¿Te quedó la sopa muy salada?

Por Kiwilimón - June 2011

A todos se nos ha pasado la mano con la sal en una sopa, salsa o guisado, ¡Ahora hay como corregirlo!

Sigue estos sencillos pasos:
  1. Pela una papa y córtala en trozos.
  2. Agrégala a su guiso o salsa y deja que hierva por 30 minutos a fuego medio con la tapa de la olla puesta.
  3. Retira la papa y prueba tu platillo.
  4. Si sigues teniendo un nivel de sal alto, vuelva a repetir estos pasos.
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Una buena alimentación es importante no solo por su impacto en la salud física, sino también por su resultado en las emociones. Efectivamente, nuestros hábitos alimenticios (la manera en que comemos y el tipo de alimentos que solemos consumir) influyen en nuestro estado de ánimo. Aunque el efecto de la comida en la manera en que nos sentimos es bastante complejo, esta es a grandes rasgos la relación entre la comida y tus emociones:El organismo requiere “combustible” para funcionar adecuadamente. Esta energía se obtiene a partir del consumo periódico de alimentos. Cuando dejamos que pase demasiado tiempo entre una comida y otra (por ejemplo, al brincarse el desayuno) estamos obligando al cuerpo a que funcione con poco combustible. Esto puede hacernos sentir débiles, cansados y bajos de ánimo. En los últimos años han surgido una gran cantidad de dietas que prometen grandes beneficios para la salud. El problema es que el adoptar un régimen muy estricto sin consultar previamente a un médico puede llevar a una descompensación. Un caso muy común es el de los veganos. Al dejar de consumir los nutrientes presentes en los alimentos de origen natural, el cuerpo puede experimentar la falta de ciertos nutrientes, lo que se refleja en estados de ánimo volátiles y menos energía. Si decides hacer un cambio radical a tu alimentación, consulta a un especialista para asegurarte de que seguirás consumiendo los nutrientes que tu cuerpo necesita mediante sustitutos. Nuestro cuerpo requiere de energía para funcionar correctamente, pero no cualquier tipo de energía. Mientras que los alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, como los vegetales, cereales y legumbres, ayudan a mantener los niveles de energía estables, los alimentos altos en carbohidratos procesados producen picos de energía. El consumo frecuente de comida rápida, panes o dulces no solo se relaciona con problemas de sobrepeso, también produce subidas y bajadas en los niveles de energía, lo cual se relaciona con irritabilidad y cansancio.En muchas ocasiones nuestros estados de ánimo tienen que ver menos con nuestro entorno y más con cuestiones internas. La falta de ciertos nutrientes puede afectar la manera en que nos sentimos. Existen alimentos que pueden aumentar los niveles de serotonina, la hormona de la felicidad, ayudando mejorar el estado de ánimo. El chocolate, los frutos secos y los pescados azules aportan serotonina cuando los consumimos, por lo cual nos brindan una sensación de bienestar y felicidad. No solo la comida influye en nuestras emociones. La manera en que nos sentimos también puede afectar nuestra manera de alimentarnos. Cuando estamos cansados o no hemos dormido lo suficiente, es más probable que sintamos antojos por alimentos no saludables, como donas o refrescos. De igual manera, cuando experimentamos estrés o ansiedad es muy común que tendamos a comer compulsivamente. No desestimes la importancia de la alimentación en tu salud emocional. Consume platillos saludables todos los días para que te sientas bien, por dentro y por fuera.
