Top 5 consejos para cuidar el aguinaldo

Por Kiwilimón - Diciembre 2014
Apenas llega diciembre nos imaginamos con mucho dinero por nuestro aguinaldo, caja de ahorro y demás dinero extra que recibimos gracias a todo lo que trabajamos durante el año. Mientras viaja a nuestra cuenta, destinamos –en nuestra mente- cada peso a los regalos, la renovación de nuestro guardarropa, entre otras cosas. Claro que se nos olvida que debemos comer, pagar las cuentas y por supuesto, ahorrar. Pero nunca es tarde para ser responsable con tu dinero y volver al equilibrio financiero en lugar de hundirte más en las deudas. como ahorrar dinero en navidad Aprovecha (ahora sí) el aguinaldo de este año. Te dejamos algunos consejos para que no te vayas de boca con tus gastos:

1. Paga deudas

Quizá pienses que pagar tus deudas es un desperdicio, pero, es todo lo contrario. Pagar deudas es la mejor inversión financiera y emocional que puedes hacer con tu aguinaldo o una parte de él. Cuesta soltar el dinero, pero una vez que lo haces te sentirás libre y responsable. Es de esas cosas que nos hacen madurar, así que anímate y cambia de dirección: de la zapatería al banco. Te recomendamos: Cómo hacer un viaje en coche con tus hijos

2. Aléjate de los intercambios

Sí, es muy bonito convivir, dar y recibir regalos, pero velo como un lujo que en esta época no puedes darte. No participes en todos los intercambios que te propongan, no te pasará nada si este año no recibes el libro, la tarjeta de música o la ropa interior de broma. Mejor regálate paz financiera. Te recomendamos: Cómo reciclar las crayolas

3. Calma a tu adicta a las compras interior

Si el dinero te da comezón en las manos, ponte guantes o amárratelas y di ¡no! a las compras sin control durante esta temporada. Acuérdate que los descuentos vienen después de que pasa el furor de las fiestas y que en enero te darás las gracias por haberte comportado. Te recomendamos: Cómo controlar las redes sociales de tus hijos

4. Velo como una forma buena de empezar el año

Ideas-para-cuidar-tu-aguinaldo-4.jpgSi la superstición es lo tuyo (y si no también), considera que empezar 2015 sin un peso es lo peor que puedes hacer. ¡¿Qué mejor que el Año Nuevo venga tan abundante como tu cuenta bancaria?! Guarda tu aguinaldo al menos hasta que llegue enero; ya que pase la locura decembrina, te será más fácil ahorrar. Te recomendamos: Tips para recién casados

