El mejor truco para guardar un aguacate sin que se oxide
trucos de cocina

El mejor truco para guardar un aguacate sin que se oxide

Por Eloísa Carmona - Julio 2020
No hay duda de que los mejores trucos de cocina están en la red social TikTok y una vez más, un video que se ha hecho viral sobre cómo evitar que un aguacate se oxide nos los demuestra.

Este breve tutorial te promete mantener tu pedacito sobrante de aguacate perfectamente verde y el truco no requiere nada más que agua, un recipiente y la mitad de esta deliciosa fruta confundida con verdura.

El usuario de TikTok que nos mostró esta magia es @KMag1 con un par de videos, el primero (míralo aquí) publicado a principios de julio, el cual ahora se ha compartido unas 80 mil veces.



Si ya no quieres que tu aguacate se oxide, esto es lo que tienes que hacer: en lugar de cubrir el aguacate partido con plástico o papel de aluminio, colócalo en un recipiente limpio y con un poco de agua, de forma que la parte sin cáscara quede remojada. No es necesario que lo sumerjas todo, sólo la parte que está expuesta. Deja que el aguacate repose en el recipiente el tiempo que sea necesario por hasta 24 horas.

El segundo video (míralo aquí) es un seguimiento de la demostración original de almacenamiento de aguacate, en la @KMag1 muestra cómo retira la fruta del contenedor después de 24 horas.

Lo único que hace es limpiar suavemente la superficie del aguacate para quitar el agua y eso es todo, una mitad perfectamente verde se revela lista para comerse.

