Tip: Cómo cocinar huevos en agua
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Tip: Cómo cocinar huevos en agua

Por Kiwilimón - Agosto 2011
  Para lograr unos huevos presentables existen ciertos trucos para su cocción. Además ayudan mucho a la obtención de un mejor sabor y una excelente apariencia. En esta ocasión les diremos cómo cocinar huevos en agua: 1. Huevos pasados por agua. Primero que todo debemos sumergir los huevos en agua sin quitarles la cáscara. Se ponen a hervir por unos 2 minutos. Después los sacamos y los colocamos en un molde especial para huevos. Para comer los huevos sólo quitamos la corona del huevo y agregamos la sal. Aquí ya podemos empezar a comer los huevos. No nos preocupemos por la apariencia ya que estos se verán como crudos, así que no importa. 2. Huevos Mollets. El procedimiento es igual que los huevos pasados por agua, con la única diferencia de que estos los dejamos cocinar unos 5 minutos. Éstos también se comen igual que los anteriores. 3. Huevos duros. Se preparan sumergiéndolos en agua por unos diez minutos. Para comer este tipo de huevos le quitamos toda la cáscara y los podemos partir ya sea por la mitad o en rodajas. Todo depende de cómo queramos. Recetas de cocina con huevo:Huevo Duro RellenoCroque MadameHuevos Tibios en su PuntoHuevos Mentirosos
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¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
Aguantar un antojo debe ser una de las cosas más duras de la vida, porque una vez que llega el impulso a tu cerebro, todo lo demás se pone en marcha para desear con todo el cuerpo ese dulce.Es como si el chocolate pudiera hablar y pronunciar tu nombre justo a las 2 de la tarde, o después de comer. ¿Por qué nos pasa esto? Pues bien, los antojos se deben tanto a una razón fisiológica, como psicológica, pero también tiene que ver todo aquello que nos rodea.Esto es aún más terrible cuando ya estamos verdaderamente comprometidos y encaminados en una alimentación equilibrada, intentando evitar caer en la tentación.A veces logramos domar al cerebro y acallar esa voz, sin embargo, esta podría estarnos indicando que no estamos comiendo lo suficiente, o que estamos dejando pasar mucho tiempo entre comidas.Así que, aunque puedas engañar al cerebro, tu estómago no entenderá de razones y necesitará comer un snack, pero no cualquiera, pues seguramente querrás algo dulce, pero uno con un buen aporte nutricional. Por ejemplo, un delicioso brownie. Sí, un snack tipo brownie pero alto en proteína, bajo en calorías y bajo en carbohidratos. Suena como un sueño hecho realidad y ¡lo es! Lo mejor es que ya está disponible en México: Eat Me Guilt Free (EMGF) es una historia de cocina casera que se volvió global. Se trata de una línea de productos creada por una enfermera y nutricionista certificada del deporte en Estados Unidos, que buscaba soluciones para satisfacer las necesidades de aquellos clientes que deseaban mantenerse saludable, pero a la vez luchaban con los antojos por algo dulce.Gracias a EMGF podrás comer un brownie de chocolate con 22 gramos de proteína por porción, menos de 200 calorías y sólo 4% de azúcares, así que adiós a la culpa.No importa la hora del día en la que se te antoje, podrás darte ese antojo en el desayuno, el almuerzo, la cena o la merienda, como postre, antes o después de un entrenamiento físico y en México puedes encontrar 4 sabores: Chocolate, Chocolate con crema de maní, Chocolate con chispas de colores y Pastel de Cumpleaños.Consulta su página web y sus redes sociales para saber todo de ellos.Instagram: @eatmeguiltfreemxFacebook: Eat Me Guilt Free MX
En momentos como el que se vive actualmente en el mundo debido a la pandemia del virus COVID-19, las medidas de prevención son más importantes que nunca.Para frenar los contagios, el autoaislamiento es una forma eficaz que muchas personas y empresas han decidido practicar. Así que quizá sea un buen momento de cuidar nuestra alimentación y poner atención en nuestro consumo de vitaminas a través de frutas y verduras. Para que tengas en mente esto al momento de comprar tus alimentos, te explicamos cómo seleccionar frutas y verduras con vitaminas y minerales que debes consumir. Vitaminas y minerales: ¿qué son?De acuerdo con un informe especial de salud publicado por Harvard Health Publishing, las vitaminas y minerales son nutrientes esenciales porque desempeñan cientos de funciones en el cuerpo. Aunque son primordiales, existe una delgada línea entre obtener suficientes nutrientes (lo cual es saludable) y obtener demasiados (lo que puede terminar haciéndote daño). Llevar una dieta saludable sigue siendo la mejor manera de obtener cantidades suficientes de las vitaminas y minerales que necesitas.Las vitaminas y minerales se consideran nutrientes esenciales, ya que actúan en sintonía y realizan cientos de funciones en el cuerpo. Por ejemplo, ayudan a sostener los huesos, sanar heridas y fortalecer el sistema inmunológico. También convierten los alimentos en energía y reparan el daño celular.Sin embargo, son tantos que tratar de hacer un seguimiento de lo que hacen todas estas vitaminas y minerales puede ser confuso. En este artículo, te explicamos cómo saber cuáles son los alimentos con mayor cantidad de vitaminas para cuidar tu salud frente a una propagación de un virus como el Coronavirus.