que se enfríe hasta que la grasa endurezca en la superficie. Luego, retira la grasa con una cuchara. - Al momento de la preparación de la comida. Si notas que existe un exceso de grasa, lo que puedes hacer es agregar cubitos de hielo en la comida. La grasa se adhiere a éstos. Como alternativa para retirar la grasa puedes pasar una hoja de lechuga por la superficie de la comida. Comida salada - En el caso de cocinar verduras y nos hemos pasado de sal, la recomendación es vertir agua hirviendo sobre las verduras hervidas. - Para las sopas se puede agregar una papa cruda, dejar hervir, y luego se desecha la papa. Como alternativa, puedes preparar otra porción sin sal y mezclar con la primera. Recetas de cocina recomendadas por Kiwlimon:Sopa de Lenteja y ChicharosCaldo de Pollo AsiaticoSopa de Frijol con Chile ChipotleCrema de Castañas
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Los postres como el pan y los pasteles son un imprescindible en la vida de todas las personas y en Campanita, de la Chef Gabriela Fuente, lo entienden mejor que nadie. Esta es la recomendación de la semana, hecha por nuestra Chef Yamilette González, quien asegura que el secreto de Campanita para crear los mejores pasteles de fondant y pan es su grande pasión por lo que hacen. “Mi favorito es un clásico que no puede faltar en cualquier celebración, el pastel de 3 leches, e cual tiene la cantidad perfecta de leche que cubre un esponjadito bizcocho sabor vainilla relleno de frutas de temporada; cada bocado es simplemente celestial”, nos cuenta la Chef Yamilette. Campanita surge como un proyecto personal originado en casa la Chef Gaby, quien actualmente ya cuenta con su propio local en la calle Reforma #22, Tulantongo, Texcoco. Gaby nos cuenta que su fuente de inspiración fue la belleza de las flores y colores. La Chef Gaby ama hacer pasteles y pays con frutas, de hecho, su favorito es el pay de queso con frutos rojos, pero eso no es todo lo que la creadora de Campanita ha logrado. Gaby también se inspira en las tendencias en redes sociales para preparar cosas nuevas, le encanta innovar en panadería, siempre cuidando las recetas tradicionales pero agregando un toque original y único. La Chef Gaby se guía por el aroma de los ingredientes de la más alta calidad que encuentra en mercados tradicionales, lo cual le permite crear los pasteles más increíbles, entre los que destacan pasteles con forma de número, elaborados con un bizcocho de diferentes sabores como, café, red velvet, rompope, queso crema, vainilla y chocolate, ¡sin lugar a dudas los favoritos de su clientela! El pan más vendido es el cuernito de naranja y la trenza de guayaba con queso y qué decir de las roscas de reyes, la sensación de la temporada que inicia a finales de noviembre y termina a principios de febrero, donde podrás encontrar roscas con relleno de nata, queso con frutos rojos, queso con guayaba, queso con manzana y chocolate. Debido a la alta demanda, la Chef Gaby planea inaugurar un lugar más grande donde la gente pueda disfrutar de un café y pastel. Así que ya sabes, si estás por Texcoco no puedes perderte la oportunidad de disfrutar de los deliciosos postres de Campanita.
La jericalla es un postre tapatío típico. Su origen se remonta al siglo XVIII, cuando las monjas del Hospicio Cabañas idearon un postre nutritivo y de sabor llamativo para los niños huérfanos que cuidaban. Elaboraron la receta con leche, canela, azúcar, huevo y vainilla, con un sabor similar al de la natilla española pero de consistencia ligera. Actualmente la jericalla es uno de los postres típicos favoritos de los hogares jaliscienses. Sin embargo, muchos podemos llegar a confundir la jericalla con el flan o el crème brûlée, pues comparten los mismos ingredientes y tienen muchas similitudes en su modo de preparación. Por eso te presentamos las diferencias entre estos postres para que puedas identificar la auténtica jericalla jalisciense. Flan y crème brûlée  El flan es un postre muy popular en México y el mundo. Con una rica tradición histórica, el flan llegó a México tras la conquista con una receta que mezclaba leche, huevo, azúcar, vainilla y un baño de caramelo líquido, mientras que el crème brûlée es un clásico de la repostería francesa que consiste en una crema dulce suave, cuya superficie tiene una fina capa de caramelo crujiente. La jericalla Si bien los tres postres se elaboran con una base de huevo, vainilla, azúcar y leche, se diferencian por su preparación y algunos detalles en el uso de ingredientes. Por ejemplo, el flan usa las yemas y las claras de los huevos; mientras que la jericalla sólo utiliza las yemas de huevo; o bien, el crème brûlée tiene una consistencia de la crema parecida a la de la jericalla, pero su técnica es un poco más elaborada para conseguir la capa crujiente del azúcar quemada, que aporta un contraste de textura.Para preparar la jericalla se hierve la leche con la canela y la vainilla. Por otro lado, se baten las yemas con el azúcar y al final se combina con la leche infusionada, para luego colar y hornear a baño María. Al final, en la superficie casi siempre queda una costra dorada y un poco quemada. La textura se parece al flan, pero es mucho más ligera y untuosa. La jericalla se presenta en el mismo recipiente en el que se hornea, para respetar y mostrar su costra, que tiene una consistencia más sólida y añade profundidad al sabor con ese toque de leche quemada.¡Ya sabes qué postre tienes que probar en tu siguiente parada por la Perla Tapatía! Fotografías: Antonio Flores 
