Tips para cocinar saludablemente

Por Kiwilimón - Junio 2011
  recetas saludables para el corazón Te dejamos este breve listado de consejos para cocinar saludablemente en beneficio de tu familia y para facilitar tus procesos de cocina:
  1. No sales la comida por costumbre. Aprende a conocer el sabor de los alimentos sin necesidad de añadir sal. Empieza por eliminarla de los platos con alimentos salados como el jamón, el bacalao o las olivas. Luego, evítala en las frituras. Si pones la sal en el alimento ya cocinado, necesitará mucha menos cantidad.
  2. La sal añadida al principio de un preparación, hace que el alimento elimine parte de su jugo, puede que te convenga para guisar una verdura o puede que no te convenga hacerlo en la carne. Tenlo siempre en cuenta.
  3. Aprende a sustituir la sal por especias naturales. Las hay para todos los gustos y preparaciones culinarias.
  4. El queso del gratinado se puede sustituir total o parcialmente por pan rallado. Es una buena opción, pues no contiene grasa. Además, espolvoreado por los bordes, sirve para hacer el gratinado más uniforme.
  5. Para preparar cualquier plato de berenjenas, no las peles, córtalas y déjalas en remojo en un cuenco con agua salada durante casi una hora. Luego, escúrrelas bien para poderlas cocinar rebozadas o en tortilla. Perderán todo su amargor y ganarás todas las vitaminas y fibra que contiene su piel.
  6. La mayor parte de la grasa del pollo se encuentra bajo la piel y con la cocción la grasa penetra en el interior. Por ello, si eliminamos la piel para cocinarlo y evitaremos la mayor parte de su grasa saturada y colesterol.
Algunas recetas recomendadas