En TikTok definitivamente no faltan recetas, gatitos que cocinan y trucos de cocina para aprender con estos breves e increíbles videos.
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Cuando una persona tiene un nivel alto de azúcar en la sangre, esto significa que su cuerpo no puede convertir el azúcar en la sangre en energía para las células. Este es un problema común para las personas con diabetes o las personas en riesgo de desarrollar esta enfermedad. Para bajar los niveles de azúcar en la sangre y evitar tener un mayor riesgo de complicaciones graves de salud, la alimentación juega un papel muy importante.Tomar agua, perder peso y evitar ciertos alimentos son formas naturales y fáciles de mantener tus índices de azúcar bajos, y mantenerte seguro de que tus niveles estén en un rango normal y saludable.1. EjercitarsePara ayudar a las personas a reducir su azúcar en la sangre y para evitar la diabetes tipo 2, se alienta a las personas a perder 7% de su peso corporal y hacer ejercicio durante 150 minutos a la semana. Además, un ensayo clínico encontró que las personas que siguen este programa redujeron su riesgo de diabetes tipo 2 en 58% durante tres años.2. Tomar más aguaMantenerse hidratado y beber mucha agua puede ayudar a regular los niveles de azúcar en la sangre, porque así se rehidrata la sangre y esto ayuda a nuestros riñones a eliminar el exceso de azúcar en nuestros cuerpos. Además, así te aseguras de que no beber un exceso de azúcar en otro tipo de bebidas.3. Limitar los carbohidratosLos carbohidratos tienen un gran impacto en los niveles de azúcar en la sangre porque el cuerpo los descompone en azúcares, que la insulina luego pasa a las células. Lo mejor es llevar una dieta equilibrada y mantener un conteo de carbohidratos.Para ayudar a mantener bajo control el azúcar en la sangre, debes tratar de obtener no más del 45% de tus calorías diarias de los carbohidratos.4. Aumenta tu consumo de fibraComer carbohidratos ricos en fibra, como frutas y verduras, puede ayudar a reducir el azúcar en la sangre. Un estudio de 2017 publicado en la revista “Advances in Obesity Weight Management & Control” descubrió que comer más frutas y verduras ricas en fibra, como plátanos, bayas y brócoli, podría ayudar a reducir el azúcar en la sangre y reducir el peso corporal.5. Controla el estrésLos niveles de estrés también pueden tener un impacto directo en el azúcar en la sangre, pues cuando estás estresado, hormonas como el cortisol aumentan los niveles de azúcar en la sangre y hacen que tu cuerpo sea menos efectivo en el uso de insulina.Todos lidiamos con el estrés de manera diferente, pero entre las formas más comunes de hacerlo se encuentran hacer ejercicio, meditar o incluso llevar un diario.Recuerda siempre consultar a tu médico si padeces diabetes y ver con él los cambios o los medicamentos ideales para ti cuando busques controlar los niveles de azúcar en la sangre.
Echando a perder se aprende. Pero ¿será que podemos aprender a ser sanos antes de echar a perder nuestro cuerpo o el de nuestros hijos? Como amar, aprender un idioma o usar picante hasta en la sopa, los hábitos que los niños observan en sus padres son reproducidos como espejo. De la misma forma, un niño que desde pequeño observa a sus papás comer vegetales, tarde o temprano hará de esa rutina una ley. La comida es, a todas luces, bendición. Mal usada es veneno. Su misión es cuidar cada parte del cuerpo y procurar su funcionamiento. Aún así es difícil no obsesionarse con el sonido de la fritanga cociéndose en el aceite, difícil que no nos provoque un panqué en el horno, difícil no quejarse de lo sano cuando no es un hábito. Pero aquí la buena noticia: ser un padre sano no cuesta trabajo cuando se hace por amor propio, por amor a los hijos. Además, visto por el lado goloso, comer saludablemente nos regala un comodín para ser usado sin culpa algún día de la semana. Ese es un buen balance. ¿Nos echamos ese panqué de plátano o esos antojitos el domingo? Como muchos de ustedes, también pertenezco a esa generación que creció viendo comerciales infantiles no regulados en la tele. Ya saben, los maguitos, los payasos y las panteras que nos decían que los dulces nos daban súper poderes. Recuerdo que siempre que iba a casa de mis amigas –ciertamente, con alacenas más coloridas y seductoras– me daban envidia sus postres y, sobre todo, sus padres. Los míos eran raritos. Eran sanos. Hoy sinceramente se los agradezco. No es casualidad que México sea el primer lugar en obesidad infantil y el segundo lugar en obesidad en adultos. Y no, los niños no tienen la culpa. En los años ochenta y noventa estaban de moda los añadidos, los conservadores y los colorantes artificiales. Entre más rápido se preparaba algo, mejor. A algunos alimentos reales incluso se los satanizó públicamente hasta que, con el paso de los años, nos enteramos de que el huevo no era esa máquina productora de colesterol y que los carbs y las grasas no eran del todo malos. Al contrario, según me cuenta la Nutrióloga Clínica especializada en diabetes, Jennifer Asencio, necesitamos los carbohidratos para funcionar y pensar. Claro, ella habla de los carbs complejos, no de los que vienen incluidos en la torta de tamal –que, si la amamos, será el motivo por el que valga la pena cuidarse previamente– . Balance, ¿recuerdan? La doctora Asencio afirma que “la glucosa aporta energía al cuerpo, es decir, es el “combustible “. El cerebro, hígado y nuestros músculos funcionan gracias a ella. La glucosa constituye la única fuente de energía del sistema nervioso y de las células sanguíneas, por lo que una persona sana debe ingerir carbohidratos complejos, como granos, arroz, panes integrales y cereales todos los días pero de forma consciente, en un plato balanceado”. No aplica igual en personas con diabetes.Según la American Academy of Pediatrics, antes de los dos años es cuando se forman los hábitos alimenticios de nuestros hijos así que, sobre todo en este tiempo, debe tomarse decisiones nutricionales inteligentes. Un padre sano evitaría para él mismo y para sus hijos azúcares simples como dulces, caramelos, gomitas o pan dulce y los consumiría sólo en ocasiones especiales, en un sábado por la mañana o un día de toda la semana, sin atracones. Elegiría mejores productos, con etiquetas más limpias –esas en las que pueda pronunciar la mayoría de los componentes–. Aprendería a leer la información nutrimental para distinguir en ella los otros nombres del azúcar (edulcorante, sorbitol, dextrosa, etcétera). Haría un consumo responsable.Sólo con mejores decisiones alimenticias podemos tener hijos con mejores posibilidades de vida. Dejar de ver lo “sano” como un estigma y mejor verlo como lo que es: nuestra mejor herencia, la única vía para vivir más y vivir mejor. ¿Me acompañan? Lo podemos hacer juntos.Ensalada de nopal con frijolesSalmón a la parrila con salsa de aguacateSalmón al pibil
