Vajilla para los amantes de la tecnología
Tips de Cocina

Vajilla para los amantes de la tecnología

Por Kiwilimón - Septiembre 2012
Muchas de nosotras buscamos tener en la cocina diseños originales que vayan de la mano de nuestros gustos, actividades y costumbres. Ahora, nos hemos dado a la tarea de presentarles un diseño de vajilla muy creativo y original. Se trata del iPlate, una creación del ilustrador francés Todd Borka quien busca impregnar el gusto por lo digital o la tecnología, un sector, hoy en día, tan básico y fundamental como la comida. El concepto que está detrás del diseño ideado por Borka para el iPlate se basa en distitivos elementales que rondan la tecnología como íconos que podemos encontrar en los aparatos electrónicos, las computadoras, teclados, etc. El juego de vajilla que se ofrece está compuesto de cuatro platos, con cuatro diseños diferentes: “Importar comida”, “Editar Comida”, “Tamaño de imagen” y “Ctrl Z”. Todos están realizados en porcelana y las imágenes permanecen inalterables aún después de numerosos lavados. ¿Qué te parece? Consideramos que se trata de una creación divertida, llena de humor, que puede ser un regalo muy original para los amantes del diseño digital o la tecnología.

Para preparar recetas deliciosas y hacer uso de tu vajilla, además de presumirla con tus amigas, haz click aquí.