¿Cuál es la diferencia entre vitaminas y minerales?Aunque ambos se consideran micronutrientes, las vitaminas y los minerales difieren de formas básicas. Las vitaminas son orgánicas y se pueden descomponer por calor, aire o ácido. Los minerales son inorgánicos y se aferran a su estructura química.Esto significa que los minerales en el suelo y el agua llegan fácilmente a tu cuerpo a través de las plantas, pescados, animales y líquidos que consumes. Pero es más difícil transportar vitaminas de los alimentos y otras fuentes a tu cuerpo porque la cocción, el almacenamiento y la simple exposición al aire pueden inactivar estos compuestos más frágiles.Vitaminas solubles en aguaLas vitaminas solubles en agua se empaquetan en las porciones acuosas de los alimentos que consumes y se absorben directamente en el torrente sanguíneo a medida que los alimentos se descomponen durante la digestión o cuando se disuelve un suplemento.Debido a que gran parte del cuerpo consiste en agua, muchas de las vitaminas solubles en agua circulan fácilmente en tu organismo. Los riñones se encargan de regular continuamente los niveles de vitaminas solubles en agua, evitando los excesos del cuerpo en la orina.Estas son algunas de las vitaminas solubles en agua:- Vitaminas B Biotina (vitamina B7): hígado, soya, yema de huevo, coliflorÁcido Fólico (folato, vitamina B9): cebolla, espárragos, naranja, jugo de naranja, frijoles, espinaca, hígado de resNiacina (vitamina B3): carne de vaca, leche, huevo, frijolesÁcido pantoténico (vitamina B5): pescado, moluscos, pollo, yogur, champiñonesRiboflavina (vitamina B2): la mayoría de los alimentos vegetales y animales contienen al menos pequeñas cantidades de vitamina B2Tiamina (vitamina B1): avena, trigo, maíz, carne de cerdo, arroz completo, semillas de ajonjolíVitamina B6: ajo, plátano, alubias, grano integral, papas, frutas que no sean cítricasVitamina B12: almejas, hígado vacuno, carne de ave, huevo, leche- Vitamina C: frutas cítricas, brócoli, tomates, papa horneadaAunque las vitaminas solubles en agua tienen muchas tareas en el cuerpo, una de las más importantes es ayudar a liberar la energía que se encuentra en los alimentos que consumes. Otros ayudan a mantener los tejidos sanos. Aquí hay algunos ejemplos de cómo las diferentes vitaminas te ayudan a mantenerte saludable y en qué alimentos puedes encontrarlas:Liberar energía. Varias vitaminas B son componentes clave de ciertas coenzimas (moléculas que ayudan a las enzimas) que ayudan a liberar energía de los alimentos.Producen energía. La tiamina (ternera), la riboflavina (pollo), la niacina, el ácido pantoténico (pepitas de girasol) y la biotina (huevo) se dedican a la producción de energía.Construye proteínas y células. Las vitaminas B6, B12 (salmón) y el ácido fólico metabolizan los aminoácidos (los componentes básicos de las proteínas) y ayudan a las células a multiplicarse.Hacer colágeno. Una de las muchas funciones que desempeña la vitamina C es ayudar a producir colágeno, que une las heridas, apoya las paredes de los vasos sanguíneos y forma una base para los dientes y los huesos.Vitaminas solubles en grasaEstas son algunas vitaminas liposolubles y los alimentos en las que las encuentras:Vitamina A: lácteos (leche, mantequilla, queso cheddar), pescado (salmón), hortalizas de hojas verdes y otras verduras de color verde, anaranjado y amarillo (brócoli, zanahorias y calabacines), frutas (melón, chabacano y mango)Vitamina D: pescados grasos (atún o salmón), hígado vacuno, queso, yema de huevo, hongos, leche, leche de soya, leche de almendras, leche de avena. Vitamina E: aceites vegetales (germen de trigo, avellana, colza, girasol y almendra), almendras, avellanas, cacahuates, piñones, pescado (angula, anguila, congrio, salmón y sardina), pistaches, aguacate, espinacas, espárragos, brócoli.Vitamina K: hortalizas de hoja verde (col, espinaca, hojas de nabos, col rizada, acelga, hojas de mostaza, perejil, lechuga romana y lechuga de hoja verde), coles de Bruselas, brócoli, coliflor, repollo, pescado, hígado, carne de res, huevo y cereales (en cantidades