Tener antojos parece incluso aún más terrible mientras estamos en casa, por lo que no sucumbir ante ellos a veces parece una tarea muy difícil.Incluso si has intentado mantener una rutina semanal con ejercicios incluidos, la naturaleza misma de quedarse en casa significa que es probable que te muevas mucho menos de lo que estás acostumbrado. Si a todo esto le añades el miedo constante de un virus, la nueva normalidad está llenad de ansiedad.Así que los antojos son inevitables en este ambiente de ansiedad e incertidumbre, lo malo es que no se nos antoja un gran plato de lechuga, sino esos alimentos que no tienen mucho aporte nutricional para nosotros.Para ayudarte a frenar esto un poco, te ayudamos a entender por qué sólo quieres comer comida chatarra y, lo mejor, alternativas mejores para suplir esos antojos.El estrés crónico sí puede alterar tus preferencias alimentarias, por lo que es normal experimentar antojos de comida azucarada o alta en carbohidratos, es decir, mientras estás ansioso y estresado, es más probable que agarres una bolsa de papas o tres galletas en lugar de una bolsa de zanahorias o de apios.Además, los niveles más altos de estrés también alteran las dos hormonas principales del hambre: leptina y grelina. Esto provoca que tengas antojos con mayor frecuencia, incluso si no tienes hambre física realmente.La otra razón por la que tienes estos antojos feroces es porque la comida chatarra es una forma rápida de liberar dopamina, sí, la hormona de la felicidad que provoca una respuesta de bienestar. Y una más, también puedes tener ganas de comer sólo porque estás aburrido y esta es una forma de entretenerte.No hay una estrategia precisa para evadir estos antojos, pero sí puedes seguir ciertas pautas para mantenerlos equilibrados, por ejemplo, no trabajes cerca de la cocina, mantén tus comidas balanceadas cada cuatro horas, haz una pausa antes de comer y reflexiona sobre si realmente tienes hambre o si sólo es estrés y, finalmente, sé realista: no vas a dejar de querer consolarte con la comida, siempre puedes comerte esas alitas, si recuerdas que comerlas diario no es lo mejor.4 alternativas sanas para cuando tienes antojos en casaLa versatilidad de la comida puede ser la solución para tener alternativas que sepan como ese antojo, pero tengan un aporte nutricional más alto.Por ejemplo, la coliflor puede ser un gran aliado para esto, pues hay mil platillos en los que puedes usarla.1. Alitas de coliflorUna original forma de caer en el antojo de alitas es hacerlas de coliflor, con la misma salsa que las condimenta, pero sin comer una pieza de pollo frita.2. Tacos al pastor sin carneComer tacos es una de las cosas que más disfrutamos, pero también puedes obtener una versión más ligera si usas soya o, sorpresa, también coliflor en lugar de carne de cerdo.3. Vegetales horneados con sabor a papas fritasLa papas son bajas en vitaminas, pero las zanahorias son un vegetal que tiene más de la mitad de los carbohidratos y está lleno de vitaminas A y C; al cortarlas en tiras finas, sazonarlas generosamente y hornearlas hasta que estén crujientes, obtienes la misma textura satisfactoria que las papas fritas pero sin ninguno de los efectos secundarios de engorde.4. Mac & cheese sin pastaLos macarrones con queso clásicos son una bomba de grasa y carbohidratos sin proteínas, pero una vez más, puedes reducir los carbohidratos al reemplazar la pasta estándar con coliflor o una variedad de garbanzos, que contiene un tercio de los carbohidratos de los macarrones de codo regulares.
Si extrañas la comida callejera, no te puedes perder la nueva serie de Netflix que, a pocos días de su estreno, se ha convertido en el nuevo éxito de la cuarentena. Se trata de Street Food: Latinoamérica, una inspiradora docuserie que atraviesa 6 países y nos muestra de cerca lo mejor de las ciudades, su cultura y, por supuesto, la comida. Street Food: Latinoamérica, basada en el programa original The Chef’s Table, consta de seis capítulos de media hora en los que aborda los secretos culinarios mejor guardados de cada país protagonista. Esta serie presenta un viaje maravilloso que va desde Buenos Aires, Argentina y pasa por Salvador, Brasil; Oaxaca, México; Lima, Perú; Bogotá, Colombia y llega hasta La Paz, Bolivia. ¿Por qué tienes que ver Street Food Latinoamérica? Con tantas nuevas restricciones de viaje, esta serie de comida callejera es una excelente opción para transportarte a otros lugares y conocer la mágica esencia y el exquisito sazón de sus platos típicos que los vuelve tan impresionantes. Los productores David Gelb y Brian McGinn muestran una mirada íntima a los mejores platillos latinos que podemos encontrar en los puestos de comida, pero más allá de eso, captan con una sensibilidad bastante humana la historia de quien se encarga de preparar tan sabrosos alimentos con un personaje icónico de las ciudades como eje principal, acompañado de la breve historia de otros cocineros que también son leyenda. Así como en Brasil doña Suzana se encarga de cocinar la mejor moqueca en el restaurante que le ayudó a abrir su comunidad tras una vida difícil llena de decepciones, en México, la señora Valentina se encargó de crear unas singulares memelas con salsa de chile morita tan fuerte como su voluntad de sacar adelante a su hija siendo mamá soltera; como la de estas 2 increíbles mujeres, conocerás 4 historias más que te llenarán de antojo y profundas emociones. La tlayuda oaxaqueña vs el ceviche peruanoNetflix se ha encargado de llegar al corazón (y al estómago) de todos sus espectadores con Street Food: Latinoamérica y así lo demostró el 23 de julio con una divertida dinámica a través de redes sociales, donde convocó a las personas a votar por su comida callejera favorita en el Campeonato Street Food Latinoamérica. En dicho enfrentamiento, el choripán de Argentina, el acarajé de Brasil, el ajiaco de Colombia y el relleno de papa de Bolivia fueron relegados por los dos poderosos finalistas, la tlayuda de México y el ceviche de Perú. La votación estuvo tan reñida que hasta Christopher Landau, el embajador de Estados Unidos en México, la Secretaría de Cultura y la SEP pidieron a los ciudadanos que votaran por el platillo oaxaqueño, que al final salió victorioso. Street Food: Latinoamérica es una fiesta de sabores, historias y emociones que puedes percibir a través de la pantalla, así que no te la puedes perder y si tu antojo por comida callejera es incontrolable, aquí puedes encontrar algunas recetas fáciles de preparar.
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