Tip: Pan rallado con sabor

Por Kiwilimón - Julio 2011
  Si deseas darle más sabor a las preparaciones que incluyan pan rallado, agrégale algún sabor a éste. Si te gusta variar puedes preparar más de uno. Ideas: ajo y perejil, pimentón, orégano, salvia, ciboulette, romero, o la mezcla de cualquiera de estas u otras hierbas. Las hierbas que utilices deben estar secas y también le da mucho sabor agregar unas cucharadas de queso parmesano rallado. Recetas recomendadas con pan rallado:Galletas de Coco en BolitasPollo Korma de IndiaCorazones de Alcachofa Gratinados      
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¿Te acuerdas de Popeye, ese marinero que se ponía grande y fuerte para vencer al villano y lo único que necesitaba eran espinacas?Quizá gracias a esa caricatura crecimos pensando que las espinacas eran súper poderosas y nos creímos el mito de que tienen más hierro que ningún otro alimento, pero como muchas otras cosas de nuestra infancia, no es cierto. En realidad, las espinacas no son la gran fuente de hierro que pensamos, así lo revela José Miguel Mulet, doctor en Bioqiuímica y Biología molecular, en su libro ¿Qué es comer sano?, y asegura que ninguna verdura es una gran fuente de hierro, aunque eso no quita que las espinacas son un alimento muy sano y con muchas propiedades. ¿Necesitas ideas para el desayuno? Prueba estas Espinacas a la Crema con Huevo¿Cómo comenzó el mito de las espinacas? Toda esta creencia se debe a un error tan simple, que es difícil de creer. A finales del siglo XIX Erich von Wolf, químico alemán, se puso a analizar los beneficios nutricionales de las verduras y todo apunta a que puso mal una coma al apuntar el contenido en hierro de las espinacas, y donde debía decir 3,5 miligramos decía 35. Y, claro, eso es mucho hierro.Además de no tener tanto hierro, las hojas de espinaca tienen altos niveles de unas sales, conocidas como oxalatos, que dificultan la absorción de éste y otros nutrientes, como el calcio, en el intestino. Pero no hay por qué satanizar a las espinacas pues, aunque no sean lo que pensábamos, son muy sanas y sí son fuente de varios nutrientes: tienen muchísimo potasio y magnesio, dos electrolitos fundamentales para nuestra salud. Por otra parte, las espinacas son una fuente importantísima de vitamina K y precursores de la vitamina A, esencial para nuestro sentido de la vista. Y también son unas verduras ricas en sales de ácido fólico.No cabe duda, todos los días se aprende algo nuevo y ahora sabes que si Popeye se ponía fuerte, seguramente era porque comía algo más que espinacas en lata.3 opciones para incluir espinacas en tus comidas:Crema de Espinaca con PoblanoPechugas Rellenas de Queso Crema y EspinacasCrepas de Espinca Rellenas de Champiñones
Comer no es sinónimo de nutrirnos. Sí, quizá pienses que estás bien alimentado porque comes varias veces al día, pero cabe la posibilidad de que estés malnutrido y no lo sepas.Cuando escuchas la palabra malnutrición, seguramente se te vienen a la mente imágenes de niños en estado de emaciación, donde los huesos son visibles en la piel, es por esto que frecuentemente se nos olvida lo que malnutrición significa.¿Qué es la malnutrición?De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la malnutrición es tanto las carencias como “los excesos o los desequilibrios de la ingesta de nutrientes de una persona”, y abarca dos tipos de afecciones.La desnutrición, la cual abarca el retraso del crecimiento en cuanto a estatura; la emaciación que es el peso menor al que corresponde a la estatura o la edad, y falta de vitaminas y minerales importantes.El segundo es el sobrepeso y la obesidad. Esto se enfoca en todas las enfermedades no transmisibles relacionadas con la alimentación, como cardiopatías, accidentes cerebrovasculares, diabetes y cáncer. A grandes rasgos, el término malnutrición se refiere a comer muy poco, comer mucho, combinar incorrectamente los alimentos, ingerir alimentos con poco valor nutricional o alimentos contaminados.Otro de los pensamientos errados sobre la malnutrición es que se cree que el hambre es un problema que afecta a países tercermundistas, mientras que la obesidad, a países de primer mundo; sin embargo, debes saber que esto es un problema global, que nos afecta a todos.Y no sólo eso, según datos de la OMS, una de cada tres personas sufre algún tipo de malnutrición. Es más común de lo que crees ver a personas con diferentes formas de malnutrición convivir en el mismo país, en la misma comunidad y, a veces, hasta en la misma familia. El problema es tan grave que los gobiernos, así como la Organización Mundial de la Salud y Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, están realizando acciones en conjunto para erradicar la malnutrición. En casa, podemos prevenir esta afección organizando nuestras comidas y haciendo mejor selección de los alimentos que vamos a consumir. Y a nivel comunidad, puedes aportar al trabajo de fundaciones y asociaciones dedicadas a ayudar a niños de escasos recursos a tener una alimentación balanceada, como Dibujando un mañana o Comer y Crecer, y contribuir a que se desarrollen sanos y tengan un mejor futuro.
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