Tip: Cómo se pueden conservar las frutas
Tips de Cocina

Tip: Cómo se pueden conservar las frutas

Por Kiwilimón - July 2011
  Cuando tenemos alguna fruta que todavia no está madura, lo que debemos hacer es no refigerarla, ya que el frío evita que las frutas maduren adecuadamente. - En el caso de las frutas que se maltratan cuando las llevamos a casa, es mejor separarla y consumirla cuanto antes, así se evita que se echen a perder las demás. - Lo que recomendamos es que se deben consumir frutas y verduras de temporada, la naturaleza nos envía siempre los nutrientes que nuestro cuerpo necesita. Además de que los productos fuera de temporada resultan ser más caros. - Muchas veces cortamos alguna fruta para su consumo y lo que resta lo guardamos en el refrigerador, pero en ocasiones ésta se echa a perder. Lo que debemos hacer cuando las frutas o verduras se guardan ya cortadas dentro del refrigerador, es tratar de envolverlas con una bolsa plástica o meterlas en un recipiente cerrado, esto aparte de conservarlas mejor, evita la contaminación de olores no deseados. - Para evitar que se oxiden ciertas frutas peladas como las manzanas o los plátanos lo mejor es introducirlos en un recipiente con agua o untarles el jugo de un limón. Recetas de cocina recomendadas con base en frutas:Ensalada de Frutas TropicalesEnsalada de Frutas para FiestasStrudel de Frutas y NuezCopas de Yogurt con Granola y Frutas
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¿No importa qué prepares, siempre terminas tirando la comida que tus hijos no se acaban? Deja de sufrir por el desperdicio de alimentos. Con estos tips no volverás a batallar a la hora de la comida por estas cosas.No exageres en las cantidadesDependiendo de la edad, tamaño y nivel de actividad física, los niños pequeños requieren aproximadamente entre mil y 1400 calorías al día. Si le sirves a tu hijo de 4 años lo mismo que a ti, es obvio que el niño no se va a acabar la comida.Almacena por porcionesSi preparas la comida con anticipación, te recomendamos congelarla en porciones individuales. De esta manera, solo tendrás que descongelar y calentar la cantidad que tu pequeño vaya a comer en realidad.Aprovecha la comida del día anteriorOrganiza tu menú para que puedas aprovechar lo que te sobre de un día para preparar la comida de otro. Por ejemplo, si un día haces picadillo de pollo casero  después puedes preparar calabacitas rellenas de picadillo o con lo que te haya quedado del día anterior. Prepara porciones pequeñasEs muy importante que consideres que el apetito y el antojo de los niños pueden cambiar de un momento a otro. Si te piden molletes,prepara solo uno y espera hasta que lo acaben para ver si querrán otro más. Nunca te adelantes porque podrías terminar desperdiciando comida. Reserva la salsa sólo para su platilloA algunos niños les encanta bañar el arroz en salsa de tomate y los hot cakes en jarabe. Para evitar que se arruine toda la cacerola de comida, lo mejor es que solo pongas un poquito de la salsa preferida de tu pequeño en su plato. Así, el resto de la comida se mantendrá intacto. Sirve de manera divertidaEl problema con muchos niños es que se dejan llevar por la vista y muchas veces rechazan un platillo solo por su aspecto. Enamora a tus pequeños decorando su comida de manera atractiva. No te preocupes, no tienes que hacer mucho. A veces con que agregues un conejo de chocolate es suficienteEnséñale a comer lo que hayRecuerda esto siempre: si cedes una vez, ya perdiste. Educa a tus hijos para que aprendan que se debe comer lo que hay en casa. Si preparas enmoladas de chorizo de soyas, eso es lo que va a comeer.No les des la opción de elegir otra cosa, si no siempre estarás tirando lo que ellos no quieren.Visita nuestra sección de comida para niños y descubre deliciosas recetas que les encantarán a tus niños.