Una de las principales preocupaciones de una mujer embarazada es, sin duda, el bienestar de su pequeño. En los nueve meses de gestación la futura madre está constantemente preguntándose si lo que come, bebe o hace puede afectar de alguna manera la salud del bebé.Si bien es cierto que la mujer debe vigilar lo que come para evitar futuros problemas de salud, como diabetes gestacional o preclamsia, hay ciertas recomendaciones que son simplemente erróneas. Descubre los mitos y verdades más comunes en torno a la alimentación en el embarazo.No puedes comer pescado.Mucho se ha hablado sobre la presencia de mercurio en el pescado y sus efectos negativos durante el embarazo y la lactancia. Precisamente este prejuicio ha llevado a que muchas embarazadas eviten del todo cualquier tipo de platillo que incluya pescado, sin embargo, hay que recordar que no todas las variedades de pescado tienen los mismos niveles de mercurio.  Incluir pescado en tu dieta ayuda a aumentar los niveles de omega 3 y vitamina D en tu organismo. El consumo de alcohol está prohibido.Algunos estudios han demostrado que el consumo moderado de alcohol no es dañino para el bebé. Incluso puede llegar a ser benéfico. Beber un vasito de vino a la semana puede mejorar la circulación sanguínea, tanto de la mamá como del bebé. Sin embargo, es muy importante recalcar que no es una obligación beber alcohol y, que, si decides hacerlo, debes limitarte a unos cuantos mililitros a la semana. De lo contrario, puedes poner en riesgo la salud del bebé.Debes dejar de beber té y café.La cafeína es un estimulante y un diurético. Por un lado, su consumo hace que presión sanguínea y el ritmo cardiaco aumenten, lo cual no es muy recomendable durante el embarazo. Por otro lado, el efecto diurético puede empeorar las ganas de orinar que ya de por sí son bastantes. En cuanto a los tés debes fijarte muy bien qué contienen antes de beberlos. Aunque sean bebidas de origen natural y parezcan inofensivas, existen algunos tés que tienen efectos abortivos. Consulta con tu médico antes de incluir tés en tu dieta.Los quesos pueden hacerle daño al bebé.Aunque los lácteos elaborados con leche pasteurizada con considerados seguros, hay que tener mucho cuidado con aquellos productos que están hechos a base de leche fresca. Ciertos quesos, como el de cabra, generalmente no son sometidos a procesos de pasteurización, por lo que pueden contener bacterias que son muy peligrosas para el feto. No te arriesgues y mejor limítate a consumir solo lácteos pasteurizados.No debes comer huevo durante el embarazo.Ciertos alimentos incluyen huevo crudo en su preparación. La mayonesa, ciertas salsas, algunos postres y helados suelen estar hechos a base de claras y yemas crudas. Para evitar el desarrollo de algún tipo de infección que pueda afectar a tu bebé lo mejor es evitar estos alimentos y consumir únicamente huevo bien cocido. Así reducirás el riesgo de contraer salmonela. Las fresas son peligrosas en el periodo de gestación.  En realidad, las fresas por sí mismas no son peligrosas, el problema surge cuando no se lavan y desinfectan bien. A reserva de lo que te indique tu médico, puedes comer cualquier fruta durante el embarazo siempre y cuando la hayas lavado y desinfectado bien.Recuerda que antes de que hagas algún cambio en tu alimentación es muy importante que lo consultes con tu médico. Existen afecciones muy específicas y cada caso es diferente, por lo que es necesario que cuentes con la supervisión y aprobación de tu médico cuando decidas incluir algún tipo de alimento durante el embarazo.
Una buena alimentación es importante no solo por su impacto en la salud física, sino también por su resultado en las emociones. Efectivamente, nuestros hábitos alimenticios (la manera en que comemos y el tipo de alimentos que solemos consumir) influyen en nuestro estado de ánimo. Aunque el efecto de la comida en la manera en que nos sentimos es bastante complejo, esta es a grandes rasgos la relación entre la comida y tus emociones:El organismo requiere “combustible” para funcionar adecuadamente. Esta energía se obtiene a partir del consumo periódico de alimentos. Cuando dejamos que pase demasiado tiempo entre una comida y otra (por ejemplo, al brincarse el desayuno) estamos obligando al cuerpo a que funcione con poco combustible. Esto puede hacernos sentir débiles, cansados y bajos de ánimo. En los últimos años han surgido una gran cantidad de dietas que prometen grandes beneficios para la salud. El problema es que el adoptar un régimen muy estricto sin consultar previamente a un médico puede llevar a una descompensación. Un caso muy común es el de los veganos. Al dejar de consumir los nutrientes presentes en los alimentos de origen natural, el cuerpo puede experimentar la falta de ciertos nutrientes, lo que se refleja en estados de ánimo volátiles y menos energía. Si decides hacer un cambio radical a tu alimentación, consulta a un especialista para asegurarte de que seguirás consumiendo los nutrientes que tu cuerpo necesita mediante sustitutos. Nuestro cuerpo requiere de energía para funcionar correctamente, pero no cualquier tipo de energía. Mientras que los alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, como los vegetales, cereales y legumbres, ayudan a mantener los niveles de energía estables, los alimentos altos en carbohidratos procesados producen picos de energía. El consumo frecuente de comida rápida, panes o dulces no solo se relaciona con problemas de sobrepeso, también produce subidas y bajadas en los niveles de energía, lo cual se relaciona con irritabilidad y cansancio.En muchas ocasiones nuestros estados de ánimo tienen que ver menos con nuestro entorno y más con cuestiones internas. La falta de ciertos nutrientes puede afectar la manera en que nos sentimos. Existen alimentos que pueden aumentar los niveles de serotonina, la hormona de la felicidad, ayudando mejorar el estado de ánimo. El chocolate, los frutos secos y los pescados azules aportan serotonina cuando los consumimos, por lo cual nos brindan una sensación de bienestar y felicidad. No solo la comida influye en nuestras emociones. La manera en que nos sentimos también puede afectar nuestra manera de alimentarnos. Cuando estamos cansados o no hemos dormido lo suficiente, es más probable que sintamos antojos por alimentos no saludables, como donas o refrescos. De igual manera, cuando experimentamos estrés o ansiedad es muy común que tendamos a comer compulsivamente. No desestimes la importancia de la alimentación en tu salud emocional. Consume platillos saludables todos los días para que te sientas bien, por dentro y por fuera.