más pequeñas).Juntos, este cuarteto de vitaminas ayuda a mantener los ojos, piel, pulmones, tracto gastrointestinal y sistema nervioso en buen estado. Estas son algunas de las otras funciones esenciales que desempeñan estas vitaminas:Construyen huesos. La formación de huesos sería imposible sin las vitaminas A, D y K.Protegen la visión. La vitamina A también ayuda a mantener las células sanas y protege tu visión.Interactúan favorablemente. Sin vitamina E, el cuerpo tendría dificultades para absorber y almacenar vitamina A.Protegen el cuerpo. La vitamina E también actúa como antioxidante, un compuesto que ayuda a proteger el cuerpo contra el daño de las moléculas inestables.Este tipo de vitaminas ingresan a la sangre a través de los canales linfáticos en la pared intestinal. Muchas vitaminas liposolubles viajan a través del cuerpo sólo bajo la escolta de proteínas que actúan como portadores.Los alimentos y aceites grasos son el depósito de las cuatro vitaminas liposolubles. Dentro del cuerpo, los tejidos grasos y el hígado actúan como los principales corrales de retención de estas vitaminas y las liberan según sea necesario.Hasta cierto punto, estas vitaminas pueden considerarse como micronutrientes de liberación prolongada. Es posible consumirlos de vez en cuando, tal vez en dosis con semanas o meses de diferencia en lugar de diariamente, y aun así obtener suficientes. El cuerpo elimina el exceso y lo distribuye gradualmente para satisfacer sus necesidades.
Seguramente ya sabes que existen diferentes tipos de piel: normal, seca, grasa y mixta, y aunque el tipo de piel se determina genéticamente, su estado  puede variar por diferentes factores, tanto internos como externos, además de hormonas, higiene o estrés, entre otros.La más fácil de identificar es la piel grasa, ya que en el rostro se ve más brillo y tiene más tendencia a presentar puntos negros y granos. Las pieles mixtas cuentan con una parte del rostro más grasa y en otras partes, la piel puede ser más seca. La normal es aquella que cuenta con una apariencia más uniforme y equilibrada. Finalmente, la piel seca es la que produce menos grasa y no retiene la humedad. Motivos por los que aparece la piel grasaEste tipo de piel suele ser algo que se presenta por herencia, por lo que si notas que tus abuelos y padres presentan un rostro abrillantado, lo más probable es que tu también lo tengas o lo vayas a tener. Sin embargo, el principal motivo para tener una piel grasa suele ser el sobrepeso y una alimentación poco adecuada.Cualquiera que sea el motivo para tener este tipo de piel, te vamos a recomendar unas mascarillas que seguramente te van a ayudar a mejorar la apariencia del rostro:-Mascarilla de plátano, miel y jugo de limónSe sabe que por sus nutrientes, el plátano es muy bueno para la apariencia de la piel, así como la miel tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias, lo que ayudará si es que la grasa te ha provocado algún brote de acné. Con un plátano maduro haz un puré e incorpora una cucharada de miel. Mezcla bien y agrega una cucharada de jugo de limón. Mezcla hasta tener una pasta que deberás untar en tu cara limpia. Déjala actuar 15 minutos y enjuaga con agua tibia. -Mascarilla de fresa, miel y azúcarLa fresa tiene un efecto astringente que tiene la capacidad de desinfectar la piel sin ser agresivo, además, se usa también frecuentemente para disminuir la sobreproducción de sebo.Utiliza 6 fresas y una cucharada de miel, otra de azúcar moreno y de limón. Mezcla hasta formar una pasta y aplícalo en cuello y rostro durante 10 minutos y retíralo con agua abundante-Mascarilla de yogurt y fresaEl yogurt es un ingrediente que ayuda a desinfectar y refrescar la piel, aporta una apariencia rejuvenecida al rostro cuando es utilizado de manera regular y, por su parte, la fresa ayuda a controlar la producción de grasa en la piel.Para esta mascarilla necesitas un cuarto de taza de yogur y un cuarto de fresas frescas. Tritura las fresas y forma una mezcla, Aplícala en la cara durante 15 minutos y lava con agua fría.-Mascarilla de pepino y sandíaEl pepino tiene propiedades astringentes que ayudan a controlar y reducir los excesos de grasa en la piel, la mantiene limpia e hidratada, y reduce el riesgo de sufrir de acné.Usa un par de cucharadas de jugo de pepino mezcladas con algunas de sandía triturada, una cucharada de yogur y leche en polvo. Remueve bien y aplícalo sobre cara y cuello durante unos 15 minutos y retira con una toalla húmeda. Con estas mascarillas caseras para piel grasa, podrás lucir una piel correctamente hidratada y sin brillos con ingredientes naturales, accesibles y fáciles de conseguir.
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