5. Regala cosas simbólicas

Ideas-para-cuidar-tu-aguinaldo-5.jpgPiensa en ti: ¿qué regalos te han gustado más, los que son con sentimiento o los materiales? Con el paso del tiempo, los detalles se nos quedan grabados y los zapatos se van a la basura. Apuesta por tu creatividad y el amor a tus seres queridos y busca regalos con significado en lugar de a meses sin intereses.    
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Sabemos que en gastronomía de la vista nace el amor, y más si la comida se sirve en un plato hermoso. Desde las cocinas de las abuelas hasta sus exposiciones de piezas artísticas en Zona Maco, son pocos los mexicanos que no conozcan o hayan disfrutado un delicioso platillo en vajillas Anfora. Es una empresa de cerámica mexicana que ha sorteado mil batallas y sigue en pie, engalanando nuestras mesas ¡desde hace cien años!La herencia culinaria de México se ha reinventado a la par de sus vajillas, por eso te contamos algunos secretos de una empresa que ha conquistado el corazón de los mexicanos, en el marco de sus 100 años. Orgullo nacionalAnfora fue una de las tres primeras empresas que llevaron la producción cerámica a una escala masiva en México. Comenzaron en 1920 con una fábrica ubicada a espaldas de la Penitenciaría de Lecumberri, en la Ciudad de México. Durante sus primeras décadas, el gobierno alentaba a los ciudadanos a comer en sus vajillas, ya que destacaban por utilizar pastas nacionales de muy buena calidad, a la altura de cualquier producto de importación. Renombre internacionalPara los años 60, Anfora vestía las mesas no sólo de nuestros hogares, sino de los mejores hoteles y restaurantes de la capital, como el San Ángel Inn, el Centro Gallego, Sanborns y el Danubio. También los atletas de la Villa Olímpica probaron en sus piezas auténticos platillos mexicanos durante las Olimpiadas de 1968, e incluso Marilyn Monroe fue retratada frente un plato Anfora durante su visita a México. Nueva eraEn 1994 la empresa trasladó la fábrica a su ubicación actual en Pachuca, Hidalgo. Los nuevos tiempos requerían una gran celebración y a la inauguración de las nuevas instalaciones asistió el presidente Ernesto Zedillo. Un par de años después llegó un encargo peculiar desde Rosarito, Baja California. Se trataba de una réplica de vajillas antiguas para la taquillera película Titanic, del director James Cameron. A pesar de la entrada a gran escala de cerámica china, Anfora ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su calidad. Hoy nos sigue sorprendiendo con piezas duraderas y diseños que honran la creatividad de las nuevas generaciones. Visita aquí su catálogo, su tienda en línea o sus vajillas en Amazon para engalanar tu hogar.
En México, las flores de cempasúchil llenan el ojo de todos con su característico color en cuanto se acerca el Día de Muertos. En macetas o ya cortadas y puestas en la ofrenda, estas flores no son sólo un adorno.Su nombre científico es tagetes erecta, pero comúnmente se conoce como cempasúchil, cempoalxóchitl, cempaxóchitl, cempoal o también zempoal en México, y como African Marigold en Estados Unidos. Su significado en náhuatl es flor de veinte pétalos (cempohualxochit: veinte flores o varias flores) y dentro de la ofrenda, marca el sendero que guía a las almas hasta los altares.Nuestros antepasados ya la usaban para aminorar malestares estomacales, como vómito, indigestión y diarrea, y en la actualidad se utiliza para dar color a textiles, elaborar insecticidas y también como medicamento.Los beneficios de la flor de cempasúchilToda la hierba es antihelmíntica (es decir, que actúa contra los gusanos parásitos), aromática, digestiva, diurética, sedante y beneficiosa para el estómago. Los principales usos medicinales del cempasúchil son para la digestión, pero también para enfermedades respiratorias como la tos. Se usa también para tratar afecciones en la piel, como el salpullido, además de estos otros usos:Útil para tratar la conjuntivitis y los ojos adoloridos de manera externaLa raíz sirve como laxanteLas flores sirven para ayudar a expulsar gases y para eliminar las lombrices intestinalesComo infusión, se usa para tratar resfriados y paperasSi la plantas en tu jardín funciona como insecticida, gracias a las secreciones de las raíces de las plantas en crecimientoLa flor de cempasúchil tiene muchos usos, ya sea en fomentos, en baños calientes, untada o inhalada, pero además de los beneficios medicinales, el tinte amarillo obtenido de las flores se puede utilizar como sustituto del azafrán para dar color y sabor a los alimentos.Si la usas en tus ofrendas este año, ahora ya conoces sus demás beneficios y usos, así que podrías darles un segundo uso a tus flores de cempasúchil.