Al momento de cocinar, encontrar la mezcla perfecta de sabores es súper importante. Lo malo es que muchas veces los ingredientes por sí solos no aportan la intensidad o el gusto suficiente para darle ese toque especial a los platillos. En estos casos, unas gotas de tu esencia favorita pueden hacer una gran diferencia. Descubre cómo puedes mejorar el sabor de tus recetas creando tus propias esencias caseras.VanillaPara hacer esencia de vainilla casera solo necesitas dos ingredientes: una vaina de vainilla y vodka. Lo único que debes hacer es abrir por la mitad la vaina (sin cortarla completamente) y después meterla en un envase de vidrio esterilizado. Cubre la vainilla con vodka hasta el tope del envase y ciérralo. Deja reposar lejos del sol en un ambiente seco por lo menos por cinco semanas. Si no se te antoja probar esta esencia con alcohol, puedes prepararla también usando glicerina vegetal.Revisa esta RECETA de Trufas de Leche CondensadaMentaEl proceso para hacer esencia de menta casera es muy parecido al de la vainilla. Corta hojas de menta fresca y guárdalas en una botella de vidrio. Después rellena la botella con vodka (que no sea muy caro, pero tampoco del más barato) y deja que la menta impregne poco a poco el alcohol. Para que la esencia tenga un sabor aún más intenso, puedes cambiar las hojas del envase cuando ya estén marchitas por unas frescas. EsteviaUna esencia que te ayudará a endulzar tus recetas de postres sin añadir calorías extras es la de estevia. El proceso de elaboración de la esencia de estevia es muy sencillo y solo requiere dos ingredientes: hojas de estevia y ron blanco. Mezcla media taza de hojas de estevia con ron y déjalas reposar unos días.  Después cuela el líquido y añádele un poco de agua. Calienta la mezcla (sin que llegue a hervir) y enfríala antes de guardarla en un recipiente limpio. Revisa esta RECETA de Rollo de NuezCerezaEl extracto de vainilla puede obtenerse fácilmente mezclando cerezas frescas con brandy. Corta las frutillas en mitades y cúbrelas con el alcohol. Agita el envase y guárdalo en un lugar seco y oscuro por lo menos por dos semanas. Recuerda que debes agitarlo de vez en cuando. Cuando la esencia esté lista puedes colarla para remover las cerezas o también puedes conservarlas dentro del envase.Revisa esta RECETA de Galletas de Almendra sin HarinaLavandaLa flor de lavanda huele delicioso, pero ¿sabías que también puede usarse en la cocina? Unas gotitas de esencia de lavanda pueden convertir el pastel más simple en una creación gourmet. Para prepararla lo primero que debes hacer es poner a secar unos ramitos de flor de lavanda (así es más difícil que salgan hongos). Cuando ya estén listas las flores, mézclalas con dos tazas de vodka y agita el envase. Deja reposar dos semanas y cuela el líquido, siempre exprimiendo bien las flores para sacarles todo el sabor. Revisa esta RECETA de Pastel de Crepas de TiramisúChocolateLa esencia de chocolate es muy aromática y aporta mucho sabor a todas las recetas. Si no quieres usar químicos o versiones artificiales, solo tienes que aplastar ligeramente una media taza de granos de chocolate y combinarlos con whiskey. El alcohol siempre debe cubrir el ingrediente principal para obtener bien su sabor. Al igual que en los otros extractos, debes mezclar, dejar reposar y colar antes de usar. Como puedes ver solo necesitas un líquido con mucho alcohol (como el vodka) para hacer las esencias. También puedes usar otros licores que combinen con el sabor de los ingredientes principales. Y no te preocupes. La esencia no tendrá un sabor etílico ni tu receta estará impregnada de alcohol, ya que este se evapora durante la cocción.Revisa esta RECETA de Pastel de Chocolate relleno de Crema Pastelera
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