Tip: Congelación de alimentos

Por Kiwilimón - Junio 2011
En muchas ocasiones cuando cocinamos nos quedan restos u una buena cantidad de alimentos que no deseamos tirar y que preferimos dejarlos en el congelador. Para lograr que estos alimentos se conserven perfectamente, les dejamos aquí algunos tips que les pueden ayudar.

Como congelar frutas naturales

  1. Primero se deben lavar muy bien las frutas y rociarlas con limón en caso de que estas tengan tendencia a enegreserse con el aire (como las bananas, manzanas).
  2. Luego cortarlas en trozos y colocarlas en un plato. Una vez lavadas y cortadas, cubrirlas con papel de aluminio y colocarlas en el congelador durante 3 horas.
  3. Retirarlas y empacarlas en plasticos (calculando la porción que se va a necesitar una vez descongelados). Se deben cerrar herméticamente, sacándoles el aire.
  4. Por último, etiquetarlas. Se recomienda escribir el nombre y la fecha.

Congelación de frutas con azúcar

  1. Poner las frutas en trozos dentro de cajas o bolsas de plástico, añadir azúcar a razón de 100g por cada kilo de fruta.

Congelación de frutas en almíbar

  1. Primero se debe colocar las frutas en trozos en una caja de plástico. Cubrirlas con almíbar hecho de 250 gramos de azúcar, disueltos con 1 litro de agua fría. Luego cerrar la caja herméticamente, ponerle etiqueta y congelarla.
  2. Para utilizar estas frutas en almíbar se deberá descongelar con anticipación pero no mucho tiempo antes ya que al momento de servirlas deberán estar bien frías para que no se ablanden.
  3. Las frutas debidamente congeladas se pueden conservar hasta 8 meses.