Te recomendamos hacer click en cada imagen para ver más detalles de las mismas. Los puedes conseguir en la página de Todd Borka. [gallery link="file" columns="5"]
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La historia del pan en San Cristóbal de las Casas inicia con las alforjas cargadas de trigo que viajaban, junto a rebaños y otros productos comestibles, con los castellanos que se asentaron en el Valle de Hueyzacatlán. Al asentamiento le siguieron consecuencias. Algunas evidentes, como la hegemonía del trigo en San Cristobal, indisputable hasta el siglo XIX y en relativa competencia con los tuxtlecos, que entraron en la escena en el XVII. Para entonces, las cartas estaban sobre la mesa: San Cristobal tenía ya una vocación panadera, una vocación imborrable, imperecedera.   Aunque de los molinos de la época quedan poco más que recuerdos —y una ruta que se puede hacer por la montañas en bicicleta—, en este destino chiapaneco la identidad sigue ligada al pan: al tradicional y al moderno, al coleto y al europeo. Así, el pan se asoma a la mesa del desayuno, se ofrece como colación a medio día o como cierre de la merienda. El pan está en las casas, en las cafeterías —que tampoco son pocas— y en los restaurantes. Mi primer encuentro con la panadería de la región fue fortuito —poco antes de enterarme que iba a escribir este artículo—. Fue en Sibactel y Aldama, dos de las 60 comunidades que producen café en Chiapas. Fue después de recorrer los cafetales, cerca del medio día. Fue en el patio de secado del beneficio comunitario de Sibactel, con una taza de pozol. Fue en casa del caficultor Pedro Vázquez, donde sus hijas disponen café de olla, horchata y una canasta copada de pan dulce como un gesto de hospitalidad. En esa primera ronda se me quedó impregnada la consistencia firme de los panes —muy distinta a la de los europeos con aire, suaves, esponjosos— y una nota de humo, siempre presente en las cocinas y los hornos de leña que, en este lado del mundo, todavía son comunes.  A mi vuelta al centro de San Cristóbal, y gracias a las recomendaciones de los chefs de Tierra y Cielo, llegué con más intención a la puerta de la panadería Fátima, un local de fachada bicolor —morado con blanco, reconocible a leguas— en la calle Benito Juárez, que tiene más de 30 años en operación.Los anaqueles de Fátima son una librería del amplio repertorio del pan coleto que además de lo ya dicho, es diverso en forma y fondo. Aquí verán montañas trigueñas de panes planos, enroscados o trenzados —mis favoritos—, con cortezas cubiertas de azúcar o ajonjolí, con migajones oscuros o amarillentos, preparados con piloncillo, canela y muchas veces con manteca. Los reconocerán también por su nombre de pila: cazuelejas —quizás las más famosas—, rosquillas, marquesotes, pan de yema o pan de manteca. Los amarán un poquito más porque son una ganga. A riesgo de parecer disco rayado —o la burra al trigo, en una analogía más pertinente—, quiero hacer hincapié en la textura de estos panes: esa que es firme, porosa, a veces arenosa, a veces crujiente. Si me preguntan, esa textura es pretexto, una provocación, un estado ideal que pide a gritos el ahogo de una bebida caliente —café, chocolate, atole, ustedes digan—.  Estudiosos del tema, como Edgar Zulca Báez, atribuyen esta característica a cuestiones más prácticas como la conservación, a que “su estructura compacta garantiza su integridad en el transporte y es resistente a la descomposición”, escribe el académico.Kievf y Marta —que en sus exploraciones panaderas preparan, entre otras cosas, panes de tascalate para el desayuno— me recomendaron complementar la expedición con las panaderías que siguen los pasos de la herencia danesa y francesa. Obediente, me dirigí a los hornos —de lugares como La Casa del Pan, Oh la lá y el Horno Mágico— que complementan, con bollería, croissants, empanadas de hojaldre, chocolatines y mantequilla, la escena panadera. Una historia que, por ahora, es harina de otro costal.
En milli no sólo encontrarás una gran variedad de mazapanes de los sabores más increíbles que puedas imaginar y podrás probar café extraído por método de goteo Chemex, sino que además tendrás la oportunidad de ver y conocer más sobre el comercio justo con sus proveedores y vendedores.Milli es un proyecto creado con el fin de compartir un espacio pequeño pero activo en la colonia Roma, pues ahí productores, vendedores y consumidores tienen la oportunidad de conversar y conocer más en torno a productos como el café, el pan artesanal, sus postres, la comida y sus ingredientes. En este rinconcito de la Roma, tu café se convierte en una plática con un productor de miel que cultiva cactáceas en San Luis Potosí, o una panadera artesanal de Ojo de Agua que hace pan balanceado y especial para dietas veganas. En el tema de café ni hablar, en esta temporada del año tienen café de selección tanto de Oaxaca, Veracruz y Chiapas, y si nunca has probado un café extraído por goteo, es el lugar perfecto para hacerlo.El Café oaxaqueño que ofrecen es de la sierra mixe, con un proceso de lavado que lo hace muy distinto a otros, pero lo más interesante es la historia detrás, pues este café es distribuido por el hijo del productor, que estudia para trompetista en la CDMX, y de esta forma solventa sis estudios.En cuanto a los mazapanes, en milli tienen quizá la más grande variedad en la ciudad, todos elaborados con ingredientes de Pluma de Hidalgo, también en Oaxaca, de sabores que no te imaginas, como mazapanes de chapulín, de amaranto, relleno con crema de avellana y un delicioso mazapán 100% cacao (amargo) que combina de manera perfecta con el café.Y si tienes ganas de probar productos artesanales, también puedes encontrar ropa bordada por diversas comunidades de pueblos originarios y productos de cosmética natural elaborados por una emprendedora que está en contra de la crueldad animal y que próximamente estará organizando talleres sobre cómo hacer tus propios ungüentos.
El chile habanero, ese ingrediente imprescindible en la cocina mexicana, es toda una fiesta, ya que además de ser el chilito que sí pica y pica mucho, también tiene numerosas propiedades que le hacen muy bien a nuestra salud. ¡Descubre cuáles son todos los beneficios del chile habanero! Beneficios del chile habanero Conocido como el rey de los chiles debido a que quizás sí es el que más pica, el chile habanero es un abanico de colores, sabores y propiedades medicinales que se derivan de su principal componente, la capsaicina, un alcaloide que funciona como antioxidante, antiinflamatorio y antimicrobiano. De hecho, el chile habanero tiene entre 150 mil y 325 mil unidades en la escala de Scoville, la cual mide el nivel de este alcaloide en los chiles. ¡Es de los más altos! Esa es una de las razones por las que el chile habanero sea un gran aliado contra la gastritis, ya que estimulan la producción de jugos gástricos y alivian el malestar causado por problemas digestivos e intestinales. De igual manera, el chile habanero contiene una buena cantidad de vitamina C, que ayuda a estimular el sistema circulatorio y favorece la producción de glóbulos blancos. El chile habanero posee alto contenido en potasio, magnesio y hierro, los cuales refuerzan los procesos en el cuerpo y ayudan a la formación de los huesos y a nivelar el ritmo cardiaco. Gracias a sus propiedades desinflamatorias, comer chile habanero puede ayudar a disminuir dolores de cabeza como migraña y dolor en las inflamaciones, especialmente para aquellos que padecen fibromialgia. El chile habanero estimula el sistema inmunológico y ayuda a reducir las infecciones causadas por hongos, así como a disminuir los malestares causados por la gripa. El chile habanero también es un excelente aliado para combatir el mal aliento. Seguro que ya sólo pedirás de este chilito que sí pica una vez que conozcas todas los beneficios del chile habanero, ¿apoco no?
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