Aunque a muchos los sorprenda, los regímenes alimenticios altos en grasa son populares entre los nutriólogos y muchas personas quienes quieren mantenerse en línea.  Pero, atención, no estamos hablando de cualquier tipo de grasa, sino de aquellas que se conocen como monoinsaturadas y poliinsaturadas. Conoce los beneficios de llevar una alimentación rica en grasas buenas. 1. Disminuye el nivel del colesterol LDL.  Las grasas poliinsaturadas tienen la capacidad de disminuir el colesterol malo en el cuerpo. Es por eso que las frutas como los Aguacates de México son un buen sustituto para productos altos en grasas saturadas, ya que al consumirlas también añaden beneficios al organismo, como el control de la presión arterial.   2. Comer grasa te hace quemar grasa. Técnicamente la falta de carbohidratos en tu cuerpo impulsa a tu metabolismo a utilizar la grasa como energía. Pero mantente atento al tipo de grasas que estás comiendo: elige fuentes naturales como los Aguacates de México que también contienen fibra que te ayuda a mantenerte satisfecho por mayor tiempo. 3. Las grasas buenas ayudan a absorber mejor los nutrientes. Las grasas buenas, como las de los Aguacates de México, ayudan al cuerpo a absorber las vitaminas liposolubles como la A, D, K y la E. De esta manera, el organismo aprovecha mejor los alimentos sin que esto se refleje en un aumento de los niveles de colesterol malo.  4. Disminuye la presión sanguínea. Cuando los Aguacates de México (ricos en grasas buenas) se usan en lugar de otro tipo de grasas, pueden ser parte del plan de alimentación DASH, el cual puede ayudar a reducir la presión sanguínea enfocándose en una dieta con alimentos que reducen niveles de sodio y que son altos en magnesio, calcio y potasio.  Los Aguacates de México son una buena fuente de potasio que ayuda a combatir los efectos dañinos del sodio en la presión arterial. Un tercio de aguacate mediano contiene 250 mg. de potasio (equivalente al 6% del consumo diario) en tan solo 50 gramos de aguacate.  5. Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Reemplazar grasas saturadas con grasas insaturadas está relacionado con un menor riesgo de sufrir alguna enfermedad cardiovascular. En el caso de los aguacates, el 75% de su grasa es insaturada.   Disfruta de los beneficios de las grasas buenas incluyendo en tu dieta alimentos ricos en grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, como los Aguacates de México.   
Los mariscos son deliciosos, pero también pueden ser peligrosos si no se refrigeran apropiadamente. Evita problemas de salud conociendo cómo debes almacenar los mariscos y los días que pueden durar refrigerados.Primero que nada, ¿en qué debes fijarte para elegir mariscos en buen estado?Si un marisco se encuentra ya en estado de descomposición, no importa si lo guardas en el refrigerador o en el congelador, simplemente ya no sirve y no debes usarlo para cocinar. Estos son los principales aspectos que debes revisar al momento de comprar mariscos:Los caparazones de los mariscos, como las ostras o las almejas, deben estar enteros, es decir, sin grietas. Si te encuentras con un caparazón quebrado, no compres ese marisco.Para comprobar la frescura de los mejillones, ostras y almejas hay un truco muy sencillo. Golpea suavemente el caparazón. Si este se cierra, esto significa que el marisco aún está vivo, en caso contrario, mejor no lo compres.Los cangrejos y las langostas deben comprarse vivos, ya que se echan a perder muy rápidamente. Así que cuando los vayas a comprar asegúrate de que las patas se mueven, el caparazón está firme y la cola se encuentra recogida (no extendida).¿Cuántos días duran los mariscos refrigerados?Es muy importante que prestes atención a la manera en que guardas los mariscos. A diferencia de la carne de res que puede estar en el refrigerador sin problemas por varios días, los mariscos tienen una caducidad mucho menor. Recuerda que el consumir mariscos pasados o en mal estado puede provocar alguna infección o problema de salud, así que mejor ahórrate esos inconvenientes almacenando los mariscos de acuerdo con estas indicaciones.Los camarones, ostiones, langosta y calamares frescos solo pueden refrigerarse dos días (no más). En el congelador tienen un mayor tiempo de caducidad, ya que aguantan entre tres y seis meses.En el caso de los mariscos cocidos, si se cocina el mismo día que se consume, pueden refrigerarse hasta tres días. Si no preparaste tú la comida, checa directamente con el fabricante las indicaciones