Algo a tener muy presente

Una vez que un producto a sido congelado, en caso que se descongele no debes volver a congelarlo.  
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Uno de los platillos más representativos y deliciosos de la comida mexicana es, sin duda alguna, el pozole.Con cebollita, chile, orégano, rábanos, lechuga, mucho limón y de pollo, carne, verduras o como lo prefieras, el pozole es el platillo que no puede faltar en la mesa de los mexicanos sobre todo en septiembre, el mes patrio. ¿Pero alguna vez te has preguntado de dónde viene esta tradición?La palabra pozole es una derivación del náhuatl pozolli: potzonalli, apotzontli, que significan espuma o espumoso. En sus orígenes era un plato ritual de los mexicas y se consumía durante las ceremonias nahuas a Xipe Totéc: Nuestro Señor el Desollado. Entre los años 1325 y 152, se preparaba con la carne de los prisioneros sacrificados durante la celebración y se le daba un uso ceremonial, pues era servido sólo a los nobles o sacerdotes.Xipe Totéc era una deidad mexica asociada a la guerra, al maíz y a la renovación vegetal. Para desgranar al maíz había que "desollarlo" y quitarle sus hojas. Así, de la misma forma, para preparar el pozole se tenían que desollar los granos del maíz llamado cacahuacintle. Para lograr esto, ponían los granos a reposar en agua con cal durante algunas horas. Después de la llegada de los españoles, el canibalismo se prohibió y se sustituyó la carne de humano por carne de cerdo y así, el proceso del pozole ha ido cambiado a lo largo de la historia de México. En la actualidad, el pozole es diferente de acuerdo con la región donde se prepara: en el estado de Guerrero se prepara el blanco y el verde, que lleva esa tonalidad por el tomate verde o la pepita molida y en algunos lugares se le agrega chicharrón, mientras que en la Ciudad de México, Sinaloa, Nayarit y Jalisco se consume la variante roja. En algunas otras zonas costeras se le agregan mariscos y pescado. Ya sea que lo prefieras con maciza, de surtida o de pollo; rojo, verde o blanco, estas Fiestas Patrias a la hora de disfrutar un increíble pozole ya sabrás de dónde surgió esta tradición.
Últimamente escuchamos noticias catastróficas, que nos hacen angustiarnos y no sabemos ni cómo empezar a cuidar el medio ambiente. Uno de los asuntos más problemáticos es el tema de la basura. Según la BBC, a nivel mundial se producen más de 2.100 millones de toneladas de desechos cada año, lo que podría llenar más de 800 mil albercas olímpicas.Es urgente que hagamos algo radical y definitivo al respecto. ¿Has escuchado sobre el Zero Waste?En el movimiento Zero Waste (Residuos Cero), el objetivo es reducir al máximo los residuos y la basura que generamos todos los días. Así, el fin del zero waste no sólo es reducir el impacto ambiental, sino que además busca que la gente viva con menos cosas materiales y llevar una vida más rica en momentos y experiencias, que nos hacen sentir lo verdaderamente importante.Para empezar a ser parte del Zero Waste es importante que tengas en mente estos puntos:Rechazar lo que no necesitamos. Se trata de cambiar hábitos diarios y de forma mecánica, por ejemplo: al ir al súper y en lugar de usar las bolsas de plástico, lleva tus bolsas reutilizables; elige productos que vengan en envases de vidrio para que puedas usarlos con otro propósito; descarta artículos que tengan envolturas innecesarias; siempre prefiere vidrio, cartón o papel en lugar de plástico. Antes de consumir algo, piensa dos veces si realmente lo necesitas y si es algo que a largo plazo vas a usar en repetidas ocasiones; si no es así, prescinde de ello. Reducir lo que necesitamos. Hay productos básicos de la cocina, baño o higiene personal con los que simplemente no podríamos vivir; sin embargo, podemos sustituir los artículos tradicionales que ya conocemos para evitar los desechos. Hoy en día existen muchas alternativas zero waste, por ejemplo, podrías empezar sustituyendo productos de higiene como la pasta de dientes comercial por pastillas masticables de pasta dental, fabricar tu propio desodorante con bicarbonato, sustituir toallas y tampones por una copa menstrual que te va a durar aproximadamente 10 años, usar un rastrillo de acero con navajas intercambiables, usar shampoo, acondicionador y hasta crema corporal sólidas y sin empaque de plástico. Admás, cargar siempre con un termo para tomar agua y evitar a toda costa comprar agua embotellada, también tener a la mano un recipiente para comprar comida en la calle y un juego de cubiertos para evitar los desechables. No es necesario que gastes de más para tener estos artículos, basta con que busques en tu casa utensilios que te puedan servir para este propósito. Reciclar aquello que no podemos rechazar, reducir o reutilizar. Sobre todas las cosas, se trata de reducir el consumo de plástico, en especial el de un solo uso. Por ejemplo, si decides comprar un frasco de mayonesa, en lugar de una botella de plástico que terminaría en la basura, puedes usar el frasco para poner semillas o alimentos que compres a granel, o puedes hacer manualidades con él. El cartón en el que vienen los huevos puede servir como recipiente para germinar plantas, o para mejorar la acústica de un cuarto; mientras que los cartoncitos del papel de baño los puedes usar para hacer actividades manuales con tus hijos, las latas de chocolate o leche en polvo también las puedes usar para almacenar productos. El punto es seguirle dando uso a las cosas y así evitar crear desechos. Compostar, descomponer. En un nivel más avanzado de Zero Waste, podemos crear una composta para descomponer restos orgánicos y productos biodegradables para convertirlos de nuevo en materia prima. El movimiento Zero Waste es una manera de vivir de manera más consciente, simplificando la vida, practicando el desapego a lo material, vivir con menos e invertir dinero y tiempo en lo que verdaderamente importa. Y lo más importante, estás contrarrestando el impacto de tus decisiones, creando conciencia para ayudar al planeta a detener el daño ambiental y realizando acciones concretas que permitan sumar.
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