Ceviche de Pescado con Aderezo de Berros

Lubina al Horno con Salsa de Jitomate

Lasagna de Berenjena a la Parmesana

       
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Los recuerdos son un montón de ladrillos que toman forma de edificación, de castillo de Disney, apenas se les pone unos kilómetros de distancia. En la comida este kilometraje se remonta a la niñez. Los platos que nos marcaron tienen como ambientación un momento de familia, una olla grande y un gesto de cariño dirigido a nosotros. Hay un narrador –mejor si tiene voz de Morgan Freeman–, y por supuesto, una abuela, una madre o alguien con quien pudimos establecer una conexión profunda. Que si aquella comida que recordamos con las vísceras y el corazón sabía rico sólo el universo lo sabe. Aquí es donde la distancia juega su truco. En los platillos entrañables hay algo de engaño que es al mismo tiempo un mantra sanador: sabe a un momento en el que nos sentimos queridos. Nos saben a amor. Nos saben a hogar. La nostalgia parece teñir de sepia y de rosa la memoria y con ello, los sabores y las vivencias pierden su nitidez. Por supuesto, esta emoción tiene la potencia de dejarnos tatuado el nombre de ese platillo que trataremos de replicar, buscar e interpretar en lo que cocinamos, comemos y compartimos. Yo no tengo una receta entrañable y especial. Tengo varias. Está el mole verde de mi abuelita y la sopa de tomate de mi mamá. Pero en el necio ejercicio que es recordar, he descubierto que en el amor a mis platillos favoritos no pesa tanto la complejidad de la receta como el tamaño del recuerdo. El mejor ejemplo que se me ocurre es el sencillo sándwich de frijoles refritos, queso Gouda y chipotle que mi papá asaba cada mañana en una sandwichera para que yo me lo llevara a la escuela. No sonaba la campana del recreo y yo ya me había comido dos de ellos –sí, dos–. El tema es que siempre he gozado de buen apetito y simplemente uno no le alcanzaba a mis ganas. A mi papá le dije una mentira piadosa. Le conté que a mis amigas les gustaba tanto mi sándwich que, mordida a mordida, me dejaban sin comer. La verdad es que yo prefería la culpa al hambre y sinceramente sus sándwiches me sabían a gloria. Él, un padre sumamente protector, comenzó a mandarme dos. Yo simplemente me los devoraba. Si alguien me pedía una mordida, me lo pensaba. Como mi historia, las recetas más especiales tienen la fuerza de hacernos sonreír y evocar cada sabor, cada sensación, como si estuviéramos ahí. Un sabor termina siendo una Polaroid, un puente al pasado y, al mismo tiempo, un gancho que nos conecta al aquí y al ahora. En Kiwilimón queríamos celebrar eso: el hermoso poder que tiene la comida para conectarnos con lo que más queremos. Por eso creamos un concurso, La Receta del Año. Con él queremos conocer las anécdotas detrás de las recetas que amas. Compártenos tu receta favorita y escribe junto a ella el relato de por qué es tan especial para ti. Al final premiaremos las mejores con una hermosa vajilla (con valor de más de 10 mil pesos), para que puedas perpetuar los recuerdos y vivencias. No sólo eso: serás parte de nuestro recetario del año y verás en video tu receta firmada con tu nombre.Para descubrir las bases de este concurso, checa esta nota o este video y si te quedan dudas, escríbenos por favor a chefkiwilimon@gmail.com. Anímate a compartir lo que más te gusta. Estoy segura de que la Receta del Año de Kiwilmón la tienes tú. Sube tu receta y su historia especial con el hashtag #Larecetadelaño desde tu cuenta en Kiwilimón y si aún no tienes, regístrate aquí.
Siempre escuchamos de la importancia de comer alimentos que nos aporten vitaminas, minerales o proteína, porque estos nutrientes son vitales para nuestro organismo, pero pocas veces le damos importancia a otro elemento primordial en nuestra dieta: los alimentos ricos en fibra.La fibra dietética se encuentra principalmente en frutas, verduras, cereales integrales y legumbres, y lo más probable es que la conozcas por su capacidad para prevenir o aliviar el estreñimiento. Sin embargo, los alimentos que contienen fibra también pueden brindar otros beneficios para la salud, como ayudar a mantener un peso saludable o reducir el riesgo de diabetes y enfermedades cardíacas.Beneficios de comer alimentos ricos en fibraA diferencia de las grasas, las proteínas o los carbohidratos, los cuales el cuerpo descompone y absorbe, la fibra no se digiere. Es decir, la fibra pasa relativamente intacta a través de estómago, intestino delgado y colon, y sale del cuerpo.Así, la fibra se clasifica comúnmente como soluble, que se disuelve en agua, o insoluble, que no se disuelve. La primera se encuentra en la avena, los chícharos, los frijoles, las manzanas, los cítricos, las zanahorias, la cebada y la chía; mientras que la segunda está en la harina integral, el salvado de trigo, las nueces, y en verduras como la coliflor o las papas. Una dieta con alto contenido de fibra te beneficiará de la siguiente manera:Regulariza las deposiciones. La fibra dietética aumenta el peso y el tamaño de las heces y las ablanda, por lo que son más fáciles de evacuar y finalmente, esto reduce la posibilidad de estreñimiento. Ayuda a mantener la salud intestinal. Una dieta rica en fibra puede reducir el riesgo de desarrollar hemorroides y pequeñas bolsas en el colon (enfermedad diverticular). Reduce los niveles de colesterol. La fibra soluble que se encuentra en los frijoles, la avena, la linaza y el salvado de avena puede ayudar a reducir los niveles de colesterol total en sangre al reducir los niveles de colesterol "malo" o de lipoproteínas de baja densidad. Ayuda a controlar los niveles de azúcar en sangre. En las personas con diabetes, la fibra, especialmente la fibra soluble, puede retardar la absorción de azúcar y ayudar a mejorar los niveles de azúcar en sangre.Ayuda a lograr un peso saludable. Los alimentos ricos en fibra tienden a saciar más, por lo que es probable que te sientas satisfecho por más tiempo y comas menos. Además, sueles tardar más en comerlos y tienden a ser menos "densos en energía", lo que significa que tienen menos calorías para el mismo volumen de alimentos.Te ayuda a vivir más tiempo. Los estudios sugieren que aumentar el consumo de fibra dietética, especialmente fibra de cereales, se asocia con un riesgo reducido de morir por enfermedades cardiovasculares y todos los cánceres.Ya conoces la importancia de la fibra en tu dieta, más allá de prevenir o ayudarte con el estreñimiento, así que ahora no dudes en incluir platillos altos en fibra en tus comidas semanales. Aquí te dejamos algunas ideas.Pan de avenaEnsalda de nopales tatemadosTortitas de coliflor en salsa de pasilla
La gastronomía de Perú es una fiesta de sabores, texturas e ingredientes, entre los cuales destaca el pollo, ya que aunque pocos lo saben, los platillos peruanos con pollo son una verdadera delicia. ¡Atrévete a conocer las mejores recetas peruanas con pollo! Seco de pollo El seco peruano es un plato típico de la costa norte del país y aunque generalmente ser de pollo, también se puede cocinar con carne, cabrito, cordero, res, gallina o hasta pescado. La carne de pollo es asada en una olla junto con tomate, cebolla, pimiento, y especias como hierbabuena o cilantro y el jugo naranja. ¡Es delicioso! Estofado de pollo El estofado de pollo es una receta bastante tradicional en todo Latinoamérica, pero el toque de Perú le da un sabor muy distintivo que no te puedes perder. Este platillo peruano consta de pollo mezclado con vegetales como zanahorias, chícharos y papas y es sumamente delicioso. Ají de gallina peruano También conocido como ají de pollo, esta increíble receta peruana lleva una combinación de ingredientes como leche evaporada, nueces, ajíes y queso parmesano que la hacen inolvidable. Tiene una consistencia cremosa muy similar a la de un estofado. Suprema de pollo Un platillo muy popular en Perú es la suprema de pollo, una milanesa crujiente que todas las familias adoran compartir a la hora de la comida. Generalmente va a acompañada de papas y un delicioso arroz blanco. ¿Qué opinas de todas estas recetas peruanas con pollo? ¿Cuál se te antoja más?
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