de consumo para saber cuánto tiempo más puede almacenarse el platillo en el refrigerador.De cualquier manera, es muy importante que antes de consumir mariscos (cocidos o frescos) que han estado refrigerados o congelados, revises su estado general. El olor de estos nunca debe ser agrio o parecido al amoniaco.Aunque no son mariscos, los pescados también deben almacenarse con cuidado para evitar que se descompongan. La recomendación es que los pescados (magros y grasos) pueden estar en el refrigerador como máximo dos días, y en el congelador desde seis hasta ocho meses.Recuerda revisar periódicamente la temperatura de tu refrigerador, la cual debe estar en 4° C, y la del congelador en -18° C.¿Te encantan los mariscos? Entonces no puedes perderte estas recetas fáciles: Tostadas de pulpo adobadoAros de Calamar en caldo de mostaza picositaEsquites de camarón y chile guajillo
Una de las principales preocupaciones de una mujer embarazada es, sin duda, el bienestar de su pequeño. En los nueve meses de gestación la futura madre está constantemente preguntándose si lo que come, bebe o hace puede afectar de alguna manera la salud del bebé.Si bien es cierto que la mujer debe vigilar lo que come para evitar futuros problemas de salud, como diabetes gestacional o preclamsia, hay ciertas recomendaciones que son simplemente erróneas. Descubre los mitos y verdades más comunes en torno a la alimentación en el embarazo.No puedes comer pescado.Mucho se ha hablado sobre la presencia de mercurio en el pescado y sus efectos negativos durante el embarazo y la lactancia. Precisamente este prejuicio ha llevado a que muchas embarazadas eviten del todo cualquier tipo de platillo que incluya pescado, sin embargo, hay que recordar que no todas las variedades de pescado tienen los mismos niveles de mercurio.  Incluir pescado en tu dieta ayuda a aumentar los niveles de omega 3 y vitamina D en tu organismo. El consumo de alcohol está prohibido.Algunos estudios han demostrado que el consumo moderado de alcohol no es dañino para el bebé. Incluso puede llegar a ser benéfico. Beber un vasito de vino a la semana puede mejorar la circulación sanguínea, tanto de la mamá como del bebé. Sin embargo, es muy importante recalcar que no es una obligación beber alcohol y, que, si decides hacerlo, debes limitarte a unos cuantos mililitros a la semana. De lo contrario, puedes poner en riesgo la salud del bebé.Debes dejar de beber té y café.La cafeína es un estimulante y un diurético. Por un lado, su consumo hace que presión sanguínea y el ritmo cardiaco aumenten, lo cual no es muy recomendable durante el embarazo. Por otro lado, el efecto diurético puede empeorar las ganas de orinar que ya de por sí son bastantes. En cuanto a los tés debes fijarte muy bien qué contienen antes de beberlos. Aunque sean bebidas de origen natural y parezcan inofensivas, existen algunos tés que tienen efectos abortivos. Consulta con tu médico antes de incluir tés en tu dieta.Los quesos pueden hacerle daño al bebé.Aunque los lácteos elaborados con leche pasteurizada con considerados seguros, hay que tener mucho cuidado con aquellos productos que están hechos a base de leche fresca. Ciertos quesos, como el de cabra, generalmente no son sometidos a procesos de pasteurización, por lo que pueden contener bacterias que son muy peligrosas para el feto. No te arriesgues y mejor limítate a consumir solo lácteos pasteurizados.No debes comer huevo durante el embarazo.Ciertos alimentos incluyen huevo crudo en su preparación. La mayonesa, ciertas salsas, algunos postres y helados suelen estar hechos a base de claras y yemas crudas. Para evitar el desarrollo de algún tipo de infección que pueda afectar a tu bebé lo mejor es evitar estos alimentos y consumir únicamente huevo bien cocido. Así reducirás el riesgo de contraer salmonela. Las fresas son peligrosas en el periodo de gestación.  En realidad, las fresas por sí mismas no son peligrosas, el problema surge cuando no se lavan y desinfectan bien. A reserva de lo que te indique tu médico, puedes comer cualquier fruta durante el embarazo siempre y cuando la hayas lavado y desinfectado bien.Recuerda que antes de que hagas algún cambio en tu alimentación es muy importante que lo consultes con tu médico. Existen afecciones muy específicas y cada caso es diferente, por lo que es necesario que cuentes con la supervisión y aprobación de tu médico cuando decidas incluir algún tipo de alimento durante el embarazo.
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