Tips y recetas para sobrevivir a la cuesta de enero
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Tips y recetas para sobrevivir a la cuesta de enero

Por Kiwilimón - January 2019

A nadie le gusta comenzar el año batallando, y menos por dinero. Lo malo es que con las fiestas decembrinas muchos terminaron tan gastados que todo el mes de enero se convierte en un verdadero suplicio. Si tú también te excediste un poquito en el Lupe-Reyes, estos tips te ayudarán a sobrevivir la cuesta de enero.


Haz tu presupuesto. Suma todos los gastos y pagos pendientes que tengas que cubrir en enero. Cuando ya tengas el total de tus gastos, réstalo a tus ingresos. Si ves que todavía te sobra algo de dinero, la situación no es tan grave. Pero si ves que quedas en número rojos, ahí sí hay un problema. Si eso sucede, lo mejor que puedes hacer es planear menús diarios para saber cuánto dinero necesitas para poder preparar comida durante el mes o lo que resta de él.

Aprovecha los descuentos. En la tan afamada cuesta de enero, las tiendas ofrecen verdaderas gangas en enero. Investiga qué promociones ofrecen los súper mercados o las tiendas departamentales para ver si te conviene comprar. Si tus finanzas están un poco más holgadas, puedes aprovechar los descuentos de enero para hacer compras preventivas.

Prepara platillos que sean más rendidores. Concéntrate en usar ingredientes que sean económicos y rindan mucho, como puede ser la pasta o las papas. Existen muchas recetas econcómicas que pueden prepararse y rendir para muchas porciones. Si no tienes ni idea de qué puedes cocinar durante la cuesta de enero, aquí te compartimos algunas opciones:

Nopales rellenos en caldillo de jitomate

Espagueti a la crema con jamón

Taquitos de carne de soya al pastor

Usa los ingredientes de la temporada. Siempre será más fácil encontrar variedad de frutas verduras si sabes en qué época del año se dan con mayor facilidad y esto hará que tus menús también sean más variados y no necesariamente más costosos. Para enero
te recomendamos preparar recetas que incluyan guayaba, jamaica, mandarina, naranja, tamarindo, tejocote, toronja, así como acelga, betabel, calabacita, coliflor, espinaca, pepino, entre otros.

No desperdicies nada. Aunque esto es algo a aplicar durante todo el año y en cualquier situación, te será de mayor ayuda si lo pones en práctica en esta época. Ve al súper o al mercado, y guíate únicamente por las cosas que necesites, por la cantidad de verduras, frutas y carne o pollo que necesites. Si ves que en tu casa te queda alguna fruta que ya está muy madura, úsala para preparar un postre, o hazla mermelada. El chiste es no tirar nada.

¿Necesitas más recetas para sobrevivir a la cuesta de enero? Revisa estas opciones:

Tacos de Atún al Pastor

Hamburguesitas de Atún con Chipotle

Pescadillas de Atún Fáciles
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Puede que la idea te parezca descabellada pero comer insectos no sólo será toda una experiencia culinaria y de sabor, además este alimento está lleno de nutrientes que son muy benéficos para la salud, por lo que no debes dudar en incorporarlo a tu dieta. Según un estudio presentado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) durante la Conferencia Internacional sobre los Bosques para la Seguridad Alimentaria y Nutricional, los insectos forman parte de las dietas tradicionales de al menos 2 mil millones de personas.Beneficios de comer insectosEntre las principales razones de por qué comer insectos es nutritivo y bueno para la salud de las personas, podrás encontrar las siguientes.Ayudan a ganar músculo. Estudios afirman que mientras que para subir 1 kilo de masa muscular se necesita consumir hasta 8 kilos de carne de ganado, sólo se requieren 2 kilos de insectos para el mismo resultado.Reducen enfermedades. A diferencia de la carne animal, los insectos no transmiten enfermedades a los humanos y no representan un riesgo para la salud.Mejoran la digestión. Gracias a la estructura rígida de sus cuerpos, los insectos aportan fibra y nutrientes que promueven la digestión, fortalecen la regeneración del tejido y flora intestinal.¿Para quiénes están recomendados?Niños en etapas de crecimiento.Gente con desnutrición y deficiencia de minerales.Deportistas de alto rendimientoPersonas que quieran ganar masa muscular.¿Qué insectos son comestibles?Aunque hasta 80 por ciento de los insectos son comestibles, los más utilizados en la cocina son escarabajos, orugas, grillos, abejas, avispas y hormigas.Se pueden comer crudos, asados o fritos cuando están enteros, o molerlos hasta formar un polvo que puede ser incluido como sazonador o formar una pasta con la que se crean desde panes, hasta leches. Las opciones son infinitas.Ahora que sabes por qué comer insectos es nutritivo y bueno para la salud de las personas, ¡atrévete a intentarlo!
Seguramente ya sabes que existen diferentes tipos de piel: normal, seca, grasa y mixta, y aunque el tipo de piel se determina genéticamente, su estado  puede variar por diferentes factores, tanto internos como externos, además de hormonas, higiene o estrés, entre otros.La más fácil de identificar es la piel grasa, ya que en el rostro se ve más brillo y tiene más tendencia a presentar puntos negros y granos. Las pieles mixtas cuentan con una parte del rostro más grasa y en otras partes, la piel puede ser más seca. La normal es aquella que cuenta con una apariencia más uniforme y equilibrada. Finalmente, la piel seca es la que produce menos grasa y no retiene la humedad. Motivos por los que aparece la piel grasaEste tipo de piel suele ser algo que se presenta por herencia, por lo que si notas que tus abuelos y padres presentan un rostro abrillantado, lo más probable es que tu también lo tengas o lo vayas a tener. Sin embargo, el principal motivo para tener una piel grasa suele ser el sobrepeso y una alimentación poco adecuada.Cualquiera que sea el motivo para tener este tipo de piel, te vamos a recomendar unas mascarillas que seguramente te van a ayudar a mejorar la apariencia del rostro:-Mascarilla de plátano, miel y jugo de limónSe sabe que por sus nutrientes, el plátano es muy bueno para la apariencia de la piel, así como la miel tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias, lo que ayudará si es que la grasa te ha provocado algún brote de acné. Con un plátano maduro haz un puré e incorpora una cucharada de miel. Mezcla bien y agrega una cucharada de jugo de limón. Mezcla hasta tener una pasta que deberás untar en tu cara limpia. Déjala actuar 15 minutos y enjuaga con agua tibia. -Mascarilla de fresa, miel y azúcarLa fresa tiene un efecto astringente que tiene la capacidad de desinfectar la piel sin ser agresivo, además, se usa también frecuentemente para disminuir la sobreproducción de sebo.Utiliza 6 fresas y una cucharada de miel, otra de azúcar moreno y de limón. Mezcla hasta formar una pasta y aplícalo en cuello y rostro durante 10 minutos y retíralo con agua abundante-Mascarilla de yogurt y fresaEl yogurt es un ingrediente que ayuda a desinfectar y refrescar la piel, aporta una apariencia rejuvenecida al rostro cuando es utilizado de manera regular y, por su parte, la fresa ayuda a controlar la producción de grasa en la piel.Para esta mascarilla necesitas un cuarto de taza de yogur y un cuarto de fresas frescas. Tritura las fresas y forma una mezcla, Aplícala en la cara durante 15 minutos y lava con agua fría.-Mascarilla de pepino y sandíaEl pepino tiene propiedades astringentes que ayudan a controlar y reducir los excesos de grasa en la piel, la mantiene limpia e hidratada, y reduce el riesgo de sufrir de acné.Usa un par de cucharadas de jugo de pepino mezcladas con algunas de sandía triturada, una cucharada de yogur y leche en polvo. Remueve bien y aplícalo sobre cara y cuello durante unos 15 minutos y retira con una toalla húmeda. Con estas mascarillas caseras para piel grasa, podrás lucir una piel correctamente hidratada y sin brillos con ingredientes naturales, accesibles y fáciles de conseguir.
Hoy en día vivimos un ritmo vertiginoso, siempre estamos llenos de presión, cosas por hacer y pendientes que derivan en que nos sintamos estresados y agobiados, y con la mente girando al mil por ciento. Con un ritmo de vida tan acelerado, es necesario hacer una pausa y poner la mente en calma.Una manera fácil y práctica de relajarte es tener un hobbie o pasatiempo, pues además de que te hará mejorar en alguna habilidad, te ayudará a controlar la ansiedad, tener una mejor autoestima, te ayudará con la concentración, romperá positivamente la rutina y podrás aprender una nueva habilidad.Este año, preuba relajarte aprendiendo algún hobbie como los que te mostramos a continuación.-JardineríaHacerte cargo de una o más plantas es una actividad que puede ser apasionante, pues requieren de cuidados específicos. Ver cómo crecen, además del contacto de la tierra, el agua y el procedimiento utilizado para su manutención puede resultar muy relajante. Crear macetas con materiales reciclados, pintarlas y darles un nuevo uso será muy satisfactorio. -Organizadores DIYNo hay nada más motivador y relajante que darle un giro a la decoración de tu hogar. Puedes pintar, reacomodar muebles y hasta crear nuevos adornos y objetos de organización, y observar qué efecto podrían tener los cambios. Además, esta actividad puede realizarse tanto individualmente como en grupo para involucrar a los demás miembros de la familia.-Cocinar postresUna de las actividades más relajantes es cocinar. Donna Pincus, profesora de Ciencias Psicológicas y del Cerebro en la Universidad de Boston, confirmó que la repostería tiene la ventaja de permitir que las personas se expresen. Una forma de comunicar nuestros sentimientos es cocinar para otros. Saca tus dotes artísticas y creativas al decorar los postres que realices y con ello pasarás horas de relajación. -Manualidades con ReciclajeHacer manualidades es un método común de entretenimiento, incluso para los niños. Estos elementos decorativos pueden ser empleados en la vida real. Con materiales reciclados o con cosas que tenemos en casa, seguro pasarás mucho tiempo plasmando tu talento y creatividad. -TejerTejer es una actividad que hoy en día está regresando, ya que se trata de una afición que puede resultar muy estimulante a la par que creativa y productiva. Podrás realizar prendas para ti, para tus seres queridos e incluso también podrías hacer un negocio de esto. Te recomendamos poner en práctica alguna de estas actividades, ya que aprenderás nuevas habilidades, podrás echar a volar tu imaginación y también te servirá para relajarte.
¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
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