Mi papá dejó de comer carne hace treinta y ocho años. Según como lo cuenta mi mamá, un domingo en una comida familiar, y después de devorarse media vaca, mi papá se secó el sudor de la frente y dijo algo como: “Última vez que como carne”. Todos se rieron del comentario que consideraron un chiste; algo como el “no lo vuelvo a hacer” que suele acompañar la resaca. Para él fue una promesa. Hoy en su lista de razones por las que se volvió vegetariano resuenan palabras como “compromiso”, “karma”, “respeto por la naturaleza”. Ser vegetariano no es algo que aparece por generación espontánea; la decisión tiene que ver con las convicciones, con la filosofía personal. ¿Y qué más personal que la forma de comer? La alimentación casi siempre está ligada a la cultura, a la leche materna, a la comida de casa. En la mía –la de ustedes, pues–, el menú era un subibaja incluyente y casi siempre quesocéntrico: flautas de papa con queso y de pollo, pozole de hongos y de carne, mole con y sin carne. Pero para la mayoría, el vegetarianismo sigue siendo un tabú. ¿Una vida sin carne? ¿Ni pollito, ni huevito, ni pescadito? Una de las nutriólogas de casa, Mayte Martín del Campo, nos dice que existen distintos niveles de restricción en las dietas sin carne: “Los vegetarianos normalmente sí consumen ciertos productos de origen animal como leche, yogurt, huevo, pescado (si comen estos dos últimos se les denomina ovo o pescetarianos). Lo que generalmente suprimen son las carnes rojas y las aves. Por otro lado, los veganos no consumen productos de origen animal”. La cuestión es, ¿por qué alguien quisiera vivir sin carne? Existen cocineros como el máster Dan Barber del restaurante Blue Hill at Stone Barns que afirman que disminuir la porción de la carne en nuestro plato semanal es la única forma sustentable de enfrentar el cambio climático, de disminuir la contaminación de nitrógeno en la tierra y de frenar el deterioro de los suelos. En algunas vertientes del budismo, el vegetarianismo está indicado como precepto del ahimsa, que quiere decir “la no violencia”, pues afirman que comer carne animal, además de dañar directamente a los seres vivos, constituye una fuente de karma que vendrá por ti en la siguiente vida –para los que creen en las reencarnaciones–. Otros optan por una dieta vegetariana simplemente por un sincero amor a la naturaleza o como un acto incendiario contra la crueldad animal. Hay un punto medio. Autores como Mike Bittman optan por este estilo de vida sin labrarlo sobre piedra: el afamado escritor gastronómico del New York Times acuñó el término flexitarianismo para la dieta que deambula entre la vegetariana (o vegana) y la carnívora alternándola a distintas horas del día o de la semana. Dos comidas sin carne, una con.Personalmente creo que lo que entra al cuerpo es un diálogo que le corresponde a cada corazón y mente. Una decisión propia como llevar el pelo de cierta forma, creer en Santa Claus o elegir la maternidad. Lo cierto es que un trozo de carne tiene una gran cantidad de ácido úrico, fosfórico y sulfúrico; así como colesterol, antibióticos y hormonas, en el caso de la carne que no es orgánica.La tendencia ecológica y saludable del momento es comer carne tan solo una vez por semana. Si se opta por dejarla para siempre, nuestra nutrióloga de casa, Gina Rangel, recomienda suplementarse con vitamina B12, comer hojas verdes y vegetales todos los días, intentar no consumir carbohidratos simples y consumir fuentes de proteína vegetal: quinoa, frijoles, tofu, semillas, nueces, además de huevo y queso.Nuestra nutrióloga Jennifer Asencio afirma que los beneficios que puede aportar una dieta vegetariana son “un bajo aporte de grasas saturadas, bajo aporte de colesterol y, si se sabe combinar los cereales con las leguminosas, se obtendrá una proteína de muy buena calidad sin necesidad de recurrir a los suplementos”. Eso sí, ella afirma que entre más restrictiva sea una dieta sin carne, mayor será el riesgo de quedarse sin micronutrientes, Omega3, vitamina B12, calcio, hierro y vitamina D, por lo que hay que estar atentos al cuerpo y consultar a un especialista. Lo importante, como siempre, es aprender a combinar adecuadamente los alimentos y recordar que no por llevar una dieta vegetariana o vegana se es más saludable. Hay que evitar llenarnos los vacíos con kilos de pasta, comida grasosa o chatarra y consumir ingredientes de buena calidad nutricional.Si quieres algunas ideas que te ayuden a seguir una dieta vegetariana aquí hay una sección completa con recetas que te van a encantar.