Cocinar con guía, ya sea por medio de un video o leyendo una receta, no sólo es una forma de asegurarte de que la comida quedará deliciosa, sino de relajarte un momento y concentrarte de lleno en lo que tus manos están haciendo, por eso mismo, tener las manos libres es importantísimo.Ya antes nos han presentado asistentes del hogar que con sólo pedirles que te busquen una receta, en menos de un minuto están ya recitándola para ti, sin embargo, la tecnología no para de innovar y mejorar, así que ahora no sólo podrías tener a ese asistente de voz, además tendrás una pantalla inteligente.Nest Hub, de Google, reúne todo lo que necesitas en un solo dispositivo, con el cual tienes al alcance de tu mano las herramientas de trabajo, de entretenimiento y personales de tu día a día. Con una pantalla compacta de 7 pulgadas, los comandos de voz seguirán siendo tus mejores amigos, pero ahora con la ayuda visual.Ya sea que lo requieras en la sala o en la cocina, con las funciones nuevas del Google Nest Hub podrás realizar todo tipo de actividades con tu familia, además controlar los dispositivos de tu hogar desde un solo lugar, o sincronizar Google Calendar, consultar Google Maps, o lo mejor, ¡ver nuestros videos de recetas en YouTube!Además, cuenta con una app, llamada Google Home, con la que podrás revisar que todo esté bien incluso cuando no estás en casa, pues con ella tienes la oportunidad de manejar más de 10 mil dispositivos domésticos inteligentes con los cuales es compatible.Sácale provecho a todo el tiempo que estamos pasando en casa y cocina con las manos completamente libres nuestras mejores recetas de panes, cheesecakes, pollo y comida mexicana que se te antoje con la ayuda de Google Nest Hub.
En Perú me enamoré dos veces. La primera fue con las montañas, en el camino de seis meses que tracé de Cusco a Chiclayo. La segunda, más reciente, en una visita de diez días a Lima y Nazca. El motivo era casi contrario: en esta ocasión quería comerme la capital a mordidas. A la par extrañaba el acento, los huaynos, la cerveza Cusqueña, los chifles de la calle; en fin, extrañaba mi Perú. Pasadas las primeras veinticuatro horas de mi llegada no había duda: la cocina peruana me había reconquistado. En ese entonces su gastronomía ya había explotado como bomba ante la crítica mundial: por todos lados era reconocida como una de las más complejas y, claro, como una de las mejores. Después de recorrer prácticamente todo el país entre mi primera y segunda visita, lo que más añoro de la cocina peruana son los sabores del humo de la serranía. La pachamanca (manjar de carnes y verduras cocinadas bajo la tierra) me sabe a los Andes cuando sus picos inasequibles eran la cobija de mis noches. Lo relaciono con el recuerdo de las edificaciones monumentales incas, con su energía mística y abrumadora. Ahí, a más de 2400 m de altura, la cultura podía disfrutarse en un potaje denso donde no faltaba la papa, el ají, el huacatay. Jamás me he comido una palta (aguacate) más grande o una piña más dulce que las que probé allá en las alturas.Pero las regiones en Perú dividen los hallazgos. La accidentada geografía, los asentamientos y las migraciones terminaron por agrupar sus preparaciones: las hay marinas, las hay fusión –chifa y nikkei– andinas, criollas, africanas, amazónicas... Rico por donde se le vea. La más laureada quizá sea la cocina marina:es una ceremonia rendida al inmejorable producto de las corrientes frías de Humboldt en el Pacífico y adicionada casi siempre con toques orientales. Como en todos los países lo esencial se concentra en la capital. Hay que esquivar puestos y personas en las banquetas para llegar al ceviche o la leche de tigre más fresca en el Mercado no. 1 de Surquillo. Para un buen comilón de cocina china se toma camino al centro y se llega a San Joy Lao –imperdible el arroz chaufa de charqui y chanchito–. En barrios como Miraflores y San Isidro están las joyas intelectualizadas de los grandes chefs locales como Virgilio Martínez de Central, Pía León de Kjolle o mi gran favorito, Mitsuharu Tsumura de Maido, que lleva a la cumbre los sabores nikkei (mitad peruanos, mitad japoneses). Imposible dejar de mencionar a Astrid y Gastón de Gastón Acurio, el gran caudillo de la gastronomía peruana por el mundo; los sitios relativamente nuevos como Osso o los de siempre como Fiesta.Atrás nunca se quedan los guisos de las picanterías, los picarones que se consiguen en las tiendas cuando es temporada, y los anticuchos de las esquinas que lo encuentran a uno cuando lleva puesta la madrugada. Su olor a carne especiada hecha al carbón llama lo mismo que un anuncio gigante de neones. En las picanterías convergen los saberes de la cocina popular. Me da nostalgia pensar en sus chicharrones, sus chupes (caldos)– y sus patitas de chancho. En estos pequeños locales generalmente resguardados por una matriarca se recoge el génesis de la gran gastronomía peruana y las técnicas transmitidas por generaciones. Son de tanto valor las picanterías que varios distritos las han declarado Patrimonio Cultural de la Nación. La cocina peruana no se salva de lo exótico, lo intrincado. ¿Alguna vez han probado carne de llama, alpaca o cuy? En algunas zonas de Perú son un manjar. Y es que la textura de la alpaca es inigualable, se deshace a penas se le hinca el tenedor. Para mí era todo lo que pedía –y uno o dos pisco sours– tan pronto volvía al Cusco cada viernes, después de una semana internada en las montañas. A la cuenta faltan mil guisos, decenas de bebidas, postres que hacen suspirar y las preparaciones de regiones como Chiclayo o Arequipa. Trataré de hablar de todo en otras cartas editoriales. Tal vez con palabras pueda expresar todo el amor que siento por esta cultura y su comida. Mientras tanto, les comparto con todo cariño y respeto, una receta originaria de la ciudad de Huancayo y un imperdible de los restaurantes de Lima: la papa a la huancaína. La preparación original lleva obviamente ají amarillo, aunque aquí la hicimos con pimiento amarillo para que las cocineras de casa pudieran encontrarlo fácilmente. ¿Les digo algo? ¡Quedó buenaza!
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