Aunque la col se parece un poco a la lechuga, en realidad es parte de la misma familia a la pertenecen el brócoli, la coliflor o el kale, llamada Brasicáceas, la cual tiene muchos beneficios para la salud.Esta verdura se ha cultivado en todo el mundo desde hace muchos años y se puede encontrar en una gran variedad de platos y en diversas gastronomías, como el chucrut, del centro de Europa, el kimchi, de corea y la popular ensalada de col, en Estados Unidos de América.La col está llena de vitaminas y minerales, por lo que tiene sorprendentes beneficios para la salud, estudiados por en diversos análisis científicos.Beneficios de la col en tu dietaLa col es el vegetal perfecto porque es muy bajo en calorías y, al mismo tiempo, está repleto de nutrientes. De hecho, 1 taza de col verde cruda contiene 22 calorías, 1 gramo de proteína y 2 de fibra; además, contiende buen porcentaje de la ingesta diaria recomendada de vitamina K (85%), vitamina C (54%), de folato (10%), de manganeso (7%), de vitamina B6 (6%), entre otros.Por su parte, nutrientes como la vitamina B6 y el ácido fólico son esenciales para muchos procesos importantes del cuerpo, incluido el metabolismo energético y el funcionamiento normal del sistema nervioso, mientras que los antioxidantes que posee protegen al cuerpo del daño causado por los radicales libres. ¿Para qué sirve que protejan de los radicales libres? Nada más y nada menos que para evitar el daño en las células, pues los radicales libres son moléculas que tienen un número impar de electrones, lo que las hace inestables y cuando sus niveles se vuelven demasiado altos, pueden dañarlas.Su contenido de vitamina C, o ácido ascórbicoLa vitamina C, también conocida como ácido ascórbico, es una vitamina soluble en agua que cumple muchas funciones importantes en el cuerpo. Por ejemplo, se necesita para producir colágeno, la proteína más abundante del cuerpo y la cual da estructura y flexibilidad a la piel, además de ser fundamental para el correcto funcionamiento de los huesos, músculos y vasos sanguíneos.Además, es un poderoso antioxidante. De hecho, se ha investigado ampliamente por sus posibles cualidades para combatir el cáncer, pues la vitamina C actúa para proteger al cuerpo del daño causado por los radicales libres.Como dato importante, si bien tanto la col verde como la morada son excelentes fuentes de este potente antioxidante, la col morada contiene aproximadamente 30% más de vitamina C.Ayuda a mejorar la digestiónEsta verdura crujiente está llena de fibra insoluble que no daña el intestino, es decir, un tipo de carbohidrato que no se puede descomponer en los intestinos. Esta fibra insoluble ayuda a mantener saludable el sistema digestivo al agregar volumen a las heces y promover los movimientos intestinales regulares.Pero también es rico en fibra soluble, que se ha demostrado aumenta la cantidad de bacterias beneficiosas en el intestino. Esto se debe a que la fibra es la principal fuente de combustible para especies amigables como Bifidobacteria y Lactobacilli, bacterias que realizan funciones importantes, como proteger el sistema inmunológico y producir nutrientes críticos como las vitaminas K2 y B12.Puede ayudar a mantener el corazón sano y a nivelar la presión de la sangreLa col contiene pigmentos poderosos llamados antocianinas, de las cuales se ha demostrado que reducen el riesgo de enfermedades cardíacas, mientras que su contenido de potasio (2 tazas de col contienen 12% de la IDR) ayuda a mantener la presión arterial dentro de un rango saludable.Cómo incluirla en tus comidasLa col puede comerse cruda o cocida y se puede añadir en tanto en ensaladas, como sopas o guisados, por ejemplo, puedes hacer rollitos con ella y rellenarlos con atún o pollo. A continuación, te dejamos algunas de nuestras recetas con col más deliciosas, para que aproveches todos sus beneficios.Rollitos de col rellenos de polloEnsalada de col con zanahoriaSopa de col para la dietaCol rellena de arroz
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